Pensamiento Crítico

Obra monumental en Cuba para garantizar agua todo el siglo

Por Lázaro Barredo Medina | Diario Granma, Cuba. | 30 Marzo 2008
Cuba desarrolla una estrategia para afrontar la amenaza de la escasez de disponibilidad de agua en lo que resta de siglo. Cada día aparecen más y más señales en el mundo de que el agua, uno de los recursos más importantes de que se sirve el hombre, se encuentra seriamente en peligro y la penuria física de recursos hídricos es de tal naturaleza, que ya hoy es materia fundamental de las políticas de seguridad nacional de no pocos estados. La Revolución cubana en su primer cuarto de siglo de existencia (1959-1986) desarrolló una férrea política de voluntad hidráulica que multiplicó en más de 300 veces el agua embalsada al pasar de 29 millones de metros cúbicos en 1959 a más de 9 000 millones a fines de la década de los 80; después, con su acostumbrada luz larga, el Comandante en Jefe, previendo los serios problemas ecológicos del mundo como consecuencia del galopante calentamiento global, orientó la necesidad de desarrollar un amplio plan inversionista que aprovechara el caudal del agua de la Sierra Maestra, el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa y la Sierra del Escambray, para crear un gran sistema nacional que trasvasara agua mediante interconexiones en, al menos, nueve provincias del oriente y centro del país. De inmediato comenzaron los trabajos por empresas del Ministerio de la Construcción, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y la Dirección de Construcciones Militares, atendiendo a que esta estratégica obra para su óptimo funcionamiento no solo requiere construir presas, canales, conductoras y otros objetos de obra, sino también hacer más de 80 kilómetros de túneles en las montañas para lograr una eficiente conexión del sistema. Realizados los proyectos e iniciados los primeros trabajos en Mayarí, Holguín y en la zona de Agabama, en Sancti Spíritus, las acciones fueron paralizadas cuando comenzó la aguda etapa del Período Especial. Desgraciadamente, las obras fueron dañadas en buena parte, en el caso de Mayarí por las crecidas de los ríos en 1998 y la falta de preservación, mientras que en el Agabama se afectaron considerablemente por los huracanes que azotaron la zona años atrás. Reinicio con una concepción más eficiente A finales del año 2004, ante la crisis ambiental que provocó una severa y prolongada sequía con grandes pérdidas para las provincias orientales y Camagüey, el Comandante en Jefe le orientó al entonces Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro, reiniciar el plan estratégico de las obras de los trasvases que será la garantía para que el país disponga de agua en este siglo bajo cualquier circunstancia. Para tener una idea de la importancia de estos trabajos, un "palo de agua" de un día en las zonas montañosas de Sagua de Tánamo, que hoy se pierde porque todo el preciado líquido va al mar, significa aproximadamente el volumen de agua que consumen Holguín y Las Tunas juntas en un año, sin contar el hecho de que serán evitadas las perjudiciales inundaciones que ocurren en ciudades y poblados como Sagua de Tánamo, Mayarí y muchos otros. Este programa, además, es vital para la región oriental si se tiene en cuenta su orografía y escasez de aguas subterráneas. La directiva del Ministro de las FAR contempló la necesidad de reagrupar a los dirigentes fundamentales, proyectos y fuerzas que estuvieron trabajando en las obras iniciales y orientó constituir entonces un Grupo Especial de Enfrentamiento a la Sequía, y crear una Dirección Integral de Proyectos (DIP) que asumiera todas las gestiones necesarias para la ejecución del trasvase. De ahí surge la Empresa de Servicios Ingenieros DIP-Trasvases, a la cual se le plantearon los siguientes requerimientos: • Trabajar todo con proyectos terminados; • En los proyectos incluir el aspecto ecológico y de protección del medio ambiente; • Procurar un mínimo de afectación a la población, solo la imprescindible y resolverla adecuadamente y lo antes posible; • Que todas las facilidades temporales y otras obras inducidas se concibieran de modo que una vez terminada la construcción, el Poder Popular local pudiese utilizarlas con fines comunales, centros educativos, recreativos, viviendas y otros; • Darle tratamiento a la faja hidrorreguladora alrededor de las presas y otras obras, así como proyectar y ejecutar trabajos de repoblación forestal y eliminación de cargas contaminantes en las cuencas. El Ministro de las FAR les indicó, además, el establecimiento de un plan que enfrentase los atrasos en la ejecución de las obras, los incumplimientos de la entrega de materiales, la desorganización y la falta de control de los proyectistas, inversores y constructores, deficiencias que representan inmovilización de cuantiosos recursos. El Grupo de Dirección al que se le asignó esta misión de los trasvases a principios del 2005, estuvo imbuido de las preocupaciones que en julio de 1999 el compañero Raúl le había expresado a los