Pensamiento Crítico

¿Inglés o español? Los lenguajes en Internet

Por Enrique González Manet | Agencia Prensa Latina, de Cuba. | 24 Septiembre 2007
En términos absolutos hay dos idiomas dominantes en Internet, el inglés y el español. Pero no nos engañemos. Entre ambos hay una guerra que llega a la desinformación política deliberada y que pasa la mayor parte de las veces desconocida, admitiéndose (porque lo dicen expertos y científicos norteamericanos) que es el idioma de Cervantes el que tiene primacía. Falso. Pero ¿Por qué esta sorpresiva estrategia? ¿Qué gana el mundo anglosajón? ¿No será que forma parte de una estrategia de la dominación? Los especialistas que abogan por una visión del universo hecha a la medida de América Latina afirman que hay unos 600 millones de hispano parlantes ante unos 400 millones que dominan el inglés. La verdad es que Estados Unidos y Japón fabrican el 90% de computadoras que no por casualidad "hablan" inglés, controlan el 90% del software, excepto el llamado "libre", y sus corporaciones transnacionales son dueñas de los satélites y redes. Este inmenso poder se extiende a los mercados globales. Comencemos por decir que las cifras son inventadas. Las Naciones Unidas admiten que solo un 17% de la población mundial tiene acceso a la informática mientras que el 83% ignora lo que son las nuevas tecnologías. De ese total, apenas el 10% pertenece a los países subdesarrollados. Y casi ninguno en Latinoamérica cuenta con política nacional de comunicación capaz de establecer vínculos entre desarrollo, educación y cultura, como es el caso en Cuba y Venezuela. En el resto de la región, en la mayor parte de los casos, los medios dependen del mercado y las entidades privadas, orientadas por el lucro.. Sino que lo diga Carlos Slim, dueño de las telecomunicaciones y móviles de México, Colombia y otros países de la región, súper-empresario al que se le calcula una fortuna de 38 mil millones de dólares. ¿Cuántos hablan y trabajan en inglés en el mundo? El caso es complejo porque ya en la década de los 70 destacados científicos europeos, especialmente de Francia y Alemania, escribían sus ponencias y trabajos directamente al inglés para tener la oportunidad de ser publicados en Estados Unidos e Inglaterra en revistas prestigiosas como "Science", "Nature" y "The Lancet", asi como en reconocidos repertorios bibliográficos. Hay otros elementos a tomar en cuenta en el campo de los idiomas y las nuevas tecnologías. Se trata de la influencia mundial de formas de cultura dominantes, como la ejercida por el Imperio Británico durante los siglos XVIII y XIX, y por Estados Unidos en este último período, coincidente con el inicio de su etapa imperialista. ¿Habrá que recordar que Inglaterra colonizó más de la mitad de África, una gran parte del Oriente Medio (incluida Persia, Irak y Afganistán) Pakistán, Bangladesh, India, Sri Lanka, Birmania y Hong Kong. Hoy todos estos países y territorios tienen el inglés como segunda lengua, sin contar el Caribe anglófono. Su técnica era la misma que la del Imperio Romano: borrar la memoria histórica e imponer la propia. Hasta hace poco, los textos de historia en África eran ingleses y franceses, y sus contenidos sólo trataban sobre ambos países. Se puede decir que hay unos mil 500 a dos mil millones de anglo parlantes en el mundo. Un estudio de mercado permitiría comprobarlo. El que no hable inglés ni compra ni vende. Aunque no lo parezca, el tema tiene primera prioridad. La supremacía avasalladora del inglés y la promoción mundial de lenguas minoritarias, incluso si son habladas sólo por cuatro personas, será uno de los principales del II Foro de Gobernabilidad de Internet, patrocinado por las Naciones Unidas, el cual se celebrará en Río de Janeiro del 12 al 15 de noviembre próximo. Una de las cuestiones más polémicas presentadas en el I Foro de Atenas, en el 2006, fue la preponderancia del inglés en detrimento de otras lenguas, la cual volverá a tratarse en Brasil para buscar equilibrios y alternativas. Y también para intentar proteger idiomas "extraños" que no se escriben con grafía latina, según manifestó en Ginebra el Secretario General de la ONU para la Gobernabilidad de Internet, Nitin Desai. También se discutirán cuestiones como el aumento de contenido local, la diversidad cultural, la seguridad en Internet y la lucha contra el delito cibernético y el acceso de grupos marginados como los indígenas y los discapacitados o limitados físicos y mentales. Río es solo la segunda reunión y se pretende celebrar cinco en total para solucionar las cuestiones más urgentes o importantes. Desai subrayó la necesidad de mantener los avances con respecto a la reunión de Atenas, donde ya se debatieron cuestiones como la diversidad, accesibilidad, transparencia y la seguridad frente a los "hackers" que actúan en la red de redes, hasta ahora con impunidad. Por esas razones se estudiarán aspectos relacionados con la infraestructura y la gestión de las direcciones IP (protocolo de Internet) o los stándares técnicos Estos datos han sido reiterados por el Director de Asuntos Científicos y Tecnológicos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, Handil da Rocha Vianna. Tanto Desai como da Rocha, así como los miembros del grupo consultor del Foro, se reunieron en Ginebra para asegurar el encuentro, en el que participarán unos dos mil especialistas de más de un centenar de países. La trascendencia del foro está determinada no sólo por los temas sino también por el hecho de que estarán representados gobiernos, organismos no gubernamentales, la sociedad civil, el sector privado, las corporaciones transnacionales y comunidades de Internet. Para que no queden dudas de su magnitud, Markus Kummer, Coordinador Ejecutivo de la Secretaría del encuentro, anunció que India y Egipto adelantaron que acogerán los próximos Foros en el 2008 y 2009, respectivamente, con el propósito de que ningún país o región estén subrepresentados. ¿Alguien puede dudar ahora que el inglés con el que cientos de millones de personas navegan en Internet merece ser analizado? Es hora de tratar sobre la marginación y las nuevas tecnologías. (**) El autor es ensayista e investigador cubano.