Pensamiento Crítico

Bolivia, algo más que símbolos

None | 12 Febrero 2006

Los jacobinos bolivianos

Por Adolfo Gilly, miembro del Consejo de Redacción de SINPERMISO

El símbolo, todos lo sabemos, tiene una ambigua y cambiante relación con la realidad que en él se expresa, se condensa o se sublima. La política y el poder, como toda actividad relacional entre seres humanos, está cargada de símbolos, signos y señales. Cuando el poder cambia de manos (o es apenas el gobierno el que lo hace, pues el poder de veras sigue en otro lado) ese cambio necesita manifestarse en la dimensión simbólica; y, para que ésta sea efectiva, todos los sujetos de ese poder -de esa relación de mando/obediencia, sea ésta monárquica, republicana, revolucionaria, comunitaria o mafiosa, como en las escenas finales de El Padrino- deben entender y compartir los símbolos de esa trasmisión. De ahí el carácter solemne y ceremonial que este acto adquiere.

En Bolivia hubo tres ceremonias de asunción del mando presidencial por parte de Evo Morales: una según el ritual religioso indígena en Tiwanaku, el 21 de enero; la segunda según el ritual republicano y constitucional, en el Congreso de la Nación; la tercera según los modos de la democracia plebeya, en la Plaza de los Héroes o Plaza San Francisco, lugar tradicional de las concentraciones y batallas populares en La Paz.

La necesidad de tres rituales sucesivos y diferentes sugiere la complejidad y la no resuelta fragilidad de la relación de mando/obediencia en el caso boliviano; y la importancia que, en una situación tal, adquiere la dimensión simbólica.

Cuando el poder se afirma en rutina aceptada por todos y el pueblo se vuelve indiferente u hosco hacia él, esa dimensión se encierra en las instituciones y en sus pomposos rituales, en el recinto del Congreso por ejemplo, y es una operación necesaria e interesante sólo para los miembros de la clase o élite gobernante, los políticos profesionales ante todo, pues se trata de un relevo entre ellos, que todos se conocen, se palmean y se abrazan. Piénsese en la tristeza desolada del Zócalo de la ciudad de México la noche de la elección de Ernesto Zedillo en1994 o en la falsedad del ritual según el cual Socorro Díaz en 1988 colocó la banda presidencial a quien no había ganado la elección, Carlos Salinas de Gortari.

De todos modos, cuando la trasmisión se opera dentro de un mismo régimen político, los símbolos y las señales son rutina, e interpretarlos es trivial tarea de políticos y politólogos, siendo éstos, según entiendo, los especialistas en estudiar los comportamientos de aquellos en tanto especie.

Ahora bien, si nos atenemos a las declaraciones del presidente Evo Morales en su discurso inaugural, el régimen político establecido en la Constitución de la República de Bolivia, según el cual él mismo fue electo, sólo se mantendrá en vigencia en tanto se reúna la Asamblea Constituyente que el presidente propone instalar, por voto universal, en el próximo mes de agosto. Si, como es su intención declarada, la tarea de esa Asamblea será refundar la República, refundar Bolivia, entonces lo que hasta entonces se estará viviendo es un interregno, un espacio temporal entre dos regímenes políticos, cuán diferentes entre si no lo sabemos todavía.

En este espacio la dimensión simbólica de los actos de gobierno adquiere una importancia singular como anunciadora y condicionante de las características del futuro régimen político en gestación desde la abrumadora victoria electoral de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo en diciembre pasado. Si esa dimensión, empero, perdiera contacto con cambios urgentes en la realidad que el pueblo espera, dejaría de ser símbolo de algo para convertirse paulatinamente en discurso vacío.

Desde esta perspectiva quiero considerar algunas de las importantes decisiones que el nuevo gobierno boliviano ha comenzado a tomar, analizándolas a la luz de tres sencillos principios aprendidos en la práctica antes que en las lecturas:

a) Lo que no logres cambiar en tu primer año de gobierno, ya nunca lo cambiarás; y, a la inversa, lo que de veras cambies te abrirá espacio para nuevos cambios. b) En la política, como en el fútbol, el otro bando también juega. c) En la civilización del capital ese otro bando es un enemigo perverso, poderoso, experto y además seductor, que pondrá en juego todos los recursos que la ingenuidad, la in–preparación o la desmovilización de sus adversarios le permita utilizar.

En las primeras semanas del nuevo gobierno de Morales y García Linera, veamos algunos de sus símbolos:

  • En el ramo de Justicia el presidente designó titular a Casimira Rodríguez, una organizadora y dirigente del Sindicato de Trabajadoras del Hogar, sector social que, como pocos, sufre la discriminación, la desprotección, las injusticias y el racismo dominantes en la sociedad boliviana. En el Ministerio de Relaciones Exteriores nombró a David Choquehuanca y en el de Educación a Felix Patzi, ambos reconocidos intelectuales indígenas, y en el Ministerio de Gobierno a una mujer, Alicia Muñoz, quien es así la jefa de los cuerpos policiales.
  • Los sueldos de presidente, vicepresidente, ministros del gobierno y legisladores se rebajan a la mitad. El sueldo del presidente era 35 mil bolivianos mensuales (a ocho bolivianos por dólar). Se rebaja a 15 mil bolivianos, lo cual reajustará a la baja todos los demás sueldos de la administración pública superiores a esta cifra, pues ningún funcionario puede ganar más que el presidente. El total de esta rebaja de sueldos se calcula en 27 millones de bolivianos, que irían a educación y salud. Se supone que deberán seguir el mismo camino los otros dos poderes del Estado.
  • El horario de trabajo del presidente, su gabinete y sus colaboradores cercanos empieza a las seis de la mañana.
  • La residencia presidencial, situada en un barrio rico de La Paz, será habitada por el presidente, el vicepresidente y los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, todos juntos y al mismo tiempo.

