Pensamiento Crítico

Granma: Cartas de los cubanos

| Diario Granma, Cuba. | 30 Marzo 2008
La correspondencia a la dirección del diario Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, continúa en los últimos días con llamadas telefónicas, cartas y mensajes electrónicos de muchos lectores en torno a temas económicos. Como todos los viernes, el pasado 28 de marzo el diario publicó otras tres opiniones, con las que, insistimos, se puede estar o no de acuerdo. Que se resuelva primero el salario Quizás interpreté mal lo que decía usted, en su artículo "Sería imperdonable que hipotecáramos el futuro". Yo entendí que en general usted decía que si no producimos, no podemos esperar mejoras económicas en el país. Y que ese aumento de la producción, depende más bien de la actitud del pueblo hacia el trabajo, que de medidas que pueda tomar nuestro gobierno... Es cierto que existe este círculo vicioso: El bajo-salario conduce a que alguna gente no se sienta estimulada a trabajar; y como no trabajan no producen; y esto conduce a que no puedan tener buenos salarios (bis). Pero me asusta que se generalice la opinión de que el rompimiento de tal ciclo, deba ocurrir dada una toma de conciencia que artículos como el que usted escribió, generalizarían entre nuestra población. Me asusta porque suena a voluntarismo y a acomodamiento. Mi modesta opinión es que en efecto, el círculo no se puede romper aumentando los salarios pues eso solo crearía inflación. El círculo vicioso obviamente lo debemos romper produciendo más, pero ¿estimulados por qué? Porque el salario se corresponda con lo que cada cual produce. No se estaría distorsionando el socialismo sino que por el contrario, se estaría cumpliendo con uno de sus principales postulados. Por tanto creo que sí, que debe ser nuestro gobierno el que dé los pasos pertinentes para que el salario se corresponda con el aporte del individuo como paso básico para aumentar la producción, los salarios y el nivel de vida material y espiritual de nuestro pueblo. M. Ángel Lo principal es explotar la tierra He leído con detenimiento los artículos publicados en Granma relacionados con la problemática económica de nuestro país... Estudié en la URSS, y terminé mis estudios en el 69, pude ver los esfuerzos en la construcción del socialismo en el grupo de países que la conformaban. Después tuve la suerte de ir prácticamente cada dos o tres años por motivos de trabajo, y vi cómo la sociedad se iba deteriorando y perdiendo los valores que había conquistado, se notaba la corrupción en todas partes... bueno, no es eso lo que quiero analizar. Yo pienso que en Cuba no podrá materializarse un cambio sustancial en la economía ni resolverse el diferendo entre las dos monedas... si no se explota la verdadera riqueza que tenemos que es nuestra tierra, que es la agricultura, hasta que no se resuelva eso, que haya viandas, legumbres, frijoles, arroz, carne de todo tipo, leche y sus derivados, etc., que se resuelva literalmente el problema de la alimentación en Cuba a precios razonables, pero razonables de verdad, porque hoy le llaman precios asequibles a una libra de carne de puerco a 25 o 20 pesos cubanos o que una libra de tomate cueste 4 o 5 pesos, esos no son precios razonables, ni asequibles. Pues bien, a mi juicio hay que cambiar la política en ese sentido, liberar los precios, estimular a los productores, no fiscalizar tanto, no tenerles miedo a los intermediarios —comerciales que faciliten la transportación del producto— etc. Esta abundancia de alimentos, de alcanzarse, provocaría la disminución de los precios y liberaría al país de invertir dinero en la compra de alimentos y podría utilizarlo en la compra de ropa, equipos electrodomésticos, construcción de viviendas, recursos para el mantenimiento de las casas, etc., etc., etc. China, por ejemplo, tiene casi la misma densidad de población que Cuba, o sea la misma cantidad de habitantes por kilómetro cuadrado, y sin embargo solo tiene el 12% de tierras potencialmente cultivables y Cuba tiene el 35%. ¿Dónde está la lógica?: en China los mercados agropecuarios y de otro tipo están abarrotados, en los campos no se ve la hierba por ninguna parte, en Cuba los mercados deprimidos con una limitada cartera de productos, hay hierba y marabú por todas partes, sin dudas es un problema de aplicación de la política en este sentido. El otro día tuve la suerte de participar en un evento sobre el Medio Ambiente auspiciado por la Academia de Ciencias de Cuba, donde un funcionario de ese Ministerio planteó, entre otras cosas, que nuestra tierra no era fértil, que había perdido la fertilidad y él veía con tristeza cómo se compraban productos en el extranjero pudiéndose cultivar aquí, vaya qué criterio: que nuestra tierra no es fértil. Que haya que utilizar fertilizantes no quiere decir que no es fértil, todo