Pensamiento Crítico

Siete apuntes personales sobre alternativas políticas

Por Àngels Martínez Castells | Revista SinPermiso. | 18 Febrero 2009
1.- SOBRE EL MUNDO DEL TRABAJO: La crisis que vivimos se produce en un mundo dónde las "cadenas de producción" se han extendido por todo el planeta. La globalización ha permitido que también el mundo del trabajo esté más conectado que nunca. Si alguna vez ha sido posible un cambio revolucionario a nivel mundial, con claro protagonismo de las fuerzas del trabajo, es ahora: cada vez hay menos gente que queda fuera de las relaciones capitalistas de producción, tanto a nivel geográfico como de capas sociales: asalarización por no hablar claramente de proletarización de los intelectuales y de las capas medianas, entrada masiva de las mujeres occidentales en el mercado de trabajo en las últimas décadas que ha puesto en primera llanura nuevas cuestiones de género como la doble jornada y la feminización y desvalorización paralela de determinadas profesiones, y flujos migratorios que no cesan y reproducen también la división globalizada del trabajo por género con destino a los países industrializados, etc. Pero nos hace falta saber más cosas: Cuando por la larga trayectoria de luchas del movimiento obrero europeo creíamos que ya teníamos casi todas las respuestas, nos han cambiado las preguntas, y hace falta aprender a descifrar las nuevas incógnitas e incluso a sabernos mirar y reconocer como clase pese a los cambios que han ido desfigurando la imagen clásica hasta hacerla, en mirada miope—de difícil identificación... sólo una cosa no ha cambiado y se ha globalizado aún más: la necesidad de vender la fuerza de trabajo por sobrevivir. La fórmula de transformación revolucionaria que la ortodoxia de los años 70 se identificaba como la suma de los países socialistas, el movimiento de países no alineados y la clase obrera ha quedado obsoleta... A partir de los años 90 el descalabro y confusión de los países de socialismo "real", la nueva identificación pendiente de los que ahora son países no alineados (con sus propios dilemas y problemas) y la metamorfosis a la que se está sometiendo a la clase obrera hacen necesaria una nueva ecuación, para encontrar y reconocer el papel de movimientos sociales liberadores. ... Un ejemplo: según un informe de la UNIFEM del 2006, una de las actividades más rentables del mundo es el transporte de personas con todas sus derivaciones: inmigración para mano de obra barata (ya sea con papeles o sin) y en especial, de mujeres... Nuevas formas de esclavismo que ayudan a acumular los beneficios del capital del siglo XXI, cuando el nivel tecnológico y el desarrollo del planeta deberían haber eliminado tantas enfermedades curables, el hambre, la miseria, el analfabetismo... Aunque sólo sea porque no es ninguna utopía, sino un programa perfectamente realizable. Con respecto al componente "clase obrera", parece quedar atrás aquella primera línea formada los años 60 y 70, de manera bastante homogénea, por trabajadores (que no trabajadoras) en su mayoría del metal, con un nivel de sindicación superior a la media, contrato fijo y un sueldo ligeramente por encima del nivel de subsistencia (aunque sobre el nivel de subsistencia habría mucho que hablar porque a veces se confunde también con las necesidades de crecimiento del propio sistema: recuérdese al respecto por qué Henry Ford subió a comienzos del siglo XX el sueldo de sus trabajadores...) La clase obrera industrial de hace pocas décadas, vanguardia del movimiento obrero, se agrieta y transforma con las externalizaciones de servicios, las empresas suministradoras, las deslocalizaciones, los cambios del modelo productivo, las nuevas tecnologías, la segmentación de los mercados de trabajo, el papel de la formación y los conocimientos en la fuerza productiva con el interesado equívoco de "capital humano" y que introduce más segmentación y condiciona las posibilitados de ascenso a costosos requisitos que han de asumir las personas jóvenes con esfuerzo y dinero propio, o créditos que se los aseguran deudas antes de que trabajo. Con respecto a las mujeres que habían adquirido visibilidad como colectivo en crecimiento en el mundo laboral en las últimas décadas, deben hacer frente a tres ofensivas de la crisis: a.- la pérdida de conquistas y seguridad en el mundo del trabajo, b.- la ofensiva ideológica que las quiere de regreso a casa y las engaña porque, más allá y al margen de su legítimo derecho y voluntad de ser madres, cumplan un deber no escrito de dar a luz (también para compensar/contener la inmigración) y c.- la desregulación en toda su amplitud desde los tiempos de trabajo y la lenta delicuescencia de los servicios "amigos de las mujeres", en especial los servicios públicos de salud y enseñanza.... 2 .- REIVINDICACIÓN DE LAS ACTIVIDADES "INVISIBLES" PERO ABSOLUTAMENTE NECESARIAS PARA LA VIDA. La nueva manera de vivir y trabajar nos impone fracturas en la vida relacional y afectiva, tiempos de transporte "vacíos" cada vez más largos, una vida ciudadana con menos posibilidad de conexiones y el debilitamiento de las redes de vecindad y sociales. Además, en un punto que ya traspasa el umbral de la salud, nos acostumbra a vivir en el riesgo a perder el puesto de trabajo, nos instala en la precariedad, en el miedo y ausencia de confianza en que lo que debería reconfortarnos (el medicamento o servicio que nos debe curar puede matarnos, los alimentos que nos deberían alimentar, pueden malograr nuestra salud...), en cuanto que sigue la impunidad de los responsables justificada por el primer mandamiento de la sociedad en la que vivimos: la maximización del beneficio. 3.