Pensamiento Crítico

Una bomba, la guerra de las mezquitas, el petróleo, y las ganas de pulverizar Irak

None | 25 Febrero 2006
Balcanización petrolera de Irak: los planes Yinon y Abrams
Por Alfredo Jalife-Rahme,
diario La Jornada, México

LAS FUERZAS CENTRIFUGAS ya superan a las centrípetas en Irak, un mosaico etno-religioso que se encuentra al borde de la guerra civil y su consecuente balcanización.

SON TRES LAS FUERZAS centrífugas que estimulan en el momento oportuno los ejércitos anglosajones de ocupación, bajo los signos preponderantes del petróleo y el "choque de civilizaciones" del racista y fundamentalista anglosajón Samuel Huntington, los cuales se plasman en dos segmentos, el religioso y el étnico: 1) la colisión religiosa intrárabe entre, por un lado, los sunitas, los grandes perdedores asentados en la región central carente de petróleo y, por otro, los chiítas, predominantes en la región petrolera de Basora (en el sur) y apoyados por los arios persas, y 2) la conflagración étnica de los kurdos arios de religión sunita, apoyados por Israel y la CIA, asentados en la región de Kirkuk, abundante en petróleo y quienes colisionan tanto con los sunitas árabes del centro como con los chiítas árabes del sur.

EN NUESTRO LIBRO Irak: Bush bajo la lupa (Editorial Cadmo & Europa, 2005) consagramos un amplio capítulo tanto a la probable guerra civil como a su muy previsible balcanización.

CUESTA TRABAJO ENTENDER que bajo la mirada impávida de los dos ejércitos de ocupación anglosajones se genere tanto caos. En un excelente artículo, Mike Whitney señala la destrucción del domo dorado de la sagrada mezquita chiíta de Askaria en Samarra como un eslabón más de la balcanización programada por Estados Unidos y Gran Bretaña (OpEdNews.com, 23 de febrero), y pone en relieve la propuesta de Leslie H. Gelb, presidente emérito del superinfluyente Consejo de Relaciones Exteriores, con sede en Nueva York: "la única estrategia viable será corregir el defecto (sic) histórico de Irak y moverse en forma gradual (sic) hacia una solución de tres estados: kurdos en el norte, sunitas en el centro, y chiítas en el sur" (The New York Times, 25 de noviembre de 2003). Es justamente lo que está ocurriendo en forma "gradual", pero ¿cuántos países no tendrán "defectos históricos", incluido Estados Unidos?

LA PROPUESTA DE Gelb es compartida por el presidente iraquí, el kurdo Jalal Talaban, mientras las represalias chiítas han desatado la "guerra de las mezquitas", que hasta ahora ha destruido 90 templos sunitas. Mike Whitney comenta que es "difícil imaginar que los perpetradores de estos abominables ataques no hayan anticipado sus efectos desastrosos". Fue lo mismo que le comentamos a la muy capaz comentarista Carmen Aristegui en la entrevista que nos hizo para CNN en Español.

MIKE WHITNEY ELIMINA la autoría de los sunitas, por ser los menos beneficiados y quienes a su vez fustigan la "colaboración de los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Irán (¡super-sic!)". ¿Resucitó la añeja colaboración del "Irán-contras"?

EXPONE UN COMUNICADO del departamento de relaciones internacionales del Partido Socialista Arabe del Baaz, que acusa a las brigadas chiítas Badr del Ministerio del Interior (del gobierno del primer ministro chiíta Jaafari), y a los paramilitares de Estados Unidos". Los baazistas arremeten contra Estados Unidos, "principal responsable del crimen, porque es la potencia que ocupa Irak y tiene un interés básico en perpetrarlo".

WHITNEY RESALTA LA declaración del supremo líder chiíta de Irán, Alí Jamenei, quien condenó a las "fuerzas de ocupación y al sionismo" por sembrar la división entre sunitas y chiítas, y refiere la "percepción tanto regional como de los analistas de izquierda estadounidenses, de una operación encubierta de Estados Unidos e Israel". Cita al periodista Kurt Nimmo, quien ve el ataque como un "medio para realizar un plan esbozado por Oded Yinon: "Una estrategia para Israel en la década de los 80", es decir, la "balcanización de la sociedad y cultura islámica y árabe". Nimmo sugiere que el "ataque pudo haber sido realizado por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, o sus lunáticos agentes árabes, o los locos (sic) incitados por el Grupo de Operaciones Preventivas Proactivas, el P2OG de Rumsfeld, diseñado para estimular la reacción terrorista". El macabro P2OG merece un tratamiento especial.