Veamos algunas realidades que también son símbolos:

  • En el Ministerio de Hidrocarburos –que tendrá que enfrentar la dura realidad de tratar y negociar con las empresas petroleras, en primer lugar Repsol-YPF– nombró a Andrés Soliz Rada, estudioso de la industria petrolera, crítico público de sus abusos y partidario declarado de la nacionalización de los hidrocarburos, quien ha ordenado auditar los informes de las empresas petroleras y propone revisar en el Parlamento los contratos de éstas y de las empresas mineras para ver si son o no legales: "Bolivia no puede exportar minerales por más de 100 mil millones de dólares y sólo quedarse con 20 mil millones", dijo.
  • Como Ministro sin Cartera responsable de Aguas, nombró a Abel Mamani Marca, dirigente vecinal de El Alto y adversario de la privatización del agua y de las empresas que hoy la detentan.
  • Creó el Viceministerio de Coca y Desarrollo Integral, con un dirigente cocalero a cargo, Felipe Cáceres, y le dio posesión en el Chapare, la región en la cual Evo Morales fue dirigente cocalero. Lo saludó allí una guardia sindical y se le cuadró la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico. Refirmó que se debe respetar el acuerdo de que cada una de las 23 mil familias que cultivan coca en la región mantengan una extensión de 40 por 40 metros (un cato) cada una para su cultivo: "En nuestro gobierno jamás habrá la llamada coca cero (...) Luchamos contra el narcotráfico, no contra el cocalero".
  • Nombró a un empresario de Santa Cruz, Salvador Ric Riera, como ministro de Servicios y Obras Públicas, una prenda de alianza con el empresariado, según comentó el cotidiano La Razón.
  • Declaró que respetará y cuidará "la estabilidad macroeconómica" y abrirá nuevas negociaciones con el BID.
  • Anunció la próxima derogación del decreto 21060, del año 2005, que impuso la flexibilidad laboral, los cierres de minas, el derecho patronal al despido sin causa ni indemnización y la privatización generalizada de los bienes de la nación.

Veamos por fin dos o tres realidades que parecen ser reales.

  • Evo Morales removió toda la cúpula militar pasando a reserva a dos generaciones de generales, lo cual provocó en algunos de éstos reacciones de abierta indisciplina que no pasaron de allí, al menos por ahora. El motivo declarado no fue la represión de octubre de 2003, sino la entrega clandestina a Estados Unidos, para su desactivación, de 41 misiles chinos pertenecientes al ejército boliviano en el año 2005: "si se confirma es traición a la patria", dijo el nuevo presidente.
  • Encargó al futuro embajador en Estados Unidos, Sacha Llorenti, destacado defensor de derechos humanos, gestionar con rapidez la extradición del ex presidente Gonzalo Sánchez de Losada, depuesto por la insurrección popular de octubre de 2003, para ser juzgado en Bolivia por esa masacre y otros delitos.
  • Estrechó la alianza y los intercambios con Venezuela y Cuba y las relaciones cercanas con los presidentes de Argentina y Brasil, en especial en las negociaciones para la construcción del futuro gasoducto sudamericano.

Este el inicio de la preparación para las elecciones para la Asamblea Constituyente y, al mismo tiempo, para la consolidación en los hechos del programa anunciado por el nuevo gobierno, surgido de una serie de movilizaciones e insurrecciones populares que, derribando o impidiendo gobiernos provisorios, obligaron a la convocatoria adelantada de elecciones generales, conquistaron e hicieron suyo el terreno electoral e impusieron por esa vía a este gobierno que ahora cumple su primera semana.

En las calles bolivianas, en las casas, en las conversaciones, se percibe calma después de la euforia del triunfo, una calma nueva en todos los sectores después de los temores y las violencias constantes de los años pasados. Lo que viene, sin embargo, no es fácil. Desde el otro lado habrá reacción. Los que ahora fueron derrotados están ahí, esperan desquite, se reagrupan en torno a grandes intereses regionales, tienen recursos y aliados poderosos y son violentos. Gobernar en estas condiciones, en nuestros países y en estos tiempos es un desafío que incluye disputas internas y amenazas externas.

En estos días iniciales, la combinación de símbolos y realidades desde arriba y expectativas y esperanzas desde abajo tiene algo de vértigo. Pero así es cuando estas cosas suceden.

¿Quiénes son estos gobernantes bolivianos? ¿Qué nombre les pondremos, si se dicen socialistas pero hablan de la necesidad de un Estado fuerte y un "capitalismo andino-amazónico"? Llamarlos "populistas" no sirve para nada, porque la palabra misma, en su empleo actual, no define ni quiere decir nada: es un adjetivo, antes que un nombre. Dos compañeros de la revista Sinpermiso, uno catalán, el otro porteño, me llamaron desde Buenos Aires después de haber oído el discurso inaugural de Evo Morales. "Este es un Robespierre andino", dijeron. Me quedé pensando, tan lejos aquel París de esta Bolivia, tan lejos el iluminismo del pensamiento comunitario indígena. Pero, me dije, de la trilogía "Libertad, igualdad, fraternidad", el término que en este pensamiento indígena es el más fuerte es el tercero, "fraternidad", ese que el capital detesta en todos sus alcances.

Estos que aquí ahora gobiernan no son comuneros, son urbanos. Pero los está impulsando el viento que desde allá sopla y que hace remolinos con el de los innumerables oficios que el neoliberalismo esparció en las ciudades. Si a éstos que ahora aquí gobiernan algún nombre clásico les toca, es el de jacobinos.

Pues sí: tan como nuestro abuelo, el general Francisco J. Múgica, era un jacobino mexicano, estos que aquí gobiernan y ni lo conocieron son los nuevos jacobinos bolivianos.

Habla Salvador Ric Riera, el "Gelbard" del gobierno de Evo Morales
"Estamos volviendo a Raúl Prebisch"

Rico y cruceño, Salvador Ric Riera es una mosca blanca en la elite empresarial de Bolivia. Por la misma razón, es ministro de Obras y Servicios Públicos del flamante gobierno de Evo Morales. Se define como de izquierda y cuenta a Página/12 sus planes y sus ideas."Es cierto que éste es un gobierno cepalino"

Por Pablo Stefanoni, desde La Paz. Página/12

Luego de conversar algunos minutos con Salvador Ric Riera viene a la mente una imagen que no se borrará a lo largo de toda la entrevista: la del "burgués maldito" José Ber Gelbard. El ministro de Obras y Servicios Públicos del nuevo gobierno boliviano declaró un patrimonio personal de 40 millones de dólares, 31 veces más que la riqueza de todos los integrantes del Ejecutivo juntos, pero se define como "de izquierda" en este reportaje de Página/12.

–Sorprendió esta combinación de empresario cruceño, rico y de izquierda. ¿Quién es Salvador Ric Riera?

