Pensamiento Crítico

Estados Unidos, Cuba y la autoridad moral

Por Netfa Freeman, Institute for Policy Studies, Washington (*) | 12 Junio 2009
Por Netfa Freeman, Institute for Policy Studies, Washington (*) Aunque Barack Obama domina a sus rivales republicanos aquí en los EEUU, en el plano internacional se encuentra en un terreno totalmente diferente. En éste, Obama carga consigo el bagaje de presidentes norteamericanos pasados, así como cualquier nuevo impedimento que él mismo llegue a crear. Es cierto que, en su enfrentamiento con Cuba, los EEUU encuentran casi imposible reclamar para sí un plano moral más alto. "Uno no puede ignorar que a diferencia de Estados Unidos, Cuba considera la educación, la salud y el empleo como derechos, no como privilegios. Es del conocimiento común que Cuba otorga educación gratis, desde preescolar hasta niveles universitarios, así como servicios de salud completamente libre de cargos para todos sus ciudadanos". El desempeño de Obama en la V Cumbre de las Américas en Trinidad y su apretón de manos con Hugo Chávez, resuenan mejor entre la gente de color que la manera en que escogió abordar la Conferencia sobre Racismo de las Naciones Unidas en Ginebra. Sería casi ingenuo pensar que Obama no estaba consciente de los retos que enfrentaría en la Cumbre del pasado 19 de abril. Sin embargo, el juego de las relaciones internacionales es más parecido al ajedrez que a las damas inglesas, y cuando se enfrentan los adversarios, siempre entra en juego lo que los cubanos llaman la "batalla de las ideas". Ya que la Cuba revolucionaria ha tenido que batirse con nueve administraciones consecutivas de los EEUU, se ha convertido en un muy buen adepto para estas batallas en las que, en esencia, los oponentes intentan alcanzar el plano moral más alto ante los ojos del mundo, por un lado, y ante los ojos de su pueblo, por el otro. En un editorial del Miami Herald del pasado 16 de abril, Obama se refirió a la V Cumbre de las Américas así: "Esta Cumbre ofrece la oportunidad para un nuevo comienzo. Avanzar en la prosperidad, la seguridad y la libertad para los pueblos de las Américas depende de la constitución de alianzas del Siglo 21, alianzas que estén libres de posturas del pasado… La Cumbre da a cada líder de las Américas democráticamente electo la oportunidad de reafirmar nuestros valores comunes… y así como los Estados Unidos buscan alcanzar esa meta acercándose al pueblo de Cuba, esperamos que todos nuestros amigos en el hemisferio se unan para apoyar la libertad, la igualdad y los derechos humanos para todos los cubanos". Esta postura, llena de falsos supuestos, es la misma que aquellas posturas del pasado que Obama dice rechazar. Es una postura que refleja el interés de los EEUU de llevar a Cuba algo de lo que supuestamente carece: libertad, igualdad y derechos humanos. De manera consistente con la exclusión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde 1962, con base en que el marxismo-leninismo era contrario al espíritu y principios del organismo, a este país no se le ha permitido participar en las Cumbres que empezaron en Miami en 1994. El dominio de los Estados Unidos en América Latina palideció dramáticamente desde 1994 y de alguna manera venía palideciendo ya desde 1962. Por lo tanto, en dirección contraria a las preferencias estadounidenses, se hizo del conocimiento común que el asunto de las relaciones Estados Unidos-Cuba serían un asunto muy controvertido en esta V Cumbre. Por tanto, justo antes de partir hacia la Cumbre, la jugada de Obama en este ajedrez fue levantar las restricciones para visitas y dinero enviados a Cuba por parte de los cubano-estadounidenses; medidas que llamó "extraordinariamente significativas" para las familias y gesto de buena voluntad por parte de su administración, queriendo mostrarse así abierto a un nuevo comienzo con Cuba. A veces un alfil debe de ser sacrificado para resguardar al rey. Sin embargo, Obama condicionó su postura al decir que necesita ver signos de cambio en la isla antes de realizar cualquier otra apertura. Por cambios se refirió a las acusaciones estándar que suele hacer el imperialismo en contra de Cuba: practicar lo que Estados Unidos considera