Pensamiento Crítico

Puntos de vista sobre Venezuela

None | 04 Febrero 2006

Los movimientos sociales en la encrucijada: Tiempo de ambigüedades

Por Raúl Zibechi, Agencia Latinoamericana de Información (ALAI)

El proceso bolivariano liderado por Hugo Chávez es heredero del primer levantamiento popular contra el neoliberalismo en el continente (el Caracazo de 1989), que hizo entrar en crisis el sistema político venezolano. Ironías de la vida, la potencia del chavismo proviene, en gran medida, del carisma de un líder que sustituye a los movimientos que lo llevaron al poder.

Cuando en febrero de 1989 la población más pobre de Caracas bajaba de los cerros para frenar el ajuste neoliberal implantado por el recién electo Carlos Andrés Pérez, nadie pensaba que aquella insurrección popular –sofocada por el ejército asesinando cientos de personas- representaba una inflexión de larga duración en las luchas sociales de ese país, pero también a escala continental. Con los años llegaron otros levantamientos (Ecuador a partir de 1990, luego Chiapas, Paraguay, Argentina, Bolivia…) que, salvando algunas diferencias, encarnaban el nacimiento de nuevos actores sociales que tenían en común que vivían en los "sótanos" de sus sociedades, por utilizar un término acuñado por el subcomandante insurgente Marcos.

Pero en Venezuela, además de similitudes, hay algunas diferencias que vale la pena destacar, y que explican el destacado papel que viene jugando Chávez. Los movimientos venezolanos comparados con los de los más pobres del continente, parecen difusos, borrosos, de escasa visibilidad aunque la contundencia de sus acciones –como la derrota del golpe de Estado de abril de 2002 y del paro petrolero del año siguiente- los han tornado en actores destacados. A tal punto, que Michael Hardt sostiene que lo que verdaderamente obsesiona a la administración de George W. Bush no es la retórica antimperialista de Chávez (ni tan extrema ni tan coherente como otras a las que se enfrentó el imperio) sino la autonomía de esos movimientos que son los que verdaderamente están marcando los rumbos del proceso bolivariano. La diferencia venezolana

Sin embargo, no hay en Venezuela nada organizado que se parezca a la CONAIE ecuatoriana (Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador), ni a las juntas vecinales o los cocaleros bolivianos o a los piqueteros argentinos, por no mencionar los casos mejor estructurados del movimiento sin tierra brasileño o del zapatismo chiapaneco. Dicho de otro modo, en Venezuela no encontramos movimientos abarcativos con estructuras que les garanticen visibilidad, estrategias y tácticas, dirigentes conocidos y todas esas características que revisten los movimientos institucionalizados.

Esta situación, realmente novedosa respecto al resto del continente, puede explicarse en alguna medida como consecuencia del hundimiento del sistema político a lo largo de los años 90. Este naufragio no sólo precipitó la desintegración de los partidos tradicionales (desde los socialcristianos y la socialdemocracia hasta las izquierdas), sino que se llevó consigo al vertical y corrupto movimiento sindical. Todo lo institucionalizado se disolvió en el aire, parafraseando la célebre frase de Marx.

Pero hay algo más, que consiste en realidades subterráneas que sólo el tiempo y análisis más sólidos podrán iluminar. Los pobres de los cerros no optaron por crear organizaciones a imagen y semejanza de las que se habían hundido en el desprestigio por la corrupción y la subordinación al Estado y los partidos, sino que crearon multitud de espacios dispersos y escasamente o nada articulados. No vemos en Caracas, a diferencia de El Alto en Bolivia, estructuras más o menos centralizadas que agrupen a los barrios. Ciertamente, esta "ausencia" es funcional a un liderazgo como el de Chávez, pero tiene además la enorme ventaja de que no ofrece tantas facilidades para la cooptación como las organizaciones tradicionales. La falta de articulación y de centralización es lo que explica el éxito que han tenido los movimientos de los pobres venezolanos a la hora de desarticular el golpe de Estado y el paro petrolero, las dos principales iniciativas de las elites que habrían triunfado si se hubieran enfrentado sólo al aparato estatal. Chávez, imán de los movimientos

Así como el presidente Chávez tiene un enorme poder de atracción en su país, se ha convertido en el referente más importante de la izquierda continental, casi a la par de Fidel Castro. Pero el chavismo no sólo tiene sintonía con los movimientos: interviene en ellos e intenta subordinarlos a sus objetivos. Un caso evidente es el del movimiento sindical, al lado de cuya tradicional CTV (vertical, corrupta y aliada de las patronales) el chavismo impulsó la creación de la UNT utilizando para ello los recursos del Estado. El cientista social Héctor Lucena asegura que así como los empresarios antichavistas no descuentan el jornal de los trabajadores que hacen paros contra el régimen, "el gobierno también financia a los empleados públicos que participan en sus frecuentes marchas y actos públicos, y a quienes no lo son, les brinda apoyo material, logístico y financiero" (1).