- AHORA ES MÁS FACIBLE QUE NUNCA LA SUMA DE REIVINDICACIONES, QUE PUEDE MULTIPLICAR POR MUCHO SU PODER DE CAMBIO.- Es preciso entender que no podemos volver como ciudadanía a los tiempos en que las mejoras sociales y económicas eran una concesión benevolente de los poderosos. La clase obrera, en sentido amplio, ha conseguido convertir derechos de ciudadanía en conquistas fundamentales. La suma de las luchas por preservar los derechos conquistados y ampliarlos, por mantener y ampliar "lo público" --si sabemos comprenderlo y actuar en consecuencia-- abre nuevos campos que amplían el cambio revolucionario: La mayoría de gobiernos actúan en esta crisis satisfaciendo las exigencias de las compañías financieras y las multinacionales que más se aprovechan del propio sistema responsable de la misma. Sabemos que es casi imposible desvincular poder económico y poder político, pero eso hora de poner la economía –y también la salida de la crisis—al servicio de las personas. De hecho, las sucesivas crisis económicas han demostrado demasiadas veces que actúan como grandes mecanismos redistributivos en sentido regresivo. 4.- Debemos poner del lado del cambio revolucionario la REVOLUCIÓN INFORMÁTICA Y TECNOLÓGICA que ha sido clave en el proceso de globalización y en la crisis financiera. El ordenador, Internet, las redes que crea, demuestran ser un gran instrumento de difusión de las informaciones escondidas, de convocatorias que conmueven las ciudades, y facilitan el intercambio de los necesarios análisis compartidos . 5.- LIBERACIÓN DE LA NATURALEZA DE LOS INTERESES PRIVADOS QUE GENERA LA CRISIS ALIMENTARÍA Y ENERGÉTICA. No sólo el modelo de producción es insostenible, sino que es ecológicamente perverso porque enfrenta, divide, separa, a las personas de su medio. Entendiendo que la sociedad forma parte también del mismo, hace falta incluir en este punto el incremento de las desigualdades sociales hasta hacerlas también ecológicamente insostenibles, como los incrementos de la explotación entre seres humanos y el aumento de los infanticidios, en especial de las niñas, en los países pobres. En aquellas sociedades dónde el respeto y la identificación con la naturaleza forma parte de su concepción del mundo, se atenta a la cultura y a las formas de vida, como la India, por ejemplo, imponiendo por parte de multinacionales japonesas y de los Estados Unidos el pago de patentes sobre conocimientos y prácticas robados de los mismos pueblos que ahora deben pagar por ellos. 6.- HACER FRENTE CON MUCHA VALENTÍA A LOS INTENTOS DE IMPOSICIÓN DE UN PENSAMIENTO ÚNICO QUE NIEGA LA RAZÓN DE EXISTIR AL PENSAMIENTO ALTERNATIVO. Si no pensamos como el "establishment" se nos niega como personas con razonamiento lógico, se nos veta el acceso a los ámbitos de la ciencia y los campos d estudio científico y social escogidos en función de sus intereses, y niega validez y razón de ser a las temáticas que favorecen la construcción o consolidación de pensamiento alternativo. En el ámbito de la información, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, por su parte, representan UN CLARO OLIGOPOLIO DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL: hace falta recurrir a medios alternativos para tener noticia del que nos interesa saber y difundir. Los medios del sistema marcan las pautas sobre el que se debe pensar a través de los manipulados programas de debate y las secciones de opinión, y utilizan de forma agresiva las técnicas de desinformación, ponen más obstáculos a la obtención de los datos ciertos y los hechos que cuestionan la realidad, hasta que nosotros mismos corremos el riesgo de quedar infectados por el "virus neoliberal". 7. HACE FALTA TRABAJAR AHORA, MÁS QUE NUNCA, POR CONSEGUIR UNIDADES POPULARES Y DE LAS IZQUIERDAS MÁS AMPLIAS Y OSADAS: LAS CLASES DOMINANTES PRETENDEN INTEGRAR O DESARTICULAR LA CAPACIDAD DE LUCHA DE LOS PUEBLOS. Intentan desprestigiar cualquier forma de organización y movilización populares contra las políticas neoliberales... Frente este trabajo sistemático por dividir, enfrentar o parcializar los diferentes movimientos sociales y organizaciones populares que suponen un auto limitación a la hora de hacer análisis globales e interrelacionados, es decir, "políticos" debemos trabajar por su articulación, impulsar la colaboración entre estos movimientos y organizaciones, potenciar su complementariedad. Hace falta evitar caer en el juego neoliberal que justamente pone el acento en desprestigiar/negar la verdadera acción "política" ( y toda su substancial aportación histórica) como motor sine qua non de la transformación social, y que sólo considera las "modernidades" de los gestores o administradores institucionales. Hace falta combatir también en este campo el "virus neoliberal" y evitar una estéril competencia entre los nuevos y los tradicionales movimientos y organizaciones que luchan contra la globalización neoliberal, promover una reflexión crítica sobre el capitalismo y su necesidad de superación, e impulsar de la forma más amplia posible la elaboración de alternativas a corto y medio plazo que en la dirección de una sociedad más democrática hagan posible un mundo más justo y sin explotación, una sociedad socialista.
(***) Intervención de la economista catalana Àngels Martínez Castells en el Seminario sobre Democracia y Capitalismo financiero organizado conjuntamente por SINPERMISO y por la Fundación Pere Ardiaca, que tuvo lugar en Barcelona el pasado 13 de Diciembre. Martínez Castells ha sido profesora de política económica en la Facultad de Ciencias Económicas de la UB. Actualmente, mantiene un blog político en lengua catalana: http://angelsmcastells.nireblog.com.