Pensamiento Crítico

El pueblo haitiano ha votado por el cambio

None | 23 Febrero 2006

AK: ¿Qué significa la victoria de René Preval en las elecciones del 7 de febrero para Haití y su pueblo?

RP: "Esta no es una victoria de René Preval, es la victoria del pueblo haitiano. El pueblo haitiano no ha votado por René Preval, sino por un cambio y le ha dado a René Preval una tarea para que conduzca ese proyecto y haya un cambio en la vida del pueblo. Entonces no es una victoria mía, sino del pueblo."

AK: En su campaña electoral usted habló de algunos de esos cambios. Por ejemplo, podría señalar, ¿cuáles son los que proyectan en el sector educacional, y en la salud?

RP: "Hoy el pueblo haitiano no tiene acceso a la educación, a la salud. La mayoría de la población no sabe leer ni escribir, no tiene asistencia sanitaria, la mayoría no tiene un empleo que le permita vivir con su familia. Hoy el pueblo haitiano ha votado para que se lleve a cabo ese proyecto. Y vamos a luchar junto al pueblo para mejorar sus condiciones de vida. Es decir, que hay que buscar a toda costa, por todas las formas, que al igual que Cuba nos ayudó en la educación a través de un programa de alfabetización, a través de un programa de becas donde hoy tenemos 750 jóvenes que actualmente estudian la Medicina en Cuba; hay más de un centenar que ya han concluido sus estudios y regresado a Haití. Al mismo tiempo, hay médicos y otros profesionales cubanos que esperamos van a continuar desarrollando esos programas. También tenemos los programas de pesca, de acuicultura, de investigaciones, con el central azucarero de Darbonn, que es de mucha importancia. Igual que el apoyo que nos está dando Cuba, lo vamos a necesitar de todos los países que nos quieran ayudar para mejorar la vida del pueblo haitiano."

AK: Así es, Presidente, hay varios países como Argentina, Brasil, Chile, Venezuela que han saludado la victoria del partido La Esperanza; ¿existen planes de cooperación con algunas de esas naciones y con la CARICOM?

RP: "Hay países del Sur que nos han felicitado, los países europeos también y Estados Unidos, los que han reconocido la victoria de La Esperanza, y somos nosotros que, con inteligencia, podremos encontrar todo lo que seamos capaces en materia de cooperación. Innegablemente, la cooperación con el Sur es la más próxima y fraternal. Aun cuando no tienen dinero, están preparados para ayudarnos. Entonces con inteligencia vamos a tomar la ayuda donde la hallemos, pero siempre que esté basada en el respeto al pueblo haitiano."

AK: Una última pregunta relacionada con la reconciliación nacional. Había muchos candidatos, hay muchos sectores diferentes en Haití; usted mismo habló de la importancia de la unidad y la reconciliación. ¿Qué pasos se están dando en esa dirección?

RP: "Hay reconciliación cuando hay gente fajada. Yo creo que la mayor reconciliación que debe hacerse es para los hambrientos que necesitan comida, es para aquellos que no tienen salud, para que reciban atención médica; es para aquellos que no tienen educación para que la reciban. Eso es lo más importante.

"Entre los 33 candidatos a las elecciones del 7 de febrero, hemos recibido más del 50% de los votos: entonces habló el pueblo haitiano para que todo el mundo entienda. El pueblo haitiano ha hablado. Hoy día es el pueblo el que está en el poder. Es el pueblo haitiano que está hambriento, que quiere la salud, quiere educación y estamos esperando la cooperación de todo el mundo en favor de nuestro pueblo. Por mucho tiempo el pueblo haitiano no recibió lo que necesitaba. Esperamos ahora que todo el mundo pueda ayudarlo a encontrar lo que necesita: salud, educación, trabajo, comida."

"Quiero recordar al pueblo haitiano que el presidente tiene un poder limitado. Los comicios todavía se están celebrando. Si el parlamento no es fuerte y unido, el presidente no puede responder a todos los problemas, a todas las esperanzas que vemos que las personas expresan", señaló.

"Son las dos cámaras las que ratifican al primer ministro, y es el primer ministro quien elige a todos los funcionarios públicos", agregó Préval, acompañado por integrantes del gabinete ministerial, incluido el primer ministro, que funcionó durante su anterior presidencia.

El presidente electo notó falta de entusiasmo por las elecciones legislativas. "Repetiré: vayan y voten por sus legisladores", dijo.

Los haitianos eligieron miembros del parlamento en la misma oportunidad en que votaron por el presidente, el 7 de febrero, pero es probable que sea necesaria una segunda vuelta de los comicios para cada cargo legislativo el mes próximo, según funcionarios electorales.