depende del grado de intensidad de explotación de la tierra, pues en todo el mundo se utilizan los fertilizantes, incluidos los países a los cuales Cuba compra esos productos. El desarrollo industrial es otro caso del cual se puede o se debe hablar en otra ocasión, ya no se habla en serio sobre el aumento de la productividad del trabajo, se utiliza como consigna o como palabra tranquilizadora para algunos, pero de lo que se trata es de hacer más con menos, o si no cómo vamos a cumplir la máxima socialista, o su ley fundamental, que es que el socialismo se construye para satisfacer las crecientes necesidades de los trabajadores, pero como dijo Marx, a través del crecimiento incesante y continuo de la productividad del trabajo, eso es su esencia. A. del Rey Resultados productivos Al igual que usted, he escuchado a muchas personas con iguales consideraciones. Me parece que no es tanto la eliminación de la doble moneda, como elevar el poder adquisitivo de los salarios, a donde debemos ir, pues, suponiendo que se pudieran convertir los precios actuales en CUC por su equivalente en CUP ya se eliminaría la doble moneda, pero es el mismo perro con diferente collar. Claro, los precios serían astronómicos y psicológicamente aplastantes... Lo fundamental en mi opinión es, y estimo que ha sido la intención de nuestro Estado, buscar una paridad más real y ajustada de nuestro CUC con el USD para posteriormente unificar la moneda, tal y como ocurre en cualquier país del mundo, con su convertibilidad en dólares y demás monedas extranjeras. Ahora, para ello sería necesario hacer lo que usted plantea, producir más, sustituir importaciones, poner más mercancías para fortalecer el peso cubano, llámese CUP o CUC. Esto es, también, ganar más salarios a partir de mejores resultados económicos y que el primero tenga un sustento real que impida el efecto económico negativo que produce pagar salarios indebidos, como devaluación de moneda, inflación, des-estímulo al trabajo, etc. Tan desestimulante es pagar bajos salarios, como pagar altos sueldos sin trabajar. A diversas personas los he escuchado expresar que hace falta subir los salarios a priori, porque los actuales no son suficientes, como condición para elevar las producciones y convierten el tema en el dilema de qué es primero, el huevo o la gallina. Desde mi punto de vista está claro, económicamente solo se justifica una mejoría del salario a partir de un resultado productivo sostenido y palpable a escala de cada fábrica o establecimiento de servicios. De lo contrario, en un futuro estaríamos hablando o juzgando a los que cayeron en la trampa y se hablará de que en estos tiempos cometimos tales y mas cuales errores, como hacen hoy, en plena práctica forense, muchos hipercríticos cuando alegan indiscriminadamente que los problemas actuales de escaseces en nuestro país se deben a que no aprovechamos la "tubería soviética" que, aunque ha sido reconocido por nuestros dirigentes que despilfarramos bastante, no considero la causa fundamental, pues ningún país puede vivir sin comercio. Desde esta óptica me pregunto, incrementar los salarios sin respaldo económico, ¿no es otra tubería? Recuerdo que en la época de la "tubería soviética", existían otros valores y conceptos respecto al trabajo, aunque no dejaba de haber problemas, pero se trabajaba más. Claro, también existían otras condiciones materiales y todo esto está relacionado, pero hace falta rescatar esos valores hoy para dar el salto necesario. Los efectos de los errores económicos se manifiestan a mediano o largo plazos, y para enmendarlos no son suficientes días o meses, sino años, ya que se deforman conductas, mentalidades, estilos de vida, enfoques, etc. Es imprescindible tener claro que el pago del salario que hace falta para tener una calidad de vida superior tiene que ser a partir de la producción eficiente, y no al revés. El hombre evolucionó como resultado de su esfuerzo para subsistir: si no cazaba no comía. Aunque en la época primitiva no existía el dinero, la expresión vale para ilustrar el orden en que las actividades deben ocurrir: el trabajo y la subsistencia, para que sea posible la vida del hombre. Recordemos la vieja frase "el que no trabaja no come", primero hay que trabajar para después comer o vestir. Para terminar, considero que sobre estos temas se debe publicar más y propiciar debates. Sugiero que la prensa sea más activa en este sentido y llegue a las fábricas, empresas, vaya a la calle, donde están esos que no quieren trabajar. No sé si será prudente establecer otra Ley contra la vagancia, pero sí hay que apelar a la vergüenza de las personas y que sientan la presión social para eliminar las conductas que impiden el avance necesario y que solo nosotros podremos lograr, porque nadie vendrá de afuera a hacerlo, además de que no lo queremos. T. Consuegra