Pensamiento Crítico

La Constituyente y el deber patrio en Honduras

Por Víctor Manuel Ramos | Diario Tiempo, Honduras. | 13 Mayo 2010
Exigir una constituyente no es traición a la patria, querido Nery Alexis Gaitán. ¿Por qué podría serlo? ¿No te parece que estás siendo más papista que el Papa? El mismo (Porfirio) Lobo (dictador de Honduras), en sus declaraciones, ha reconocido que el pueblo es soberano y que "ninguna generación puede imponerle a otra un marco por el cual no se puede mover". La actual Constitución hondureña ya demostró no estar a la altura de las exigencias del pueblo, es verdad que contempla todos los aspectos que tú, Nery Alexis, señalas: salud, educación, seguridad, inversión de capital nacional y extranjero, libertad de expresión, etc., etc. Todo esto es verdad en el papal. Pues, sólo un ingenuo puede creer en estos cuentos de hadas de nuestra carta magna. Voy a abrirte los ojos en algunos aspectos: Salud. En muy probable que no has tenido en tus manos los indicadores de salud de nuestro país y por eso mismo te recomiendo informarte en el reporte anual de la UNICEF, El estado mundial de la infancia, para que veas el sitio de deshonor que tenemos en el mundo a causa del incumplimiento, por parte del Estado de Honduras, de su responsabilidad de velar por la salud y la vida de los infantes y los jóvenes y sus madres. Eso no ocurre en Cuba, país situado, por sus cifras, en uno de los primeros lugares del mundo, en relación con este asunto. Y no sigo porque quizás también no has visitado el Hospital Escuela, el Dr. Carlos Medina ha vivido en él pero ignora igualmente esa indignante realidad, que es una vergüenza como institución sanitaria y en donde los pobres reciben carencias y hasta maltrato humano. Y en la misma condición está el Seguro Social: en su farmacia sólo entregan "no hay; venga la próxima semana". La Constitución sólo protege a los que van al Honduras Medical Center (así, en inglés). Educación. Nery Alexis, tú sabes perfectamente que esta democracia que tanto defiendes ha sido un fracaso en su tarea fundamental de educar al pueblo. Quisiera que vinieras por mi aula, a mi asignatura de Neuroanatomía, para los estudiantes del III año de medicina de la UNAH, y te enteres de que estos chicos no saben ni siquiera leer ni escribir. Y mantener al pueblo en la ignorancia ha sido una estrategia de la oligarquía que ejerce esta democracia tuya, porque no es la democracia del pueblo, y, al fin de cuentas ni tuya, porque tú mismo eres víctima, así que rectifico, esta democracia de la oligarquía. Esta incapacidad ha conducido a que el sistema educativo nacional se esté poniendo en manos de agrupaciones mercantilistas y fundamentalistas, destinadas a burlar el precepto constitucional de que la educación debe ser laica. Relaciones laborales. Sabes perfectamente que sí hay relaciones laborales, éstas no son armoniosas, precisamente porque a gran parte de los empresarios, hay excepciones, por supuesto, poco les importa que sus trabajadores vivan una vida digna, con la satisfacción plena de sus más primarias necesidades humanas (fíjate que digo primarias, es decir que estos miserables nunca podrán aspirar a ir a escuchar una sinfónica o a deleitarse con una ópera, o a leer un libro de poesía mío o de los cuentos tuyos). Además, bien sabes que aquí tienen más privilegios los empresarios transnacionales que los pequeños del lar. Por eso se han apoderado de los negocios telefónicos, despojando a Hondutel de los negocios de la producción de energía, despojando a la ENEE de los negocios del agua, despojando al SANAA de los minerales del país, dejándonos sólo despojos; de la benemérita Lotería Nacional que apoya a la infancia; de los bosques, de la banca, de la mano de obra explotada sin garantías en las maquilas; de los aeropuertos,… Todo a contrapelo de lo que dice la Constitución. Libertad de expresión. Aquí, Nery, sí que pusiste el dedo en la llaga. ¿Cuántos periodistas van asesinados en este período de crisis política generada por el golpe de Estado? ¿Cuántos más hay amenazados de muerte? ¿Cuántos crímenes impunes en contra de la libertad de expresión tales como el cierre de Radio Globo, de Cholusat Sur y de Radio Progreso? Hoy en día, precisamente, se está pidiendo la demolición de la casita en que opera la emisora comunitaria de Zacate Grande, porque ha sido edificada en los predios de Miguel Facussé que se ha adueñado, al parecer, de todo el país, porque es propietario del Norte, del Sur, del Oriente