Pensamiento Crítico

Confirmado: la CIA asesinó al<br>general Omar Torrijos Herrera

None | 28 Febrero 2006

Ciudad de Panamá – El economista estadounidense John Perkins afirmó este martes en Panamá que agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos asesinaron en 1981 al general panameño Omar Torrijos.

Perkins, autor del libro "Confesiones de un asesino económico", declaró al diario local "La Prensa" que durante su vida activa como economista recibió la misión de "disciplinar" al militar panameño, para que aceptara las "recetas" que promovía el Banco Mundial.

"Torrijos era un obstáculo para la CIA. Como yo fallé con Torrijos -que no aceptó mis negocios- sabía que los chacales de la CIA le caerían encima detrás de mi", indicó el analista norteamericano, cuyo libro figura en la lista de los más vendidos de "The New York Times".

Perkins añadió que las exigencias consistían en entregar a Panamá préstamos millonarios para la construcción de megaproyectos, pero sólo provenientes de fondos de corporaciones de Estados Unidos, lo que desembocaría en la dependencia externa de este país.

El general panameño se opuso, pero murió el 31 de julio de 1981, en un presunto accidente aéreo, cuando el avión en el que viajaba se estrelló en una zona montañosa al norte de la occidental provincia de Coclé, donde lo esperaban dirigentes campesinos.

Moisés Torrijos, uno de los hermanos del general, sostuvo durante años la tesis de que el supuesto accidente fue, en realidad, un plan de la CIA denominado "Halcón en vuelo", para impedir la proyección política revolucionaria en Centroamérica.

Perkins recordó que dos meses antes, el 24 de mayo, el entonces presidente ecuatoriano Jaime Roldós tuvo un final parecido al de Torrijos, como resultado de acciones emprendidas por el "imperio de la corporatocracia" de Washington. "Ellos fueron asesinados porque se opusieron a esa fraternidad de corporaciones, gobiernos y elites bancarias cuya meta es el imperio global", aseguró Perkins.

En recientes declaraciones a medios internacionales, el analista estadounidense dijo que los mismos "chacales" pretenden ahora silenciar a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Evo Morales, de Bolivia, por su posición nacionalista.

Aquí la entrevista íntegra:

Por Guido Bilbao, diario La Prensa, Panamá

¿Quién es John Perkins? Se hizo conocido luego del escándalo que generó la publicación de su libro "Confesiones de un asesino económico". Estudió economía en Boston y trabajó como "sicario" en África, Oriente y América Latina, sobre todo en Ecuador y Panamá. Es un estudioso de las culturas aborígenes y tiene una fundación que las promueve.

John Perkins es un economista estadounidense que decidió patear el tablero y revelar en el libro Confesiones de un asesino económico, la supuesta metodología que Washington llevó adelante durante la Guerra Fría para conformar "un imperio de la corporatocracia".

En una entrevista exclusiva que le concedió a La Prensa, Perkins confiesa que trabajó en Panamá, que conoció a Omar Torrijos y que su tarea consistía en disciplinar al panameño, obligándolo a seguir las recetas económicas que promovía el Banco Mundial.

"Torrijos era un obstáculo para la CIA. Como yo fallé con Torrijos –que no aceptó mis negocios– sabía que los chacales de la CIA le caerían encima detrás de mí, como también hicieron con el ecuatoriano Jaime Roldós. Ambos murieron de la misma forma y con pocos meses de diferencia", explica el autor, cuyo libro logró ingresar al ranking de los más vendidos del prestigioso diario The New York Times.

Omar Torrijos murió el 31 de julio de 1981 cuando el avión en el que viajaba hacia Coclé se estrelló en un monte. Dos meses antes, el 24 de mayo, Roldós tuvo un final parecido.

The New York Times, en un perfil sobre Perkins, publicó que "Su misión fue la de inflar pronósticos económicos para convencer a líderes del tercer mundo a comprometerse con deudas eternas".

El presidente Martín Torrijos, hijo de Omar, ha manifestado en otras oportunidades que la muerte de su padre le causa demasiado dolor como para hacer especulaciones. Sin embargo, Torrijos tiene en su poder el libro de Perkins que compró durante su última visita a Washington.

La «mano negra» de EU en América Latina

Era inevitable. La publicación, a finales de 2004, de Confesiones de un asesino económico causó un impacto descomunal. El libro, publicado por una editorial pequeña y casi sin publicidad, a los pocos meses había agotado las 150 mil copias vendidas y entraba al ranking de best seller del The New York Times. ¿Qué tiene de especial el libro? Es una de las pocas veces en las que un alto lobbysta de las empresas de Estados Unidos confiesa abiertamente las artimañas y tratos que logró en el Tercer Mundo, colaborando así con la consolidación de la hegemonía económica y política norteamericana.

Perkins explica en el libro que hombres como él tomaron el mundo luego de la caída del primer ministro iraní Mohamed Mossadegh, en 1953. Mossadegh quería nacionalizar los recursos minerales, y Estados Unidos no estaba dispuesto a tolerarlo. Sin embargo, el mundo bipolar le impedía el recurso militar porque eso habría generado cortocircuitos con la URSS. Por eso enviaron al campo a un agente de la CIA, Kermit Roosevelt, nieto de Theodore, que a punta de millones de dólares, astucia y paciencia, logró el derrocamiento de Mossadegh.

A partir de entonces, según Perkins, la corporatocracia entendió que ampliar las fronteras por medio de agentes como Roosevelt era más barato y seguro que con el viejo orden militar. "Ahora los sicarios están trabajando contra Chávez, y también los sufrirá Morales", advirtió Perkins en recientes entrevistas.

En su libro, además, explica que su tarea consistía en "negociar con las autoridades del Tercer Mundo la aceptación de onerosos préstamos para la realización de obras de infraestructura en su territorio. Los préstamos se daban si las obras las hacían corporaciones norteamericanas, por lo que el dinero siempre regresaba y además eso nos garantizaba la sumisión de ese Estado", explica el economista, quién dice haber sido reclutado por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos -que lo niega- para luego pasar a trabajar en consultoras privadas, evitando así, en caso de problemas, que Estados Unidos se viera afectado.

"Yo fui exitoso. Daba conferencias en Harvard; en el Banco Mundial me palmeaban la espalda... Justificaba todo diciendo que los productos interno bruto (PIB) subían. El problema es que estos ascensos con frecuencia solo ayudan a quienes están en la parte alta de la pirámide económica".

La tríada que sostiene este "turbio entramado", explica Perkins, "la componen los bancos internacionales, las grandes corporaciones y los gobiernos cómplices. Es inusual que los gobernantes se resistan: en mis años de oficio solo conocí a dos que se animaron a hacerlo. Jaime Roldós y Torrijos".

Perkins, justamente, dice haber trabajado en Ecuador y en Panamá, donde tuvo algunas reuniones con Omar Torrijos.

"Me gustaba Torrijos. Recuerdo que él me dijo: "si me uno a su plan me convertiré en un hombre muy rico, pero no me interesa". Torrijos había conseguido su reputación luego de convencer a Estados Unidos para que le devolviera el Canal de Panamá. Y era un enemigo de la CIA porque luego de la caída de Carter se negó a renegociar el Tratado, y además negociaba con los japoneses para construir un canal a nivel del mar".