A escala regional, el chavismo está siendo capaz de influir en multitud de movimientos, de forma directa o indirecta. En noviembre se realizó en Caracas el primer encuentro latinoamericano de empresas recuperadas, al que asistieron gran cantidad de representantes de varios países. El resultado fue muy satisfactorio tanto para las empresas gestionadas por sus obreros como para los promotores del encuentro. Gracias a los abundantes fondos con que cuenta el Estado venezolano, se firmaron acuerdos de cooperación que permitirán a unas cuantas empresas contar con asesoramiento, recursos y mercados, con los que antes ni siquiera podían soñar.

Por otro lado, el chavismo emite un potente discurso en varios terrenos que van desde la integración regional y la crítica a los Estados Unidos, hasta las bondades de los planes de salud y educación que se llevan adelante en el país con apoyo cubano. A través de periódicos y medios como Telesur, que son financiados por el Estado venezolano, pasando por múltiples organizaciones políticas y sociales que se identifican con el proceso bolivariano, el chavismo cuenta con una amplia red de multiplicadores en todo el continente. Los foros sociales, más allá de las actitudes e intenciones del gobierno de Chávez, vienen mostrando crecientes simpatías hacia ese proceso, como lo muestra la reciente "contracumbre" realizada en Mar del Plata, donde algunos movimientos argentinos actuaron como fieles defensores de los gobiernos de Chávez y Kirchner.

En el amor como en la cooptación se necesitan dos (como mínimo). Sería demasiado simplista culpar sólo a los gobiernos, y hacernos los distraídos cuando los de abajo eligen el camino fácil de la subordinación, ya sea por comodidad, pereza para luchar por la autonomía o a cambio de beneficios materiales. Ahora que toda América Latina está salpicada por gobiernos progresistas y de izquierda, se ha instalado el tiempo de la ambigüedad: las declaraciones de autonomía y de "mandar obedeciendo" a menudo esconden la sustitución de la política desde abajo por la estatista, que siempre es política desde arriba.

(1) Héctor Lucena, "La crisis política en Venezuela", Clacso, Buenos Aires, 2005, p. 90.

Entrevista a Atilio Borón: "Chávez está haciendo una tarea impresionante y el pueblo lo ha reconocido»

Por Claudia Guerra, MINCI Venezuela

Atilio Borón, secretario ejecutivo de CLACSO participó en el VI Foro Social Mundial de Venezuela en la actividad co-gestionada "Estrategias Imperiales, militarización y resistencias de los pueblos". Algunos sectores del país, identificados con la oposición, han calificado al IV Foro Social Mundial como un "El Foro Político de Chávez", además de considerar que esto ha sido despilfarro de dinero de la nación. ¿Qué diría Borón a esos críticos del gobierno venezolano?

"No es una novedad reconocer el bajísimo nivel de la calidad política de la oposición al gobierno de Chávez, si hay algo en lo cual existe un acuerdo unánime entre los analistas, algunos de los cuales no simpatizan con el gobierno de Chávez, es que la oposición realmente tiene un lamentable nivel de desinformación y de perjuicio. Y esto lo dice, inclusive, gente que quisiera que hubiera una oposición al gobierno de Chávez pero también dice que la hay y que es muy mediocre".

"Pensar que el Foro Social Mundial es un foro del presidente Chávez, quiere decir que esta gente realmente no ha entendido nada de la historia del Foro Social Mundial y de la importancia que ha tenido desde el momento de su lanzamiento en el año 2001, de la independencia que el foro ha tenido en relación a los gobiernos que han sido anfitriones, como el gobierno de Brasil, el gobierno de la India y ahora el gobierno de Venezuela. La autonomía con la cual se va a investigar, los participantes en los diferentes paneles".

"Me parece, en resumen, que la propuesta de esa gente o la acusación que hace no tiene absolutamente ningún fundamento, más vale que critiquen al gobierno si lo quieren criticar con razones más de fondo, pero realmente esto es una tontería".

¿Qué opina de las nuevas políticas económicas que propone el presidente Hugo Chávez, donde la base no es la competencia sino la complementariedad?

"Seguro que el presidente Chávez, así como uno analiza la experiencia política venezolana, sus propuestas son una experiencia sumamente original, sumamente novedosa y por lo tanto está llamada a tener una gravitación internacional, independientemente cual sea la voluntad del presidente Chávez. Que el presidente Chávez, con toda razón, predique la ventajas de este modelo económico-político que se está poniendo en marcha en Venezuela que es un modelo original y distinto a lo que conocemos en otros países que tienen otras intenciones, trata de hacer posible que sectores muy grandes de la población de América Latina, que nunca tuvieron apoyo real de su gobierno, que no disfrutaron, que no garantizaron nunca los gobiernos el acceso a la salud. Que él trate que eso efectivamente se generalice en toda América Latina nos parece muy bien".

"En todo caso, esto es ejemplar porque es un proyecto que se pone delante de nuestros pueblos y en contra de países que han privatizado la educación, la salud, que se despreocupan del bienestar de la población, que toleran el latifundio, que toleran la intromisión del Imperialismo en el manejo de los asuntos internos de los Estados. Me parece que sus propuestas son una iniciativa muy valiosa y que está muy bien, independientemente de lo que Chávez quiera hacer. Lo cierto es que el ejemplo va a cundir y va a ser visto por los pueblos de América".

