Pensamiento Crítico

Posada Carriles y la otra mafia

Por Reinaldo Taladrid Herrero | Diario Granma | 23 Mayo 2007
A finales de 1975, los investigadores del Comité Selecto sobre Asesinatos de la Cámara de Representantes tuvieron acceso a una serie de documentos secretos de la CIA relacionados con varios terroristas cubanos, entre ellos Posada Carriles, dado que estos personajes salían mencionados en varias partes como vinculados al asesinato del presidente John F. Kennedy. Los investigadores pudieron ver los contenidos y tomar notas, pero los documentos no se desclasificaron y todavía hoy son secretos. Años después, en 1998, el diario The New York Times tuvo acceso a las notas que tomaron estos investigadores. De acuerdo a lo publicado por dicho rotativo el 13 de julio de 1998, en dichas notas se puede leer: "Los expedientes de inteligencia contenían intrigantes referencias a los tratos de Posada con Frank ‘Lefty’ Rosenthal, a quien se describe en uno de estos informes como un ‘bien conocido gángster’, quien se convirtió en el modelo para el personaje central de la película de ficción ‘Casino’ (interpretada por Robert de Niro en 1995). "Durante el verano de 1965, el Sr. Posada estuvo involucrado en el suministro de silenciadores, explosivos C-4, detonadores y granadas de mano al Sr. Rosenthal", de acuerdo a un Informe de Inteligencia del Departamento de Defensa de los EEUU. Un año después, continúa el Informe "el Sr. Posada suministró 150 pequeñas bombas y algunos fusibles al Sr. Rosenthal bajo la amenaza de daño corporal". Y aquí empiezan a aparecer curiosas contradicciones y coincidencias. Ese mismo año, 1965, según otro documento desclasificado de la CIA, Posada se encontraba junto al fallecido Jorge Mas Canosa preparando dinamitar con explosivo C-4 un barco soviético en el puerto mexicano de Veracruz, así como poner una bomba en un local de una asociación de amistad con la URSS también en México, o sea era la CIA quien le suministraba los explosivos y otros aditamentos militares para realizar terrorismo contra Cuba y luego el mafioso Posada los traficaba con uno de los más conocidos gángsteres norteamericanos del momento. Al parecer la estación de la CIA JM/ Wave, que dirigía en detalles las actividades de Posada, se molestó al enterarse. Así describe The New York Times esta "molestia", de acuerdo a lo que pudieron leer los periodistas en las notas que tomaron los investigadores congresionales de los aún secretos documentos de la CIA sobre Posada: "Un Informe de 1967 lacónicamente expresa que la Estación solo se enteró recientemente de esta transacción". Por otra parte un "Memorando para los Archivos" dice que el momento sugiere que Posada puede haber estado también trabajando como empleado para Rosenthal y solo reportaba transacciones a la Agencia cuando la cosa se ponía caliente. Y mientras esto ocurría, ¿qué pasaba con el jefe gangsteril? The New York Times explica que "en esos momentos el Sr. Rosenthal dejó Miami para ir hacia Las Vegas, Nevada, después de haber sido interrogado por la policía en Miami en relación a una serie de atentados con bombas no esclarecidos". Pero hay más; cuando se analiza otro documento secreto de los Archivos del Ejército de los EEUU de fecha 5 de abril de 1972, desclasificado por el Proyecto Archivo Nacional de Seguridad de la Universidad George Washington, se puede leer que "a solicitud de Posada en 1966 para un empleo o puesto remunerado en la reserva militar le fue denegada... ", esta solicitud de Posada "no fue aprobada" en septiembre de 1966, luego de "una investigación de fondo por parte del Comando de Inteligencia del Ejército". No cabe dudas que el Informe de Inteligencia del Ejército que detallaba sus negocios como asociado del jefe mafioso Lefty Rosenthal, ya explicado anteriormente, fue la causa de esta negativa. Y al parecer la CIA se entera con posterioridad de todo esto, se enoja y de pronto ahora se descubre en un documento secreto, también desclasificado, que por lo anterior la estación de la CIA JM/Wave afirma que "dio de baja a Posada el 11 de julio de 1967". El documento en cuestión se titula "Datos Biográficos Actualizados", está clasificado como "Secreto" y según dos reporteros del diario The Miami Herald, que vieron el mismo y lo detallaron en un trabajo publicado el 1 de Julio del 2006, allí se puede leer que: "Posada terminó como C.I. (o sea Informante Confidencial en inglés) de JM/Wave el 11 de julio de 1967". agregan que "al final del documento están unas notas manuscritas que enumeran referencias a contactos de Posada con el reputado gángster Frank ‘Lefty’ Rosenthal". Aquí afloran las aparentes contradicciones: ¿cómo si la estación JM/ Wave le dio de baja en julio de 1967, The New York Times en su famoso artículo del 13 julio de 1998 afirma que: "Parece que los lazos de Posada con la Agencia habían empezado a descoserse. Un Informe de febrero de 1968 se quejaba de su ‘tendencia a involucrarse en actividades clandestinas de sabotaje’." Unos meses después en junio de 1968, "el Sr. Posada fue interrogado sobre su no reportada asociación con elementos gangsteriles y robos a la CIA, más otros temas". La primera es que a Posada se le dio de baja de JM/Wave, pero no de la CIA. Esta "baja de JM/Wave" ayudaba al objetivo de poder enviarlo de manera más encubierta, con una "fachada" más sólida, a su nueva misión de la CIA en la DISIP en Venezuela. Si la Agencia en 1968 está analizando los "problemas" de Posada, es porque no han cortado en absoluto con dicho agente. Es el mismo método que usarán después en febrero de 1976: dar a entender que han "cortado con su agente", para que lo que este haga parezca que no es bajo órdenes de la CIA, sino que son "acciones