Pensamiento Crítico

Gaza y el asesinato de Arafat

None | 18 Septiembre 2005

Sharon escupe Gaza para devorar Cisjordania

Por Lidón Soriano, Rebelión

Volví hace poco de Palestina donde estuve más de un mes junto a otras 10 personas, hombres y mujeres, en una brigada del Komite Internazionalistak. Queríamos conocer de primera mano la realidad para la población palestina del proceso de retirada de las fuerzas de ocupación israelíes de Gaza, presentada por el gobierno israelí como un gran paso hacia la paz.

No voy a negar que de entrada iba con actitud escéptica, pues de todos y todas es conocida la reputación de Sharon como hombre no dialogante, de hombre de guerra, de hombre sanguinario. Sin embargo los medios de comunicación casi de forma permanente venían trasmitiendo un mensaje de esperanza: que un proceso de paz está en marcha y lo está impulsando el ex-general Ariel Sharon.

Con el tiempo hemos podido comprobar que este mensaje ha resultado tan fructífero para Israel que Sharon, un líder que destaca por su desafiante incumplimiento de las resoluciones del consejo de seguridad, ha sido invitado de dirigirse a la ONU esta semana en Nueva York como mensajero de paz

Tras nuestra llegada a Tel Aviv lo primero que nos llamó la atención en los días previos a la puesta en marcha del "plan de desconexión de Gaza", fue que no observamos altercados de consideración entre la población israelí, tal y como los medios de comunicación mostraban al mundo. Tan solo podía apreciarse una disputa simbólica en forma de lazos de colores en los coches, "naranjas" en contra del plan de desconexión y "blanquiazules" a favor del plan. Y un par de manifestaciones en Tel Aviv y en Jerusalén, nada que ver con el "duro enfrentamiento interior" que, según los medios, el plan estaba despertando entre la población israelí, retratando a soldados enfrentándose a colonos. Indudablemente estos altercados existieron pero, por lo que pudimos constatar tras movernos por la totalidad del territorio de Palestina, tanto en Cisjordania y Gaza como en Israel, fueron anecdóticos.

Sin embargo, en los territorios ocupados en el 67 (Cisjordania y Gaza) sí pudimos comprobar como el gobierno israelí dirigido por Sharon, el "nuevo hombre de paz", sigue impulsando las mismas políticas racistas y genocidas para castigar la población palestina: ocupación militar de las ciudades, confiscación de tierras para la construcción de más colonias en Cisjordania, destrucción de viviendas, asesinatos selectivos, incursiones militares nocturnas principalmente en los campos de refugiados, tiroteos indiscriminados sobre población civil (sólo en los dos meses de verano hubo varias decenas de muertos y heridos, principalmente en Tulkarem, Gaza y Nablus), cierres de ciudades y toques de queda.

Y por supuesto, sigue avanzando el muro de Cisjordania, la pieza clave de la estrategia colonizadora de Sharon. Como una serpiente monstruosa come cada día más territorio palestino en abierto desafío de la resolución condenatoria del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya del 9 de julio 2004, que insta a Israel a paralizar la construcción y a demoler el trazado ya construido. Apoyado por Bush y Blair, una vez más Israel incumple las resoluciones internacionales, tanto del T.I.J. de la Haya como de las Naciones Unidas, y persiste con su política de agresión permanente al pueblo palestino, imposibilitando con ello cualquier atisbo de paz.

Tan abismal era la diferencia entre los hechos que contaban los medios de comunicación y la realidad que estabamos viviendo, decidimos indagar en las razones que podían haber llevado a Sharon a plantear ese plan de desconexión, supuestamente la gran concesión de su gobierno en pro de una solución pacifica al conflicto israelopalestino.

Con ese objetivo asistimos a varias reuniones tanto en Israel como en Cisjordania y Gaza con diferentes sectores de la población, políticos, sindicatos, ONGs. De todas ellas la más esclarecedora fue la que tuvo lugar en Ramallah el 19 de Julio 2005.

