Pensamiento Crítico

Los latinos, la minoría clave en el futuro de EEUU

Por Elisabetta Carradori | Equilibri.net | 08 Mayo 2007
En la actualidad, la población de origen hispano o latino representa la principal minoría de los Estados Unidos. Una comunidad estable y heterogénea que crece a un ritmo exponencial que está transformando poco a poco la sociedad estadounidense, que con motivo de las próximas elecciones presidenciales de 2008 podrá representar el fiel de la balanza del electorado activo. Los datos recientemente publicados por el U.S. Census Bureau relativos a la composición étnico-racial de la población estadounidense indican que en 2005 los ciudadanos de origen latino o latino ascendían a 41,870,703, aproximadamente el 14% del total de la población, de 288,378,137 habitantes. A pesar de que la comunidad latina está considerada una minoría, aún siendo la mayor en número en relación con los datos actuales (estimados en 2007) de población total estadounidense: 301,759,503, si esta parte de la población formara parte de un país sudamericano, sería el tercer país de Sudamérica con mayor población, después de Brasil y Colombia. Un país hipotético con habitantes de origen principalmente mexicano (26,781,547), puertorriqueño (3,781,317), centroamericano (3,084,580) y cubano (1,461,574). El flujo de migración latino, que desde finales de los años setenta se ha dirigido hacia los Estados Unidos, ha alcanzado principalmente los cuatro estados fronterizos con México, es decir, California (35% de población de origen latino), Texas (35%), Arizona (28%) y Nuevo Méjico (43%). Además de Nevada, Colorado, Florida, Nueva York y Nueva Jersey que presentan un elevado porcentaje de población latina. El informe "The American Community- Latinics" (La Comunidad Estadounidense- Latinos) publicado por el U.S. Census Bureau en febrero de 2007 se basa fundamentalmente en esta parte de población estadounidense, la media de edad de esta comunidad es de 26, 9 años, frente a una media de 40,1 años de la población blanca no latina. Además, uno de cada tres latinos es menor de 18 años y solamente el 5% supera los 65 años, lo contrario a la población blanca de origen no latino que cuenta con un individuo menor de 18 años sobre 5 y un 15% de los ciudadanos que supera los 65 años. Estos datos se basan en las cifras relativas a la tasa de fertilidad que destaca como en los 12 meses anteriores a que U.S. Census Bureau realizara el estudio, 75 mujeres de origen latino sobre 1.000 habían dado a luz, frente a las 50 mujeres de origen no latino sobre 1.000. Asimismo, según destaca el informe publicado en febrero del año pasado, el 50, 8% de los latinos estadounidenses de edad superior a los 15 años había contraído matrimonio, un porcentaje inferior al de los blancos de origen no latino, que contaba con un 57, 3%, pero una cifra igualmente relevante se remite al porcentaje de divorcios, un 8%. Entre población latina de Estados Unidos, ¾ se consideran ciudadanos de nacimiento (60, 8%) o naturalizados (11%), el 28% restante al no haber nacido en el territorio estadounidense, al ser puertorriqueño o de una isla estadounidense no ha adquirido la nacionalidad. Aunque la lengua inglesa no es el idioma oficial del país por la falta de acuerdo en el Congreso sobre la revisión constitucional, el 80% de los estadounidenses son angloparlantes. Sin embargo, ¾ de la población de origen latino con edad superior a 5 años no habla inglés en el ámbito familiar, sino español, a pesar de que el 39% restante de la población hable español también habla inglés de forma fluida. Cabe destacar que dentro de la población latina, los mexicanos y los puertorriqueños son los más integrados en este sentido, ya que el 22, 9% de los mejicanos y el 30, 6% de los puertorriqueños habla solamente inglés en el ámbito familiar y el 40% habla inglés como un nativo. Por lo que respecta a la educación, el estudio del U.S. Census Bureau destaca una diferencia clara entre la población blanca y la latina. Es decir, frente a un 88, 6% con el graduado escolar y un 29,7% o más de licenciados, para los primeros, corresponde solamente un 59,6% y un 12,7% respectivamente para la población latina. Estas cifras se reflejan evidentemente en el ámbito laboral. La población de origen latino trabaja principalmente en el sector de la construcción, el sector minero, el transporte y la producción, y su renta media, según los datos relativos a 2004, ascendía a 36.000 dólares, cifra marcadamente inferior a la de la población no latina con 48.800 dólares de renta media. En relación con lo anterior, un estudio reciente publicado por la Asociación estadounidense Center for American Progress, destaca la existencia de 37 millones de ciudadanos en Estados Unidos que viven en la pobreza, de los cuales el 21, 8% son latinos. La imagen de la sociedad latina de Estados Unidos es, por lo tanto, ala