Pensamiento Crítico

Crónicas zapatistas

None | 12 Febrero 2006

Jalapa del Marques, Oaxaca, 7 de febrero. Unión Hidalgo, Juchitán, San Blas Atempa, el penal de Tehuantepec, Jalapa del Marqués. La marcha oaxaqueña de la otra campaña avanza con rapidez e intensidad. Hoy dejó atrás la región istmeña y continuó su seguimiento de esa terrible línea roja de injusticia, desmembramiento y desigualdad que transcurre en el México que no se ve, y mucho menos en temporada prelectoral.

Esta mañana, el subcomandante Marcos ingresó por segunda ocasión a una cárcel mexicana a visitar presos políticos. Esta vez se trató de los cinco detenidos en enero de 2005, después de la rebelión electoral en San Blas Atempa, adonde anoche visitó el Ayuntamiento Popular y habló ante una aguerrida multitud zapoteca sobre la autonomía y la defensa de los gobiernos conquistados por el pueblo.

En sus intervenciones recientes, el delegado Zero ha destacado la descomposición de las izquierdas "históricas " (el término es del reportero), como aquella que dio la alternativa en Juchitán, fue fundadora del PRD y evolucionó a nuevo cacicazgo, que se afianzaría al abrazar la dirigencia de Cocei los programas y designios de Carlos Salinas de Gortari desde 1993. Y el EZLN sirve de termómetro de ese desengaño, como expresó el subcomandante Marcos ayer en la plaza de dicha ciudad. Recordó su anterior paso por ahí, en enero de 2001:

"Muchos dirigentes políticos nos dijeron con su palabra que iban a apoyar nuestra lucha porque era la misma del pueblo juchiteco y los pueblos indios del Istmo y de Oaxaca. Hubo cantos, hubo baile, hubo fiesta. Nosotros creímos que tenían palabra, creímos en ellos creyendo también en el pueblo de Juchitán.

"Nos fuimos y seguimos nuestra marcha hasta la ciudad de México para demandar el reconocimiento de los derechos y la cultura indígenas. No sólo de los indígenas zapatistas, sino de todos los pueblos indios de México. Entre ellos, los pueblos indios que le han dado dignidad y valor a las tierras de Oaxaca. Nos regresamos, y al regreso nos recibieron en la Casa de la Cultura de Juchitán. Otra vez fiesta, saludos, cantos.

"Lo que pasó, ya lo conocen. La clase política mexicana, el PRI, el PAN, el PRD, se pusieron de acuerdo y echaron atrás el compromiso de reconocer los derechos y la cultura indígenas. Años de guerra y de sufrimiento, años de resistencia y la más grande movilización nacional que ha tenido este país en los últimos años fueron despreciados por la clase política y aprobaron una ley que no es la que queríamos como pueblos indios.

"Volvimos a las montañas y empezamos a caminar ahí según nuestra idea de la autonomía y la independencia." Relató el ataque de perredistas a zapatistas en Zinacantán. "Esperamos a ver si Juchitán dice algo... y Juchitán calló. Una y otra vez hemos sufrido agresiones y hasta ahora, antes de salir para acá, nos dimos cuenta que el Juchitán que callaba no era el Juchitán de abajo, el de la izquierda. No era el Juchitán rebelde y digno, el que está ahora escuchándonos. Entonces entendimos que el Juchitán que nos traicionó fue el de arriba."

Frente al ayuntamiento juchiteco lo escucharon unas mil 500 personas. "Una gran rebelión que ya empieza con un viento que se levanta en el sureste y que ahora está pasando por Juchitán con la pregunta de si van a estar con nosotros o van a seguir mirando para arriba. Nosotros pensamos que lo que necesitamos, lo que merecemos, lo tenemos que tomar con nuestras manos. El rumbo de la otra campaña es que desaparezcan los ricos propietarios y la clase política que los sirve, y que nosotros tomemos en nuestras manos nuestro destino, formemos los gobiernos y las leyes que necesitamos. Que como campesinos tomemos la tierra, como obreros tomemos las fábricas, como estudiantes y maestros tomemos las escuelas, las calles, los campos y las montañas, porque lo que se está uniendo en este movimiento no son líderes, sino la gente que está haciendo que las cosas caminen."

