Pensamiento Crítico

Lincoln Díaz-Balart y su hermanito Mario, dos vulgares ladrones

Por Ollantay | Radio La Primerísima | 18 Febrero 2009
En dos publicaciones anteriores (el 29 de octubre y el 4 de diciembre de 2008), hablábamos del miedo, la histeria y los extensos laberintos que componen las redes ilegales del congresista cubanoamericano, Lincoln Diaz Balart y de toda la mafia cubanoamericana de Miami. Con este articulo, queremos poner punto final a una serie de tres publicaciones sobre este tema, que sin duda pasa por la política, las ambiciones personales y el terrorismo, acciones que para lograr sus éxitos se debe tener alguna cantidad de dinero no despreciable, no importando el medio ni los métodos para su obtención. A finales del pasado año, el periodista Marcos Alfonso, publicaba en Argenpress, bajo el titulo, Dios los cría... y la mafia los junta , otro escándalo -uno más- sobre el mafioso congresista cubano-americano Lincoln Díaz-Balart. Se trataba del arresto por el FBI, del senador puertorriqueño Jorge de Castro Font , el dos de octubre último bajo 31 cargos por extorsión y corrupción. El legislador afirmó a las autoridades tras su detención, haber emprendido un viaje especial a la legendaria Florida en el 2004 para entregarle a Díaz-Balart unos cheques provenientes de contribuciones ilegales. En el allanamiento realizado a la oficina en el Senado y la residencia de Jorge de Castro y decomisaron armas y documentos. Jorge de Castro, siente gran afición por la publicidad, pues dio declaraciones al diario Primera Hora sobre sus trapicheos con Díaz-Balart, y luego ofreció una entrevista radial a la emisora WKAQ, y "anunció" que ofrecería nuevas revelaciones acerca de la plata prohibida, la cual ha servido para sustentar la campaña y otras acciones del congresista cubano-americano. Las declaraciones destaparon la Caja de Pandora: en medios de Miami se ha conocido que el capo Lincoln Díaz-Balart y su hermanito Mario, han pugilateado millones de dólares a costa de beneficiar a pequeños grupos de contratistas de defensa en el Condado de Miami Dade. Ambos, Mario y Lincoln, apoyaron recientemente un proyecto de ley que favorecerá considerablemente a una empresa de prótesis en Maryland, luego de recibir más de 10 mil dólares en contribuciones de campaña por parte de esa firma. Entre los "méritos" del mafioso congresista republicano, no solo figuran el robo, la corrupción y la extorsión, sino también su odio visceral contra la Revolución Cubana. Ha sido capaz de promover proyectos de leyes que perjudican los intereses de la comunidad cubana de la Florida o a empresarios y productores de EE.UU. interesados en negociar con sus vecinos de la Isla. Entre sus costumbres habituales figura el cabildeo congresional contra Cuba y la propagación de información falsa sobre esta en el Congreso de Washington, para sabotear las iniciativas de congresistas encaminadas a levantar el bloqueo económico. Coauspició la Ley Helms-Burton para arreciar la guerra anticubana de todo tipo, se sumó a la campaña para evitar la expulsión del territorio norteamericano de Orlando Bosch y Luis Posada, connotados terroristas que aún deambulan libremente por Miami, y promovió la entrega de más recursos para los grupos de anexionistas que alienta la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. Pero reiterando la frase del periodista Marcos Alfonso, Dios los cría... y la mafia los junta , pero resulta que la mafia integrada por los Diaz Balart, va mas allá de lo que cualquiera pudiera imaginar. El titulo de Marcos Antonio, también pudiera ser, DIOS LOS CRÍA Y MIAMI LOS JUNTA, a mi criterio, la única frase coherente, que pudiera describir la libre entrada a territorio estadounidense de Pedro Crispín Remón, Guillermo Novo Sampoll y Gaspar Jiménez Escobedo con pasaportes falsos, y la bienvenida pública y notoria que se les otorgó por algunos mafiosos; o para el vuelo del jet privado que sacó a los connotados sicarios de Panamá y dejó en San Pedro Sula, Honduras, a Posada Carriles, también con pasaporte norteamericano y nombre falso. Miami se ha convertido en el lugar de retiro de torturadores y criminales de guerra de América Latina. Son unos 300 de estos individuos residiendo allí. Están, por ejemplo, el organizador del asesinato del obispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romeros; el fundador de los escuadrones de la muerte de Honduras, el asesino del general argentino Prats y su esposa, los sicarios del ex canciller chileno Orlando Letelier y su secretaria. Miami es, además, la capital de la corrupción y la droga, a la que están vinculadas muchas de las fortunas de los mafiosos cubanos. Es, también, la capital del terrorismo. Por sus calles se pasea con suma tranquilidad el siniestro Orlando Bosch y otros émulos de él. Pero Miami también es hogar de gente digna. Entre ellos, de muchos cubanos opuestos a las políticas de un gobierno y una mafia que los ha convertido en rehenes. Así lo atestiguan las sistemáticas manifestaciones sabatinas que protagonizan estos en contra de las medidas anticubanas adoptadas por Bush el año pasado. Hasta aquí la serie de análisis que queríamos compartir con los lectores, que demuestran el comportamiento mafioso de Lincon Diaz Balart, su trayectoria ilegal, corrupta y fraudulenta, su preferencia por la extorsión y explicación de cómo obtener dinero sin dudar en llegar hasta la muerte, como es el caso del contrabando de personas que hablamos en nuestro primer trabajo. Como diría José Marti, "Mucho daño hace en este mundo la cobardía; mucho la indecisión; mucho la lírica gubernamental, y la política importada"..., "La revolución es el único camino para la verdadera integración, dignidad y justicia de nuestros pueblos. Los males no se curan con linaza".