Pensamiento Crítico

Derecha recupera uso político del Ejército en El Salvador

Por Carlos Dada y Rodrigo Baires Quezada | Semanario Digital El Faro, de El Salvador. | 16 Mayo 2007
En un discurso sin precedentes en la posguerra salvadoreña, el presidente de El Salvador y Comandante General de las Fuerzas Armadas, Elías Antonio Saca, advirtió al ejército de los problemas "que surgen de las nuevas olas populistas" y alabó su labor contra "la agresión comunista" durante el conflicto armado. "El coronel Monterrosa, y otros militares que derramaron su sangre y también los que ya están de baja, supieron defender con hidalguía en el momento más triste de la República, cuando potencias internacionales intervenían directamente a favor de la agresión comunista, ahí estuvo la Fuerza Armada, con la frente en alto, cumpliendo su tarea constitucional, para evitar que ideologías extrañas invadieran a este país democrático", dijo el presidente, quien recibió de manos del ministro de la Defensa Nacional, General Otto Romero, un busto en honor al Coronel Domingo Monterrosa, el pasado 7 de mayo, Día del Soldado Salvadoreño. "En la actualidad, podemos expresar que tenemos paz, en un sistema democrático donde se expresan todos, no obstante lo anterior, enfrentamos problemas y desafíos que surgen de las nuevas olas populistas peligrosas a nivel mundial", remató Saca a la tropa. Dos días después, en una conferencia de prensa, el mandatario fue más preciso: "Yo creo que los salvadoreños debemos abrir los ojos ante el populismo. ¿Y qué es el populismo?, el populismo es una combinación de ideas viejas comunistas... Yo no tengo ninguna duda, que un gobierno del FMLN representaría el comunismo y el populismo; no tengo ninguna duda". Las palabras de Saca se dan en medio de una campaña proselitista dos años antes de las elecciones de 2009, en la cual el mandatario ha asumido abiertamente su rol como presidente de ARENA y como líder de la campaña anticipada, provocando críticas de la oposición y acusaciones de juristas y ex magistrados de la Corte Suprema de estar violando la Constitución. Pero su discurso en el ejército no tiene antecedentes entre mandatarios después de la firma de los Acuerdos de Paz, en enero de 1992. Desde entonces, el Ejército fue depurado y asumió un proceso de profesionalización e institucionalización que no le permiten intervenciones políticas. "Tengo que advertir a la población de los riesgos del populismo, y lo hago en la condición que tú quieras", dijo Saca a un periodista que le preguntó si sus declaraciones las daba como presidente de la República o de ARENA. El mandatario agregó que como presidente de la República debe "advertir los riesgos ante un gobierno populista", algo que no considera campaña electoral. "Actualmente se tiene una campaña de organización partidaria, y en eso estamos todos. ARENA está preparando todas sus estructuras, porque una campaña electoral presidencial, y sobre todo dos campañas como nos vienen, no se preparan en tres meses... No andamos pidiendo el voto, no andamos confrontando ni polarizando, yo reitero, lo que andamos haciendo básicamente es organizar nuestras estructuras y lo vamos a seguir haciendo. La campaña comenzará en el tiempo que el Tribunal Supremo Electoral lo determine", dijo Saca. Sus declaraciones provocaron algunas reacciones entre los diferentes institutos políticos. El FMLN se adelantó a decir que era parte de una cortina de humo para evitar una eventual discusión sobre los problemas económicos y sociales del país a pocos días del tercer año de gobierno del mandatario; y Cambio Democrático (CD) inició un proceso de conversaciones con los partidos minoritarios para solicitar al Frente y ARENA a detener la campaña preelectoral.

