Pensamiento Crítico

El padre Tojeira y sus opciones de "izquierda" en El Salvador

None | 24 Febrero 2006

El padre José María Tojeira, rector de la UCA, fue quien otorgó el responso a los restos de Schafik el día del entierro. ¿Por qué llegó el padre Tojeira a ese acto donde se conglomeraron miles de personas que le tenían aprecio y cariño a Schafik? ¿Se sentía conmovido como tantas y tantos salvadoreños? ¿Quería cumplir con un protocolo? Es conocido su rechazo abierto al dirigente del FMLN, sobre todo cuando afirmó en un programa televisivo, durante la campaña electoral de 2004, que él no quería un presidente con pasado guerrillero.

Toda persona medianamente informada sabe que el padre Tojeira se opone al grupo que dirige al FMLN, al cual pertenecía Schafik. Eso no es malo ni bueno en si mismo. Hay quienes critican al FMLN desde una posición de derecha y quienes lo hacen desde la izquierda. Lo que no es aceptable es que el padre Tojeira, a través de los escritos de la UCA, institución que dirige, base sus críticas en hechos no reales.

Veamos. En un artículo publicado en el boletín Proceso, de la UCA, el 31 de marzo de 2004, se afirma que "…si el partido abre espacios internos para ventilar y discutir sus diferencias, los descontentos no tendrían necesidad de usar la tribuna pública, que los grandes medios de comunicación le ofrecen con gusto". Habían pasado 10 días de las elecciones donde Antonio Saca resultó proclamado presidente. Quién hizo esa afirmación no recuerda que al día siguiente de las elecciones, o sea, el 22 de marzo, algunos de estos "descontentos", como Oscar Ortiz y otros, ofrecieron declaraciones violentas contra la dirección del FMLN, las cuales aparecieron en los periódicos del día 23. O sea, no hubo tiempo para cerrarle los espacios.

En el boletín Proceso de la UCA del 30 de junio de 2004, un mes después de la toma de posesión de Antonio Saca, se vuelve contra la dirección del FMLN: "... las coyunturas desfavorables han dado pie a la posibilidad de llevar nuevos aires al partido, pero quienes se oponen a cualquier cambio en su interior, lejos de favorecer el florecimiento de otras formas de conducirlo, han cerrado filas y se han empecinado en defender sus posiciones y el poder que las sostiene". Más adelante se dice que "…esta ha sido la historia del FMLN desde 1992 hasta la fecha; es por ello que las expulsiones, las huidas y el fraccionamiento han sido una constante en su desenvolvimiento como partido político". Esa afirmaciones son injustas. En 1995 salieron del FMLN, Joaquín Villalobos, Ana Guadalupe Martínez, Fermán Cienfuegos y otros integrantes de las cúpulas del ERP y la RN. De acuerdo a lo que se lee en el párrafo anterior, "quienes se oponen a cualquier cambio, desde 1992", o sea Schafik y los demás de la dirección del FMLN, son los responsables de esas huidas. ¿Cómo es esto? ¿No sabemos todos que estas personas se fueron del FMLN para integrar, de forma clara y conciente, proyectos de la derecha?

Hasta hoy, quienes han salido del FMLN (salvo algunas excepciones de izquierda) no lo hicieron porque querían "cambios" u "otras formas de conducir al FMLN", sino para integrarse a la derecha. Francamente, nos cuesta creer que la presencia y manifestaciones de simpatía del padre Tojeira por Schafik, ahora que ya no está, sean auténticas. ¿No desapareció la persona que más "hacía estorbo" y, ahora sí, podrán "florecer" supuestas otras izquierdas?

La constante crítica del padre Tojeira (a través de la UCA) a Schafik no es casualidad o simple debate político. Hay una identificación con el proyecto de los disidentes de derecha del FMLN, a quienes considera como una expresión de izquierda. Veamos lo dicho en el boletín Proceso, del 7 septiembre de 2005: "…hay que preguntarse por el carácter del FDR, es decir, por su identidad como proyecto político. Se trata, sin duda, de un partido de izquierda…"

Sigamos: en un artículo publicado en el Diario Co Latino, el 27 de enero pasado, bajo el título "Schafik Jorge Handal (1930-2006) In Memoriam", el padre Tojeira dice que "Hay muchas maneras de ser de izquierda y ninguna de ellas puede abrogarse derecho de exclusividad alguno. Schafik Handal expresa una de ellas". Esta redacción deja entrever que la otra manera de ser de izquierda la representan el FDR, CD y los derechistas aún enquistados en el FMLN.

El término izquierda está muy manoseado. Un señor de apellido Hinds hasta llegó a decir que el Primer Ministro del imperialismo inglés, Tony Blair, era de izquierda. No vamos a teorizar sobre este asunto, pero sí creemos que no se puede considerar de izquierda a personas que se oponen a un gobierno revolucionario o que apoyan proyectos imperiales, como el TLC. Eso es lo que hacen Julio Hernández y Raúl Mijango, del FDR.

En el Suplemento Enfoques, de La Prensa Gráfica del 27 de noviembre de 2005, Hernández afirmó lo siguiente: "En Venezuela lo que sucede es que hay un populismo basado en una persona y no estamos de acuerdo en que en una persona se base un proyecto político serio de izquierda". A esto hay que agregar la postura de Francisco Jovel (también del FDR), de rechazo a Chávez cuando el golpe de abril de 2002.

El gobierno de Venezuela, que le proporciona a la gente pobre salud, educación, vivienda, agua potable, etc., es tildado de populista y rechazado por la gran burguesía de ese país y por el imperialismo ¿Coincide el FDR con esa burguesía y con el imperialismo? Parece que sí. La posición del FDR respecto al TLC con Estados Unidos también es de derecha. El señor Mijango, dirigente de ese grupo, afirmó en el periódico digital "Nuevo Enfoque", que quienes se oponen al TLC con Estados Unidos dicen "bla, bla, bla". Según Mijango, "El FDR, como expresión de la nueva izquierda salvadoreña, debe asumir un rol diferente: transformar el TLC en un instrumento de desarrollo…" Esto no amerita ni comentarios. Alguien de izquierda no puede ver en el TLC la posibilidad de beneficios para las inmensas mayorías. Eso está ampliamente demostrado.

Si el padre Tojeira quiere identificarse con el proyecto del FDR, tiene todo el derecho de hacerlo. Pero es inútil que se disfrace con el manto de una posición política "neutral" o con un elogio al ya desaparecido Schafik. Nadie es neutral en política.