Pensamiento Crítico

La Izquierda en América Latina ante los nuevos desafíos

Por Yuleidy Fernández Sánchez | Cuba Siglo XXI. | 23 Marzo 2008
En las postrimerías del siglo xx y principios del siglo xxI se despierta una América diferente, con ansias y sueños de justicia social, arrebatados ya una vez por el paso de sangrientas dictaduras militares, apadrinadas por el imperio del norte. Hoy la realidad es distinta y aunque el gigante de siete leguas como lo definió nuestro apóstol, se empeñe en dominar el mundo y crea que la América le pertenece por su status imperial, no debe olvidar que la voluntad de los pueblos es inquebrantable y más cuando está en juego el futuro de generaciones enteras, su historia, su identidad, su integridad y todo lo que une como uno solo a los pueblos de América desde el Río Bravo hasta la Patagonia. En un panorama tan convulso como el actual se han intensificado los movimientos sociales en los países de América Latina, las grandes masas los verdaderos protagonistas de las revoluciones sociales y de la Historia como lo define Marx en la concepción materialista de la historia, son los verdaderos actores sociales de estos tiempos y solo su poder incontenible hará que su realidad social cambie. Bajo nuevas condiciones históricas estos actores sociales han dado un aire renovador a la izquierda en el área y los acontecimientos que tienen lugar en la actualidad dan muestra de ello. Hoy se levanta la América en aras de su segunda independencia. Los años 80 Después de la segunda guerra mundial se consolida el Sistema socialista mundial con la URSS a la cabeza, este hecho influyó favorablemente en el auge del movimiento de liberación nacional de los pueblos provocando el hundimiento del sistema colonial y neocolonial, y en el desarrollo de movimientos revolucionarios y partidos de izquierda en el mundo. América Latina no escapó de las influencias de estos acontecimientos y hacia la segunda mitad del siglo xx en adelante eran respaldados en el poder por la gran mayoría los partidos y movimientos de izquierda. Los EEUU en aras de proteger sus intereses económicos y políticos en el área, fraguó por medio de la CIA, unido a la oligarquía nacional, Golpes militares en América latina y el establecimiento de dictaduras militares que desaparecieron a miles de personas con los más inhumanos y degradantes métodos de tortura y asesinato, lo que constituyó un duro golpe a lo más progresista de esa época. Hacia la década del 80 "década perdida "América latina entra en la más profunda crisis económica y estructural donde crece la deuda externa, se acentúa la corrupción y el dinero prestado por el FMI y el BM, de la misma forma que engrosa los bolsillos de los gobernantes va incrementando la deuda y las desigualdades sociales. A partir de ese momento el modelo neoliberal, receta fatídica de EEUU para América Latina como solución a la crisis, lejos de atenuarla la acentuó mostrando un panorama difícil para el área caracterizado por continuas explosiones sociales. A finales de la década del 90sucumbe estrepitosamente en algunos países el modelo neoliberal demostrando la no viabilidad del mismo. Le ha tocado a la izquierda asumir un decisivo papel bajo nuevas condiciones tanto los partidos como los movimientos feministas, ecológicos, barriales, alternativos, indigenístas entre otros, de unir fuerzas, formas de acción y organización para transformar la triste realidad de América latina. El mundo en el que vivía la izquierda latinoamericana en los sesenta era radicalmente diferente al mundo de la izquierda de fines del siglo XX, no sólo por la derrota del socialismo soviético y del Este- que ha significado para ella un golpe extremadamente duro- sino por el efecto de una serie de acontecimientos entre los cuales cabría destacar: los avances de una nueva Revolución científico técnica y los efectos en el proceso productivo y en la naturaleza; el papel cada vez más preponderante que han adquirido los medios de difusión masiva a partir de la creciente globalización de la economía, la importancia del imperialismo como sistema hegemónico, y el papel que tiene la deuda externa en la subordinación de las economías del Tercer mundo a los intereses de las grandes potencias. En América Latina los nuevos movimientos sociales son un hecho, una realidad incuestionable del acontecer de nuestros días. Ellos son generados por la propia evolución social, brotan de la esencia misma de la sociedad, como una necesidad de existencia y reproducción. Latinoamérica no está silenciada ni mucho menos, el izquierdismo ha tomado vida en manos de estos nuevos actores sociales generadores de nuevas formas de lucha contra el capitalismo. Desde el Río Bravo hasta la Patagonia una nueva cultura de izquierda está comenzando a emerger: una cultura pluralista y tolerante, que pone por encima lo que