El nuevo ejército

Carlos Humberto Corado, general retirado y ex ministro de Defensa, matizó en una entrevista con El Faro que el discurso del presidente ante el Ejército, colocándolo dentro de la campaña electoral. "No he escuchado nunca a un político que elogie a la oposición. Eso más me parece a mí un discurso para ganar simpatías que otra cosa". El militar retirado advierte: "La Fuerza Armada muy difícilmente puede ser manipulada por ningún sector y hablo de sectores políticos, económicos y gremiales que existen en el país". "La Fuerza Armada no está al servicio de ninguna parcialidad política, está al servicio del país. Para eso tiene que mantener una conducta equilibrada, ser apartidista para estar lista para un gobierno del partido político que el pueblo salvadoreño elija", dijo Corado. El ex ministro de Defensa valora el discurso del presidente en la celebración del Día del Soldado, e insiste en que se deje al Ejército fuera de la confrontación política. El General Corado no esconde su desconfianza con el FMLN, pero asegura que el Ejército está listo para apoyar la decisión popular de 2009. ¿Podemos estar tranquilos de que, gane quien gane en el 2009, habrá calma en los cuarteles? Yo creo que sí. Pero necesitamos que todos los partidos políticos evolucionen correctamente hacia una situación en los que ellos mismos generen un ambiente de confianza en la población en el sentido de que, gane quien gane, la democracia no será alterada en el país y el sistema democrático saldrá fortalecido. La democracia se consolida cuando hay alternativas positivas, que no sean antisistema. ¿Está listo el Ejército para aceptar un eventual triunfo electoral del FMLN? Si yo me baso en la conducta de las Fuerzas Armadas después de los Acuerdos de Paz, yo le diría que sí. La Fuerza Armada ha demostrado en múltiples oportunidades que es una institución profesional, apolítica, que realmente vela por el interés nacional antes que el interés de grupos o sectores, y esa situación no ha cambiado. Al contrario, se ha fortalecido porque entiende que es la mejor forma de servirle al país. Pero el esfuerzo tiene que ser en varias direcciones. Para que la Fuerza Armada asuma un papel como el que le estoy definiendo, el FMLN también tiene que evolucionar. A mi juicio, después de 15 años de firmar los Acuerdos de Paz, el FMLN debería ser una fuerza política más madura, con más responsabilidad en lo que hace. ¿Y eso no lo juzga el votante? Lo juzga el votante, pero el votante se puede equivocar también. ¿Y quién determina eso? Eso está bajo la responsabilidad del votante, porque es el que elige, pero las fuerzas políticas tienen que evolucionar, sobre todo una fuerza guerrillera como el FMLN, es la que realmente tiene que evolucionar a convertirse en un partido elegible, en el sentido de que no debe de provocar en el país ni en la población la sensación de que si llega al poder va a desestabilizar el sistema, como ahora es lo que yo percibo con la actuación del FMLN en la calle, organizando manifestaciones violentas. Esos no son indicadores de que el FMLN esté tratando de evolucionar hacia una fuerza política desarmada y dispuesta a jugar con las reglas del juego democrático. Pero ya no están armados, General. No importa, pero lo pueden estar en un futuro. Yo no estoy en contra del FMLN. Simplemente estoy enjuiciando la conducta que ellos están observando, que a mí me parece que no es la adecuada para el momento que estamos viviendo. Así como la Fuerza Armada ha evolucionado a convertirse en una institución completamente al margen de la vida política del país, y va a respetar los resultados, en correspondencia el FMLN también tiene que dar muestras de que es un partido político correcto, sin perder su identidad de un partido de izquierda. Bueno, pero nos guste o no nos guste cómo está el FMLN, es el principal partido de oposición. ¿Está listo el Ejército para aceptar...? Le digo que el Ejército lo va a aceptar, porque profesionalmente es su responsabilidad, pero no es tan importante que el Ejército lo acepte, porque ha dejado de ser un árbitro. Lo importante es si va a ser un gobierno positivo o si va a alterar las diferentes áreas de la vida nacional y en lugar de convertirse en un partido que va a hacer progresar al país lo puede hacer retroceder. Es una apreciación política la suya. Sí, es política. Supongamos que el FMLN gana en el 2009. ¿Le cuesta imaginarse a un Ejército bajo la comandancia de un presidente del FMLN? Me costaría en el sentido de que todavía los actores de la guerra estamos vivos. Probablemente cuando esta generación desaparezca y vengan otras generaciones de jóvenes políticos a conducir el país, ellos ya no van a