Pensamiento Crítico

«Entre el poderoso y el débil, la libertad oprime»

Por Hugo Chávez, presidente de Venezuela | Agencia ABN. | 02 Octubre 2008
El miércoles 1 de octubre, el presidente de Venezuela Hugo Chávez inauguró la III Cumbre de Presidentes de los Poderes Judiciales de países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), acto efectuado en la isla de Margarita, estado Nueva Esparta, Venezuela. Estos son extractos de su discurso. "Ante las dinámicas de una crisis mundial, que es plena, no sólo económica, sino política, ética, ecológica, alimentaria y energética, lo que es una verdadera amenaza para el mundo, hay que luchar por ese derecho justo. "Nadie crea que se está exagerando cuando se dice que está en peligro la existencia de la vida humana en el planeta. El recalentamiento de la Tierra es un hecho, por ejemplo, el deshielo en los polos, fenómenos como el huracán que azotó a Cuba, que arrasó toda la isla, producto de esta situación ambiental, el incremento de la temperatura en el Caribe por el deshielo y los mares que están subiendo su nivel. "Hay tiempo para detener toda esta crisis ambiental, económica y política, pero sólo si hay un cambio en el sistema mundial capitalista, el llamado desarrollismo destructivo. "Debemos tener conciencia del momento que estamos viviendo y que cada uno se active como un motor transformador en las sociedades donde vive para convertirnos en luz del mundo y sal de la tierra para salvarnos de la podredumbre y recuperar los valores, precisamente la fuente del derecho justo. "La reciente cumbre de Unasur que realizaron los presidentes en Chile para analizar la situación por la cual atravesaba Bolivia, por primera vez en toda nuestra historia, nos convocamos nosotros mismos para evaluar la situación de un país, para oír al Presidente agredido (Evo Morales) y gracias a ello, las decisiones de Unasur ayudaron mucho a la solución de la situación de se país, a que se respeten sus leyes, su Constitución y su soberanía, principio fundamental del derecho internacional y público y del derecho de las naciones de los pueblos. "Del rumbo que cada pueblo decide tomar nadie se lo está imponiendo, y el pueblo boliviano decidió, aunque minorías enloquecidas pretendían impedir que se cumpliera la voluntad popular, como aquí sigue ocurriendo por parte de algunos grupos pequeños que ya no tienen fuerza para impedirle a Venezuela que transite por el rumbo señalado por un pueblo". Chávez refirió a los magistrados presentes el hecho de que el anterior Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tomó la decisión de decir que el 11 de abril de 2002, cuando se dio un golpe de Estado orquestado por grupos de la derecha, ultraderecha, medios de comunicación privados, algunos sectores militares y el imperio estadounidense, que consta en un decreto que fue firmado por un grupo de venezolanos, no hubo golpe, sino un vacío de poder. "Yo le vi la cara a la muerte ese abril, vi a quienes quisieron ser mis asesinos, pero, cosas de Dios, aquí estoy, aunque estaba dispuesto a morir por mi ley, en mi ley, pero no ocurrió así. Todo esto fue el colmo del atropello contra un pueblo agredido, vejado, contra una República toda. Sacó a colación este hecho para ilustrar lo que es el derecho injusto, "y ya lo decía Bolívar acerca de la profunda relación que debe haber o que hay entre el derecho, la sociedad y la política. Recordó que el Libertador dijo en la Gran Colombia que la naturaleza hace a los seres humanos desiguales, "y todo indica que eso es así". "Somos, de naturaleza, desiguales, no sólo físicamente, genéticamente, psicológicamente, sino además hay diferencias de contexto de vida. Ya el propio lugar del nacimiento marca una diferencia. En fin, somos desiguales y vivimos en circunstancias de desigualdad. No obstante, Bolívar agrega que deben venir las leyes, es decir, el derecho, las instituciones, los Estados, las Repúblicas, la educación, las artes, la industria y deben generar lo que él llamaba la igualdad política, la igualdad social. "No se trata de que seamos iguales o pensemos iguales o que caminemos o vistamos iguales, sino la igualad política y social y eso sólo se puede lograr por medio del derecho justo, de las leyes justas que se adecuen a la naturaleza de las cosas, a las circunstancias del tiempo, a la sociedad, a las