En ella entre otros se encontraba el embajador William Taylor, representante especial de Estados Unidos para el plan de desconexión, el Sr. Nicholas Krafft, director de operaciones del plan de desconexión, enviado por el Banco Mundial y personalidades ilustres de la política palestina como el Dr. Azmi Shuaibi, representante de la sociedad civil Palestina y miembro del Consejo Legislativo Palestino. Y digo esclarecedora, porque pudimos confrontar las diferentes posturas y asistir a interesantes debates sobre el tema con, probablemente la gente más informada e involucrada, sin contar con el gobierno israelí, cuyas posturas conocíamos por sus teletipos, comunicados de prensa y sus acciones sobre el terreno.

El plan de desconexión de Gaza, de entrada es un plan unilateral, es decir, planeado, aprobado y llevado a cabo por Israel sin ningún contacto, negociación o dialogo con la otra parte involucrada, la parte palestina. Es la norma; Israel nunca negocia, sólo lanza sus propuestas, propuestas que el gobierno palestino puede aceptar o no. Israel no negocia porque no tiene que hacerlo. Tiene la fuerza y el poder y lo ejerce de forma implacable.

Al gobierno israelí en realidad la franja de Gaza no le interesa en absoluto. Cualquiera que haya estado en Gaza, sabe que es una olla a presión: 365 Km2, 1.300.000 habitantes, es decir una de las mayores densidades poblacionales del planeta, con un 60% de paro, un 80% de pobreza y unos índices de morbimortalidad elevadísimos. Ya, en los años 80, Rabin dijo: "Me gustaría levantarme un dia y que el mar se hubiera tragado Gaza". Además mantener allí a unos 8.000 colonos protegidos por varios miles de soldados, les suponía un elevadísimo gasto económico. Por lo tanto con esa sola acción se evitan un importante gasto en defensa e infraestructuras.

Pero, aún más importante, con la retirada de Gaza Israel "se desprende" de 1.300.000 palestinos y palestinas. Teniendo en cuenta que, como han declarado públicamente Netanyahu y Sharon, eliminar o expulsar al pueblo palestino es uno de los objetivos prioritarios del sionismo para mantener el carácter exclusivamente judío del estado de Israel (argumento implacablemente racista), nos daremos cuenta que este es uno de los indiscutibles beneficios del plan para Sharon.

Al mismo tiempo consiguen "lavar" su imagen a nivel internacional, pues realmente han hecho creer al mundo que se trataba de una concesión y de un paso para la paz. Y, lo que es más, consiguen desentenderse de toda responsabilidad legal sobre lo ocurrido en Gaza en estos 38 años de ocupación.

Eso sí, el ejercito israelí seguirá controlando los puntos de paso, que comunican Gaza con Israel. También la franja costera sigue estando controlada por Israel, quien no permite que ni siquiera los pescadores se alejen más de 6 millas de la costa. Y por supuesto controla el espacio aéreo, sobre todo tras haber destruido en 2002 el aeropuerto palestino construido en su mayor parte con dinero de la U.E., especialmente de cooperación española.

Por lo tanto, en realidad lo que han hecho con Gaza es vaciarla de población judía, para convertirla en una gran cárcel, en un gueto, en un gran campo de concentración, dejando la zona completamente destruida (sólo en esta segunda intifada, han destruido más de 4.000 casas), sin infraestucturas y con una población empobrecida a la que les sigue negando cualquier posibilidad de recuperación, al seguir controlando y limitando los puntos de paso.

¿Qué pide Israel como contraprestación al "sacrificio" y "esfuerzo" israelí en Gaza? Pues nada menos que la "luz verde internacional" a la anexión del 50% de las tierras de Cisjordania con todas las colonias que automáticamente pasarían a convertirse en parte de Israel. Y permisividad con la brutal política de judeización de Jerusalén que esta implementando en la actualidad el ejecutivo israelí, con la destrucción de barriadas enteras habitadas por población cristiana y musulmana palestina, y la construcción del muro y las colonias que en esa zona separan físicamente Jerusalén de Cisjordania, entre otras medidas.