Un orador adherente a la Sexta declaración de la selva Lacandona había preguntado antes a la multitud en la plaza central: "Paisanos, ¿quiénes son ahora los más ricos, sino esos que aseguraron defendernos y representarnos en la Cocei y el PRD? Y si no es verdad, paisanos, escúpanme en la cara".

Posteriormente, Marcos se dirigió a Jalapa del Marqués, donde pasó la noche, y esta mañana sostuvo una reunión con adherentes a la Sexta. Este es un poblado de desplazados por la contigua presa Juárez. Jalapa Viejo quedó inundado para siempre y sus hijos viven hoy en un sitio sin historia. Van hacia delante sólo pertrechados con su memoria.

Mensaje de Ramona a las mujeres de Tehuantepec

"La comandanta Ramona, que hace unos días murió, me pidió especialmente que buscara a la mujer indígena del Istmo. Me dijo búscala a ella que tiene el cabello blanco, a la que es joven y lleva el color y el amor en la falda y en los labios. Busca a la niña, que lleva en la luz morena de sus ojos la admiración por su pueblo que lucha. Busca a la mujer indígena, ella va a entender. Y me dijo que llamara a la mujer indígena de la cintura de este país", había expresado el delegado Zero en Boca de Monte (San Juan Guichicovi) ante varios miles de indígenas que lo recibieron con gran generosidad la noche de este domingo.

"Busca a esa mujer y dile que la larga noche de dolor que llevamos puede terminar ya o puede volverse otra vez una gran pesadilla. Cuéntale que el poderoso y el que lo sirve quiere cortar nuestro país por esa cintura. Cuéntale que hay un plan, un proyecto, para convertir el color, la dignidad y la rebeldía de la mujer del Istmo en un páramo, en un desierto. Dile que hay un plan para que el gris del concreto y del dinero apague para siempre el color que adorna su vestido para acallar para siempre el canto que habla en sus labios.

"Cuéntale lo que va a pasar si esa pesadilla llega, en el Istmo va a haber carreteras, ferrocarril, maquilas, prostíbulos, gasolineras, cantinas, expendios de drogas, grandes hoteles, grandes oficinas. No se va a respetar la propiedad ejidal, se va a vender; no se va a respetar la propiedad comunal, se va a comprar; no va a haber respeto para el trabajo de los campesinos, van a ser despojados de sus tierras; no va a haber respeto para los derechos y la cultura indígena, se van a pisotear como hace 500 años, pero ahora para siempre."

En referencia, que sólo en un acto posterior haría explícita, a Andrés Manuel López Obrador, el delegado Zero añadió a la mujer tehuana: "Dile que el poderoso y quien lo sirve tiene un nombre para este plan de muerte y se llama 'Plan transístmico'; es parte del programa de gobierno de uno de los candidatos a la Presidencia de la República. Si él llega, o cualquiera de los otros que llegue, su plan no es el Puebla–Panamá, pero lo mismo con otro nombre.

"Dile que si ella cae, que si ella se rinde, que si ella es derrotada, vamos a quedar muy solas todas, las que vivimos de este lado de la historia. Pídele que no deje que su hombre agarre otro camino, que no rinda su dignidad, que no venda por el color de una papeleta electoral, que no venda el Istmo.

"El futuro que nos espera si dejamos que esa noche llegue es que nosotras, las mujeres, dijo, seremos prostitutas o sirvientas. Nuestros hombres serán mozos o tendrán que irse a otras tierras. No habrá ya pueblos indios en el Istmo o en el sureste. Pídeles que no dejen que partan nuestra historia y no dejen que destrocen nuestro corazón.

"El plan del poderoso allá arriba y del que lo sirve en el cambio de gobierno es crear otra frontera que asegure a los gringos que estén tranquilos. La frontera se va a correr del río Bravo al Istmo. Ese es su plan. Se los pueden endulzar, se los pueden cambiar de color, pero ese es el plan. Necesitamos de ustedes.