–Soy hijo de republicanos españoles exiliados y tercera generación de luchadores sociales. El hecho de ser empresario no me impidió mantener los sueños de un mundo más justo, a pesar de vivir en un país tremendamente injusto como Bolivia. Toda mi familia es de izquierda, imbuida en el pensamiento profundo de justicia social heredado de la Guerra Civil Española. Además yo estudié en Uruguay en los ’70 y viví la época del Che, todo eso me marcó mucho.

–¿Se puede ser un empresario tan rico y de izquierda?

–Creo que no se necesita tener pantalones rotos para ser de izquierda, eso está en la cabeza y en el sentimiento de cada uno. El mundo es de ideas, no de actividades; hay mucha gente sin zapatos que es de derecha.

–Las corporaciones empresariales de Santa Cruz de la Sierra no parecen coincidir con usted. ¿Cómo se lleva con ellas?

–He tenido muchos problemas. Soy el patito feo entre los empresarios. Sería más fácil ser un empresario de izquierda en Europa donde muchos son socialdemócratas e inclusive más a la izquierda, pero en Bolivia y, sobre todo en Santa Cruz, las corrientes conservadoras son muy fuertes, impulsadas por una burguesía blanca con la que siempre discrepé y eso me impidió llegar a presidir varias instituciones (empresariales). De alguna manera, mi pensamiento, más que empresarial, podría definirse como de una clase media intelectualizada, que siempre se vinculó con el mundo a través de la prensa, de la literatura.

–Y usted, que conoce desde adentro a las elites cruceñas, ¿cómo ve la demanda de autonomía?

–Es imposible mantener un país centralista, no solamente en Bolivia. Las autonomías fueron incorporadas a las legislaciones de los Estados más avanzados, pero es cierto que el momento histórico que vive nuestro país ha hecho que las empresas petroleras apoyen el proceso de autonomías, porque parecería que les es más fácil negociar con gobiernos regionales. Históricamente las corporaciones transnacionales debilitaron a los Estados nacionales para poder hacer mejores negocios; ahí está el caso de Panamá. Pero también hay que decir que en Santa Cruz hay muchas personas nacionalistas y que el pensamiento fascistoide de gran parte de los grupos de poder no es monolítico.

–¿Su nombramiento es un intento de alianza con la burguesía nacional "insolente", menos alineada con las transnacionales?

–Yo soy un empresario disidente, coincido con el pensamiento indigenista. Viendo a la gente humilde en las calles era muy difícil para una persona sensible estar en contra de este movimiento. Y lo manifesté públicamentediciendo una frase que recordaba de Uruguay: "Habrá patria para todos o no habrá patria para nadie", y eso caló tanto que me hizo la vida imposible. No podía ni salir a la calle, mucha gente dejó se saludarme, ya no me invitaban a fiestas... pero sectores de clase media y pequeños y medianos empresarios cruceños se fueron abriendo, y llegamos al 33 por ciento de los votos.

–Algunos dicen que usted es el nexo con los sectores del capital nacional que siempre quedan fuera de las licitaciones financiadas por organismos internacionales. Recaló justamente en el Ministerio de Obras Públicas.

–No creo que ésa sea la intención de mi nombramiento, pero es cierto que éste es un gobierno cepalino, que busca proteger el mercado interno, a los productores nacionales y desarrollar una mayor justicia social. Si miramos a esta izquierda con los ojos de los años ’70 de izquierda no tiene nada.

Pasando a su pregunta puntual: hoy, cuando hay un crédito externo, las condiciones para calificar como empresa constructora excluyen de hecho a las empresas bolivianas, que facturan como máximo 15 o 20 millones de dólares al año cuando las exigencias de facturación rondan los 150 millones. Incluso a las argentinas les cuesta calificar; puede calificar alguna brasileña y, sobre todo, europeas. Nosotros vamos a hacer un esfuerzo para que se le dé prioridad a lo nacional. Estamos viviendo una época como la del nacionalismo argentino.

–¿Una especie de vuelta al capitalismo nacional?

–Está el espíritu de Raúl Prebisch en esto. Creo que el actual proceso es una respuesta a la mayor pobreza que heredamos de los programas neoliberales de los ’90. Basta leer a Stiglitz para ver que, en todas partes, se está recomendando abandonar esas políticas. Yo quisiera avanzar mucho más allá, pero si logramos desarrollar un mercado interno fuerte y una burguesía local productiva, ya estaríamos cumpliendo con una parte importante de nuestros objetivos de cambio.

–Un tema sensible es el de la propiedad de la tierra, especialmente en Santa Cruz: en algún momento se hablaba de reforma agraria; hoy, más moderadamente, de repartir las tierras improductivas, ¿cuál es su punto de vista?

–Mi opinión es que en los países donde hay latifundios hay pobreza, aunque esos latifundios sean productivos. En Bolivia, donde hay una clase media fuerte es donde se repartió la tierra. Ahora, la realidad es que nuestras exportaciones se basan en producción de soja en grandes extensiones de tierra. Quizás una solución sea modificar el sistema de impuestos; recuerdo que hace algunos años en Uruguay se utilizó como norma no violenta de redistribución de la tierra un impuesto a la productividad mínima exigible. Hay varias opciones para analizar.

–¿Cómo ve el tema petrolero, que aguarda una definición del gobierno?

–Bolivia es una reserva de gas muy grande que viabiliza la industria de Brasil, viabiliza a Argentina, que está agotando sus reservas de gas y que, a su vez, exporta a Chile. Bolivia puede ser una solución para las economías gasificadas de la región, pero siempre nos hemos caracterizado por vender nuestros recursos a cambio de espejitos de colores. Los países que exportan materias primas siempre serán pobres. Pero es indudable que a Argentina y Brasil no les conviene la industrialización del gas en Bolivia, ellos están interesados en el gas como materia prima y hay que buscar un equilibrio. El Estado boliviano no está en condiciones de hacer inversiones por 5 o 6000 millones de dólares para proyectos de industrialización, habrá que buscar países que quieran entrar como socios nuestros –50/50– pero no creo que sean los países vecinos. Podríamos hacer un gran acuerdo, por ejemplo, con China.

–Uno de los temas que van a marcar el rumbo del gobierno es la licitación de la reserva minera del Mutún. ¿Cree que es conveniente licitarla en las condiciones actuales?