MIKE WHITNEY AGREGA a "prominentes analistas" como Pepe Escobar, Ghali Hassan, AK Gupta, Dahr Jamail,y Christian Parenti, quienes "concuerdan que la administración Bush parece estar incitando a la guerra civil como parte de su estrategia de retirada". Escobar apunta el mismo designio expuesto por David Philip, del Consejo de Política Exterior de Estados Unidos (AFPC, por sus siglas en inglés), financiado por la fundación de Lynde y Harry Bradley, vinculada al poderoso AEI que controla la dupla Cheney-Rumsfeld. Luego de señalar que el "gobierno chiíta de Jaafari es incapaz de controlar Irak", Escobar descuella que en "forma significativa el plan es una réplica exacta (sic) de otro de la extrema derecha israelí para dividir a Irak, como parte esencial de la balcanización de todo (sic) el Medio Oriente".

LA BALCANIZACION PARECE inevitable, y a juicio de Mike Whitney "ha sido recomendada por una serie de documentos preparados por el Pentágono en manos de Rumsfeld", como el estudio La estrategia de Estados Unidos en el mundo musulmán, de la Rand Corporation, de 2004, patrocinado por la Fuerza Aérea, que sugiere "explotar las fallas tectónicas entre sunitas, chiítas árabes y no árabes (...) que identifiquen las contradicciones sectarias, étnicas, regionales y nacionales con el fin de generar (sic) desafíos y oportunidades (sic) para Estados Unidos".

DIEZ DIAS ANTES de la destrucción del domo dorado de Askariya, el feroz portal Xymphora (13 de febrero) develó el plan Abrams para "desprender el norte kurdo y balcanizar Siria y Líbano", diseñado por el controvertido Elliot Abrams: criminal convicto por el fétido "Irán-contras", además de su inagotable legado de atrocidades en Centroamérica, y ahora viceconsejero de seguridad nacional de Baby Bush.

EL PLAN ABRAMS comprende tres partes: 1) "los kurdos iniciarán la limpieza étnica en el norte de Irak rico en petróleo -Nota: se refiere a la expulsión y matanza de los caldeos-católicos, los turcomenos y los árabes sunitas-. Tal petróleo conformará la base (sic) económica para el Gran Kurdistán centrado en el norte de Irak. La limpieza étnica ya empezó"; 2) "Las áreas kurdas del este de Siria se desprenderán para unirse al Gran Kurdistán, y Siria sufrirá un cambio de régimen"; 3) "Líbano será dividido entre un país cristiano y un país árabe que incorporará como ciudadanos a los refugiados palestinos, quienes perderían su derecho de retorno a Israel".

LO QUE MENOS cuenta en los planes de la balcanización son el éxodo y la miseria de los humanos, por lo que es más sencillo entender sus alcances con base en la producción del petróleo y su trayecto distributivo: "el petróleo kurdo (sic) no puede atravesar Irán, que se molestará por los intentos en desprender el norte de Irán como parte del nuevo (sic) Kurdistán (...) tampoco por Turquía que estará furiosa por su potencial desintegración en su región kurda, entonces el oro negro tendrá que fluir por el Occidente. El oleoducto de Haifa espera su turno para reabrir la parte que cerró Siria en la década de los 80. Los nuevos (sic) yacimientos adquiridos en el Kurdistán fluirán a Siria y al puerto libanés de Trípoli".

XYMPHORA REMEMORA EL ominoso documento Ruptura limpia: la nueva estrategia para asegurar el reino, el manual de los neoconservadores straussianos y el partido Likud, para balcanizar y controlar Irak, Líbano, Siria y el valle del río Jordán, donde serían desplazados una vez más los palestinos (The Hindu, 9 de febrero).