"Porque hay allá arriba, en los tres candidatos principales a la Presidencia, en los tres, el proyecto de destruir el Istmo, de destruir su organización social, a toda la gente que está aquí, y levantar un muro de carreteras, de oficinas, de prostíbulos, de grandes hoteles." Ese muro, dijo, separará no sólo el sur del norte de México, "sino también para hacer otro tapón para nuestros compañeros y compañeras de Centroamérica que están buscando trabajo en otro lado.

"Los grandes poderosos de Norteamérica, de acuerdo con los ricos que están acá en México, han decidido que hay que cortar el país y dejar fuera a los pobres del sureste. Nosotros tenemos que decidir si dejamos que eso siga y signifique nuestra derrota ahora sí definitiva, después de 500 años de estar resistiendo, o de una vez vamos a decir ya basta."

Marcos remató ante unos 4 mil mixes, zapotecos, chatinos, zoques y huaves: "Lo que estamos haciendo no es un movimiento cualquiera, es una rebelión profunda".

La injusticia en México "tiene el nombre de cada preso político", asegura Marcos

Santa María Ixcotel, Oaxaca, 8 de febrero. "Hay que ponerle nombre a la injusticia en México y el nombre es el de cada uno de ustedes", dijo hoy el subcomandante Marcos a los "presos políticos" oaxaqueños, cuando la otra campaña ingresó a uno de los penales más tristemente célebres del país, donde muchos hombres y mujeres han enfrentado y enfrentan el infierno de la reclusión por razones políticas. Especialmente si son indígenas, como los 16 reos que se reunieron con el delegado Zero.

Los indígenas de la región Loxicha son víctimas de una de las mayores ignominias judiciales del lapso zedillista–foxista. Agustín Luna Valencia, quien era presidente municipal por usos y costumbres de su pueblo cuando fue detenido con gran violencia, dijo: "la situación que estamos viviendo es difícil, pero seguiremos resistiendo hasta lograr nuestra libertad. Fuimos acusados por delitos del orden federal y una supuesta relación con el grupo armado EPR. Pero con certeza les digo que no pertenecemos a ningún grupo armado ni hemos participado en los actos que nos acusa el gobierno. Por ser pobres entre los más pobres es que nos han castigado. El delito que sí reconocemos es exigir a las autoridades mejor desarrollo en nuestras comunidades".

Aquí se puso de relieve la injusticia quintaesencial de sus casos. La más escandalosa sin duda es la de Juan Díaz Gómez, zoque, casi monolingüe de Villa de Acala, Chiapas, quien lleva una década aquí adentro sin motivo alguno. Sin traductor. Lo mismo podría estar preso en Africa. La misma extrañeza. El mismo absurdo total. Su desgracia: ir caminando por las calles de Huatulco (adonde llegó en busca de trabajo) en los días posteriores al ataque del EPR en ese centro turístico. La operación mental "indio–chiapaneco–culpable" bastó a las autoridades. Desde entonces, la defensa de los loxichas lo ha sumado a su grupo. Pero sigue preso.

Pedro Castillo Aragón, del Comité de Defensa Ciudadana del Istmo, acusado de delitos que no cometió, se sumó ya a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, y anunció que realizará actividades de resistencia y protesta en el contexto de la otra campaña: "no nos vamos a rendir, no nos vamos a doblar, así como nos enseñaron los compañeros zapatistas".

Isabel Almaraz Martínez, una joven loxicha, dijo: "tengo tres años ocho meses de estar presa aquí por delitos que no cometí. Mi papá también fue colaborador del municipio. El también fue detenido, torturado. Mi esposo es un perseguido político, y porque a él no lo detuvieron me detuvieron a mí".

Abraham Ramírez Vázquez, del Comité por la Defensa de los Derechos Indígenas de la comunidad de Santiago Xanica y miembro de COMPA, manifestó: "Estamos en esta campaña como siempre hemos estado con los zapatistas, desde que salieron a la luz pública. Nuestro delito ha sido reclamar nuestros derechos, la autonomía de nuestros pueblos, la conservación de nuestra lengua y los recursos naturales. Compañeros zapatistas, así como ustedes han luchado, también nosotros vamos a levantar la voz y con la frente alta vamos a reclamar nuestros derechos".