–La historia del saqueo de Potosí está ahí, creo que hay que postergar la apertura de los sobres e impulsar una discusión transparente. Habría que pensar en un polo de acero y petroquímica en el mismo lugar; la posibilidad de este país de superar el tres y pico por ciento de crecimiento –con el que no vamos a salir de la pobreza– pasa por abandonar la primacía de los intereses particulares. En este caso hay intereses locales ligados a empresas brasileñas. Creo que hay que analizar todo esto antes de seguir con la licitación, incluyendo la modificación del actual Código Minero. Además los altos hornos en base a carbón, que se piensan utilizar en la explotación del Mutún, son altamente contaminantes y depredadores.

–Otra de las paradojas bolivianas es que hay marchas obreras a favor del TLC y empresarios cruceños que se oponen, como los exportadores de soja.

–El TLC es un camino de ida, es como el casamiento para los católicos. A mí me parece que los números no dan, que lo que se protegería es muy pequeño y lo que se sacrificaría muy grande. Ni siquiera tenemos una ley anti-dumping. Las políticas de puertas abiertas a un solo mercado no son una solución. Se ve en las maquilas en México y Centroamérica, que funcionan en base a mano de obra barata, con salarios de miseria. Yo soy más partidario de la posición adoptada por Brasil o Argentina.

La nacionalización no espera

Mario Ronald Duran Chuquimia, El Alto - J’acha Mark’a, 7 de Febrero de 2006. El autor fue Secretario Ejecutivo de la Confederación Universitaria Boliviana (CUB). Rebelión

El Movimiento al Socialismo (MAS) durante la última campaña electoral agito las banderas, la consigna y la demanda de la recuperación de los recursos hidrocarburíferos, los cuales pasaron a manos de trasnacionales por medio de la Ley (No. 1544) de Capitalización, ley que fue aprobada durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), dichas empresas obtuvieron beneficios adicionales con las sucesivas leyes y decretos de gobiernos posteriores.

La demanda de la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos hecha rebelión en Octubre de 2003, se convirtió a fuerza de movilizaciones de diversos estamentos sociales en una gran fuerza aglutinadora en sucesivos momentos históricos recientes; la chispa fue encendida el 19 de Septiembre de 2003, con la convocatoria del MAS a una gigantesca movilización en contra de la supuesta venta del gas natural a Estados Unidos (USA) por un puerto chileno, por la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos y por la industrialización de esta materia prima, la caída y huida de Goni (GSL) dejando tras sí muertos y heridos, junto a la asunción de Carlos Mesa cerraría dicho capítulo. En mayo-junio de 2005, la movilización de las juntas vecinales de la ciudad de El Alto y otros sectores sociales, que exigían la nacionalización por la vía que fuese: decreto presidencial o ley de la república con el argumento de que los contratos eran nulos de pleno derecho, en consonancia a la decisión del Tribunal Constitucional boliviano, que cuestionaba la validez de los contratos de capitalización por no ser refrendados por las Cámaras Legislativas. Pero, el por entonces presidente Mesa, no dio el paso para la tercera nacionalización, y a pesar suyo fue obligado a renunciar dando paso a la sucesión constitucional, aceptando los movimientos sociales movilizados, que tenían dos de las principales ciudades en paro cívico indefinido, un Congreso nacional cercado por mineros armados de dinamita, revueltas populares en la cruceña San Julián y otras ciudades, un trueque bobo: nacionalización por sucesión constitucional. El presidente Rodríguez Veltze, no se atrevió a exigir la migración de contratos petroleros a la nueva ley de hidrocarburos (No. 3058, aprobada el 17 de Mayo de 2005), dejando establecido que era tarea del futuro gobierno.

El nuevo gobierno fue electo con el 54% de los votos, obteniendo la mayor votación de la era democrática. Evo Morales en su gira por los países del exterior, emitió mensajes simbólicos, dos de los principales fueron: el respeto a la inversión privada y el "queremos-socios, no-patrones"; al retornar de su viaje, en sus primeras declaraciones de prensa, ratifico su promesa de nacionalizar los recursos hidrocarburíferos sin confiscar activos e inversiones de las trasnacionales: "una nacionalización responsable". Otros hechos ilustran, al parecer, la posición del nuevo gobierno: el vicepresidente García Linera, en unas líneas del discurso efectuado en la plaza San Francisco en ocasión de la posesión y el compromiso ante el pueblo, dejo el tema de la nacionalización para su discusión en la futura Asamblea Constituyente; el ministro de hidrocarburos, Andrés Solíz R., pretende, cual si Bolivia fuese una empresa, inscribir las reservas gasíferas en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Un recuento histórico es necesario, la primera nacionalización en la historia mundial fue la boliviana, fruto de las actuaciones de los gobiernos de la pos-guerra del Chaco, que son conocidos como del socialismo militar, quienes durante el gobierno del general Toro, el 13 de Marzo de 1937, mediante Resolución Suprema, declaraba extinguidas las concesiones otorgadas a una trasnacional y revertidos sus bienes al Estado. Un acápite es por demás interesante de la resolución en contra del poderoso trust: "Declarase la caducidad de todas las propiedades de The Standard Oil Co. of Bolivia, dentro el territorio de la Republica por defraudación de los intereses fiscales". La Standard no solo había incumplido con las leyes bolivianas y el contrato Richmond Levering Co. (1) suscrito, sino que en medio de las balas, de las constantes derrotas del ejercito boliviano en manos del paraguayo, de la sangre de cambas, kollas, chapacos sacrificadas en el altar de Marte, la Standard exportaba clandestinamente el petróleo boliviano a Argentina con destino a las tropas paraguayas (2), contrabando que realizo incluso en la post-guerra, causa principal que justifico la nacionalización del petróleo. Una persona simboliza la voluntad nacionalista del pueblo boliviano forjada en la guerra del Chaco, el teniente coronel German Busch que propicio la creación de Yacimientos Fiscales Petrolíferos Bolivianos (YPFB) y aguanto las arremetidas de la Standard.

La constante histórica boliviana es la entrega de los recursos naturales a intereses extranjeros hechos empresas trasnacionales, el joven MNR hacía la revolución de 1952, recuperaba las ya exhaustas minas de los barones del estaño, aceptando las directrices del plan de política económica Bohan (3) que propiciaba el retorno de las trasnacionales petroleras. En 1956, la muerte anunciada de YPFB, era sellada con la aprobación del código Davenport (4), hecho a la medida de la trasnacional Gulf Oil Co. Entre las observaciones principales hechas por Marcelo Quiroga S.C. en 1966, diez años después, están que: el código fue redactado por extranjeros vinculados a intereses petroleros, para beneficio de dichos intereses y en detrimento de la miserable economía, fiscal y nacional, un ventajoso régimen tributario empresarial que conlleva una exigua participación del estado, el factor de agotamiento que despoja al Estado del dominio originario de las riquezas naturales, que los procedimientos para la solución de los litigios entre el Estado y las trasnacionales vulnera la soberanía nacional, que no legisla específicamente sobre el recurso gas, que son la mas grande reserva dentro el territorio nacional, hechos que propiciaron el decaimiento de YPFB, para bonanza de la BOGOC (5).