¿Cree Usted que otros presidentes o líderes latinoamericanos se enfrentarán a las políticas de Estados Unidos, en rechazo a George W. Bush?

"Algunos lo hacen de manera más callada, y otros lo hacen de manera un poquito más abierta. El presidente Chávez lo ha hecho muy abiertamente, pero al presidente Chávez Estados Unidos le ha declarado la guerra. De manera que sería necio de nuestra parte al negarle el derecho al presidente Chávez de defenderse cuando lo están agrediendo todos los días".

"Hay otros gobiernos que se predisponen con Chávez y que por lo tanto no se solidarizan con sus puntos de vista, pero a mi parece que indudablemente Chávez tiene que salir a defenderse. No es Chávez quien ha comenzado a atacar a los Estados Unidos, fue Estados Unidos quien empezó a atacar a Chávez desde el primer momento. Quien orquestó un golpe de Estado, quien está procurando aislarlo de todo el conjunto de América Latina es Estados Unidos, de forma tal que la respuesta de Chávez me parece positiva".

"Hay gobiernos que están siguiendo a Chávez, Evo Morales en Bolivia lo está siguiendo, en cierto sentido el gobierno de Kirchner en Argentina con algunos titubeos, pero lo está siguiendo. Lula se ha visto comprometido, digamos apoyando de alguna forma las iniciativas de Chávez, porque es él, el que ha planteado con más claridad en Suramérica el problema que tienen los países del sur en relación a Estados Unidos".

¿Cómo observa a la izquierda suramericana?, A la luz de los recientes acontecimientos electorales en Chile, Bolivia y en especial Venezuela, ¿podemos hablar de un resurgimiento o de nuevas oportunidades para los pueblos?

"Yo creo que hay una lenta maduración de las propuestas de izquierda en América Latina, producto de que no se trata de discutir si el neoliberalismo va a funcionar o no, ya sabemos cómo funciona, sabemos los costos sociales monstruosos que ha producido a nuestros pueblos. Entonces a partir de ahí hay una actitud de rebeldía, de protesta y de canalización de esa protesta que se ha logrado expresar de manera muy importante en dos países muy fundamentales como Venezuela y Bolivia. En ambos casos, Venezuela por ser uno de los países más ricos de América Latina y Bolivia por ser uno de los países más pobres, ellos han comenzado a transitar por mismo rumbo y donde esto no ha avanzado en países como Chile, Brasil, etc".

"Aún en esos países en donde se mantiene el rumbo fundamental del neoliberalismo, los gobiernos se ven obligados hablar en contra del neoliberalismo por una razón muy simple y la razón es que en esos países las demandas sociales y las deudas sociales están tan grandes que los gobiernos ya no pueden seguir diciendo como en el pasado que el mercado se va a encargar de arreglar los problemas, sino que tienen que asumir que es necesario empezar a introducir una serie de reformas. Algunas de ellas son reformas más a fondo, como las que están haciendo en este país, como se están haciendo en Bolivia y como se hicieron en Cuba, hace muchos años, y otros de a poco. Lo importante es ver como los gobiernos están asumiendo un compromiso de cambio que tarde o temprano las poblaciones le van a exigir que se transformen en hechos reales y no solamente en elaboraciones retóricas".

Puntualmente, ahora que usted mencionó el término neoliberalismo ¿Cuáles serían las tres críticas más importantes que le haría Atilio Borón al Neoliberalismo y al Imperialismo?

"El neoliberalismo es una concepción de la vida, o de la política, de la sociedad que se basa en el principio de la supervivencia del más fuerte por lo tanto es un modelo de organización social extremadamente conflictivo, egoísta que hace que los más débiles se hundan cada vez más en la pobreza, en la exclusión, la miseria, la opresión, la explotación y que haya un pequeño puñado de vencedores, de ganadores en esta puja, que son los que realmente se benefician de ese modelo".

"Es inmoral y además un modelo que, económicamente, no funciona porque tiende de manera sistemática reducir los límites de los mercados internos de los países, sobre todo el consumo, por lo tanto genera un círculo vicioso de creciente estancamiento económico y sino veamos lo que ha pasado en América Latina en los últimos 20 años. Los países que mejor crecieron fueron aquellos que se apartaron de los preceptos del neoliberalismo".

"En cuanto al Imperialismo, lo que nos queda decir es que está absolutamente desfrenado en su proyecto de dominación global. Desde la época de Hitler no se conoce un plan de dominio mundial tan importante como el elaborado por el imperialismo norteamericano en los últimos años, sobre todo, a partir del mandato del presidente George W. Bush y que evidentemente eso hace que ese imperialismo descanse en la fuerza y la represión a cargo de las clases dominantes locales, los gobiernos locales y en la fuerzas de las armas como lo vemos en Irak y Afganistán. Y lo que sabemos por la historia es que cualquier proyecto que se sostenga así por las armas, está condenado al fracaso".

De acuerdo a lo que ha podido observar y lo que ahora ha podido constatar con sus propios ojos ¿Qué cree usted que está ocurriendo con los medios de comunicación social venezolanos?