Haití no tiene parlamento desde enero de 2004. El periodo de la mayoría de los legisladores expiró sin que la ciudadanía hubiera elegido a sus reemplazantes, pues no se celebraron elecciones parlamentarias. Durante las siguientes seis semanas, hasta que fue derrocado, el entonces presidente Jean-Bertrand Aristide (1991-1996 y 2001-2004) gobernó por decreto.

En cuanto a su trabajo, Préval dijo que la futura presidencia de Haití tendrá dos misiones fundamentales. Primero, construir las instituciones constitucionales, como asambleas municipales y nacionales, y la designación de jueces.

"De esa manera pondremos a la botella sobre su base, sobre estas instituciones, así no está todo concentrado en la presidencia", señaló.

"La segunda misión es crear las condiciones para que la inversión privada cree trabajos", dijo. Esto significa la construcción de carreteras e infraestructura eléctrica, la aprobación de leyes que favorezcan la inversión y la reducción de los secuestros y otros delitos que la ahuyentan.

Préval enfatizó que, si bien el presidente no es capaz de gobernar solo, el resto del equipo de gobierno tampoco puede.

En el periodo previo a las elecciones y durante el proceso electoral, muchos haitianos afirmaron que votarían a Préval con el objetivo de obtener trabajo. Muchos recordaron que fueron empleados por el gobierno de Aristide, pero quedaron desocupados cuando cayó.

Préval --cuya campaña se caracterizó más por escuchar al público que por sus discursos-- solía preguntar en los actos quiénes querían trabajo, a lo que se levantaba un mar de manos. Pero las mismas multitudes contestaban "¡no!" cuando el candidato preguntaba si el gobierno tenía la capacidad de proporcionar todos esos trabajos.

Luego del día de las elecciones, René Max Auguste, presidente de la Cámara Estadounidense de Comercio en Haití, dijo que la comunidad empresarial debía trabajar con Préval para traer "esperanza y trabajo" al pueblo.

Pero también advirtió que la primera presidencia de Préval "fue debilitada por Aristide". "Espero que esta vez pueda volver como un verdadero presidente y que Aristide no interfiera de ningún modo".

El propio Aristide anunció el martes, entrevistado en Sudáfrica, que pretende regresar a Haití tan pronto como sea posible, lo que, en parte, dependerá de Préval.

Consultado por los periodistas el miércoles, Préval contestó: "Mi posición es simple. El artículo 41.1 de la Constitución establece que ningún haitiano necesita visa para abandonar su país o volver a él".

En cuanto a las actividades de Aristide a su regreso, Préval respondió: "Le tienen que preguntar a él, no a mí".

Los partidarios de Préval --muchos de ellos también partidarios de Aristide-- se mantuvieron tranquilos el miércoles, luego de varios días de protestas por supuesto fraude electoral.

Algunos barrios violentos de Puerto Príncipe tuvieron en esta semana sus primeros momentos de paz. Pero el descontento dentro de la clase política de Haití ensombrece las inminentes elecciones legislativas y pone en duda la posibilidad de una transmisión de mando tranquila el mes próximo.

Las acusaciones de fraude formuladas por partidarios de Préval se acallaron cuando las autoridades electorales decidieron volver a escrutar los votos en blanco de un modo que beneficiaba al candidato, lo cual le permitió obtener la mayoría absoluta.

La alteración del escrutinio enfureció al candidato democristiano Leslie Manigat --que alcanzó el segundo lugar--, quien la calificó de "golpe de Estado electoral". Manigat también fue presidente de Haití, y fue depuesto en 1988, el mismo año en que asumió.

Charles Baker, el empresario blanco que quedó en tercer lugar, dijo que el modo en que ganó Préval pone en duda su legitimidad como presidente.

La esposa de Manigat, Mirlande Manigat, renunció a su candidatura al Senado en protesta por lo que calificó de "flagrante violación de la Constitución y del decreto electoral".

Mientras, Jacques Bernard, director del consejo electoral, huyó del país luego de recibir amenazas de muerte. Su hacienda fue incendiada.

Micha Gaillard, portavoz del partido político Fusion, manifestó preocupación ante la posibilidad de que el resto del proceso electoral sufra aun más problemas en ausencia de Bernard.

Préval, por su parte, dijo que su partido carece de candidatos suficientes para obtener la mayoría parlamentaria, por lo que espera la colaboración de otros sectores para formar gobierno.

Las elecciones legislativas previstas para el 19 de marzo muy probablemente serán postergadas por las demoras en el escrutinio de la primera ronda electoral. Los funcionarios electorales anuncian que la investidura de Préval está agendada para el 29 de marzo. Pero, tal como recordó el propio Préval, un presidente es apenas una parte del gobierno.