Otro loxicha, Fortino Enríquez Hernández, dijo: "no hemos desmayado, no hemos bajado la cabeza. Desde este lugar hemos hecho huelgas, ruedas de prensa y lo posible para demostrarle al gobierno que somos inocentes. Nuestros hijos están abandonados por culpa del gobierno". Para confirmarlo, afuera del penal dos niños solitarios sostenían una cartulina ante los fotógrafos: "Queremos la libertad de nuestro papá".

Por lo demás, aún hay más de 70 órdenes de aprehensión pendientes y siguen las ejecuciones extrajudiciales. En los tres años recientes van más de 20 asesinatos en Loxichas, cometidos por los paramilitares que asuelan impunemente la región. Sólo en lo que va de este sexenio han detenido a 10 indígenas loxichas con expedientes prefabricados. Hay quienes llegan a tener cuatro expedientes.

Después de escucharlos, el subcomandante Marcos les dijo: "toda la gente que está presa por una manera de pensar que tiene que ver con la justicia es nuestro compañero. Ningún país se puede decir democrático y libre si tiene presos y presas por el delito de pensar diferente. De las historias que contaron está lleno el país. Ustedes son un ejemplo de dignidad. No vamos a dejarlos solos. Esa puerta se tiene que abrir. Tiene que salir la gente injustamente presa, y entrar los grandes políticos y empresarios que están cometiendo los crímenes. El crimen de destruir este país. Se nos hace grande el corazón con esa firmeza que escuchamos. Afuera hay gente que piensa igual que ustedes. Vamos a cambiar todo, también el sistema penitenciario".

Al salir del penal, Marcos se dirigió a unas 300 personas reunidas allí y anunció: "Vamos a llevar estos casos y otros a los tribunales internacionales, de tal forma que se acabe con esa imagen falsa de que en México no está pasando nada, y cada vez que un representante del gobierno mexicano se ponga de pie y pida la palabra en algún foro internacional, junto con él se levante la sombra de los presos políticos".

Destruir la comunidad indígena, objetivo del capital trasnacional

Guelatao, Oaxaca 8 de febrero. "Mëda'k na' muk" (vamos todos, en zapoteco) es lo que se lee arriba de las autoridades indígenas de la Sierra de Juárez y del subcomandante Marcos, quienes presiden la reunión de la otra campaña con representantes de los pueblos mixe, zapoteco y chinanteco, quienes dicen en un documento conjunto cuya lectura abre la sesión: "Destruir la comunidad indígena es un objetivo del gran capital trasnacional. Los indios les estorbamos. El capitalismo neoliberal es nuestro enemigo al tratar de convertir a nuestra madre tierra y a sus hijos en mercancías que se compran y se venden", expresa el documento.

Salomón Maximino Emeterio, de Servicios del Pueblo Mixe (Ser), lee: "Los hombres y mujeres del EZLN nos enseñaron a revalorar nuestras raíces y a fortalecer nuestro sentido de futuro. Pese a nuestra voluntad y nuestro empeño de buscar reconocimiento, quienes han detentado el poder y el dinero en este país nunca nos vieron, nunca nos escucharon, nunca nos dieron un lugar en esta patria".

Hoy se encuentran aquí diversas autoridades municipales y tradicionales de los pueblos serranos. Anoche mismo, el ayuntamiento de Guelatao en pleno había recibido al subcomandante Marcos en su elegante sala de cabildo (todo un altar a Benito Juárez, oriundo de este pueblo). Ahora, los representantes de los pueblos y las luchas más notables en Oaxaca en décadas recientes asentaron ante el delegado Zero: "Ustedes nos dieron un sentido de futuro y dieron amplitud y visualidad a las demandas indias. Sin ustedes, nuestra voz y nuestra palabra nunca hubieran logrado un lugar en este país. Con ustedes lo logramos. Por eso, en el marco de la otra campaña no hemos dudado en poner en manos de ustedes y de los 'otros' que representan ustedes, nuestras demandas y preocupaciones".