"Los medios de comunicación social, a nivel mundial, son el instrumento más altamente oligopolizado que existe en toda la economía internacional. Más oligopolizado inclusive que los bancos. En el caso de Venezuela, vemos las enormes pujas para generar una auténtica libertad de prensa (…) la gente se entera de los que los patrones, los dueños, los señores del dinero, quieren que nos enteremos. De lo demás no se habla, se oculta, se tergiversa y se deforma la información".

"Los periodistas en Venezuela están dando una enorme batalla por la libertad de prensa. Paradójicamente, la derecha venezolana dice que en este país no hay libertad de prensa, en este país lo que hay es un libertinaje de prensa. El gobierno bolivariano ha tenido una tolerancia que en Estados Unidos jamás hubieran aceptado. Jamás, en Estados Unidos, el pueblo habría obtenido, como ocurrió acá en Venezuela, periódicos que convoquen a asesinar al presidente de la república y esa gente está libre circulando por las calles. En Estados Unidos el editor y el dueño de ese periódico estarían presos y acá en Venezuela están libres. Este país está dando una gran batalla, los medios tradicionales se oponen y encima acusan al gobierno de que no hay libertad de prensa".

Este es un año importante para el pueblo venezolano, puesto que en diciembre habrá elecciones presidenciales ¿Qué cree usted que le espera al presidente Hugo Chávez?

"Tiene que ganar cómodamente. Chávez ha introducido a Venezuela en el rumbo de la sensatez, en el rumbo de un pragmatismo responsable, serio y comprometido con proyecto emancipador que avanza con grandes dificultades porque esto no es una tarea, como decía el General San Martín uno de los libertadores de Argentina, Chile y Perú, ‘no se trata de soplar y hacer botella’.

"Chávez está haciendo una tarea impresionante y creo que el pueblo lo ha reconocido. Me gustaría que el pueblo tuviera un mayor nivel de participación en las elecciones, porque me parece que aún es bajo, pero yo estoy seguro que en las próximas elecciones comprendiendo la importancia que tiene la participación popular en ese proceso el pueblo venezolano le dará un nuevo espaldarazo al gobierno del presidente Chávez".

¿Qué tomaría Atilio Borón de Venezuela para llevarse a Argentina?

"Creo que hay muchas cosas. En términos políticos, me parece que el sentido de una misión emancipadora que tiene el presidente Chávez eso me gustaría llevarlo. Es un hombre que está convencido de que lo suyo es una misión redentora de la sociedad. Y me encantaría que en la clase de política argentina hubiera un espíritu igual que ese.

Caso Anderson: ruidoso silencio tras un asesinato

Por Humberto Márquez, agencia Inter Press Service (IPS)

La censura de prensa reapareció en Venezuela de la mano de un juez penal que prohibió a los medios informar sobre la vida de quien es presentado como testigo clave en el asesinato del fiscal Danilo Anderson, así como que ventilen lo que pueda trascender del expediente.

Organizaciones que velan por la libertad de expresión protestaron por la medida del juez Florencio Silano, quien acogió un pedido del Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, para proteger a su testigo, Geovanni o Yovanny Vásquez, un supuesto psiquiatra y agente doble de la policía y los paramilitares de Colombia

"No podemos generalizar a partir de un caso y decir que hay una escalada de censura, pero se trata de una decisión sin precedentes porque no es un veto a un periodista ni se cierra un medio en particular, sino que se mete a todos en un mismo saco, es tremendo", comentó a IPS el profesor universitario de periodismo Andrés Cañizález.

En el pasado hubo en Venezuela casos de censura previa, como la que se aplicó a periódicos que informaban sobre el fallido alzamiento militar que lideró en 1992 el ahora presidente Hugo Chávez, pero es la primera vez que la prohibición se extiende de manera general e indeterminada a todos los medios de comunicación.

El caso no trata un crimen más entre muchos, sino el asesinato, con un potente explosivo colocado bajo su auto el 18 de noviembre de 2004, del fiscal Anderson, investigador de empresarios, políticos y otras figuras sindicadas de participar en el frustrado golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002. Anderson fue sepultado con honores parecidos a los de un jefe de Estado, y afiches en las calles y murales en barriadas muestran su efigie, pintada junto con la inscripción "la vida por la verdad", por seguidores de Chávez que le han convertido en un ícono.

Poco después del crimen fueron aprehendidos los ex policías Juan, Rolando y Otoniel Guevara, emparentados entre sí, como ejecutores materiales, y a fines del año pasado se les condenó a largas penas de prisión. Respecto de la autoría intelectual, decenas de declaraciones de funcionarios, comenzando por el vicepresidente José Vicente Rangel, la colocaron en "golpistas de oposición", hasta que a comienzos de 2005 un amigo de la infancia de Anderson señaló una red de extorsión que operaba en el entorno del fiscal asesinado.

"La investigación ha revelado que existían dos grupos de abogados. Uno que servía de enlace entre las personas con dinero (que podrían ser imputadas por apoyar el golpe de 2002) y otro que estaba vinculado con Anderson, el cual supuestamente pedía dinero a los potentados a cambio de que no fueran perseguidos", admitió hace un año el ministro del Interior y portavoz gubernamental sobre el caso, Jesse Chacón.