La segunda nacionalización fue hecha el 17 de Octubre de 1969, en medio de un mar de apoyo popular, con el ejercito que tomaba los campos petroleros y las oficinas de la Gulf; el antecedente necesario para este acto, fue que la Asamblea Constituyente de 1967 aprobó una nuevo texto de Constitución Política, en el que se incorporo (Art. 139) el principio de que los hidrocarburos eran del dominio directo, inalienable e imprescriptible del Estado. Al año siguiente el presidente de facto Gral. Rene Barrientos O. promulgo un Decreto Supremo mediante el cual dejo en suspenso la aplicación del Código del Petróleo y prohibió el otorgamiento de nuevas concesiones. El dominio de la trasnacional fue roto con la muerte de Barrientos quien pese a todo, respetaba los concesiones de la Gulf y su derecho propietario fraguado sobre los reservorios de gas. La junta civil-militar encabezada por el Gral. Alfredo Ovando C. decreto "la reversión al Estado de las concesiones otorgadas por la Gulf Oil y la nacionalización de todos los bienes e instalaciones que pasan a ser intervenidas por YPFB". Sergio Almaraz Y Marcelo Quiroga S.C. fueron los principales ideólogos de la nacionalización, expresaron la conciencia nacional y el vínculo entre la lucidez intelectual y voluntad práctica, entre conciencia teórica y conciencia histórica, entre conocimiento concreto y su potencialidad en proyectos sociales.

La venta a precio de gallina muerta de las empresas estratégicas durante el primer gobierno de Goni (GSL) significo el retorno del colonialismo que convierte a Bolivia en fuente de aprovisionamiento y transferencia de plusvalor hacia las empresas trasnacionales, el efecto se dejo sentir en las sucesivas crisis económicas del ciclo neoliberal, hechas economía popular paupérrima, que se tradujeron en levantamientos populares, la mayor carga de acumulación de resistencia al modelo neoliberal se dio en Octubre de 2003, movilización que mantiene ardiendo la llama de la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos.

Las declaraciones hechas y las últimas decisiones políticas del gobierno del MAS autodenominado de la "revolución democrática" muestran un claro sesgo populista y de coyuntura con la ausencia de un proyecto nacional que de las respuestas a las necesidades del país; populista, ya que no quiere sacrificar el capital electoral obtenido asumiendo medidas transcendentales, como la nacionalización del gas y del petróleo; de coyuntura, ya que solo reacciona a los estímulos externos de los temas de moda. La valoración hecha por Adalid Contreras respecto al gobierno de Mesa (6), calificándolo como "entreguista" por su timidez para la recuperación estatal de los hidrocarburos, bien puede ser aplicada a este gobierno, en caso de que incumpla su principal propuesta electoral. Para este momento histórico, las palabras de Marcelo Quiroga S.C. son importantes y necesarias: "No somos dependientes porque somos pobres, somos pobres porque somos dependientes".

Notas
(1) El contrato se denomino así por el estudio jurídico norteamericano que lo redacto.
(2) El jefe militar Pompilio Guerrero participo en la guerra del Chaco (1932-1935), haciendo pública esta denuncia en fecha 7/12/1935.
(3) En alusión al economista Martín Bohan, jefe de la misión americana que dio las directrices al gobierno del MNR
(4) La consultora neoyorquina Schuster and Davenport redactó el Código del Petróleo, conocido como Código Davenport , aprobado en el Congreso boliviano el 26 de Octubre de 1955 y promulgado en 1956.
(5) BOGOC: acrónimo de la Bolivian Gulf Oil Co.
(6) En el artículo "Ay Bolivia, no te rajes", Aportes Andinos No.12, http://www.uasb.edu.ec/padh.

¿El complot es de Evo o contra Evo?

Redaccion de Econoticiasbolivia

Sin presentar pruebas ni identificar claramente a los presuntos conspiradores, el presidente Evo Morales acusó a las transnacionales de urdir un complot en su contra y convocó a las organizaciones sociales y campesinas a unirse a su gobierno para enfrentar estas amenazas de desestabilización.

La denuncia la realizó inicialmente este lunes en una concentración con líderes y dirigentes campesinos. "Ya hay algunas conspiraciones de algunas trasnacionales. Ya tuvimos reuniones con el Alto Mando Militar en las que nos daban información de cómo están preparando eso (la conspiración)", dijo Morales.

En el mismo acto, el vicepresidente Alvaro García Linera, añadió: "hay que movilizarse contra los que quieren hacer daño, porque van a presionar las petroleras, los gringos (…) Los oligarcas quieren hacer daño al gobierno del hermano Evo Morales".

La respuesta de los sectores leales al Presidente no se dejó esperar. "Nosotros, el sector campesino, ya nos hemos declarado en estado de emergencia y estamos convocando al Estado Mayor del Pueblo que está funcionando desde hace cuatro años para defender a nuestro gobierno y enfrentar a las empresas que están preparando un golpe de Estado", sostuvo el dirigente campesino y parlamentario del MAS, Román Loayza.

Otros dirigentes laborales, partidarios de Morales, declararon también entusiastas su respaldo. Sin embargo, otros sindicalistas que están seguros que Morales no cumplirá sus promesas electorales de nacionalizar los hidrocarburos, tampoco tardaron mucho en reaccionar.

El dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Crescencio Machaca dijo que "el Presidente Evo Morales estaba comenzando a ver fantasmas para distraer al pueblo, que comenzó a manifestar sus demandas". "¿No será una cortina de humo para que los trabajadores no podamos reclamar?", dijo al cuestionar la veracidad de la denuncia de Morales, que este martes siguió hablando del tema.

Según Morales, "algunas empresas petroleras" estarían intentando financiar movimientos para conspirar contra su gobierno y que algunos sectores movilizaron armamento en el país antes de que asumiera la Presidencia.

