Pensamiento Crítico

Ahora el Norte sabe qué pasa en el Sur

Por Wiston Márquez López | Agencia ABN | 08 Mayo 2007
Telesur, Radiosur, la Agencia Bolivariana de Noticias (Venezuela), Télam (Argentina), las agencias Boliviana de Información (Bolivia) y Brasileña de Noticias (Brasil), la cadena noticiosa Al Jazeera (Qatar), Prensa Latina (Cuba), entre otros medios de comunicación regionales se constituyen en el nuevo eje informativo del Sur para el resto del mundo. El sesgo informativo y la «realidad» generada por las grandes transnacionales de la comunicación y la información en torno al acontecer de los países del Sur, del Medio Oriente, de África, los calificados por las mismas como países del «Tercer Mundo», ha provocado la emergencia de nuevos actores en el plano comunicacional, de un eje informativo del Sur, el cual viene hacer frente a la hegemonía de estas poderosas empresas. Ahora el Norte sabe lo que pasa en el Sur, de la realidad de las coyunturas políticas que implican la participación de Estados Unidos, y de la necesidad y el derecho de los ciudadanos del mundo de estar informados de lo que está pasando en el planeta. El manejo informativo unilateral de las conflagraciones en el Medio Oriente, la lucha contra el terrorismo emprendida por la administración Bush tras el ataque a la torres gemelas (11/09/2001), la ocupación de Afganistán (2001), la guerra del Líbano (2000-2001), la invasión a Irak (2003) y las continuas amenazas estadounidenses a Siria e Irán, impulsaron al canal de noticias Al Jazeera, fundado en 1996 por el emir de Qatar; a convertirse en la alternativa para llevar a occidente la cruda realidad que padecía la región y sus pueblos por las acciones de las políticas belicistas del gobierno del Tío Sam, y que no eran reflejadas en los noticieros de la poderosa cadena televisiva de Ted Turner, Cable News Network (CNN), ni en las agencias de noticias internacionales. Al Jazeera emergió y se convirtió posteriormente en una cadena noticiosa con sede en Doha, capital de Qatar, que hizo frente al sesgo informativo de CNN y de las agencias noticiosas, y a los oscuros intereses de la Casa Blanca. Asimismo, en América Latina el control del contenido informativo también se hacía sentir. El mundo sólo conocía la «realidad» latinoamericana a través de las transnacionales informativas estadounidenses. La América Latina «made in USA» era la imagen de la región que proyectaban hacia otras latitudes. Una suerte de realidad a la cual se le tenían que hacer unos «ajustes» para convertirla en un «mundo mejor». Las conspiraciones, los golpes de Estado contra las democracias latinoamericanas orquestados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y grupos de la derecha más recalcitrante, los atentados, la miseria reinante en la región gracias a las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), entre otros planes injerencistas, eran o son «maquillados» informativamente para justificar al mundo la «necesidad» de intervenciones y al tiempo de frenar cualquier visión o acción progresista en la región. Tal es el caso del silencio mediático y la «verdad» sesgada durante el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez Frías, en abril de 2002. Las agencias de noticias internacionales y CNN sólo informaron lo que realmente les interesaba, someras verdades, carentes de la más profunda veracidad informativa. Para ese entonces, los informativos de televisión y las agencias de noticias internacionales difundieron la matriz de «vacío de poder», con la venia de los medios privados de comunicación de Venezuela. Por casi 48 horas intentaron mantener esa matriz manipulando los hechos y generando un clima de incertidumbre y desinformación. Pero la verdad real derrumbó el muro informativo impuesto. Cubavisión desplegó un maratón informativo que dejó al descubierto la realidad de los sucesos en Venezuela. A través de su señal y rebotada por todos los medios se conoció sobre el golpe de Estado contra un presidente elegido democráticamente y por mayoría, se reveló al mundo los intereses de la derecha y la oligarquía venezolana por frenar el irreversible proceso de cambios en Venezuela y, sobre todo, mostró la madurez y la entereza del pueblo venezolano que se movilizó para recuperar el hilo constitucional. Al día siguiente los titulares de los principales rotativos cambiaron, las agencias de noticias, e incluso CNN, divulgaron el trabajo informativo acucioso de Cubavisión: En Venezuela hubo golpe de Estado y el pueblo mismo recobró su democracia. Dentro de este panorama, Cubavisión dejó entrever la necesidad de frenar la hegemonía mediática de las redes transnacionales de la información y crear una red de comunicación que plasmara la realidad de este lado del mundo.