democracia, dejar de abusar de los derechos humanos según la concepción que tiene de estos Estados Unidos y abrir su economía al "libre" mercado. Esta jugada refleja que quizá Obama aún no alcanza a entender bien la distinta naturaleza que tienen el ajedrez y las damas inglesas. En otra Cumbre en Venezuela, el presidente de Cuba, Raúl Castro, respondió a Obama diciendo que su gobierno está dispuesto a discutir cualquier asunto con Washington, mientras sea una conversación entre iguales y que respete "el derecho del pueblo cubano a la autodeterminación". A estas alturas Estados Unidos ya jugaba al ajedrez sin su reina: la pieza más poderosa en este juego es la percepción que el mundo tiene de Cuba y del bloqueo de los Estados Unidos en contra de la isla. "Hemos mandado a decir al gobierno estadounidense en privado y en público que estamos dispuestos a discutir todo -derechos humanos, libertad de prensa, prisioneros políticos, todo", dijo el presidente Raúl Castro. Cuando se lleve a cabo esta discusión, ¿quién tendrá la estatura moral más alta? Lo que aquí sigue es precisamente un examen más crítico de esta cuestión: de qué manera la Cuba revolucionaria se defiende de la "benevolencia" de los Estados Unidos que tan mala fama tiene. Para empezar, es un hecho que durante esta Cumbre, pese a que Obama recibió una buena bienvenida, la gran mayoría de líderes de Latinoamérica y del Caribe le urgieron terminar con el bloqueo a Cuba de manera rápida y sin precondiciones. También le expresaron un deseo virtualmente unánime de restaurar el estatus de Cuba en la OEA. En un momento dado el presidente de Bolivia, Evo Morales, llegó a declarar que él era un marxista-leninista y retó a la OEA a expulsar a su país por ello. El principal argumento de Morales fue que Washington no debe dictar el camino que Cuba ha de seguir. Irónicamente, el Washington Post en su edición del domingo, reportó las siguientes palabras dichas por Obama durante la Cumbre: "Cada una de nuestras naciones tiene el derecho de seguir su propio camino". Resulta curioso que esto no lo pueda reconocer en referencia a Cuba. Derechos Humanos Al comparar el tema de los derechos humanos entre Estados Unidos y Cuba es necesario tener en cuenta que la seguridad nacional de Cuba ha estado bajo un ataque constante por parte de los Estados Unidos desde el inicio de la revolución. El gobierno de Estados Unidos no tiene que vivir con la preocupación de tener a la fuerza extranjera más poderosa del mundo, apenas a 90 millas de sus costas, constantemente tratando de desestabilizarle y derrocarle. Cuba sí tiene que preocuparse por ello; EEUU es esa fuerza. Un método utilizado en contra de Cuba es el de sobornar a algunos de sus ciudadanos para servir al imperio en contra de su propio país. En un documento desclasificado de la CIA de octubre de 1961, bajo la autoría del entonces inspector de la CIA, Lyman Kirkpatrick, se dice que "La historia del Proyecto Cubano empieza en 1959" y delinea sus aspectos fundamentales: "a) La formación de una organización de exiliados cubanos…para dirigir actividades de oposición y proveer cobertura a las operaciones de la Agencia. b) Una ofensiva de propaganda en el nombre de la oposición. c) Creación dentro de Cuba de una colección y aparato de acción de inteligencia que responda a la dirección de la organización en el exilio. d) Desarrollo afuera de la isla de una pequeña fuerza paramilitar para ser introducida a Cuba con la intención de organizar, entrenar y dirigir grupos de resistencia". Estas actividades se mantienen en vigor hoy en día bajo el título "Programa Cuba", a cargo de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID por sus siglas en inglés). En cualquier lugar en el que existan dichas preocupaciones para la seguridad nacional, los países no pueden dar por un hecho la integridad de cada uno y todos sus ciudadanos. Sin embargo, organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional se rehúsan a añadir este factor a la complejidad del asunto a la hora de tratar el tema de los derechos humanos en Cuba o cualquier otro país que caiga víctima de las "estrategias mejoradas" para el cambio de regímenes propias del imperialismo. En respuesta a esto