Por entonces, Rodríguez acusó a policías ex compañeros de los Guevara de "barajar las piezas" del expediente, y meses después anunció que figuras "sorprendentes" serían los autores intelectuales, con base en las afirmaciones de un testigo clave de cuyo testimonio confiaba "en un 85 por ciento". Ya a fines del año pasado fueron señalados como organizadores del asesinato Nelson Mezerhane, banquero y copropietario de una emisora de televisión de noticias, Eugenio Añez, general retirado de la Guardia Nacional, Salvador Romaní, hijo de un cubano anticastrista, y Patricia Poleo, editora del diario opositor El Nuevo País. Los tres primeros estuvieron detenidos durante varias semanas a fines de 2005 y luego fueron dejados en libertad para ser juzgados, mientras que Poleo está prófuga y la semana pasada fue vista en Lima, donde declaró a la televisión.

Vásquez, cuyo testimonio sirvió para condenar a los Guevara y procesar a los restantes, fue presentado por la Fiscalía como un psiquiatra colombiano de 36 años que dijo actuar como doble agente de la policía de su país y de grupos paramilitares derechistas, y haber participado en reuniones donde se decidió matar a Anderson.

Un juez prohibió juzgar a Vásquez y le protegió como testigo, luego que éste dijo haber transportado el explosivo que mató a Anderson. Posteriormente, diarios opositores como El Nacional y la televisora de noticias Globovisión, donde es accionista Mezerhane, informaron profusamente sobre un cúmulo de datos que serían falsos en la hoja de vida de Vásquez, y trascendidos de sus declaraciones.

Los supuestos datos falsos ventilados por esos medios serían su carácter de impostor como médico, o de agente de la policía colombiana e incluso paramilitar, así como contradicciones en fechas de reuniones y perfiles de los presuntos complotados. Por ejemplo, se publicó un informe gubernamental colombiano según el cual, en la fecha en que Vásquez dijo participar en Panamá en una reunión de los complotados para matar a Anderson, en realidad estaba preso en una cárcel de Colombia.

Rodríguez sostuvo que se trataba de "una campaña de descalificación de la sentencia condenatoria a los autores materiales, y de la investigación contra los presuntos autores intelectuales", y pidió a Silano "evitar los abusos de la libertad de expresión".

Silano ordenó al ente regulador de las telecomunicaciones, Conatel, que investigue la conducta de los medios, sin especificar en su mandato si abarcaría también impresos, que no se rigen por las leyes que marcan al sector audiovisual.

En Venezuela reaccionaron contra la medida el Sindicato de Trabajadores de la Prensa, el Colegio de Periodistas, el empresarial Bloque de Prensa.

Cañizález, co-redactor desde 2003 de un informe anual sobre la libertad de expresión, advirtió el riesgo de que la decisión de Silano sirva como precedente jurídico cada vez que se desee silenciar el tratamiento de un caso al mismo tiempo en todos los medios.

En la acera oficialista, Marcos Hernández, de la organización no gubernamental Periodistas por la Verdad, discrepó de la decisión del juez porque, sin bien "ha habido un abuso por parte de algunos medios con la publicación de actas que están dentro de un sumario", la vía no es coaccionar a los periodistas sino que la Fiscalía investigue a los medios".

El periodista y diputado oficialista Earle Herrera consideró que algunos medios "actúan con hipocresía" en este caso, pero defendió el derecho de los periodistas a publicar los informes que consiga incluso cuando provengan de un expediente.

Para Alberto Ravell, director de Globovisión, "este 24 de enero, cuando Conatel nos ha notificado la prohibición, será recordado como un día muy triste para la democracia, el día en que se establece la censura previa".

Según Teodoro Petkoff, un político opositor que dirige el vespertino caraqueño Tal Cual, "estamos ante un ataque frontal a la libertad de expresión, no con censores provistos de lápices rojos, a la usanza antigua, sino con tribunales".

El ministro de Información, Yuri Pimentel, dijo que el linchamiento mediático es una práctica odiosa y violatoria de los derechos humanos. El juez considera que la prensa obstruye la justicia. Quien no esté de acuerdo, debe apelar".

El presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), Nicolás Maduro, repudió la campaña de los medios, porque "pretende sustituir a los organismos de administración de justicia".

En la patronal Sociedad Interamericana de Prensa, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, el guatemalteco Gonzalo Marroquín, calificó la medida como "primer caso de censura previa" en Venezuela, y predijo que habrá nuevas medidas.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras condenó la prohibición dictada por Silano, considerándola "una coartada jurídica para otro arreglo de cuentas del gobierno con la prensa privada", en alusión a los choques que por años ha sostenido con los medios privados el presidente Hugo Chávez.

Víctimas de Posada Carriles en Venezuela tienen pruebas de sus torturas y asesinatos

Por Jean-Guy Allard, enviado especial a Caracas del diario Granma, Cuba.

Víctimas de torturas y familiares de personas asesinadas por Luis Posada Carriles en Venezuela, cuando el terrorista actuaba en este país como comisario de la policía política (DISIP), tienen en su poder documentos de los archivos policiales que demuestran su responsabilidad en una larga serie de crímenes.