y del Occidente, y todo comprado, mediante mañas, con el dinero que amasó estafando al pueblo a través de Conadi. Se acusa a esos pobladores de abusar del espectro radial hondureño al que parece sólo tiene derecho Ferrari, a pesar de que la Constitución dice que el espacio es patrimonio del Estado, y por tanto del pueblo. Además lee La Tribuna, El Heraldo, La Prensa y escucha a Televicentro y verás que ahí lo que se difunde es la mentira. El lema de El Heraldo debe ser: La maldad en sus manos. La Constitución, además, Nery, y eso lo olvidas en tu artículo, garantiza la vida. Y eso bien sabes que es, precisamente, la más grande mentira de esa biblia hondureña a la cual veneras. ¿Cuántos asesinatos y torturas han cometido los militares y los policías hondureños entre los manifestantes en contra del golpe de Estado? Todo esto a pesar de que la Constitución es muy clara al afirmar que el pueblo es el soberano y que tiene derecho a la insurrección. Pareciera que coincides con las atroces afirmaciones de Juan Ramón Martínez quien afirma que en Honduras, después del golpe de Estado, hubo algunos "resultados dolorosos, eso sí, pero sin las dimensiones de lo ocurrido en otros países". Nery Alexis, pero ¿qué es esto? Hace falta que asesinen a todo el pueblo para que la tragedia adquiera las dimensiones de lo ocurrido en otros países para que este Estado se sienta culpable. No te menciono los nombres de esos hondureños que perdieron su vida en manos de los militares y los policías enfrentados en contra del pueblo para no provocarte insomnio, si es que aún te queda alguna sensibilidad. Tú hablas del plebiscito y el referéndum y sabes que esta figura fue reglamentada a matacaballo para oponerla a la intención de Zelaya de consultar al pueblo si quería o no una urna para decidir sobre una constituyente. Además, sabes que esas figuras son también papel mojado y sólo permiten consultar lo que a la burguesía le conviene que consulten al pueblo, pero no sobre los asuntos esenciales de la vida del país y su pueblo. Tú insistes en el sistema democrático que hemos elegido los hondureños y luego caes en la contradicción al negarle al pueblo la posibilidad de tomar otra elección. ¿Quién te da esa autoridad? ¿No ves que el clamor popular es por el cambio? Ya no queremos una democracia representativa que nunca nos ha representado, queremos una democracia participativa, que nos permita decidir nuestro propio destino como nación, no queremos que nos sigan representando quienes no son nuestros representantes. Queremos que el pueblo sea quien decide y no que otros sigan decidiendo en contra de él. Queremos, Nery Alexis, una democracia auténtica, no la caricatura que ahora tenemos. Y en eso la mayoría de los hondureños y el mundo estamos empatados. Abre bien los ojos, para que lo veas. Eso sólo será posible con una Asamblea Nacional Constituyente en la que el pueblo, por fin, decida. Nuestra Constitución, Nery Alexis, ha sido violada cuantas veces ha querido la oligarquía. Uno de sus miembros ha afirmado que: "Hay que violarla cuantas veces sea necesario". Pero esto sólo lo pueden hacer los miembros de la oligarquía que nos gobierna. La violó ROSUCO al proponer a Los Estados Unidos que nos aceptara como protectorado y al respaldar al criminal de Álvarez Martínez en sus fechorías en contra del pueblo (quizá esa tragedia que vivió Honduras tampoco tenga la dimensión de lo ocurrido en otros países, como reclama Juan Ramón Martínez, para que nos pongamos a llorar). La violó al querer cambiar la Constitución, precisamente los artículos pétreos, y, como ves, no está preso. La violó muchas veces más. Azcona violó la Constitución permitiendo la intervención de un país extranjero en contra de Nicaragua utilizando el territorio nacional sin permiso del Congreso. La violó al hacerse elegir presidente de Honduras, a pesar de ser español y no hondureño de nacimiento como lo pide la Constitución. La violó cuando permitió que una policía extranjera viniera a capturar y a secuestrar a un hondureño, que en verdad era un delincuente pero que debió ser juzgado aquí en Honduras. Y, como ves, no fue a la cárcel. La violó muchas veces más. Rafael Leonardo Callejas violó la Constitución al hacer del erario público un festín que repartió entre sus cuentas bancarias y las de sus allegados. La violó al meternos, en contra de la voluntad del pueblo, en el río turbulento del neoliberalismo y al entregar la telefonía celular a una transnacional, en vez de fortalecer a