Cuba ha tenido que promulgar leyes diseñadas específicamente para evitar que sus ciudadanos apoyen y colaboren con la inmoral e internacionalmente rechazada Ley Helms-Burton (también conocida como The Cuban Liberty and Democratic Solidarity - Libertad - Act de 1996), que refuerza y extiende la aplicación del embargo inicial de los Estados Unidos a Cuba, para ser aplicado a compañías extranjeras que realicen comercio con la última. En efecto, esto transformó el embargo en un bloqueo de la isla, impidiendo así la importación de insumos para incluso las más básicas necesidades humanas. Esto se refuerza mediante el uso de algunos cubanos que se hacen pasar como disidentes políticos al tiempo que diseminan información falsa y engañosa a favor de los Estados Unidos y su fin de justificar el bloqueo. Cuando se considera la intersección que existe entre los derechos humanos y la justicia económica, la comparación entre Cuba y los Estados Unidos revela algunos contrastes muy fuertes que son interesantes. No se puede ignorar que a diferencia de lo que pasa en EEUU, Cuba ve la educación, la salud y el empleo como derechos y no como privilegios. Es de conocimiento común que Cuba provee educación gratuita, desde preescolar hasta niveles universitarios. Adicionalmente, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y la UNESCO, estos servicios prestados en Cuba se ubican entre los de mayor calidad en el mundo. En cambio, los Estados Unidos tienen muchas escuelas públicas terriblemente mal financiadas y con escasos recursos, especialmente en los barrios en los que la mayoría de los jóvenes son afroamericanos o de origen latino. El estado en el que se encuentran los servicios de salud en los Estados Unidos son famosos por su pobre calidad: se estima que 47 millones de ciudadanos no tienen seguro médico y otros 25 millones que cuentan con seguro están "sub-protegidos" por el mismo. Cuba ocupa el segundo puesto en alfabetización y educación en el mundo, con un notable 99.8%. Aunque los Estados Unidos ocupan el diecisieteavo lugar con un 99.0%, debe de entenderse que los niveles de alfabetización en este país son manipulados por medio de varias definiciones. El gobierno llama alfabetizados a individuos que pueden apenas leer unas dos mil palabras simples que aprendieron por medio de la vista en sus primeros cuatro años de escuela. Sin embargo, el estudio más exhaustivo acerca de la alfabetización en Estados Unidos que se ha realizado por el gobierno arguye que estos adultos son "funcionalmente analfabetos"; lo que quiere decir que no pueden leer lo suficientemente bien como para tener un buen trabajo. Aquel estudio se basó en entrevistas en profundidad realizadas a 26,700 adultos de 12 diferentes estados a lo largo y ancho de los Estados Unidos, estadísticamente equilibrados por edad, género, etnicidad, nivel de educación y ubicación territorial (urbana, suburbana o rural). Siendo una muestra representativa de la población estadounidense, entre el 21 y el 23% de los americanos no estuvieron en la capacidad de "ubicar información en el texto", "hacer inferencias básicas utilizando material impreso" o "integrar fácilmente piezas de información identificables". Otro estudio, de Jenkins Group, arrojó que millones de estadounidenses nunca leyeron algún otro libro después de haber salido del colegio. Aún así, ésta es reconocida como la nación más "desarrollada" del mundo. Un estudio patrocinado por el Banco Mundial describió la educación cubana de la siguiente manera: "sobresaliente: inscripción y participación universal; alfabetización adulta casi universal; representación femenina proporcional en casi todos los niveles -incluida la educación superior-; sólida base de entrenamiento científico -particularmente en química y medicina-; calidad pedagógica consistente; igualdad de oportunidades en educación básica –inclusive en zonas de mayor pobreza tanto rural como urbana-. En un reciente estudio regional de América Latina y el Caribe, Cuba se ubicó en el primer puesto en matemáticas y ciencias en todos los grados tanto entre hombres como entre mujeres. En muchos sentidos, pese al hecho de que su economía es aquella de un país en desarrollo, los colegios de