Aunque otra vez no quiso precisar los nombres ni los motivos que impulsarían a estas compañías transnacionales a ejecutar el supuesto plan desestabilizador contra su gobierno, aseguró que el tema será sometido a una investigación coordinada entre la Policía y las Fuerzas Armadas.

Dijo que recibió con bastante preocupación esta información de algunos miembros del Alto Mando Militar y de ciudadanos a los que calificó como "patriotas".

"Hemos sido informados de que hay algunas actitudes que están preparando, no vamos a decir cuántos ni quienes, y oportunamente también asumiremos la responsabilidad cuando tengan que tomarse acciones conjuntas", aseguró.

Dudas y oportunismo

La denuncia de Morales también ocasionó dudas entre sus ministros. Uno de ellos, el de Hidrocarburos, se declaró sorprendido, y otro, el de Defensa, muy cuestionado por amplios sectores de la población por su ligazón con el neoliberalismo y las transnacionales, dijo que los ataques contra él eran parte de esa conjura.

Andrés Soliz Rada, ministro de Hidrocarburos, dijo no saber nada del complot. "Es un concepto de tipo general. Seguramente el Presidente de la República debe tener mejores elementos de juicio para hacer esa afirmación, pero desde el Ministerio de Hidrocarburos estoy sorprendido por el grado de comprensión que hay entre las empresas petroleras para con el gobierno. No me pidan que dé detalle ni dé los nombres, pero hay varias empresas (petroleras) que yo pensaba que iban a tener una actitud muy dura hacia Bolivia y no la tienen", aseguró.

En cambio Walker San Miguel, ministro de Defensa, confirmó la versión de Morales y dijo que supuesto "plan de conspiración se habría iniciado con una campaña de desprestigio" en su contra. "Parece que la desestabilización del gabinete y del ministro que habla tiene que ver con eso", dijo al asegurar que las denuncias del complot fueron formuladas por el Alto Mando Militar.. Sin embargo, el viceministro de Gobierno, Rafael Puente, aunque confirmó la versión del Ministro de Defensa, señaló en cambio que la información fue recibida por el Presidente Morales de fuentes extranjeras.

"Los indicios muestran que podría existir un financiamiento de alguna empresa transnacional para un proceso lento, paulatino pero sistemático de desestabilización, eso advirtió el Presidente, pero son informes iniciales", aclaró el cuestionado ministro San Miguel. Dijo, además, que hasta ahora "no hay pruebas contundentes" y que se trata de "indicios" por lo que "no hay ningún nombre, ni se sabe si operan desde dentro o afuera" del país. Explicó que el complot "busca debilitar al Presidente, decir que fue un liderazgo efímero y circunstancial y que el mandatario no tiene habilidad política para el gobierno".

"No tenemos ningún dato concreto de qué transnacional, en qué momento... No tengo nada peculiar que informar al respecto", complementó su viceministro Puente.

Para el líder de la COB, Jaime Solares, la denuncia de un complot contra Morales sólo buscaría neutralizar la anunciada lucha de los trabajadores por la nacionalización de los hidrocarburos, el aumento de salarios y la distribución de tierras. "El Presidente quiere obligarnos a olvidar nuestras reivindicaciones (...) Sólo si nacionalizara los hidrocarburos, recién podríamos creerle que hay una conspiración de las transnacionales en su contra. Él (Morales) está trabajando para las petroleras", denunció Solares.

Desde mediados del 2003, Evo Morales denunció públicamente en por lo menos ocho ocasiones diferentes la posibilidad de un golpe militar de Estado en contra de la democracia y en otras cuatro oportunidades dijo que intentaban asesinarlo. Estas denuncias, documentadas en la prensa nacional, coincidieron con movilizaciones sociales y acciones de masas en contra de los gobiernos de los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada y de Carlos Mesa, expulsados del gobierno por la lucha popular.

Quizás por ello, las principales organizaciones indígenas del país no se dejaron llevar por esta denuncia del complot, reafirmando, en cambio, sus demandas para que Morales cumpla con sus promesas de nacionalizar el gas y el petróleo y realice una Asamblea Constituyente con una fuerte representación indígena.

Así, reunidos en Cochabamba, la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (CIDOB), del Consejo de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (Conamaq), de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), de la Confederación de Colonizadores del Oriente, de la Organización de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa y de otras organizaciones sociales, conminaron al gobierno a respetar la participación indígena en la Constituyente, dejando de lado el reciente proyecto de ley elaborado por Morales que los deja sin representación directa.

En tanto, otro sector combativo como el Magisterio anunció el inicio de movilizaciones y protestas para obligar al nuevo gobierno a triplicar el salario mínimo mensual de 440 bolivianos (54 dólares) a 1.500 bolivianos (185 dólares), tal como se prometió en la campaña electoral. Morales ya descartó toda posibilidad para cumplir esta su promesa.

"Tinku" estratégico para salvar la coca

Freddy Ontiveros Cabrera, www.tinku.org El autor es abogado y ex dirigente de la Central Obrera Boliviana.

El Presidente de la República de Bolivia, Evo Morales. anunció su decisión de trabajar y luchar internacionalmente contra la penalización de la hoja de coca. Que nos impide utilizarla en distintos rubros como la medicinal que beneficiarían justamente a los países que están sufriendo los rigores del consumo masivo de drogas. Y de paso a nosotros, naturalmente.

Una de las tareas fundamentales para lograr esta finalidad es el desafío de establecer un "tinku" estratégico entre los países productores y consumidores naturales y tradicionales de la hoja de coca.

Imponer un debate internacional sobre sus bondades y finalmente recurrir en forma agresiva, libre de presiones y chantajes extranjeros a través de la Cancillería, en consulta a la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que se levante el fallo de 1947 contra la coca, y no figure más como sustancia psicotrópica en el listado de la Organización Mundial de la Salud (OMS),

Para ello es necesario utilizar los numerosos argumentos científicos en favor del levantamiento del fallo condenatorio contra la coca:

• Del Instituto Indigenista Interamericano, dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA)

• Las tesis de los doctores peruanos Carlos Monge y Fernando Cabieses contra la proscripción de la coca.

• Los argumentos esgrimidos por el prestigioso diario inglés "The Financial Times", donde se informa con lujo de detalles sobre las utilidades de la hoja de la coca, señalando que en las Cancillerías del Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia existen sendos estudios acerca de las bondades terapéuticas de la hoja de la coca.