Hondutel, tal era su deber como representante del pueblo. La violó con los contratos corruptos para la compra de energía térmica, afectando a la ENEE. La violó muchas veces más. Recordarás, la justicia perversa de este país, la que garantiza la Constitución, lo liberó de toda culpa en forma amañada. Nunca fue a la cárcel. Ahora, incluso se atreve a aparecer como adalid de la honestidad. La violó muchas veces más. Carlos Roberto Flores violó la Constitución al presionar a Rafael Pineda Ponce a que inscribiera como candidato a Presidente a Ricardo Maduro, a pesar de que éste es panameño y no hondureño. Así lo testifican los abogados Quezada y Corea en su libro: Maduro Joest es panameño. La violó muchas veces más. Tampoco está en la cárcel. Ricardo Maduro violó la Constitución al hacerse el santandereano de Jalisco, de manera fraudulenta, apareciendo como hondureño, a pesar de ser realmente panameño. Con este engaño, tolerado por Carlos Flores, fue electo Presidente de Honduras, con lo que cometió otra grave violación a la Constitución. La violó muchas veces más. Y tampoco está en la cárcel. Manuel Zelaya Rosales no violó la Constitución. A lo mejor la quiso violar, pero no cometió el delito. Simplemente se proponía hacer una consulta para saber si el pueblo quería una cuarta urna para decidir si se convocaba o no a una Constituyente. Él no planteó nunca perpetuarse en el poder, como tú lo afirmas, y tú sabes que eso no es cierto pues, según te he oído, tú mismo le redactabas los discursos, de tal manera que en lo que decía había mucho de tu pensamiento. Lo que sí quería Zelaya era una nueva democracia, que garantizara de verdad los derechos inalienables de los derechos humanos, que no se garantizan en esta democracia que tú defiendes, como te lo he demostrado en mi artículo anterior. Por eso, a él, sí lo quieren meter en la cárcel. Pero la verdad es que lo quisieran ver en chirona porque saben que si vuelve el pueblo se volcará y podría reinstalarlo en la Presidencia. Quienes sí violaron la Constitución fueron Micheletti, Romeo Vásquez, el Fiscal General, la Corte Suprema de Justicia, el señor Saavedra, los diputados al Congreso Nacional, los militares, los policías, el Comisionado de los Derechos Humanos, todos ellos al romper el orden constitucional, el pasado 28 de junio. Y la siguieron violando en muchas oportunidades más, violentando los derechos humanos que garantiza, precisamente, la Constitución. Y como ves, no están presos tampoco. El pueblo hondureño salió a las calles a defender su derecho a la insurrección, a defender la Constitución y fue reprimido a toletazos, con gases lacrimógenos, con el ejército envalentonado en contra de la población indefensa (cobarde contra el enemigo extranjero: recuerden la guerra con El Salvador y la guerra sucia en contra de Nicaragua), con persecución, con asesinatos. Los asesinados fueron unos pocos revoltosos como para convertir esto en una tragedia, según Juan Ramón Martínez. Y ves cuánto ha pasado desde el 28 de junio y las cosas no se arreglan como quiere la burguesía. Todo esto porque el pueblo ha dicho basta. Y con el pueblo está la opinión pública mundial. Ahí tienes el ejemplo del rechazo que Lobo recibirá si se atreve a ir a Madrid. Nery Alexis, quienes estamos en las calles no somos traidores a la Patria, porque la Patria también es nuestra, que somos los más; no sólo de la oligarquía, que son los menos. Examina tus escritos y descubre quién realmente está en una posición de traición a la patria. Y no te equivoques, nadie nos financia. La desgracia de los golpistas es que no calcularon bien y terminaron, con su torpeza, abriendo los ojos del pueblo. Para que les saques del apuro te ponen a ti a decir mentiras. Los que estamos por la refundación de Honduras no somos vándalos. Tú sabes quienes han actuado con vandalismo en estas circunstancias. Lo sabes perfectamente. Vuelve los ojos a Hondutel y los verás ahí refugiados impunemente; o a los cuarteles, ahí los encontrarás agazapados cobardemente, acorazados en puestos de deshonrosa menor jerarquía. ¿A qué ética te refieres, Nery Alexis?, ¿a qué moral? Es que no ves que sin que Chávez pensara en existir, ya el pueblo hondureño estaba agobiado por la pobreza y la miseria, gracias a la democracia que tú santificas. Por eso, te invito a que te sumes, a que digamos JUNTOS: no a los golpistas y sí a la refundación del país mediante una nueva democracia participativa. Aquí está tu puesto y no en donde estás ahora, pienso yo.