Cuba son el equivalente a los colegios de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que es el club de de los países desarrollados. En lo que tiene que ver con la relación entre política exterior y educación, Cuba envía miles de doctores y profesores para asistir a los oprimidos en diferentes países del mundo. En contraste, Estados Unidos envía al exterior exponencialmente más soldados a "servir" como ocupantes o invasores que doctores y profesores. Usualmente la propaganda estadounidense reduce los derechos humanos a cosas como libertad de expresión y asociación. Pero, ¿qué sentido tiene la libertad de expresión cuando el Estado puede ignorar completamente a las personas pese a los más descarados abusos -como la guerra, imprecisiones electorales, racismo y otras inequidades? Ya mostramos más atrás que mucho de esto se hace con el propósito de publicitar mentiras acerca de la revolución cubana. El gobierno cubano ha negado constantemente, de manera enfática y persuasiva, que la libertad de expresión sea suprimida en este país. En una conferencia de prensa, en abril de 2003, el entonces ministro de relaciones exteriores, Felipe Pérez Roque, refutó las quejas de arrestos y condenas de 75 ciudadanos cubanos señalando que, "Se ha dicho que estos son prisioneros de consciencia cuyos cargos se han levantado por pensar o hablar, yo rechazo esta noción categóricamente. Lo que hemos juzgado acá son acciones y conductas consideradas crímenes por la ley. Nosotros acá no hemos juzgado las ideas. Nosotros ganamos batallas de ideas con ideas, tal y como José Martí lo apuntó, y somos bastante fuertes en el campo de las ideas. Nosotros castigamos acciones y conductas". Una cantidad innumerable de personas que visitan la isla -incluido el autor del presente artículo-, que han conocido cubanos que no tienen escrúpulos a la hora de criticar su país, puede corroborar esto. Y a diferencia de muchas dictaduras militares apoyadas por Estados Unidos, donde cientos de miles de personas han sido desaparecidas y asesinadas por los gobiernos, en Cuba no hay personas desaparecidas, asesinadas por el gobierno o arrestadas a altas horas de la madrugada con una capucha sobre su rostro. No obstante, en muchos países existen miles de casos sin resolver de personas desaparecidas durante gobiernos represivos que gozaron del apoyo de Washington. Barack Obama es sin duda una persona inteligente y bien informada: ¿Puede él ignorar estos hechos? Sea inteligente o no, el que los ignore no ayuda a nadie. La pena capital es también un asunto central a la hora de comparar la situación de los derechos humanos entre Cuba y Estados Unidos. Este último país registra 1158 ejecuciones desde 1976, 37 ocurridas en 2008 y 22 en lo que lleva del 2009. En Cuba hay una moratoria de la pena capital desde 2001; no obstante, se hizo una sola excepción en 2003 al sentenciar a tres hombres a pena de muerte por su participación en una serie de secuestros armados, instigados por los Estados Unidos, acompañados por amenazas abiertas en contra de Cuba. Las amenazas llegaban al punto de decir que "Cuba será el siguiente" después de la invasión de Estados Unidos en Irak. Aunque esta medida se considere un tanto severa y quizá algo desproporcionada, Cuba hizo uso de ella un caso que evidentemente suponía una amenaza a su seguridad nacional. En adición, no se puede olvidar que esto tuvo lugar en medio de un contexto más amplio que el editor ejecutivo del journal "Black Agenda Report", Glen Ford, caracterizó como "el espectro completo de crímenes internacionales en contra de la isla vecina: invasión, guerra biológica, incesante campaña de asesinatos y terror, y el embargo comercial más amplio del mundo". Cuando los Estados Unidos se refieren a "seguridad nacional" usualmente lo hacen aludiendo a la protección de sus intereses imperialistas en algún lugar del mundo. Pero nadie puede negar que Cuba tiene preocupaciones reales acerca de su seguridad nacional dados unos enemigos realmente poderosos. Cuando Barack Obama se refiere a los derechos humanos en Cuba, deja de lado e ignora las violaciones de los derechos de personas inocentes como Shawn Bell, Oscar Grany y, literalmente, otros miles de