Telesur: la televisora del Alba

En la declaración conjunta para la creación de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América, suscrita el 14 de diciembre de 2004 en La Habana por los presidentes de Cuba, Fidel Castro, y de Venezuela, Hugo Chávez Frías, contempla la creación de un canal que defenderá la realidad latinoamericana. El texto del punto 10 reza textualmente: «Defensa de la cultura latinoamericana y caribeña y de la identidad de los pueblos de la región, con particular respeto y fomento de las culturas autóctonas e indígenas. Creación de la Televisora del Sur (Telesur) como instrumento alternativo al servicio de la difusión de nuestras realidades». A tan sólo siete meses de la declaración conjunta del Alba, el 24 de julio del 2005, Telesur inició actividades, con la participación de Cuba, Venezuela, Argentina, Uruguay y Brasil. Posteriormente se unirían Bolivia y Nicaragua sellando una alianza informativa pionera y de gran envergadura para el proceso de integración real que sucede en América del Sur. «Telesur está en el aire, la televisora suramericana, propuesta nuestra, ya salió al aire y cada día tendrá mayor cobertura, ya está saliendo en vivo 24 horas al día, esa es la televisora, así lo digo yo, la televisora del Alba, porque es necesario que nosotros nos veamos nuestros rostros y oigamos nuestras voces, no lo que quieren CNN y las grandes cadenas del Norte que nosotros veamos de nosotros mismos. Para rescatar nuestras tradiciones, nuestras culturas, nació Telesur, la televisora del Sur, la televisora de la integración del Alba», enunció el presidente Chávez en un discurso en Montevideo ese mismo año. Telesur tiene su sede en Caracas y cuenta con corresponsalías activas en Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Estados Unidos, Nicaragua, Bolivia y Perú. Su señal tiene cobertura en Centro y Sudamérica, El Caribe, Estados Unidos, Norte de África y Europa Occidental. Duro revés para el imperio informativo del norte. Junto a Al Jazeera, Telesur se erige como el bloque mediático del Sur. Ambas cadenas televisivas firmaron un acuerdo de cooperación en enero del 2006. Haciendo un poco de historia, recordemos que desde las más inéditas manifestaciones periodísticas como las actas públicas o actas del pueblo de la antigua Roma hasta la aparición del primer periódico en el mundo, el Daily Courrant, en la Inglaterra del siglo XVIII, la prensa y los medios de comunicación han jugado un papel importante en la construcción de la historia, en el manejo de la opinión pública y el rechazo o fomento de ideologías. El control sobre los medios de difusión se ha dado desde tiempos inmemoriales, dada la naturaleza ontológica y de constructor de conciencias y sociedad de los mismos. Gobiernos de distintas tendencias ideológicas, intereses de grupos económicos y religiosos han perseguido el control del poder de la prensa y lo ha relegado a los vaivenes de sus propios designios. Sin embargo, en pleno siglo XXI la democratización está ocupando su lugar en el área de comunicación e información. Una nueva era está en curso.

Bastiones de la información en el Sur

Además de Telesur, existe otro proyecto de pronta ejecución: Radio Sur, otra alternativa para la consolidación del bloque informativo del sur. Pero anteriores a estas iniciativas, hay que destacar la labor de bastiones de la información que marcaron el inicio de esta era comunicacional. Esas son las agencias estatales de información que de una forma u otra determinaron las agendas de los pueblos suramericanos que las crearon como frente complementario o antagónico al avance desmedido de sus homólogas estadounidenses y europeas, las cuales contaban con presupuestos, tecnología para su desarrollo y expansión y apoyo gubernamental. En 1924 nace en Brasilia la Agencia Brasileña de Noticias, la primera del Gigante del Sur y una de las más antiguas y con más trayectoria del subcontinente. Hoy en día es punto referencial de información estatal fuera y dentro de las fronteras de Brasil, y está inserta dentro del contexto de un nuevo orden informativo y en la conformación de un bloque regional de comunicación, gracias a los procesos de unión e integración impulsados por el Mercado Común del Sur (Mercosur) y el Alba. El 14 de abril de 1945 se crea la agencia nacional de noticias argentina Télam, bajo el nombre de Telenoticiosa Americana, de acuerdo con datos referidos por esta agencia. Este proyecto inicialmente fue concretado por el entonces presidente Juan Domingo Perón. «Cuando a fines de 1944 Juan Domingo Perón decidió crear una agencia nacional de noticias, no sólo pensó en la necesidad de que la Argentina tuviera un medio que cubriera informativamente a todo el país, sino también romper con la hegemonía que ejercían Associated Press y United Press Internacional, las dos agencias estadounidenses que controlaban virtualmente la información», refiere un artículo escrito en la misma agencia al cumplir 50 años de actividad periodística. Télam vivió literalmente las imposiciones de las dictaduras hasta la transición a la democracia en Argentina. Enfrentó cierres y conspiraciones. Hoy representa la referencia fidedigna de la realidad argentina desde todos sus ámbitos. En la Venezuela de 1977, durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, se creó la agencia de noticias Venpres. El 23 de mayo comienza sus actividades, bajo la figura de Servicio Autónomo, dependiente del Ministerio de Información y Turismo con el fin de captar, elaborar y procesar noticias para suministrarlas a los medios de comunicación social. Venpres pasó por varias etapas hasta alcanzar el rango de agencia de noticias nacionales (1990). Diez años después, Venpres se mantenía como organismo adscrito al Viceministerio de Gestión Comunicacional del Ministerio de la Secretaría de la Presidencia. Su proceso de actualización periodística y tecnológica fue detenido hasta que, en el 2004, se inicia el proceso de reestructuración y se convierte en un organismo adscrito al Ministerio de Comunicación e Información. El proceso de reestructuración de Venpres también conllevó a un cambio de denominación. A partir de abril de 2005 es reconocida como la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). El proceso de transformación ha producido paulatinamente cambios que ubican a ABN, junto con los otros medios estatales, en la voz informativa de Venezuela ante el mundo, convirtiéndose en otro baluarte del bloque informativo que se construye en el Sur. Asimismo, en Bolivia se crea, en 1998, la Agencia Boliviana de Información (ABI), empresa estatal que llevará las riendas de las políticas informativas y del acontecer de la nación del altiplano. Estas cuatro agencias de noticias, junto a la cubana Prensa Latina, Telesur y Radio Sur se fortalecen como los bastiones de la información para que el Norte sepa lo que pasa en el Sur y viceversa. Los procesos integracionistas y bloques regionales como el Mercosur han fomentado no sólo el equiparamiento económico y comercial, en la lucha por erradicar los desequilibrios en Sudamérica, sino forjar además un bloque informativo que presente los avances en la región. Hoy se concretan reuniones con expertos en el área para la creación del portal informativo digital y de una agencia de noticias del Mercosur. El Sur marcha hacia una nueva era con canales de información y comunicación que llevarán su realidad a todo el mundo, gracias a estos emergentes actores mediáticos que han sabido informar al Norte lo que pasa en el Sur.