tener ese lastre que nosotros traemos desde la guerra. Así como a nosotros nos costó en alguna forma aceptar la incorporación de ellos a la vida política, aunque lo hicimos disciplinadamente, a ellos también les cuesta convivir con nosotros. Ellos a los actos de la Fuerza Armada nunca asisten. ¿Qué significa? Que ellos no se sienten bien con nosotros. Ese tipo de señales tienen que desaparecer para que haya una verdadera identidad de ellos como partido político y nosotros como institución. ¿Sigue siendo el FMLN una amenaza para la democracia, como los llamó el presidente Saca? Depende. Si ellos no abandonan el proyecto que tenían definido para implantar en el país si ganaban la guerra, siguen siendo una amenaza. Pero si lo han abandonado y van a gobernar bajo las reglas del juego que establece la constitución, entonces no son una amenaza. Aquí el que tiene la solución a este problema es el FMLN. Yo a usted, cuando nos acompañó en un «Encuentros», lo vi platicando con gente del FMLN con mucha más tranquilidad que la que ilustra el discurso del presidente. Sí, acuérdese que nosotros como soldados vivimos una guerra cruenta que nos costó 11 mil muertos y 25 mil lisiados, y estamos concientes de que no queremos regresar a un conflicto de esa envergadura, y por lo tanto, si yo para evitar ese conflicto tengo que relacionarme amistosamente con esas personas y hacer este tipo de declaraciones que hago ahorita, lo hago con mucho gusto. Pero ellos también tienen que hacer gestos amistosos que permitan que poco a poco haya más credibilidad y más confianza. En una entrevista nos dijo que el pasado hay que irlo dejando atrás. El discurso del Presidente Saca en el Día del Soldado parece ir justo en sentido contrario. No voy a hablar del Presidente porque no me corresponde. Escuché sus palabras, pero acuérdese que los políticos así son. Yo no he escuchado nunca a un político que elogie a la oposición. Eso más me parece a mí un discurso para ganar simpatías que otra cosa. Usted también dijo que los que aún persistían como actores enfrentados deberían flexibilizarse y pensar en función nacional y no individual. ¿Este discurso le parece que va en función de qué? No me gustaría hablar por el presidente, porque él sabe por qué lo dijo y él escogió ese momento en la ceremonia del Día del Soldado para expresarlo. Él claramente dijo ahí lo que piensa y siente, pero me da la impresión de que el presidente está bajo la misma interpretación que tengo yo de la conducta del FMLN. Yo quisiera ver a un FMLN convencido de su ideología, pero no violento. Ese es para mí el problema. Usted es un general retirado y está haciendo una valoración política. El presidente probablemente esté pensando en los mismos términos que usted y lo ha expresado en otras ocasiones. Pero en este caso llegó a decirlo al Ejército, que es apolítico. No son sólo las palabras del presidente, sino dónde y a quién se las dijo. Yo pienso que la Fuerza Armada de El Salvador muy difícilmente puede ser manipulada por ningún sector, y hablo de los sectores políticos, económicos, gremiales que existan en el país. La Fuerza Armada tiene muy claro cuál es su función, su rol en la sociedad y cuál debe ser su comportamiento ante el poder político y la Fuerza Armada sabe perfectamente que los políticos se comportan de esa manera. El día de mañana el FMLN probablemente también va a dar declaraciones sobre la Fuerza Armada, y la Fuerza Armada no va a reaccionar en contra ni a favor, simplemente escucha y toma nota. Las palabras del Presidente, aunque las dijo ahí en ese acto, no van a cambiar el comportamiento, la conducta de la Fuerza Armada. La Fuerza Armada no está al servicio de ninguna parcialidad política, está al servicio del país. Para eso tiene que mantener una conducta equilibrada, ser apartidista para estar lista para un gobierno del partido político que el pueblo salvadoreño elija. El vocero del FMLN, Sigfrido Reyes, dice que, excepto algunos oficiales, la Fuerza Armada es una institución distinta que entiende su realidad y que está al servicio de la nación y no de un partido político. Pero que es muy peligroso llevar un discurso partidario, político, a una conmemoración como la del Día del Soldado. Realmente él tiene razón. Lo ideal es tratar de mantener al margen a la institución de este tipo de confrontaciones políticas. Pero lo importante es que ese discurso, se diga ese día o se diga en otra fecha o en otro lugar, a la Fuerza Armada de El Salvador no le afecta mayor cosa para su desempeño. Pero con una diferencia, General. Yo no recuerdo ningún discurso de un presidente ante el Ejército, después de los Acuerdos de Paz, con este mensaje. El presidente dijo que el