personas asesinadas por la policía y por las que el gobierno de los Estados Unidos nunca hizo justicia. Este tipo de cosas no ocurren en la Cuba revolucionaria. Democracia La principal razón que dan los Estados Unidos para justificar sus políticas hacia Cuba es la queja de que en Cuba no hay democracia, lo que al mirar los hechos aparece como una gran y evidente mentira, ahora repetida por Obama. Inclusive sin estar familiarizado con el sistema cubano, seguro él sabe que Estados Unidos tiene relaciones normales con países como China, Vietnam, incluso Arabia Saudita, países que no tienen partidos ni celebran elecciones. Así las cosas, ¿por qué Cuba recibe un tratamiento diferente? La edad para votar en Cuba es 16 años. Contrariamente a lo que se da por supuesto en Estados Unidos, Cuba celebra elecciones regulares -locales, municipales, provinciales y nacionales- que gozan de una participación ciudadana de entre el 90 y el 96%. Las estadísticas de los Estados Unidos, en contraste, muestran porcentajes cercanos al 30% en elecciones federales y al 50% en las presidenciales. Los candidatos Bush y Obama levemente elevaron estos números en las dos pasadas elecciones: 55% en 2004 y 57% en 2008. También ha de tenerse en cuenta que las estadísticas de los Estados Unidos son un tanto desorientadoras en tanto sólo consideran a aquellos registrados para votar y no al total de los ciudadanos. Del otro lado, tenemos las estadísticas de Cuba que están basadas en la población que está en edad de votar. La fortaleza de una democracia tiene que ver también con cuán educada e informada está la población. Una comparación en materia de educación entre estos dos países ya se hizo. No está de más recordar que, mientras la población cubana es una de las más informadas y políticamente astutas del mundo, la estadounidense es notoria por ser políticamente la más ignorante del mundo. Por otra parte, los cubanos tienen derecho a referendos nacionales, derecho del que no gozan todos los estados de la Unión Americana. Aunque las personas no votan directamente por el presidente, sí eligen de manera directa a la Asamblea Nacional Cubana, cuerpo que elige al presidente. Contrariamente a lo que muchos piensan, los estadounidenses tampoco eligen directamente a su presidente. La razón de ser del Colegio Electoral de los Estados Unidos es asegurarse que los votantes no elijan directamente al presidente. Sumado a ello, si incluimos en la ecuación el tema del financiamiento de las campañas, al lado del proceso de nominación por parte de los dos partidos monopólicos, encontraremos que en Estados Unidos, existe aún menos democracia. En tanto la Asamblea Nacional de Cuba es elegida directamente por las personas, si los cubanos, que son personas inteligentes y astutas políticamente, no hubiesen querido a Fidel Castro como presidente por todos estos años, fácilmente hubiesen encontrado la manera de contar con una Asamblea Nacional que no lo hubiese re-elegido. El puesto de presidente en Cuba no tiene límites temporales establecidos en la Constitución y por ello a Fidel le fue posible liderar el país por tanto tiempo. Aunque las concepciones occidentales encuentran los términos indefinidos como señales antidemocráticas, ello podría inclusive ser considerado y argumentado como una medida aún más democrática. Con esta medida las personas, por ejemplo, pueden poner en práctica el viejo refrán "si no está roto, para qué arreglarlo". La Asamblea Nacional de Cuba es equivalente a la Casa de Representantes y al Senado de los Estados Unidos pero no está compuesta sólo por representantes de cada área geográfica. Está compuesta por representantes de todos los sectores de la sociedad, tales como las mujeres, los jóvenes, los trabajadores, etc. El gobierno de los Estados Unidos no cuenta con dicha representación. Aunque Cuba es usualmente identificada y referida como una dictadura controlada exclusivamente por Fidel Castro, el puesto presidencial, ahora ocupado por su hermano Raúl, goza de menos poder que aquel del presidente de los Estados Unidos. El presidente de Cuba no puede elegir los ministros de su gabinete. El presidente de Cuba no tiene poder de veto en las decisiones de la Asamblea. El