Pensamiento Crítico

La Estrategia de Dominación Mundial (EDM)

Por Frank Rodríguez Bueno | La Jiribilla, Cuba. | 21 Octubre 2007
Se analizan los principales objetivos estratégicos de la actual Estrategia de Dominación Mundial (EDM) liderada por EE.UU. como parte de una muy necesaria caracterización de esta estrategia de dominación fascista y genocida en proceso de síntesis e implementación al menos desde el año 1939. Se pretende contribuir a una mayor y mejor comprensión e interpretación de las acciones que desarrollan los gobiernos participantes en esta estrategia. Durante más de 68 años la Estrategia de Dominación Mundial (EDM) liderada por los sucesivos gobiernos y otros grupos de poder de EE.UU. y apoyada por distintos aliados estratégicos temporales no ha cambiado sus objetivos estratégicos más generales. Lo que ha ido cambiando y ajustándose a lo largo del tiempo han sido y son sus objetivos más particulares y metas estratégicas más específicas para el logro de su mejor implementación. Para toda persona de nuestro planeta en la actualidad se hace necesario conocer y comprender a cabalidad al menos los principales objetivos estratégicos de la EDM liderada hoy día por un gobierno fascista y genocida cuyas acciones para el logro de esos objetivos están conduciendo a la progresiva destrucción del planeta Tierra y de la raza humana, con grandes posibilidades de ser la única especie inteligente desarrollada en miles o millones de galaxias durante miles de millones de años, conocimiento para enfrentarla y para contribuir con su esfuerzo individual y colectivo a su destrucción y desaparición. Entre los objetivos estratégicos más generales de la EDM podemos citar: • Propiedad o aseguramiento y control de las principales riquezas, materias primas y productos básicos del mundo entero si fuera necesario (energéticos, minerales, forestales, agua dulce, biodiversidad, intelecto) que garanticen las riquezas y privilegios de las clases dominantes en EE.UU. y otros centros de poder mundiales, utilizando cualquier vía o medio por inmoral y condenable que sea. Ante el progresivo agotamiento de los hidrocarburos a nivel mundial, el apetito insaciable de combustible y energía y las crecientes demandas de esos recursos por parte de EE.UU. y de grandes economías competidoras en crecimiento, se priorizan la apropiación de los recursos petroleros sobre su aseguramiento y control, convirtiéndola en una de las guías de la política agresiva de la actual EDM en particular de su líder EE.UU. expresada en la actualidad o en perspectiva sobre Iraq, Irán, México, Canadá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Sudán, Somalia, Nigeria y otras zonas de África y de Asia. Camino similar seguirán las reservas de agua dulce y las tierras para obtener biocombustibles o agroenergéticos entre otros recursos naturales. • Supremacía, hegemonismo y dominio militar, económico, político, científico, tecnológico y cultural, en resumen el poder supranacional sobre el resto del mundo, llevando a cabo las configuraciones geopolíticas que sean necesarias. • Subordinación, dependencia o sumisión a la EDM del resto de los gobiernos del mundo y de distintos factores claves de poder en cada país, incluyendo a otros centros de poder mundial. • Exclusión de cualquier alternativa económica y social que no priorice al capital, a los capitalistas, al libre mercado y a la propiedad privada. • Máximos beneficios económicos para las élites de poder y sectores privilegiados de las sociedades que forman parte o sostienen a la EDM. • Eliminación o debilitamiento de cualquier fuerza o factor que se le enfrente o que busque otras alternativas y que por tanto constituya un impedimento, amenaza o riesgo para la implementación de la EDM, incluyendo a la ONU, otras organizaciones internacionales y otros centros de poder, incluso de aquellos que actúen como socios estratégicos temporales de EE.UU. • Permanencia en el poder a toda costa de los factores y agentes claves que en el mundo entero son parte o contribuyen a la EDM. • Imposición de sus leyes, valores y cultura reaccionaria, fascista, genocida, terrorista, depredadora, fundamentalista y egoísta a la sociedad estadounidense y al mundo entero en forma extraterritorial por el poder y la fuerza en todas sus expresiones, con dos grandes objetivos: el dominio de la mente de las personas y el control del pensamiento en las llamadas sociedades democráticas. • Subordinación o compromiso con la estrategia de la mayor cantidad posible de agentes que en el mundo entero tengan que ver con comunicaciones, información, opinión pública, ideas, ética, moral, educación, religión, conciencia y cultura y por tanto con resistencia y enfrentamiento. • Desarrollo de una red tentacular de dominación lo más amplia posible en el mundo entero, con una importante presencia física y activa en el orden militar con bases e instalaciones militares, aéreas, navales y fluviales e influencia directa en las fuerzas armadas, policíacas y de seguridad nacionales, en el orden político a través de sus sistemas de embajadas y de agencias de inteligencia, propaganda engañosa y subversión, en el orden económico y cultural con sus transnacionales y multinacionales productivas, financieras, comerciales y de servicios de todo tipo. • Dominio de la sociedad de los países participantes en la EDM y el control y desarticulación de los sindicatos y de los movimientos sociales, en el caso de EE.UU. a través del Acta o Ley Patriótica y sus ampliaciones y reforzamiento con el apoyo bipartidista y acciones fascistas e ilegales desde los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con la siembra constante de miedo y terror a través de alertas terroristas, los medios masivos de información y otras medidas arbitrarias e ilegales como el espionaje electrónico que constituyen una grave amenaza contra la sociedad estadounidense. Este dominio y amenaza se extiende progresivamente al mundo entero por parte del resto de los gobiernos que integran la EDM. El consecuente e irrenunciable logro de estos objetivos por parte de los gobiernos de EE.UU., líder indiscutible de la actual EDM, sin dudas los llevarán a tratar de imponer una dictadura o mejor dicho una tiranía fascista y genocida a nivel mundial de altísimo riesgo y peligro para la humanidad, pero que también será causa importante del aceleramiento de la destrucción de un imperio más en la historia de las civilizaciones como lo fueron muchos imperios de siglos anteriores sobre todo europeos y asiáticos. En contraposición a estos objetivos estratégicos de la EDM deberán establecerse objetivos estratégicos correspondientes a una Estrategia Global de Enfrentamiento (EGE) a la EDM a través del mundo entero, que tengan otros objetivos más generales como el confrontarla, debilitarla, dividirla, desafiarla, derrotarla y destruirla, así como en algunos casos transformarla, reformularla (no confundir con reformarla) y reemplazarla y para crear y desarrollar a etapas superiores a nuevos y alternativos modelos económicos, sociales, políticos, culturales y medioambientales que actúen a favor de las grandes mayorías de las sociedades de todo el mundo. Nota: el presente artículo constituye en lo fundamental un epígrafe de un extenso Ensayo titulado "Estrategia Global de Enfrentamiento (EGE) a la Estrategia de Dominación Mundial (EDM) pendiente de publicación.