ABUNDA SOBRE UN documento firmado por el islamófobo Daniel Pipes (señalado como el autor intelectual de las 12 caricaturas blasfematorias de Mahoma) y Ziad Abdelnour para dividir a Líbano (mayo de 2000), destaca que las líneas generales del plan Abrams sean similares al de Oded Yinon (periodista y anterior funcionario de la cancillería israelí) para balcanizar a los "países árabes en pequeños estados y cesen así de ser una amenaza para Israel", y concluye que como "bonificación" (sic), el Kurdistán provocará que Turquía actúe de tal manera que probablemente no será capaz de unirse a la Unión Europea, profundizando así los objetivos de la gente (sic) del "choque de civilizaciones" y de los racistas antinmigrantes de Europa. No suena nada descabellado.

¿Quien puso la bomba contra el tempo chiita en Irak?

El Frente Patriótico Nacionalista e Islámico hace responsables de los crímenes sectarios en Iraq a los ocupantes estadounidenses
Al-Basrah IraqSolidaridad
(www.iraqsolidaridad.org). Traducido del árabe para IraqSolidaridad por Houmad El Kadiri

Desde el inicio del mes de febrero, las criminales milicias proiraníes del ministerio del Interior [1], en su condición de fuerzas mercenarias, han asaltado diversos barrios de Bagdad y de sus inmediaciones, procediendo a detener y asesinar a centenares de ciudadanos iraquíes con el fin de aterrorizar al pueblo y limitar las acciones armadas de la resistencia, en continuo incremento. Tales asaltos han contado con el apoyo de tropas estadounidenses y la participación de unidades de la 2ª, 3ª y 4ª Brigadas del ejército [Guardia Nacional] iraquí, formado, entrenado y equipado por los ocupantes.

La campaña criminal de estas milicias empezó con el asedio y asalto de los barrios de al-Amiriya, al-Gazaliya y al-Jadra, operativos que culminaron con la detención de centenares de sus vecinos. El 2 de febrero procedieron a cercar el barrio de al-Yijad, siendo arrestados 300 de sus habitantes, además de causar destrozos en propiedades y bienes, y aterrorizar a niños y mujeres. El día 4, estas mismas milicias proiraníes, apoyadas por carros blindados y aviones de las fuerzas de ocupación estadounidenses, asaltaron áreas de [los barrios de la capita de] Dora y Sidiya, causando igualmente notorios destrozos en viviendas y mezquitas. En esa misma jornada, otros contingentes asaltaron el barrio de al-Amil, arrestando a 25 de sus vecinos.

En las localidades [cercanas a Bagdad] de Salman Beq y Abu Ghraib también se han producido reiterados asaltos nocturnas desde los días del mes transcurridos, que se han saldado en el caso de la primera localidad con 65 personas detenidas. Finalmente, el día 8 de febrero, fueron asaltadas áreas del barrio de al-Aadamiya, donde fueron detenidos decenas de vecinos.

Asimismo, todos los días aparecen decenas de cuerpos de personas asesinadas después de haber sido sometidas a torturas [2].

El Frente Patriótico Nacionalista e Islámico (FPNI) hace plenamente responsables de estos salvajes crímenes a los ocupantes estadounidenses, pues son los mercenarios proiraníes por ellos amparados dentro del ministerio del Interior quienes los están cometiendo bajo la planificación de los criminales Adil Abd al-Mahdi al-Muntafiki [dirigente del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq (CSRII) y propuesto ministro del nuevo gobierno iraquí], Bayan Jabr Sulagh [ministro del Interior] y Abd al-Aziz al-Hakim [máximo dirigente del CSRII] y siguiendo las ordenes de al-Saidi, responsable de los servicios secretos iraníes en Bagdad.

El FPNI no dejará sin castigo a los que perpetran tan brutales crímenes contra nuestro paciente, perseverante y resistente pueblo. Nuestros heroicos resistentes seguirán golpeando con fuerza a los ocupantes y a sus miserables mercenarios hasta la liberación de la patria.

Nuestro pueblo vencerá y los mercenarios no escaparán indemnes. Gloria a los heroicos miembros de la resistencia. Derrota e ignominia para los ocupantes y sus mercenarios.