prescíndete de los EEUU sí. Contrario a lo que comúnmente se piensa fuera de Cuba, el proceso político en Cuba no se hace en nombre del Partido Comunista de Cuba o de cualquier otra organización política o social. Esto quiere decir que para postularse a cualquier puesto gubernamental en Cuba no se requiere ser miembro del Partido. Existe tanta información incorrecta acerca de la democracia en Cuba, o de la supuesta ausencia de esta, que tratar este tema de manera exhaustiva nos tomaría libros enteros. Presos Políticos Mucho se ha dicho acerca de los presos políticos en Cuba. La manera en que el tema es tratado por los oficiales del gobierno estadounidense y por los medios de comunicación, llevaría a pensar que en los Estados Unidos no hay presos políticos. ¿Cuánto se ha hablado públicamente acerca de la liberación, o por lo menos de un juicio justo, para Mumia Abu Jamal? Leonard Peltier, encausado por la paz como parte del American Indian Movement, lleva 32 años languideciendo en la cárcel, mientras llamados por su liberación provienen de todas las esquinas del mundo. Por lo menos hay 70 presos políticos en los Estados Unidos, y hay especulaciones que este número puede ascender incluso al doble. Sin embargo, en Cuba, aquellos llamados presos políticos o presos de consciencia, han sido condenados por las cortes cubanas por traición. La evidencia y los procedimientos del juicio se han hecho de manera abierta al público. Como todos los países, Cuba cuenta con leyes en contra de la traición. Pero a diferencia de gran parte de los países. Cuba tiene el desafío impuesto por las leyes estadounidenses creadas en contra ellos, leyes que fueron diseñadas para ahogar al país en la sumisión. Sin duda esto supone violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y una ofensa al derecho de libre determinación de la nación de Cuba. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha condenado constantemente el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba, bloqueo que en las votaciones sólo ha contado con el apoyo de Estados Unidos, Israel y algunos terceros países. Respondiendo a esta situación, Cuba ha promulgado leyes para dirigirse a los Estados Unidos, tales como la Ley. 88 "De Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba". El artículo 6.1 de esta ley estipula que "El que acumule, reproduzca o difunda, material de carácter subversivo del Gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o de cualquier entidad extranjera, para apoyar los objetivos de la Ley Helms-Burton, el bloqueo y la guerra económica contra nuestro pueblo, encaminados a quebrantar el orden interno, desestabilizar el país y liquidar al Estado Socialista y la independencia de Cuba, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años o multa de tres mil a cinco mil cuotas, o ambas". Así las cosas, criticar a Cuba por el manejo que le da a sus "presos políticos", es castrar el derecho que tiene este país de defenderse ante los perversos e inmorales métodos del gobierno de los Estados Unidos. Conclusión Es una gran lástima que la administración de Obama no anteponga una defensa de principio con respecto a uno de los casos más importantes e históricos en EEUU: el de los Cinco Cubanos hechos prisioneros y el de los 12 amici curiae. El hecho de que EEUU finalmente haya realizado cargos en contra del criminal entrenado por la CIA, Luis Posada Carriles, indica en favor de quien se inclina la batalla de las ideas, aunque sea tan solo por el crimen menor de haber mentido. Debería ser obvio que el arma más poderosa en la batalla de las ideas es la aplicación real de los principios humanistas y no sólo hacer eco de su retórica. Cuando una nación asume autoridad moral sobre otra, uno debe esperar honestidad y el ejercicio de políticas, tanto domésticas como exteriores, basadas en la justicia. Distinto a lo que uno pueda esperar de Barack Obama, y a diferencia de lo que de hecho se practica en los Estados Unidos, Cuba le da prioridad a las personas por encima de los intereses privados y de lucro, tanto en la arena nacional como en la internacional. Esto salta rápidamente a la luz con una somera revisión. (*) Traducción: Juan Masullo J. y Manuel Pérez Rocha.