necesidades de los pueblos y al impulso del colectivo, no una ley impuesta por una minoría. Citó una máxima de Jean-Jacques Rousseau: "Entre el poderoso y el débil, la libertad oprime". "Sólo la ley libera. Hagamos buenas leyes, buenas instituciones, buenas estructuras legítimas, alimentadas por la soberanía de nuestros pueblos, y de esa manera, aseguraremos la verdadera libertad, que tiene que estar acompañada por la suprema igualad social bolivariana". En Suramérica estamos resueltos a tener patria, a ser libres mediante la Revolución, y el mundo debe aceptarlo. La Revolución que está imperando en la región, afortunadamente, es pacífica, legítima, constituyente, que abarca todo un continente, es una revolución de valores, necesaria, es la independencia, la reunificación, la rebúsqueda, el renacimiento y es, además, un proceso en el cual cada país respeta al otro y sus procesos internos, y a sus velocidades. De Nueva Esparta, con rumbo hacia el Sur, tan cerca como a dos horas y media en un avión, hay una ciudad mágica y un río mágico de los más grandes del mundo: el Amazonas, y la ciudad, Manaos, en Brasil. Estuve ahí este martes para la reunión trimestral con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con los mandatarios de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa. "Hubo mucho empeño en separar a Chávez de Lula y también hubo el intento de decir que Lula era de la izquierda racional y Chávez, de la izquierda radical, sin rumbo, lo que manejan los laboratorios de guerra del imperio. Cuando Lula llegó al Gobierno, y como no pudieron evitarlo, comenzaron a tejer un plan, pero fracasaron "y ambos decidimos encontrarnos para trabajar, para avanzar en la integración Brasil-Venezuela. Cuánto hemos avanzando en la estructuración de un eje entre Caracas-Brasilia. En cinco años hemos avanzado lo que no se pudo hacer en 100 años por falta de voluntad política y claridad estratégica de nuestros gobiernos". Mencionó igualmente a Rafael Correa y a Evo Morales como otros batalladores de la región, en contra de la exclusión, racismo y discriminación. Reiteró que desde hace 10 años se planteó la idea de crear el Banco del Sur, de lo cual se discutió en la cita de Manaos este martes. "Un banco para colocar nuestras reservas internacionales, que agrupe nuestros países y sea la fuente de apoyo a proyectos de desarrollo para irnos independizando del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, entre otros, porque el crack va a impactar el mundo entero". Lo que está ocurriendo en Estados Unidos en cuanto a la crisis financiera es como "un elefante que se hunde en una piscina, las señales de un tiempo que debe morir para salvar este planeta, la vida humana, la sociedad humana, los valores humanos, para que no volvamos a la barbarie o a la era de las cavernas". Citó una frase de Leónidas, el 17º rey agiada de la dinastía Espartana, quien encontró la muerte en el 480 a.C., durante la Segunda Guerra Médica, en la heroica defensa de las Termópilas, bloqueando el avance del ejército persa de Jerjes I. «Viajero, anda y dile a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes». Pudo haberla pensado también el Che Guevara, sintiendo la muerte; o Bolívar al referirse a la Nueva Esparta, tierra heroica, o también Sucre, cuando caía de la mula donde iba cruzando la selva de Berruecos. Consideró oportuno citar a Leónidas, su frase, el heroísmo del Rey de Esparta resistiendo la ofensiva de Jerjes y sus ejércitos persas, "porque estamos en la Nueva Esparta". "Los conquistadores llegaron y así llamaron a muchos de nuestros territorios. Aquí no. Llegó por estos mares un buscador de patrias que desde niño se hizo rebelde, quedó huérfano de padre, madre y patria y consiguió un camino que lo llevó hasta el monte sacro en Roma y juró dar la vida por la construcción de una patria. Por aquí llegó unos días y vio este pueblo, de esta isla, luchando contra el imperio español y fue cuando Bolívar lanzó aquella frase: «Esta es la Nueva Esparta, saludo a los hombres de esta tierra heroica de Margarita, de Coche y de Cubagua». "Eso es parte de la conciencia: saber de dónde venimos, por qué estamos aquí y qué es lo que tenemos que hacer en el tiempo, en el mundo. Esto genera conciencia, que es la consecuencia del conocimiento, la suma de la ciencia, como diría Víctor Hugo.