Notas
1. Sobre la conexión entre las milicias confesionales chiíes y los nuevos cuerpos de seguridad, y la implicación de Irán, véase en IraqSolidaridad: Loles Oliván: Irán en Iraq, una amenaza a la hegemonía de EEUU | Tom Lasseter: Irán gana influencia y poder en Iraq a través de las milicias - Paul Martin y Maria Cedrell: Militares iraníes al frente de los centros de tortura en Iraq | International Crisis Group: Los partidos chiíes de Iraq, ¿'agentes' de Irán? | Mahan Abedin: Badr, Irán y los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes.
2. Rutinariamente con los ojos arrancados.

Apagando el incendio en Irak

Por Anne Penketh, The Independent de Gran Bretaña

Las autoridades iraquíes parecían haber evitado ayer una explosión importante de violencia intersectaria después de las oraciones del viernes, al ordenar un toque de queda durante el día en partes del país que todavía arden por la destrucción de uno de los santuarios más sagrados del islamismo chiíta en Irak. Hubo informes sobre choques en el sur de Bagdad entre las milicias chiítas y tiradores sunnitas, mientras decenas de miles de chiítas en el distrito de la Ciudad Sadr desafiaban el toque de queda para marchar por las calles. Pero después de dos días de ataque vengativos sobre las mezquitas y los asesinatos que dejaron 200 muertos y que parecían poner a Irak al borde de la guerra civil, hubo poco derramamiento de sangre.

Líderes religiosos chiítas pidieron calma y unidad entre la comunidad de la minoría sunnita y los chiítas, instándolos a ignorar los claros intentos de los insurgentes de fomentar una guerra civil. En una declaración leída en televisión, Abdul-Aziz al Hakim, jefe del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak, dijo que aquellos que llevaron a cabo el miércoles las explosiones del domo dorado en el santuario Askariya en Samarra “no representan a los sunnitas en Irak”. Al Hakim culpó en cambio a los leales a Saddam Hussein y a los seguidores del militante de Al Qaida, basado en Irak, Abu Musab al Zarqawi, diciendo “todos debemos unirnos para eliminarlos”. “Es lamentable que las cosas hayan alcanzado tal grado que sunnitas y chiítas estén pagando por los crímenes cometidos por el enemigo del Islam y los iraquíes”, dijo al Hakim. “Esto es para lo que trabaja al Zarqawi, es decir, para encender una lucha sectaria en el país.” “Pedimos autocontrol y que no se dejen arrastrar por los complots del enemigo de Irak.”

El militante chiíta Muqtada el Sadr, cuyos partidarios marcharon a través de Ciudad Sadr, también emitió una declaración diciendo que “cualquiera que ataque a un musulmán, no es un musulmán”. Y añadió: “Aquel que ataque los sacramentos y las mezquitas recibirá su justo castigo”. Las declaraciones de los líderes religiosos recalcaban su preponderante influencia, comparada con el limitado alcance de los líderes políticos electos del país que parecen cada vez más impotentes para detener la violencia. En protesta por el descontento, los políticos sunnitas se han retirado de las negociaciones dirigidas a formar un gobierno iraquí después de las elecciones de hace dos meses, reflejando la fractura sectaria que divide al país. Pero parecía evidente ayer que son los líderes religiosos, y no los políticos, los que tienen la clave de lo que sucederá en Irak.

Tras la violencia, la solidaridad

Por Dahr Jamail y Arkan Hamed, agencia IPS

Bagdad – El atentado con bomba contra una mezquita en Iraq desató una ola de violencia sectaria en todo el país, pero también estimuló una serie de inusuales manifestaciones de solidaridad entre sunitas y chiitas.

La reverenciada Mezquita Al Askariyya en la central ciudad de Samarra es uno de los cuatro lugares más sagrados para los chiitas iraquíes.

El miércoles, hombres armados entraron al edificio, ataron a los vigilantes y colocaron explosivos que destruyeron la histórica cúpula dorada. El atentado desató la ira de muchos chiitas, que lanzaron una ola de ataques contra por lo menos 50 sitios sunitas en represalia.

Más de 130 personas murieron en enfrentamientos en todo el territorio, a pesar de los desesperados llamados a la calma de las autoridades, que limitaron la acción de la policía y del ejército nacional para impedir desmanes y evitar que el país cayera irreversiblemente en una guerra civil.