Vista la recepción del plan en occidente - con invitación de honor a la ONU para Sharon incluida, parece claro que el sionismo israelí ha conseguido engañar al mundo. Toda una estrategia digna de Maquiavelo, aunque podríamos decir que en esta ocasión el discípulo ha superado al maestro. Escandaliza y deprime constatar que el mundo piensa permitir que el gobierno sionista de Israel siga machacando al pueblo palestino.

Pero durante nuestra estancia en Palestina también pudimos comprobar que, a pesar de ello, sigue vivo en el pueblo palestino el espíritu de resistencia, de lucha, de amor a la vida y de profunda hospitalidad que recibe a la gente extranjera con su Ahlan was ahlan! (bienvenido), un te con hierba buena y una sonrisa llena de dignidad y respeto.

Por todo ello y por los más elementales principios de justicia humana no podemos dejar solo al pueblo palestino. Nosotras y nosotros aquí en occidente podemos hacer mucho para cambiar la política israelí.

Por un lado podemos presionar a nuestros gobiernos para que occidente deje de dar un trato preferencial a Israel y obligarle a cumplir la legalidad internacional, las resoluciones de Naciones Unidas, la Cuarta Convención de Ginebra y los tratados de Derechos Humanos. No es pedir la luna, sólo que se cumpla lo que ya ha sido firmado por todos los países occidentales.

Y por otro lado secundar acciones de boicot a Israel: un boicot económico a sus productos y a los de las empresas que apoyan al racista estado de Israel, un boicot cultural no asistiendo a los conciertos de sus cantantes mientras no denuncien la ocupación militar y un boicot deportivo no admitiendo que sus equipos jueguen en las ligas europeas. ¿O acaso hubiéramos admitido que un equipo de blancos racistas sudafricanos que practicaban apartheid con la población negra jugara junto a nuestros equipos?

¿Quién asesinó a Mussa Arafat y por qué?

Por Yossi Schwartz, El Militante. Jerusalén, 09 de Septiembre de 2005
Traducción de Who assassinated Mussa Arafat and why? http://venezuela.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=2134

"La voz es la de Jacob, (Sharon) pero las manos son las manos de Esaú". (Mohammed Dahalan, ministro palestino de Asuntos Civiles)

Hace unos días, el 07 de septiembre a las 4 de la mañana, docenas de hombres armados atacaron la casa de Mussa Arafat (el primo de Yasser Arafat) en Gaza, cerca de la casa del presidente Abu Mazen. Después de 45 minutos de disparos le sacaron a la calle y le asesinaron.

Los medios de comunicación burgueses no tardaron demasiado tiempo en informarnos de que los responsables eran los Comités Revolucionarios Populares, también conocidos como las Brigadas Nasir Salah al-Din. Según el periódico israelí Haaretz (7/9/2005): "Una coalición militar, los Comités de Resistencia Popular, se hizo responsable de la muerte de Arafat y del secuestro de su hijo, Manhal, un veterano funcionario de la seguridad palestina.

Un portavoz de los CRP dijo que la organización estaba "interrogando al hijo de Moussa, Manhal, por los crímenes de su padre y que sería sentenciado según la ley de Alá".

Es increíble que durante los 45 minutos de tiroteo no apareciera ningún policía durante toda la operación. ¿Cómo pudo ocurrir esto?

La primera pista llegó del brigadier Maher Fares, director de la inteligencia militar de Nablus que dudaba de la capacidad de las Brigadas de al-Nasir Salh al-Din para llevar a cabo este tipo de ofensiva. En una entrevista con Al Jazeera (7/9/2005) dijo lo siguiente: "El asesinato implicó el disparo de cohetes con lanzagranadas y la detonación de aparatos explosivos. Los enfrentamientos duraron aproximadamente 45 minutos a pesar de la proximidad de la casa de Mussa Arafat a los cuarteles generales del presidente Abbas y otros departamentos de seguridad... Esto significa que no se han producido los esfuerzos necesarios por parte del ministerio de interior palestino y de todo el aparato de seguridad de la zona".

