Pensamiento Crítico

Menos cañones, más mantequilla

Por Eusebio Val | Diario La Vanguardia, Catalunya. | 16 Febrero 2008
A Barack Obama se le suele criticar por lo etéreo de sus discursos, por la falta de concreción. El miércoles, ante una de las mayores plantas de montaje de General Motors, en Janesville (Wisconsin), el aspirante presidencial demócrata quiso demostrar que, además de la belleza retórica, su candidatura contiene propuestas prácticas para que Estados Unidos salga del bache y retome el liderazgo económico mundial. El escenario y el momento no podían ser más apropiados. General Motors, ícono del poderío industrial norteamericano, anunció el martes las pérdidas anuales más abultadas de su historia (38.700 millones de dólares) y aprovechó para comunicar la decisión de desprenderse de 74 mil trabajadores para ser rentable. Obama recicló el clásico discurso de los cañones y la mantequilla, y se adentró en los tonos populistas que necesita para captar votos entre las clases media y media-baja, la base electoral de su rival Hillary Clinton. Según él, la senadora es corresponsable de la situación debido a su apoyo a la guerra y su complicidad con el sistema. "No estamos al borde de la recesión debido a fuerzas que escapan a nuestro control. Las consecuencias de la crisis inmobiliaria que cuesta empleos y ha evaporado nuestros ahorros no son una parte inevitable del ciclo económico. Ha sido un fracaso de liderazgo y de imaginación en Washington, la culminación de decenios de decisiones que se tomaron o se retrasaron sin tener en cuenta las realidades de la economía globalizada y de la creciente desigualdad que ha provocado", aseguró Obama. "Es un Washington donde políticos como John McCain y Hillary Clinton votaron por la guerra de Irak, que nunca debió ser autorizada y librada, una guerra que nos cuesta miles de vidas preciosas y miles de millones de dólares cada semana, que podrían utilizar para reconstruir escuelas y puentes que se caen, carreteras y edificios, para invertir en formación laboral y sanidad", dijo. Entre las iniciativas de Obama figuró, con claros ecos del New Deal rooseveltiano, la creación del Banco de Reinversión en Infraestructura Nacional, para invertir 60 mil millones de dólares en 10 años. El dinero se obtendría de los ahorros por el retiro de Irak. También planteó aprobar una ley del "empresario patriota", para acabar con los beneficios fiscales para las compañías que exportan empleo al extranjero y premiar a las que creen puestos de trabajo en Estados Unidos. Se lamentó, asimismo, de que los acuerdos de libre comercio con los socios norteamericanos o China se firmaron "con muchas protecciones para las compañías y sus beneficios, pero ninguno para el medio ambiente o para nuestros trabajadores". Aludió a los millones de empleos desaparecidos y el "asalto" a los derechos de sindicalización. Obama insistió en invertir en energía limpia –150 mil millones de dólares en 10 años– para crear cinco millones de nuevos puestos de trabajo.