Sin embargo, hubo varias demostraciones de solidaridad luego de que líderes chiitas y sunitas pidieran moderación. El gran ayatolá chiita Alí Al Sistani exhortó a "calmar los ánimos y no atacar ningún lugar sagrado sunita". "Llamamos a los fieles a expresar su protesta pero de forma pacífica. Su conmoción y dolor no debe llevarlos a tomar acciones que sirvan a aquellos enemigos que han trabajado para arrastrar a Iraq a una lucha sectaria", señaló el religioso en un comunicado.

Por su parte, Muqtada Al Sadr, el segundo clérigo chiita más influyente de Iraq, dijo a periodistas: "No fueron los sunitas quienes atacaron la mezquita del imán Al Hadi, Dios sea sobre él, sino las fuerzas de ocupación y los miembros del partido Baath (del ex presidente Saddam Hussein), Dios los maldiga". "No debemos atacar las mezquitas sunitas. Ordené al (islamista) Ejército Al Mahdi que proteja tanto a los lugares sunitas como a los chiitas", añadió.

Al Sadr suspendió una visita a Líbano y regresó de urgencia a Iraq luego del atentado para pedir al parlamento que vote una resolución exigiendo el retiro inmediato de las fuerzas de ocupación.

Mientras, las autoridades sunitas también llamaban a la paz y pedían a la población resistir a aquellos que "intentan provocar una guerra civil en Iraq".

La mayoría de los 26 millones de iraquíes son chiitas (62%), la población hegemónica en el sur, mientras en el centro predominan los sunitas (35%), rama islámica dominante en el mundo árabe, y que constituyó la elite del régimen de Saddam Hussein (1979-2003). En cuanto a la composición étnica de la población, los árabes constituyen las tres cuartas partes, mientras los kurdos, la mayoría de los cuales profesan el Islam sunita, suman 20 por ciento. La comunidad kurda es mayoritaria en el norte, pese a la campaña de limpieza étnica implementada allí por Saddam Hussein.

Muchos medios de prensa árabes acusaron al gobierno iraquí de no haber tomado las medidas necesarias para impedir la ola de violencia, pero las miles de personas que se unieron a las manifestaciones callejeras para condenar el atentado responsabilizaron a las fuerzas de Estados Unidos por lo ocurrido.

Muchos sunitas expresaron su apoyo a los chiitas en Samarra. Pronto, las manifestaciones de solidaridad entre ambas sectas se propagaron en todo el país. Las más grandes se celebraron en las ciudades de Basora, Diwaniyah, Nasiriyah, Kut, y Salah Al Din.

Gran parte de la ira chiita fue dirigida a las fuerzas estadounidenses. En la meridional ciudad de Kut, dominada por chiitas, miles marcharon en las calles y quemaron banderas de Estados Unidos e Israel. Miles de chiitas marcharon hacia Ciudad Sadr, el gran barrio chiita de Bagdad, entonando cánticos en contra de las fuerzas de ocupación. En el resto de la capital también hubo grandes manifestaciones. "Esos santuarios son muy importantes para todos los musulmanes, no sólo de Iraq, sino de todo el Islam", dijo a IPS Ahmed Hassan, un comerciante de 40 años que participó de una manifestación en el barrio capitalino de Khadamiyah. "Todos los musulmanes en Iraq deben condenar esta acción", añadió.

Mientras, miles de sunitas se unieron a las manifestaciones chiitas en Bagdad. "Esto no fue más que una acción israelí perpetrada por las fuerzas estadounidenses usando a hombres a sueldo. No son los sunitas quienes deben ser responsabilizados, porque sabemos que los estadounidenses y los israelíes quieren dividirnos. Los sunitas nunca bombardearían una mezquita musulmana", dijo a IPS un hombre chiita de 54 años.

Hashmia Atimim, una mujer de 25 años que participó de las manifestaciones, sostuvo que los sunitas no tuvieron nada que ver con el atentado en Samarra. "Mi esposo es un sunita de Samarra que iba a ese santuario. Por supuesto, sabemos que fue un extranjero el que hizo este acto brutal", afirmó.

Algunos de los sentimientos de los manifestantes encontraron un inesperado eco en líderes occidentales. El primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, dijo en una declaración que los responsables del ataque a la mezquita en Samarra "tenían el único objetivo de crear un enfrentamiento entre sunitas y chiitas para descarrilar la naciente democracia iraquí".