Al final de la noche los mismos medios de comunicación que después de una reunión con los representantes de Egipto y la AP, los CRP retiraban esta declaración.

Lo que convenientemente olvidaron de mencionar los medios de comunicación, y que más tarde tuvieron que admitir, es que la organización que se responsabilizó del atentado es una pequeña fracción localizada en Gaza que está enfrentada al grupo principal centrado en Raffah y que Abu Abir, la persona que hizo la declaración, había sido destituido hace meses de su puesto como portavoz de los CRP.

Mussa Arafat era odiado por muchos palestinos debido a su corrupción y brutalidad. Cuando estaba al frente de la inteligencia militar se convirtió en un estrecho amigo de Kamal Hammed, un rico contratista y conocido colaborador de Israel. Él fue la persona que proporcionó a su primo Ossama Hammed el teléfono móvil que hizo saltar por los aires a Yeiha Ayash, el "ingeniero".

Muchos tenían motivos para asesinar a Mussa Arafat, pero tener motivos no es suficiente. Los asesinos necesitaban los medios y la protección del aparato de la AP en Gaza, para poder llevar a cabo esta operación sin ninguna molestia.

No es demasiado difícil saber qué organización podría ser la responasble. El 16 de agosto el valiente reportero Amira Has escribió: "Miles de policías de la AP fueron vistos ayudando en la evacuación israelí. Sin embargo, estos mismos policías no fueron vistos mientras los escuadrones de la muerte de Dahalan, vestidos de negro y armados con kalashnikovs, aterrorizaban a la población de Gaza". (Haaretz, 16/8/2005).

Ayer Arnon Regular escribía en Haaretz y nos daba más información: "La única cuestión que se pude preguntar ahora es quién gana con el asesinato. Y la respuesta es el ministro palestino de asuntos civiles, Mohammed Dahalan, el paatrocinador del aparato de seguridad preventiva, y su responsable, Rashid Abu-Shabak, quien llevaba dos años realizando una sofisticada guerra a muerte contra Moussa Arafat y su último patrocinador, Yasser Arafat".

"Los ‘escuadrones de la muerte’ del oficial de seguridad preventiva Nabil Tamus y otros mercenarios de la Franja de Gaza, se han enfrentado continuamente durante los últimos dos años con los ‘escuadrones infernales’ del hijo de Moussa Arafat, que fue secuestrado ayer cuando su padre fue asesinado. Al menos ha habido tres intentos anteriores de acabar con la vida de Moussa Arafat, y las dos partes han participado en numerosos enfrentamientos y batallas callejeras en Gaza durante este tiempo".

No es un secreto quién está detrás de Dahalan. El 23 de abril de 2003 la BBC nos informó de que: "El antiguo representante de la seguridad preventiva para la Franja de Gaza es uno de los dirigentes palestinos más jóvenes y tiene la confianza de EEUU y, hasta cierto punto, de Israel. Según los medios de comunicación israelíes, es el único palestino próximo a Arafat que ha tenido una reunión privada con el anterior presidente estadounidense, Bill Clinton. Dahalan es alguien en quién confían los israelíes".

¿Es incluso posible que el primer ministro de Israel, Sharon, tuviera interés en el asesinato de Mussa Arafat? Cualquier que esté familiarizado con las masacres de Sabra y Shatila podría reconocer las huellas.

¿Qué tipo de acuerdo pueden alcanzar el gobierno israelí y Dahalan?