inversionistas y constructores del Polo Turístico de Holguín, sobre cómo las negligencias e irresponsabilidades ponen en riesgo la ejecución de los programas estratégicos del país, cuando les dijo: "Meditando sobre las insuficiencias de nuestro proceso inversionista, he llegado a la conclusión de que hay que cambiar radicalmente los métodos y estilos de trabajo de los inversionistas, proyectistas, constructores, suministradores... , nos hemos habituado a ser "expertos" en dar reuniones, mítines, asambleas, lanzar consignas, hacer compromisos de terminación de obras como "saludo" a fechas históricas, que casi nunca se cumplen y en las pocas veces que se logra, ha sido en detrimento de la calidad, ejemplos sobran en todo el país y los constructores, mejor que nadie, los conocen. Personalmente, siempre he pensado que esto es pura fanfarria sin sentido. Al final nos vamos acostumbrando a convivir con la mentira, los lamentos y a buscarle explicaciones a los continuos aplazamientos de las fechas acordadas en los contratos, en lugar de impregnar en los cuadros y en la masa trabajadora el espíritu de combate y el sentido de la urgencia en resolver los problemas, lo que solo se puede alcanzar cuando todos y cada uno sepamos cumplir estrictamente con nuestro deber". Tres años después avanza la primera etapa El pasado 15 de marzo, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Partido, compartió en Mayarí con la dirección de la Empresa de Servicios Ingenieros Dirección Integral de Proyectos (DIP)-Trasvases para conocer sobre el estado de las obras que se ejecutan en el Este-Oeste por fuerzas combinadas de las FAR, el Ministerio de la Construcción y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. Raúl, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín y Miguel Díaz Canel, todos miembros del Buró Político del Partido, intercambiaron opiniones con dirigentes de la empresa, así como con Fidel Figueroa de la Paz, ministro de la Construcción y René Mesa Villafaña, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. El coronel Pedro José Astraín Rodríguez, diputado a la Asamblea Nacional y director de la Empresa de Servicios Ingenieros DIP-Trasvases, explicó los avances en la ejecución del primer tramo que comprende la construcción de la presa Melones, en Mayarí, y de otras importantes obras de túneles, canales y conductoras para garantizar el trasvase, así como la interconexión de las presas Sabanilla (Birán), Nipe (llevaba casi 25 años sin explotación), Gibara, Colorado y Naranjo. El conjunto de gestiones realizadas por la DIP, según explicó el coronel Astraín, ha permitido reducir el monto de la inversión en este trasvase hasta el momento en más de 46 millones de pesos. Más adelante, el coronel Astraín manifestó el saldo favorable, el aprendizaje de las fuerzas y la demostración de que se pueden romper mitos, como el criterio de que era muy difícil desarrollar esta obra si había que construir túneles, o que no era posible aplicar técnicas que impidieran las pérdidas de hasta el 30 por ciento del agua por filtraciones en los canales, o la presencia del proyectista en la obra en labores de dirección, exigencia y ayuda para superar a la fuerza de trabajo, que no siempre cuenta con los suficientes profesionales. En el encuentro, se explicó cómo se está trabajando en paralelo a la planificación de los sistemas de riego asociados al trasvase, lo cual beneficiará a extensas zonas de producción agrícolas. También se analizaron algunas ideas sobre el aprovechamiento de la técnica y la fuerza de trabajo a partir del concepto de que por la importancia de obras como esta, cuando se dispone de un equipamiento nuevo, se hace imprescindible trabajar ininterrumpidamente más de un turno, y asegurar el correspondiente mantenimiento de la técnica. En esencia, si se cuenta con estos modernos equipos y se aprovechan con la implementación de más de un turno de trabajo, se pueden recuperar los atrasos provocados hasta este momento por la insuficiente disponibilidad de medios y mal estado técnico de los existentes, y avanzar en la ejecución de las inversiones. Casi al finalizar la reunión, el Segundo Secretario del Partido le expresó a los presentes la satisfacción por la marcha de esta obra. Datos sobre agua en el mundo • Desde 1900, la población mundial se ha triplicado, pero la cantidad de agua dulce utilizada se ha sextuplicado. • La población mundial crece, en promedio, en 85 millones anuales. Mundialmente, el consumo de agua se duplica cada 20 años. • El agua ocupa hoy en el mundo el 70 % de la superficie de la tierra, pero solamente poco más del 2 % es agua dulce y de estos 1 400 millones de kilómetros cúbicos de agua que existen en el planeta Tierra, el 001 % es utilizable. • Solo cinco por ciento de las aguas residuales en todo el mundo son objeto de tratamientos para purificarlas y reciclarlas. • Para resolver la situación actual se requiere invertir unos 180 000 millones de dólares anuales. • Doce millones de personas mueren anualmente de enfermedades