Si la estrategia está bien diseñada, las gestiones multilaterales llevadas adelante por las cuatro cancillerías pueden coronarse con el éxito, Y una vez que se logre sacar a la hoja de la coca de su injusta definición de "droga" en el listado sobre substancias peligrosas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entonces podríamos exportar sin restricciones médico-farmacológicas las hojas de coca y sus derivados. El mate de coca es un producto susceptible de ser exportado inmediatamente por parte de Bolivia, ya que existe experiencia nacional en su fabricación y capacidad industrial para hacerlo.

En el Chapare se cuenta con la industria de los mates que actualmente produce para el consumo interno. Pero desgraciadamente estas bolsitas de mate de coca, no pueden ser exportadas porque su materia básica (hoja de coca), es un producto considerado substancia peligrosa y su consumo tradicional como toxicomanía.

Tratamientos médicos con coca

En 1986, una revista médica norteamericana el "Journal American Medical Association (JAMA), (nro.1 de enero de 1986, Pág. 255, publicó una carta de cinco médicos norteamericanos de distintas universidades que sostienen haber usado exitosamente el mate de coca como un sustituto de la cocaína en drogadictos. Los médicos son Ronald Siegel, de la Universidad de los Angeles-California; Timothy Plowman profesor de Historia Natural de la Universidad de Chicago; Philip Rury, catedrático de la Universidad de Harvard; Reese Jones de la Universidad de San Francisco y Mahamoud Elboily de la Universidad de Mississipi.

Años más tarde, en el Perú el Dr. Teobaldo Llosa, médico psiquiatra, tomó esta idea y la experimentó con cocainómanos, tratándolos con cuatro a seis bolsitas de mate de coca al día. Este proceso, según el Dr. Llosa, se llama "cocalización" e informó de su efectividad y explicó que en realidad el tratamiento tiene un antecedente más antiguo, pues está basado en principios farmacológicos ya sugeridos por el prominente científico Sigmud Freud el siglo pasado.

En consecuencia, médicamente se puede demostrar que el mate de coca sirve para "descocainizar" a los adictos a la cocaína ", así como también a los que consumen heroína, alcohol, opio.

Si esto fuera así, veamos algunos datos que nos permiten demostrar la potencialidad de la coca como recurso natural en Bolivia:

  • Cada drogadicto en los Estados Unidos podría ser sometido a este tratamiento con hoja de coca, mediante el consumo de cinco bolsitas filtrantes de mate de coca al día. El consumo de cinco bolsitas al día da un total de 1825 al año: es decir, 37 cajas de cincuenta bolsitas cada una.
  • Cada caja de mate de coca, podría exportarse desde Bolivia a razón de 3 dólares, lo que quiere decir que el costo para el gobierno de los Estados Unidos por comprar este producto sería de 1.095 dólares anuales por cada norteamericano adicto a la cocaína.
  • En los Estados Unidos existen 10.5 millones de adictos permanentes a la cocaína (datos del gobierno norteamericano): Bolivia podría exportar por un monto total de 1.149 millones de dólares al año. Es decir, más de la tercera parte de las actuales exportaciones bolivianas. 20 veces las exportaciones de café y casi 10 veces el monto de ayuda que recibimos de los Estados Unidos por el convenio anti drogas.
  • El volumen de exportación para el mercado norteamericano por este concepto sería de 19.163 toneladas métricas de hoja de coca, ya que cada drogadicto consumiría 1.825 bolsitas por año.
  • Como Bolivia sólo tiene capacidad para producir aproximadamente 60 millones de bolsitas al año, será necesario construir 319 plantas industriales parecidas a la "Empresa de Té Chimate" que está ubicada en el Chapare.
  • Proporcionaría ocupación para tres mil personas aproximadamente, solo en la producción de mate de coca.
  • Para producir esos volúmenes de hoja de coca necesitaríamos cultivar 17.246 hectáreas, ya que una hectárea sembrada de cocales genera en promedio 0.9 toneladas métricas de hoja de coca. Esta extensión es dos veces la tradicional superficie de cultivo de coca en los valles de Yungas.
  • Así fácilmente cada cocalero en el Chapare tendría derecho a cultivar coca en una superficie razonable, y nos evitaríamos el problema de "coca cero".
  • Como para cultivar una hectárea de hoja de coca, se necesita en promedio una persona al año. Esta actividad agrícola daría empleo a cerca de 13.000 personas.
  • Naturalmente esta proyección se multiplica si consideramos que drogadictos también existen en Europa.

Coyuntura internacional extraordinaria

Esta es solo una de las potencialidades de la hoja de coca, respetando su consumo tradicional y promoviendo su exportación. Con esta propuesta nos sumaríamos a la campaña contra las drogas en los Estados Unidos, ya que la coca usada como parte del tratamiento médico para adictos reduciría sustancialmente el consumo de cocaína.

Las cifras calculadas pueden incrementarse si adicionalmente consideramos que en los Estados Unidos hay dos millones de adictos a la Heroína, 20 millones de alcohólicos y un millón de opiómanos que podrían ser tratados con coca.

Nunca La coyuntura política internacional para iniciar esta campaña ha sido más favorable para nosotros que la actual. De hecho Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador están obligados a iniciarla en términos de necesidad y urgencia regional. Adicionalmente la Argentina, Venezuela, Uruguay, Chile y Brasil pueden constituirse en aliados potenciales de la campaña por la despenalización de la hoja de coca.

Solo necesitamos una política de no sumisión ante los Estados Unidos y la posibilidad de organizar un "tinku" (encuentro, alianza) entre los países involucrados.

El paro de los pilotos y su efecto desestabilizador

Por Wilson García Mérida, Servicio Informativo Datos & Análisis

La deshonesta estrategia de Richard Vaca y su abogado Otto Ritter, que manipularon a los pilotos del LAB con complicidad de Oscar Olivera realizando un paro de aviones ilegal y destructivo, responde a los intereses de Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín para ocultar la verdad sobre el asesinato de la fiscal Mónica von Borries e impedir el juicio de responsabilidades por la masacre de octubre.

El pasado lunes 6 de febrero comenzó en Santa Cruz el juicio oral contra los involucrados en el asesinato de la fiscal Mónica von Borries, crimen cometido el 27 de febrero del 2004 por la banda del mafioso italiano Marco Marino Diodato, cuyo abogado defensor, Otto Andrés Ritter Méndez, es hoy también patrocinante de los pilotos del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) quienes, encabezados por el activista cruceño del MNR Richard Vaca, provocaron una crisis que hirió de muerte a la empresa aérea cochabambina y llegó a desestabilizar al gobierno de Evo Morales.