independientes". Lo segundo es que el principal problema no es que Posada se vincule con la mafia sino que "no informe" de sus andanzas extralaborales delictivas y, por supuesto, que "le robe a la CIA" los materiales para vendérselos a la mafia. Pero no cabe duda que ya era un agente tan valioso, o ya sabía tanto, que estos pecados menores eran fácilmente perdonables. Finalmente, es contradictorio que en los dos años anteriores a estos "incidentes" de los negocios de Posada con la mafia, las evaluaciones que hiciera la CIA de su agente y que se pudieron conocer a través de las notas de los Investigadores congresionales dijeran así: "1965: es de buen carácter, muy confiable, conciente en materia de seguridad". "1966: su cumplimiento de todas las tareas asignadas ha sido excelente". Pero nada pasó y así es que llega Posada a Venezuela a cumplir su nueva misión de la CIA. Si había cometido el gravísimo delito de tráfico de armas y explosivos con la mafia norteamericana, eso no era importante mientras fuera el fiel agente del imperio norteamericano. La actividad mafiosa de Posada, a pesar de estos "incidentes", no se terminó y así podemos leer en un documento desclasificado de la CIA del 17 de abril de 1972, titulado "Cuestionario de Registro Personal de Posada". (P.R.Q. por sus siglas), que: "... en ese tiempo Posada era un oficial de alto rango dentro del Servicio de Inteligencia de Venezuela, DISIP, a cargo de las llamadas ‘demoliciones’." Un poco más adelante en el mismo documento se expresa: "La CIA comenzó a tener algunas inquietudes sobre él, (Posada) basadas en informes que sostenían que Posada había entrado equipos explosivos de la CIA a Venezuela, y que tenía vínculos con una figura de la mafia de Miami llamada ‘Lefty’ Rosenthal". Así que siguió en Venezuela haciendo exactamente lo mismo que en Miami, traficando armas y explosivos propiedad de la CIA, con el connotado jefe gangsteril Frank "Lefty" Rosenthal. Y ¿qué hacía en esa época Rosenthal? Según se revela en el libro de Nicholas Pileggi Casino: Amor y honor en las Vegas... cuando "Lefty" Rosenthal dirigía en los 70 el Hotel Casino Stardust en las Vegas, recibía en ocasiones a Adnan Khashoggi, traficante de armas de Arabia Saudita. Lefty invitaba por la casa a 20 o 30 miembros del séquito de Khashoggi a espectáculos y bebidas. Y en cambio, el traficante de armas se olvidaría de una apuesta. Rosenthal le confesó al autor (Nicholas Pileggi) que Khashoggi podía gastar hasta 2 millones de dólares. En dicho libro, más otras numerosas fuentes públicas de la época, así como en los resultados de la investigación del Congreso de los EEUU sobre el escándalo Irán Contras, se sabe que Khashoggi fue una de las personas que Oliver North (entonces del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca) utilizaría como agente para el intercambio de armas por rehenes. Posada Carriles en ese momento está descrito en documentos de la CIA, del FBI y la Oficina del Fiscal Independiente a cargo de la investigación del escándalo Irán Contras como: "Ramón Medina, Director de Operaciones de la Base Aérea de Ilopango" que era el centro de la ilegal operación de abastecimiento de armas a la Contra nicaragüense, zona en la que también estuvo en contacto con su asociado y traficante internacional de armas Mario Delamico, quien lo acompañaría en posteriores acciones terroristas. Es mucho mayor la evidencia del Posada Carriles mafioso que se encuentra en documentos del gobierno de los EEUU. Resulta que, según documentos de la CIA, que como ya explicamos aún permanecen clasificados como "secretos", y de los que investigadores congresionales del asesinato de Kennedy pudieron tomar notas, a las que tuvo acceso The New York Times en 1998, se puede leer que la CIA volvió a descubrir en 1976 que Posada era un delincuente común y un mafioso de verdad. Así en julio de 1998, el diario neoyorquino describió que la causa de esta "nueva crisis entre Posada y la CIA", se originó: "...por un informe de Inteligencia de que Posada puede estar involucrado en el contrabando de cocaína de Colombia a Miami a través de Venezuela, así como la falsificación de dinero estadounidense en Venezuela. "... la CIA decidió no enfrentar directamente a Posada para no comprometer las investigaciones en marcha. A Posada se le interrogó y solo se le halló culpable de tener malas amistades". "Aun así en febrero de 1976 los oficiales de la Agencia decidieron romper sus vínculos con Posada, por lo que misteriosamente se describió en los documentos como preocupaciones en torno a asuntos tributarios pendientes". Hoy se sabe que el vínculo entre Posada y la CIA nunca se rompió. Pero hay más de sus actividades delincuenciales, aunque no son documentos del gobierno de los EEUU, están en poder del FBI desde julio de 1998. En una de las transcripciones de las llamadas realizadas por Posada Carriles desde El Salvador a Venezuela se puede leer que en la efectuada el 30 de julio de 1997 donde habla con alguien no identificado. Posada le dice: "... mira, esta detención me afecta porque él es una gente mía y además la están vinculando a un secuestro y eso no es nada bueno... yo ya estoy buscando alguien que lo represente legalmente... dale mis saludos a Arpad (Arpad Bango, ex segundo jefe de la DISIP) y dile que pronto iré a verlo... " O sea Posada Carriles "el luchador y militante anticastrista, patriota, disidente y héroe" de la mafia terrorista de Miami, aparece, según el gobierno de los EE.UU., como comisor de delitos graves en cualquier código penal del mundo, de tráfico de armas y explosivos con la mafia, contrabando de cocaína, falsificación de dinero y secuestro. Aquí están los hechos, ahora saque usted sus propias conclusiones.