la une y deja en segundo plano lo que la divide, que comienza a darse cuenta que la radicalidad no está en levantar las consignas más radicales ni en realizar las acciones más radicales, que sólo unos pocos siguen porque asustan a la mayoría -, sino en ser capaces de crear espacios de encuentro y de lucha para amplios sectores; porque constatar que somos muchos los que estamos en la misma lucha es lo que nos hace más fuertes, es lo que nos radicaliza. Se impone entonces la necesidad de un cambio que abarque toda la sociedad, desplegando la resistencia y construyendo una alternativa política capaz de aprovechar los desajustes políticos del modelo, la crisis de poder que se está manifestando en la ingobernabilidad de las sociedades latinoamericanas. Es necesario interiorizar que a cada momento del desarrollo capitalista ha de corresponder un modo específico de enfrentamiento de la clase obrera resultante de su correlación con todos los demás sujetos sociales. Los años 90 El aprovechar el avance electoral de la izquierda en los 90 por los movimientos sociales es de gran importancia, en esto ha jugado un gran papel el partido del trabajo en Brasil quien no cejó en su lucha y después de tres derrotas consecutivas con Lula, llegó al poder constituyendo una luz para Brasil y el proceso de integración económica en América latina. En Venezuela el exteniente coronel Hugo Chávez Frías-lider del movimiento de militares que había intentado llevar adelante un golpe militar el 4 de febrero de 1992 para derrocar al entonces presidentes Carlos Andrés Pérez, por corrupto y traidor a la Constitución – gana holgadamente las elecciones de 1998 con un 56% de la votación en la primera vuelta. El pueblo cansado de la corrupción y cada vez más escéptico de la forma tradicional de hacer política, apostó a un candidato de nuevo tipo. Hoy Chávez ha demostrado al mundo lo que se es capaz de hacer con voluntad política, con espíritu revolucionario en un lugar donde apenas quedaban esperanzas y de la misma forma arrolladora con el respaldo de la mayoría del pueblo ha vencido una y otra vez todos los intentos de la burguesía proyanki y del imperio por derrocarlo. De forma democrática y apoyado por las grandes masas siempre ha sido ratificado en el poder el inquebrantable líder, porque desde la presidencia ha trabajado arduamente por revertir una situación inaudita: que en uno de los países más ricos de Sudamérica, las cifras de abandono fuesen de horror y espanto. El presidente venezolano constituye una amenaza para los intereses de Estados Unidos en el área, corre incluso peligro de magnicidio, práctica a la que ha recurrido en más de una ocasión el imperio contra líderes latinoamericanos. El prestigio ganado en estos últimos años lo colocan como un paradigma para la humanidad, la campaña del terror a la que siempre recurre la derecha cuando está perdida, está vez no funcionó. El mensaje de Chávez de refundar la democracia, resucitar a Venezuela y decretar la muerte definitiva de los "cogollos corruptos" fue ganando cada vez más adeptos hasta el punto de ser hoy ese país una nueva luz y e l renacer del Socialismo del siglo XXI. El nuevo siglo Latinoamérica se está convirtiendo en un hormiguero que con la fuerza de gigantes, va tomando el lugar que le ha correspondido durante siglos. Este triunfo presidencial constituye uno de los más interesantes desafíos para la izquierda de nuestro continente y un paso significativo para la verdadera integración latinoamericana cuya manifestación más concreta es el ALBA. En Argentina el panorama de apenas pocos años atrás no se parece en absoluto al de hoy. El país que siguió más firmemente el modelo neoliberal impuesto por Estados Unidos se desmoronó de la noche a la mañana, varios presidentes llegaron y se fueron al no poder controlar lo que había reservado Estados Unidos para Latinoamérica, que ya comenzaba a verse en su parte más sur. Para sorpresa de los mismos norteamericanos llegó al poder Néstor Kirchner, un presidente dispuesto a sacar a Argentina de la crisis sin plegarse a los intereses de los Estados Unidos y del FMI, dando muestras de que no todos los presidentes son lacayos y sumisos. Cumple Kirchner con su objetivo, y apuesta también por una realidad distinta para los argentinos, por una estabilidad económica y social, seguida ahora por su compañera Cristina Fernández de Kirchner actual presidenta de Argentina. Este país ha afianzado su política de independencia, sobre todo financiera y ha mantenido la línea de algunas nacionalizaciones, ha creado empresas estatales e impulsa con fuerza la integración en el MERCOSUR. Muchos de nuestros pueblos en la última década del siglo XX y principios del siglo XXI no se han equivocados al apostar a un presidente de nuevo tipo. En Bolivia la esperanza ha renacido nuevamente, el movimiento indígena ha