de una minoría joven, que a partir del año 2000 ascendió a casi 6 millones gracias a los continuos flujos migratorios y a la elevada tasa de natalidad. Es una parte de la población dispuesta a integrarse, pero extremadamente unida a sus orígenes, a su lengua y a su religión. Con relación a este último aspecto, el Pew Latinic Center, centro de estudio de la población latina con sede en Estados Unidos, publicó el pasado 25 de abril un informe titulado "Changing Faiths: Latinos and The Transformation of American Religión" (Cambio de creencias: Los latinos y la transformación de la religión estadounidense). Dicho estudio, que ha llamado la atención a la opinión pública estadounidense, destaca que el 67, 6% de los latinos son católicos que ejercen el culto religioso en español y siguen diferentes ritos de tal manera que se está renovando la tradición católica del país. Además, el Pew Latinic Center relaciona la fe religiosa con la ideología política ya que según los sondeos realizados, el 66% de los latinos opina que las creencias que se muestren hacia el culto pueden influir en la ideología política. Asimismo, el estudio muestra que la población latina es principalmente conservadora y políticamente demócrata, un 43% y republicana, un 20%. Estos datos reflejan la situación actual del electorado latino, que, según el estudio, desaprueba en un 57% las acciones de la administración Bush, a pesar de que con motivo de las elecciones presidenciales de 2004 el actual presidente y el partido Republicano hayan recibido el 44% del voto latino. La falta de consenso no es un hecho nuevo para los Republicanos. En las elecciones denominadas "mid-term elections" del año pasado el 69% de la población latina votó a favor de los Demócratas y solamente el 30% a favor de los Republicanos. En esta ocasión el electorado activo de origen latino se estimó en un 8% del total estadounidense. Si se comparara este dato con el crecimiento de la población se podría incurrir en un error de cálculo, ya que el hecho de que exista un derecho a voto inferior respecto a otras minorías se debe a que un porcentaje elevado de la población latina no tiene edad para votar y otro porcentaje también elevado de esta población no tiene todavía la nacionalidad estadounidense. A pesar de este último aspecto, el peso político de esta comunidad no se ha infravalorado en absoluto por parte de ninguno de los dos partidos políticos en relación con las elecciones presidenciales de 2008. En concreto, el partido Demócrata es propenso a favorecer a la comunidad latina, que se aprovecha de la falta de consenso de Bush para consolidar la tendencia positiva hacia la minoría latina. La cuestión más escabrosa que ha generado mayor tensión entre las principales organizaciones latinoamericanas y el Presidente es la de la reforma de la ley de inmigración. La falta de aprobación del proyecto de ley presentado el año pasado debido a las divergencias entre las diferentes corrientes republicanas, no ha impedido que Bush elabore un nuevo texto que se caracteriza por tener condiciones más severas que las expuestas en el Congreso en 2006, entre las que se encuentra la regularización de los inmigrantes clandestinos mediante el regreso al país de origen, la presentación de una solicitud, el pago de una multa de 10.000 dólares y la emisión del visado "Z" previo pago de una cantidad que asciende a 3.500 dólares. El proyecto de ley todavía tendrá que ser presentado oficialmente y será objeto de negociaciones políticas, sin embargo, una iniciativa en este sentido no mejorará las relaciones entre los Republicanos y la comunidad latina. En cambio, la semana pasada, la posible candidata a la Casa Blanca, Hillary Rodham Clinton, ha nombrado a Raúl Yzaguirre, ex presidente del NCLR (Nacional Council La Raza), la organización principal que vela por los derechos de los latinos en Estados Unidos, co-presidente nacional de su campaña electoral e intermediario entre las necesidades de la población latina y el proyecto político de la senadora demócrata. La comunidad latina va creando su espacio en la sociedad estadounidense. Ya no se le considera una mera mano de obra barata, sino una comunidad de captación y una fuente de votos. El Partido Demócrata está actuando especialmente para llevar a cabo una campaña electoral que tenga en cuenta los diversos problemas de la comunidad latina, mientras que el actual presidente Bush, blanco de las acusaciones de esta comunidad, y no sólo de la estadounidense, tendrá que mediar con las corrientes más conservadoras en lo que se refiere al tratamiento de los temas de inmigración. La elección presidencial más reciente, la de 2004, ha mostrado al mundo como se puede ser elegido presidente de los Estados Unidos en la línea de meta. No combatir una batalla, a pesar de los pocos votos de una minoría, podría significar la guerra por la Casa Blanca.