Según una investigación publicada por el periodista Víctor Orduna del semanario Pulso en su edición del 6 de marzo del 2004, existen indicios contundentes que ligan a Diodato con el grupo empresarial de Andrés Petricevic y Jorge Valdez, jerarcas del MNR que estaban siendo investigados por von Borries en un caso de fragmentación ilegal de tierras agrícolas. Diodato, Petricevic y Valdez mantenían negocios mediante el Banco de la Unión. "El caso Petricevic-Valdez fue denunciado por el delegado presidencial Gustavo Pedraza el 27 de enero, es decir cuatro días antes de la fuga de Marco Marino Diodato", informaba Orduna. Y un mes después de fugarse de Palmasola, Diodato activó mediante un teléfono celular la bomba que hizo estallar el vehículo de la fiscal que investigaba el caso.

La defensa de Diodato en el juicio oral iniciado el pasado lunes pretende desviar las responsabilidades de Petricevic y Valdez en la muerte de la fiscal von Borries descargando toda culpa sobre el ciudadano español Javier Villanueva de Martino, elegido por los mafiosos como "chivo expiatorio" para encubrir las verdaderas causas de aquel asesinato tramado por Diodato y sus socios latifundistas del MNR.

Otto Ritter no sólo es el estratega mayor en la defensa del asesino italiano, sino también su socio en varios negocios, a margen de que el actual abogado de los pilotos del LAB fue candidato a Alcalde de Santa Cruz por la fascista Falange Socialista Boliviana (FSB), en una campaña electoral financiada abiertamente por Diodato en 1999. En marzo del 2001, cuando Diodato fue favorecido con una sentencia de libertad condicional, Ritter brindó públicamente por ese "acto de justicia" durante una bochornosa sesión del Concejo Municipal de Santa Cruz.

Junto con el también abogado Jorge Flores Reuss, "palo blanco" de Diodato, Otto Ritter estuvo involucrado en la quiebra del Banco de Inversiones S.A. (BIDESA), apoyando al banquero Jorge Córdova y a otros empresarios cruceños de ese grupo que luego fundaron la empresa Aerosur, la competidora del LAB que batió palmas durante los recientes días del paro de pilotos.

Desestabilizando a Evo

Los pilotos del LAB, afectados indudablemente por el desastre con que la compañía brasileña VASP había dejado a esta empresa en el expoliador proceso de "capitalización" impuesto por Sánchez de Lozada, fueron hábilmente manipulados por Otto Ritter y Richard Vaca en el intento de destruir a esta empresa creada hace 80 años por familias cochabambinas como los Asbún, para favorecer a Aerosur y su potencial aliada Lan Chile.

Ritter y Vaca deberán pagar a Bolivia por el daño inferido contra la economía nacional, al haber promovido una huelga criminal que detuvo en tierra las naves del LAB durante más de una semana. Esgrimiendo ostensibles falsedades o verdades maléficamente tergiversadas, Ritter y Vaca han pretendido comprometer al gobierno de Evo Morales en acciones de facto que no tendrían otro efecto que condenar al LAB a su inminente liquidación, tal cual se planteó con en el absurdo plan de expropiar el capital accionario del Presidente de esta empresa, el boliviano Ernesto Asbún, para que los pilotos administren el LAB "a nombre del pueblo, tal como se hizo con el ingenio azucarero de Guabirá", según una demagógica declaración de Richard Vaca.

Pero esa estrategia típicamente mafiosa no sólo apunta a liquidar al LAB para favorecer a Aerosur y Lan Chile, o a convulsionar al país para tender una cortina de humo en el juicio contra Diodato y sus cómplices del MNR. También buscó desde un principio desestabilizar la democracia e incluso impedir las elecciones del pasado 18 de diciembre, cuando se produjo un primer amago de huelga de pilotos. En esto tiene que mucho que ver el MNR, mediante sus militantes como Richard Vaca, en el afán de impedir la consumación del juicio de responsabilidades contra Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín por los crímenes del 2003.

La acusación lanzada por Ritter contra Asbún, en sentido de que el principal accionista del LAB habría creado su propia empresa, Lan Bolivia, es una calumnia colosal. La verdad es que el Directorio del LAB, ante la posible llegada de Lan Chile a Bolivia mediante una alianza con Aerosur, hizo el registro del nombre "Lan Bolivia" para impedir que los chilenos detenten ese nombre en nuestro país tal cual lo hicieron con la compra de Aeroperú, en el vecino país, donde Lan Chile opera como Lan Perú. Estando la razón social de Lan Bolivia bajo propiedad intelectual del LAB, los chilenos deberán usar otro nombre una vez cerrados sus tratos con Aerosur.

Lo llamativo de estas manipulaciones ejercitadas por Ritter y Vaca es que lograron "criminalizar" a Asbún mediante una querella presentada ante la Fiscalía General de la República. A partir de ello, en esta lógica torcida, será más importante encarcelar a Asbún, quien hizo todo por mantener viva a una empresa moribunda, que enjuiciar a Sánchez de Lozada, quien nos dejó con el veneno en las venas. La desestabilización que esto supone en contra del gobierno de Evo Morales, no es problema para Ritter y Vaca.

Complicidad de Olivera

Expulsado del sindicato fabril Manaco, carente de apoyo real y sólo sostenido por quienes reciben sus estipendios en base al financiamiento internacional con que se llenó los bolsillos tras apropiarse de la vanguardia de la guerra del agua, protagonizada por los cochabambinos en abril del 2001, Oscar Olivera intentó convertir la crisis del LAB para trepar nuevamente sobre la cresta de la ola.

En acto de franca conspiración contra el gobierno de Evo Morales y apoyado por los cándidos jerarcas del Arzobispado de Cochabamba, Olivera intentó comprometer al vicepresidente Alvaro García Linera en una estrategia de sucesión constitucional, ahondando la crisis del LAB, frente a lo cual el Presidente Indígena mantuvo una sabia prudencia. Olivera odia a Evo Morales porque no lo nombró Ministro de Aguas.

Lo curioso de este hecho es que el vocero gubernamental Alex Contreras y su subalterno Grover Cardozo, desde la estatal Agencia Boliviana de Informaciones (ABI), siguieron el juego de Olivera para mostrar a Asbún como un delincuente, en una irresponsable y sórdida trama de desestabilización económica y política del país.