Posada Carriles, en los tiempos en que asesinaba y torturaba en Venezuela. Al revelar a Granma la existencia de tales documentos que incriminan fuertemente a Posada, el economista Jesús Marrero, quien encabeza el grupo de víctimas venezolanas del terrorista, anunció que estudian la posibilidad de acudir directamente a los tribunales norteamericanos. Tenemos las pruebas de los crímenes de Posada, afirma Marrero. El grupo presentaría estas pruebas de la participación de Posada en actos de tortura, un crimen condenado por las leyes norteamericanas y que no es prescriptible, con el propósito de demandar judicialmente al terrorista. "Estos documentos de la dirección de inteligencia de la DISIP y de la dirección de la inteligencia militar dan suficientes argumentos de juicio para entregarlos a las autoridades judiciales de Estados Unidos, que deberían tenerlos en cuenta a la hora de pretender soltar a un terrorista de tal calaña", declara Marrero.

El venezolano, de 58 años, fue torturado por Posada en julio de 1973, en los sótanos de la policía política venezolana en el reparto capitalino de Los Chaguaramos, donde Posada se había inventado un Abu Ghraib a su medida, y en una casa de Macaracuay. "Los documentos son reveladores porque allí aparece como el comisario Basilio, con nombre y apellido, su nombre de cédula cuando está al mando de la brigada que capturó a muchos revolucionarios, muchos de los cuales fueron asesinados", subraya Marrero. Cita el caso de la desaparición de Noel Rodríguez: "Allí se revela que la brigada de Posada, su equipo de trabajo dentro de la DISIP, fue culpable de esa desaparición y de la muerte de Jesús María Castillo. Estos documentos confirman su culpabilidad directa en la ejecución de los actos de tortura y asesinato de numerosas personas". Explica Marrero que su grupo posee "los testimonios de todos los torturados, de todas las personas que sufrieron la tortura y de los familiares de los asesinados directamente por Luis Posada Carriles". "Estos dos elementos son más que suficientes para que en Estados Unidos, donde existe una ley contra la tortura, se aplique el soporte jurídico, legal, para poder enjuiciar a una persona por crímenes de lesa humanidad", puntualizó.

"La golpearon, la hicieron abortar"

El grupo de víctimas de Posada buscó, de manera sistemática, testigos en los lugares donde se ejecutaron a las personas que fueron apresadas bajo las órdenes de quien también hizo explotar un avión cubano con 73 personas a bordo. "Así pudimos testimoniar el caso de La Victoria, ocurrido en 1972, donde capturaron al niño Edmundo Hernández y a otros tres compañeros en una casa. Los testigos revelan que fueron capturados vivos y luego asesinados. Se trata de testigos presenciales, en este caso las tías de las víctimas. Al papá de Edmundito lo agarran preso y lo matan por orden directa de Posada."

Por otro lado, añade, está el asesinato de Brenda Esquivel, quien estaba embarazada. La golpearon, e hicieron abortar, le mataron el niño en la barriga. Estuvo días con infección al nivel del útero, estando presa.

Marrero cita entre los colaboradores de Posada en aquella época, a Henry López Cisco, agente de la CIA, hoy muy vinculado a la mafia cubanoamericana. En las horas del fracasado golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez, este personaje participó en el ataque a la Embajada de Cuba en Caracas, al lado de los terroristas Ricardo Koesling y Salvador Romaní. "López Cisco quien pertenece ahora al órgano de seguridad del opositor gobernador del estado Zulia, trabajaba entonces con Joaquín Chaffardet, su compadre, en operaciones de compras ilícitas de departamentos y tierras."

Colmo de lo absurdo, Chaffardet, quien compartió junto con Posada altas responsabilidades en los órganos de represión venezolanos, fue a quien la defensa del terrorista usó en El Paso, Texas, para impedir su extradición a Venezuela bajo el falso argumento de que podría ser torturado.

Marrero cita también a otro connotado torturador llamado "Harpan Vango" que participó activamente en las salvajes operaciones de represión manejadas por Posada Carriles. Muchos de sus subordinados en la DISIP reaparecieron luego en El Salvador, donde se sumaron a operaciones manejadas por la CIA durante la llamada guerra de baja intensidad.

"Tenemos hasta documentos que demuestran que Posada y su gente están implicados en operaciones de narcotráfico y de lavado de dinero", precisa mi entrevistado, quien señala la calidad del trabajo de investigación realizado por sus colaboradores.

Posada se radicó en Venezuela, por orientación de la Agencia Central de Inteligencia, a finales de la década del sesenta y a partir de 1967 integró la dirección de inteligencia de la policía secreta, donde cumplió además tareas de enlace con la CIA. A principios de 1974, al abandonar la DISIP, creó en Caracas, con Chaffardet, la agencia de detectives Investigaciones Comerciales e Industriales. Esta agencia sirvió de fachada para la organización de varias operaciones terroristas desarrolladas en América Latina y el Caribe y para la preparación del asesinato de Orlando Letelier, el ex canciller chileno, y su colaborada Ronnie Moffit. También para el derribo, en pleno vuelo, de una aeronave de Cubana de Aviación, provocando la muerte de 73 personas el 6 de octubre de 1976, frente a las costas de Barbados.