Un explicación se puede encontrar en el artículo que escribí el pasado 21 de agosto: Israel: El retiro de Gaza, ¿un paso adelante hacia la paz? En él decía lo siguiente:

" Las tensiones están creciendo tanto a lo interno del Fatah como entre Fatah y Hamas. La semana pasada, Faruk el Kadumi, presidente del Comité Central de Fatah y Jefe del Departamento de Política, emitió una orden desde Túnez para destituir a todos los comandantes y empleados de las fuerzas de seguridad palestina que estuviesen bajo el control de Dahalan, un hombre que fue especialmente preparado por el imperialismo norteamericano y británico. También ordenó que aquellos que fuesen destituidos debían ser reemplazados por una nuevamilicia totalmente subordinada a la lucha revolucionaria palestina. Esto es un claro desafío a la Autoridad Palestina y a Abu Mazen (Abbas), quien es visto por un creciente número de palestinos como un colaborador de Sharon. Esta orden fue emitida en apoyo a las fuerzas de la oposición armada en Gaza. Hace dos semanas, el mismo Faruk el Kadumi hizo un llamado por la organización de una milicia popular de todas las fuerzas opuestas a Abu Mazen. Esto incluye a miembros de Fatah, Tanzim, y gente como Musa Arafat, quien tiene algo de control sobre la inteligencia militar. Durante las últimas semanas ha habido incidentes en los que fuerzas leales a Dalahan y aquellas que se le oponen han intercambiado disparos.

(…)Seamos claros. La evacuación de Gaza no es más que un huesito que el imperialismo norteamericano le ha lanzado a las masas en un intento desesperado por ganar una paz industrial mientras continúa su ocupación de Irak y mientras Israel continúa construyendo asentamientos en la Ribera Occidental. La Hoja de Ruta para la Paz en el Medio Oriente está en ruinas, y con la inestabilidad que se disemina desde Irak a toda la región como una plaga, los EEUU están desesperados por aparecer como que están haciendo algo, aparecer como si estuvieran apagando fuegos.

La retirada de Gaza sólo va a servir para causar mayores divisiones entre israelíes y palestinos. Igualmente va a incrementar las tensiones entre los mismos palestinos. La gente va a darse cuenta que a medida que Israel se retira de Gaza se construyen más y más asentamientos en la Ribera Occidental. Esto va a alimentar el deseo entre los palestinos por que les devuelvan tanto la Ribera Occidental como el este de Jerusalén. Esto va a conducir a muchos hacia los brazos abiertos de los militantes, los cuales ahora mismo ya están dando muestras de fortaleza. El brazo fuerte del Estado israelí en Gaza va a ser reemplazado por la colaboracionista Autoridad Palestina de Abbas, quien se verá forzado a hacer entrar en cintura a los militantes para mantener feliz a Israel.

La retirada también propiciará divisiones dentro de los propios israelíes. El retiro ha didivido a Israel como nunca antes había sido dividido. Bush y Sharon, y sus voceros en los medios burgueses, están tratando de presentar la desocupación de Gaza como un paso concreto hacia la paz. Algunos incluso llegan a decir en susurros que es un paso hacia la creación de un Estado palestino. El plan de pacificación no va a conseguir ninguno de estos objetivos. La Autoridad Palestina, al convertirse en una extensión del brazo fuerte del Estado israelí, no va a tener el apoyo para ejercer su control. La retirada de Gaza sólo servirá para echarle leña al fuego de los conflictos.

No hay forma ni manera en que los israelíes y palestinos puedan vivir en paz mientras siga existiendo el capitalismo. El Estado de Israel, apoyado por los EEUU, nunca va a ceder el este de Jerusalén, nunca va a ceder en los grandes bloques de asentamientos, nunca va a resolver la cuestión de los refugiados y nunca va a liberar a todos los prisioneros palestinos. La única vía para terminar este círculo vicioso de sangre es el camino del Bolchevismo, el camino de Lenin y Trotsky – el camino de la revolución socialista y el establecimiento de una Federación Socialista del Medio Oriente, donde todas las nacionalidades, desde los kurdos hasta los israelíes hasta los palestinos, puedan tener autonomía territorial dentro de esta federación. Ése es el único verdadero camino hacia la paz".