cobrado cada vez más fuerza al punto de erigir como presidente de ese país a Evo Morales quien no ceja en su empeño por ver otra Bolivia, diferente, cuánta razón tenía Martí cuando vaticinó que América no iba a echar andar, hasta que no echara a andar el indio dentro de ella y una muestra fehaciente de la vigencia del pensamiento martiano es precisamente, la fuerza del movimiento indigenista en ese país. Pese a la oposición de lo sectores más derechistas, apoyados por EEUU en su intento de boicotear el gobierno de Evo Morales, este ha seguido adelante defendiendo el proyecto Social a favor de las grandes masas indígenas, campesinas y obreras, como son las nacionalizaciones de los recursos naturales, la alfabetización, la salud pública gratuita, la operación milagros entre otros logros a favor de las grandes masas desposeídas. El caso de Colombia es un caso especial, allí la lucha armada crece día a día. Hoy es el único país en América en que la forma de lucha por el poder político no solo es un hecho sino un fenómeno político, social y militar que avanza, donde se ha puesto sobre el tapete el problema de los acuerdos con las bandas paramilitares, acusadas de cientos de asesinatos y matanzas de campesinos y lideres de izquierda, sindicales y de los derechos humanos. Para la izquierda latinoamericana y especialmente para los movimientos armados centroamericanos, fue un duro golpe la derrota electoral sandinista a principios de los años 90, el Frente Sandinista era entonces el partido más grande y mejor organizado del país- y sin dudas el más grande de la izquierda latinoamericana exceptuando el cubano y aunque fue derrotado en las elecciones, durante casi un año mantuvo el control de la Asamblea Nacional, bloqueando cualquier intento del nuevo gobierno por realizar cambios en la Constitución. A su vez, las clases populares politizadas y organizadas resistieron activamente el intento gubernamental por implantar el proyecto neoliberal. La manipulación de los medios de comunicación y del aparato gubernamental que ha armado la derecha, fuertemente apoyada por el gobierno de Washington y por la contrarrevolución nicaragüense y cubana radicada en Miami, explican en una medida importante sus sucesivos fracasos electorales, aunque también han tenido un peso significativo los errores y las desviaciones de la dirección sandinista. No obstante a ello el FSLN con Daniel Ortega a la cabeza por fín llegó al poder luego de tantos años de lucha y sacrificio sosteniendo un amplio programa social y abogando también por una integración de América latina diferente, distinta al ALCA, defendiendo el proyecto del ALBA así como el apoyo de hermano latinoamericano al pueblo de Venezuela y al presidente venezolano Hugo Rafael Chávez en la defensa de la soberanía y de la región. Por mucho que se esforzaron desde Washington con enviados especiales hacia Nicaragua no pudieron evitar que el hambre en que sumieron a las masas se virara en las urnas con los votos de nuevo favorable al Sandinismo. En Ecuador Rafael Correa un economista de 43 años llega a la presidencia para dar nuevos bríos a esa nación que en solo una década diez gobernantes pasaron por el Palacio de Carondelet, tres de ellos fueron expulsados por el pueblo sin olvidar al traidor de la esperanza del pueblo como fue Lucio Gutiérrez en el 2002. El actual mandatario se opone al libre comercio, al neoliberalismo, y a la corrupción, aboga por la integración política y económica latinoamericana, por el respeto a la soberanía. Anunció Correa cambios radicales y el inicio de una nueva era en la nación andina. Para América latina la única alternativa posible de desarrollo es la transformación revolucionaria de la sociedad y que los verdaderos actores sociales sean partícipes de esa transformación, para que de una vez y por todas se salde la deuda con las grandes masas desposeídas que durante mucho tiempo han tenido que soportar el enorme peso de la exclusión social. Es hora de tomar una decisión definitiva de luchar por un futuro mejor, más justo menos egoísta, más racional con un desarrollo sostenible para todos. Cuba ha demostrado que se puede crear una sociedad justa sin exclusión social, rica no precisamente en recursos materiales pero sí en capital humano, valores humanos. (**) La autora es Profesora Asistente. Facultad de Ciencias Económicas, Cuba. Ponencia en la IV Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI" BIBLIOGRAFÍA Harnecker Marta. "La Izquierda en el umbral del siglo XXI" Castro Ruz Fidel. "Una Revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas " Castro Ruz Fidel. "Capitalismo actual, características y contradicciones, neoliberalismo y globalización". Guadarrama Pablo."Filosofía y sociedad". Revista Bohemia - 8 diciembre 2006 Periódico Trabajadores - 7 de enero del 2008 Periódico Granma. 21 de enero 2004.