"Queremos que estos documentos y testimonios sirvan para aplicar la ley con todo el rigor y que estos terroristas paguen en la cárcel como han pagado otros", dijo Marrero al comentar que "esta misma clase de terroristas son los culpables de la muerte de nuestro fiscal Danilo Anderson: hay una conexión directa entre los terroristas de ayer y los terroristas de hoy".

La presencia de Posada en Estados Unidos es el epítome de la doble moral

Por Saul Landau Progreso Semanal, México

La lógica del juego de la guerra al terrorismo me llevó a la conclusión de que Osama bin Laden había contratado a un exiliado cubano geriátrico y desesperado por llamar la atención, de nombre Luis Posada Carriles, para ayudarlo a minar la credibilidad de George W. Bush (ver Progreso Semanal, 22 de septiembre de 2005). Los hechos recientes acerca de la posible puesta en libertad de Posada reafirman mi declaración anterior.

En 1976 cuando ya era el principal terrorista del hemisferio, Posada planeó junto con Orlando Bosch el sabotaje a un avión comercial cubano sobre Barbados. Ambos reclamaron que este acto representaba la guerra contra el régimen de Castro. Setenta y tres pasajeros civiles y tripulantes murieron.

La policía rápidamente atrapó a los sicarios de Posada, quienes denunciaron a sus jefes. Bosch y Posada fueron detenidos y sometidos s juicio. Posada se escapo por una fuga que pagaron sus amigos de Miami, antes de que el tribunal hubiera decidido sobre su culpabilidad. De ahí se marchó a El Salvador y trabajó para el Tte. Cnel. Oliver North en sus esfuerzos por suministrar a los contrarrevolucionarios material para su guerra terrorista contra Nicaragua. Los presidentes de tiempo de guerra, Ronald Reagan y en 1989 George Bush (padre), estaban usando tácticas terroristas contra el gobierno nicaragüense. Un hombre como Posada cabía perfectamente en sus planes.

Durante cuatro décadas fue el autor intelectual –con ayuda de la CIA– de planes de asesinato contra Fidel Castro en Cuba, Chile y Venezuela. En 1997 desarrolló un plan para sabotear la industria turística cubana y contrató a agentes para que detonaran bombas en hoteles. En una de las explosiones murió un turista italiano. Posada dijo que no tenía cargo de conciencia. En 1998, cuando una reportera de The New York Times le preguntó si sentía arrepentimiento por la muerte del italiano, Posada respondió: "Duermo como un bebé."

En el 2000 las autoridades panameñas atraparon a Posada y a otros tres cómplices con explosivos en su auto antes de que Fidel Castro hablara en la Universidad de Panamá. Un tribunal panameño los condenó, pero sus ricos compinches de Miami "influyeron" en la presidenta panameña Mireya Moscoso. Con $4 millones de dólares en su cuenta en el extranjero, ella indultó a Posada y a sus cómplices poco antes de terminar su mandato en 2004.

Los terroristas parecen necesitar amigos con dinero que puedan comprar a funcionarios corruptos.

Posada después se hizo del yate de un amigo y apareció en Miami en marzo de 2005. La supuestamente eficaz red antiterrorista puesta en funciones por el Departamento de Seguridad Interna evidentemente no pudo atraparlo. Caminó por las calles de Miami hasta que su presencia llamó la atención de los medios masivos. Entonces funcionarios de la Administración Bush lo arrestaron y lo acusaron de entrada ilegal.

Un juez decidió que el gobierno podía extraditarlo a Venezuela, la que pide su extradición para que enfrente un nuevo juicio en el caso del sabotaje en 1976 al avión comercial. Posada aún es ciudadano venezolano.

Supuestamente Posada sería torturado si lo extraditaran, aunque los abogados de Posada no ofrecieron evidencia de que Venezuela practica la tortura. Es más, los hechos demuestran lo contrario. Pero el gobierno de EEUU no objetó la decisión. Así que, ¿qué hacer con Posada? El gobierno aún dice que desea deportarlo pero, habiendo descartado a Venezuela y, por supuesto a "Cuba comunista", tienen que encontrar a un país que lo acepte.

Esta debacle debe provocar carcajadas en la cueva de Osama bin Laden en las remotas montañas de Afganistán. El delgado fanático puede incluso usar esto en uno de sus misiles periódicos a los medios del mundo para demostrar que la retórica de Bush esconde a un oponente flojo que brinda refugio a terroristas. (El viejo Joe McCarthy acusaba al Departamento de Estado de "brindar refugio a comunistas".)

Bush pudiera responder insultando adicionalmente a Osama y amenazando con "atraparlo esta vez", especialmente si la NSA fisgonea electrónicamente más teléfonos norteamericanos y Estados Unidos permanece empantanado en Irak. El pavoneo de Bush ha dado a Osama la publicidad que él necesita: "Vamos a sacarlos con humo", prometió Bush.

"Promételes cualquier cosa", dice con sorna Karl Rove, "y que se jodan si no pueden aceptar una broma".

Gracias al enfoque de Bush de elevar a Osama a la posición de súper enemigo número uno, el escuálido meanzealot sabe que cuando él da a la publicidad sus periódicas cintas de video y audio por medio de Al Jazeera, posee el necesario prestigio para hacer creer al público de que realmente dirige desde la cueva de una montaña una organización terrorista muy eficiente.