relacionadas con la falta de agua. • De acuerdo con las Naciones Unidas, una de cada 5 personas en el mundo no tiene acceso al agua potable, mientras que alrededor de 2 400 millones carecen de condiciones adecuadas de salubridad. • El Banco Mundial estima que para el año 2035, la mitad de la población mundial vivirá en países donde habrá graves problemas por la falta de agua. ¿Qué son los Trasvases? (Ver esquema general de los trasvases) Los trasvases son una obra estratégica del país para contrarrestar las sequías y garantizar el suministro del preciado líquido a la población, así como el desarrollo de los sistemas de riego agrícola que multipliquen la producción de alimentos, cuyo proyecto de ejecución total debe comprender un período de aproximadamente 15 años para represar las precipitaciones que asiduamente caen sobre los macizos montañosos y hoy van al mar, y después trasvasarlas mediante canales y conductoras en por lo menos nueve provincias del centro y oriente. Se han concebido tres Trasvases: CENTRO-ESTE, desde el Sur de Sancti Spíritus, pasando por Ciego de Ávila y hasta el Sur de Camagüey; ESTE-OESTE, que vinculará a las provincias de Holguín, Las Tunas, noreste de Camagüey y el norte y centro del Valle del Cauto; NORTE-SUR, lo integrarán los sistemas de ríos Toa-Yateras-Guaso y Sabanalamar-Pozo Azul, ambos en Guantánamo. (Ver esquema trasvase centro este) El Trasvase Centro-Este, parte de las estribaciones de la Sierra del Escambray con la construcción de la presa Agabama, interconectada a la presa Zaza, la mayor de Cuba con capacidad para más de 1 000 millones de metros cúbicos, y que trasladará el agua mediante canales desde Sancti Spíritus, por el sur de Ciego de Ávila y Camagüey, hasta la presa Muñoz. (Ver esquema trasvase este-oeste) El Trasvase Este-Oeste se construye para llevar el agua de los ríos que nacen en el macizo montañoso de Nipe-Sagua-Baracoa a las fértiles llanuras del norte de Holguín, Las Tunas, noreste de Camagüey y el norte y centro del Valle del Cauto. En estos momentos se ejecuta la primera etapa para embalsar el agua del Río Mayarí en la Presa Melones, que se construye en las montañas con una capacidad máxima de 630 millones de metros cúbicos (aunque a los 430 millones comenzará a aliviar y desde mucho antes estará entregando agua al sistema) y llevar el preciado líquido hasta la Presa Sabanilla (Birán), para luego, elevarla mediante bombeo y enviarla por gravedad, a través de túneles y canales al macizo cañero de Urbano Noris y hasta la Presa San Andrés, al oeste de la provincia de Holguín, en los límites con Las Tunas. Como parte de este proyecto está prácticamente terminada la construcción y en etapa de ajuste y puesta en marcha la Conductora entre las presas Nipe-Gibara, en las inmediaciones de la ciudad de Holguín, lo cual permitirá resolver definitivamente el abasto a esa urbe. Mientras que ya se construyó y está en explotación la Conductora Colorado-Naranjo, que lleva el agua desde la Presa colorado, conectada por el rio con la presa Gibara, hasta el embalse Naranjo, con lo cual se asegura, junto a las plantas de tratamiento, el abasto de agua de las instalaciones del Polo Turístico, contra los efectos de cualquier sequía. Como el agua del Mayarí no resulta suficiente para poder llegar hasta los límites de Las Tunas y continuar luego hacia Camalote, en el noreste de Camagüey, será necesario trasvasar también las aguas del río Sagua y otros afluentes intermedios hacia Melones, mediante varias presas y túneles, e inclusive más adelante la del Moa, embalsada en la presa Nuevo Mundo y otros más al este, lo que constituye otra etapa compleja de la construcción de este Trasvase. (Ver esquema trasvase norte-sur) El Trasvase Norte-Sur, estará compuesto por los sistemas de los ríos Toa-Yateras-Guaso y Sabanalamar-Pozo Azul, ambos en la provincia de Guantánamo. El sistema Sabanalamar-Pozo Azul trasvasará las aguas del río Sabanalamar mediante una derivadora y un túnel de 1,8 kilómetros hacia el embalse de Pozo Azul. Esto permitirá triplicar las áreas de riego del Valle de Caujerí, eliminando el bombeo que consume unos 700 000 CUC en gasto de electricidad al año. Se estudió y comenzó el proyecto de la presa sobre el Yateras y el del túnel de unos 3,5 kilómetros para atravesar la Sierra de Maquey y, mediante canales llegar al Guaso, con lo cual se benefician los pobladores de la ciudad de Guantánamo, mientras que para incorporar el agua del Toa será necesario hacer una derivadora y aproximadamente 17 kilómetros de túneles. (**) Encuentro del compañero Raúl con el colectivo de dirección que lleva adelante el proyecto estratégico de los trasvases que se ejecutan para aprovechar las precipitaciones y los ríos de las zonas montañosas del oriente y centro del país para, mediante presas, canales, conductoras y túneles, trasvasar agua por no menos de nueve provincias, y así contrarrestar los efectos de la sequía y satisfacer necesidades de la población y los sistemas de riego agrícolas que multiplicarán la producción agropecuaria.