ejército es glorioso por haber impedido que los comunistas llegaran al poder y advirtió sobre los peligros de "olas populistas". Dos días después dijo textualmente que un triunfo del FMLN es un triunfo del comunismo y del populismo. ¿No le suena a un discurso partidista, pero dirigido al Ejército? Sí, cómo no. Pero el Ejército ya no reacciona a ese tipo de llamados. Sea que sean halagos del FMLN, como los que hace Sigfrido Reyes, que a mí me agrada que lo haya hecho, pero la Fuerza Armada no va a simpatizar con el FMLN por eso, así como tampoco va a reaccionar en apoyo de la política del partido de gobierno. La Fuerza Armada reacciona profesionalmente ante los intereses nacionales. Lógicamente la Fuerza Armada quiere un comandante general que sepa conducir el país, que tenga un buen proyecto político, un buen proyecto de desarrollo para que el país progrese. Pero un mensaje de ese tipo no causa mayor impacto en la mentalidad de la Fuerza Armada. Algunos militares retirados coinciden en que el que el jefe del Ejército, el presidente Saca, dirija este tipo de discurso, podría mandar un mensaje equivocado hacia otros sectores políticos o hacia la población que no están muy convencidos de la evolución de la Fuerza Armada. Los presidentes, desde el momento en que son los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, tienen ciertas atribuciones y ciertas ventajas. El presidente se puede reunir con el alto mando las veces que quiera, y puede instruir sobre la forma en que quiere que actúen y encomendarles misiones para que apoyen su plan de gobierno. La Fuerza Armada apoya muchas iniciativas del gobierno, y esas son las ventajas de estar en el poder. El día de mañana si el FMLN llega al poder tendrá las mismas ventajas. Y si el presidente de la República, siendo el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, le pide al ejército que haga algo para apoyar no sus planes de gobierno, sino los de su partido? No, eso ya es otro lenguaje. Eso sí es inconstitucional y la Fuerza Armada no tiene obligación de cumplir ese tipo de actividades. En ese momento, el presidente que haga eso estaría entrando en un campo que está vedado para él, aunque sea el comandante en jefe de la Fuerza Armada, porque la Fuerza Armada no está al servicio de un partido, está al servicio del país. Algunos militares de baja creen necesario hacer un llamado a los partidos políticos para que dejen a la Fuerza Armada fuera de la discusión polarizante. Ellos piensan igual que yo: La Fuerza Armada tiene la conducta profesional apolítica. Pero, en contraposición, los partidos políticos tienen que respetar esa conducta y tratar de no aprovecharse de ninguna circunstancia para que la institución se vea inmiscuida en este tipo de mensajes que se dan. Hay que dejar al margen a la Fuerza Armada de este quehacer político natural entre ellos. Estoy de acuerdo con ello. Y entonces, cuando el presidente llega a la celebración del día del soldado y lanza un mensaje como este, ¿Cómo debería reaccionar el Ejército? Esto nada más es un insumo para hacer una evaluación de cómo está el país. Así como no puede pasar desapercibida para la Fuerza Armada alguna manifestación violenta del FMLN o estas declaraciones de Sigfrido, son elementos que sirven para el análisis de cómo está evolucionando el país, pero la Fuerza Armada no pierde de vista que el partido que está en el gobierno es el que el pueblo ha elegido. Si el día de mañana lo cambian, la obligación es respaldar a esa nueva agrupación política que ha ganado las elecciones. Eso es exactamente lo que está en el papel. ¿Pero está la Fuerza Armada lo suficientemente institucionalizada para que del papel se pase a la realidad? Yo creo que sí. En este mismo discurso, con estas palabras que hemos explorado, el presidente también anunció que compraría nuevos equipos al ejército. Esta combinación de palabras ha despertado, como usted imaginará, algunos resquemores sobre que podría estar tratando de decir: "Si no gana el partido del presidente, van a estrenar los nuevos equipos que les compren". Yo escuché las palabras del presidente y él matizó esa expresión diciendo que la Fuerza Armada necesitaba renovar material y equipo sobretodo para colaborar con el gobierno en la prevención y mitigación de desastres naturales, que es la tercera misión de la institución. No son helicópteros de ataque sino para realizar operaciones humanitarias. Me parece algo normal, porque los equipos de vuelo se van volviendo obsoletos... ...Pero decir las dos cosas el mismo día... ... Se puede malinterpretar. Pero él lo dijo bien claro y que era para que la Fuerza Armada estuviera equipada para ayudar en la prevención de desastres.