Imagine a las bien entrenadas cabras de Osama descendiendo por senderos rocosos para llevar mensajes codificados en árabe y urdú al número 2 de Al-Qaeda en Peshawar. Durante cuatro años Estados Unidos ha matado a decenas de hombres número 2 y e imposibilitado la identificación del verdadero número 2. El enigmático al Zarqawi, quien viaja periódicamente entre Faluya, Irak, y otros lugares en el Medio Oriente –¿tiene un jet privado? – es una especie de número uno y medio.

¿Habrá convertido el "Programa de George y Osama" a un tema serio en asunto de broma cruel de los medios, donde muchas personas mueren en la acción? En esta serie Posada ha adoptado un doble papel. El blando tratamiento por parte de la administración Bush hace dudar de la seriedad de Bush como antiterrorista. Posada ha retado implícitamente a Bush a deportarlo o a acusarlo de asesinato en masa. Tal posición hace que a los que manipulan los medios a nombre de Bush se les dificulte alegar consistencia de parte del Presidente en el trato a los terroristas. La presencia de Posada como saboteador y asesino sin que sea acusado es el epítome de la doble moral.

Hasta que Posada se apareció en marzo pasado en la Florida sin ser invitado, Bush no tenía que mostrar sus credenciales como antiterrorista. Ahora, cuando sus escritores de guiones llenan los discursos presidenciales con la letra "t" para justificar la tortura, el secuestro y el fisgoneo ilegal, la sombra de Posada caminando por las calles de Miami aparece en el cuadro. Bush sigue repitiendo: "Soy un presidente de tiempo de guerra" para justificar su ampliación de poderes. Pero ¿qué ha hecho el presidente con un terrorista entre nosotros?

"Que vengan si se atrevan", retó Bush a los terroristas. Posada puede que lo haya entendido literalmente y haya llegado a Estados Unidos. "Aquí estoy", anunció prácticamente hace menos de un año. Es más, él sospechaba que Bush prefería hacer su guerra en el exterior y aún allí delegar el duro trabajo en los militares, hombres y mujeres. Después de todo, son ellos, no él mismo, Cheney o Rumsfeld, los que están mejor calificados para morir o ser heridos.

Como los medios masivos aceptan sin chistar este teatro de la absurda situación, la guerra contra el terrorismo durará mientras Bush u Osama –o cualquier que los reemplace– decida mantenerla. Pero los bushistas han elaborado una retórica atemorizante que utilizan para justificar el picadillo que han hecho de nuestra Carta Magna y otros documentos subsiguientes, como la Carta de Derechos.

Es más, Bush y Osama impusieron una norma al resto del mundo. A mediados de enero, el presidente francés Chirac trató de cumplir ese ideal al amenazar que Francia respondería con armas nucleares cualquier ataque terrorista. No dio indicios de qué país pensaba atacar a Francia. Y los medios no especularon.

Los medios también ignoraron las implicaciones de la negativa de Bush a la petición de extradición de Posada por parte de Venezuela. Al hacerlo, él puso en peligro varios tratados de extradición con los que él supuestamente cuenta para su guerra al terrorismo. Es más, utilizando el caso Posada como antecedente, otros países podrían seguir el ejemplo de EEUU y rehusar las peticiones de extradición que EEUU hiciera y declarar que terroristas bien conocidos sencillamente entraron ilegalmente a su país.

Los medios de Miami posiblemente pronto reporten que Posada fue visto cojeando por las calles de Miami. Como explica el abogado de asuntos migratorios José Pertierra, "Si un inmigrante indocumentado no puede ser reportado en un período razonable de tiempo, debe ser puesto en libertad". Pero, advierte Pertierra, los terroristas "están exentos de esta regla. Es por eso que el gobierno ha evitado cuidadosamente utilizar la palabra ‘terrorista’ en el caso de Posada Carrilles."

Está claro que Osama entiende estas argucias legales. Es más, puede que él se sienta más seguro si decidiera visitar al vecino Pakistán. Dada la alharaca causada por un reciente bombardeo en ese país, destinado a matar al más reciente número dos de Osama por medio de seis hombres, el espigado fanático pudiera convencer al presidente pakistaní Musharraf de que se niegue a extraditarlo y, como sugiere Pertierra, soltarlo con solo un regaño por haber "cruzado ilegalmente la frontera". En ese ataque de EEUU, murieron varios niños.

El caso de Posada hace más grotesco el juego del terrorismo. Otros exiliados cubanos, que aún juran que asesinarán a Castro mientras esperan en la consulta del proctólogo, saludarán el regreso del antiguo asesino. "Viva la muerte", gritarán los excéntricos ancianos mientras levantan con mano temblorosa vasos de ron para brindar por su sueño de toda la vida. Otros incluso se echarán a las calles y gritarán amenazas desde sus sillas de ruedas a los que exigen que se envíe a Posada a ser juzgado en Venezuela por su asesinato en masa.

Mientras tanto, Osama y George continuarán jugando al "terror", el nuevo juego en el que el propio mundo se convierte en tablero y personajes como Posada son simples peones o piezas simbólicas, como las del viejo juego de Monopolio.