El documento, producto del concurrido foro regional celebrado este lunes aquí mismo, afirma los siglos y décadas de resistencia, que han servido a los pueblos de la serranía oaxaqueña para "construir sueños y aspiraciones". Recuerda que en la década de los setenta "emprendimos los procesos de autonomía que hoy nos mantienen en pie. En esta tierra se reivindicó el reconocimiento de nuestras normas propias para nombrar y elegir a nuestro gobierno indígena independientemente de los partidos políticos. Aquí se han combatido los cacicazgos partidistas, se han afrontado los graves problemas de despojo de nuestras tierras, territorios y recursos naturales, los problemas agrarios y los procesos de individualización y mercantilización. Aquí iniciamos una revisión de la política cultural y educativa etnocida del Estado".

Hablan luego otros representantes. Joel Aquino, reconocido líder de Yalalag y maestro de lucha de varias generaciones, a quien Marcos saludó anoche con un abrazo y diciéndole "eres un chingón", cuenta las experiencias de la Asamblea de Autoridades Zapotecas y Chontales de la Sierra Norte, Ser y las comunidades zapotecas, y explica por qué aquí se entendió desde el principio el significado del levantamiento zapatista. "Fue como una candela que sirve para iluminar nuestro camino." También afirmó que "el régimen de propiedad comunal es una enorme ventaja para los pueblos", por lo que rechazó los intentos de privatización y defendió la siembra de maíz. "Los pueblos deben conservar su capacidad de autosufiencia alimentaria. Al Estado le interesa que la pierda para que lleguen los 'programas' y matar la iniciativa social."

Genaro Rodríguez, autoridad de Quetzaltepec Mixe, dice: "Con la otra campaña estamos para que se logre el cambio verdadero en el estado y el país". Hildeberto Díaz, de Jaltepec de Condoyoc, en el Bajo Mixe, cuenta una historia de engaños, despojos, expropiaciones arbitarias y nunca pagadas del gobierno, que sigue hoy después de siglos (desde el XVIII) y décadas (los cincuenta). "La historia de abajo, escrita con sangre, no la conoce nadie. Se cuenta de padres a hijos."

Reinaldo López, del comité de defensa de los recursos naturales de Calpulalpan de Méndez, refiere la destrucción de los manantiales por una empresa minera a la que el pueblo "está gestionando" echar de una vez, si bien las autoridades "no se han dado por enteradas". Y Felipe Francisco, del CIPO, señala: "al gobierno le conviene que todos huyamos a países extranjeros". Dejando atrás, como dice en seguida Macedonio Francisco Ramos, una senda de "comunidades fantasmas".

Las organizaciones de la Sierra y de la Sexta se pronuncian finalmente por defender la milpa y reconstituir los pueblos: "no dependeremos del capital si somos autosuficientes". Es, dicen, "la posibilidad de seguir existiendo". Sobrevivir, y bien, es pues su plan de lucha.

La rebeldía sola no alcanza para nada, hay que organizarse, insta Marcos

Yucuda, Oax. 11 de febrero. "Venimos a decirle con respeto, a pedirle con humildad al guardián de la Mixteca que despierte junto con nosotros, y que junto con nosotros y los guardianes que hay en todas las montañas de nuestros país, que tienen nombres de todos los indígenas, que despertemos juntos a nuestro país y tendamos nuestra mano morena al obrero, al campesino, al estudiante, al empleado, al trabajador que está dispuesto a luchar". Con estas palabras saludó el subcomandante Marcos a los indígenas que lo recibieron en Yucudá.

La otra campaña atravesó hoy las montañas gris y ocre de la Mixteca y se detuvo en un crucero en medio de la grandeza cruel de estas montañas. Unas tres mil personas, mujeres en muy alta proporción, pues éstas son tierras de hombres que se van al norte, se congregaron en un terraplén para hablar con el delegado Zero, y para escucharlo decir:

"Nuestros compañeros y compañeras jefas y jefes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional me han dado la orden de que camine por todo el país para hablar con la gente sencilla y humilde que no está de acuerdo con el sistema que tenemos y especialmente que dirija unas palabras de cariño, de respeto y de lucha para los pueblos indios."

Ante los campesinos mixtecos, triquis, amuzgos y chocholtecos, el delegado zapatista señaló: "Todas y cada una de las luchas para dignificar este país han tenido la sangre morena de los pueblos indios de México y a pesar de eso, ésos que están arriba, los ricos y poderosos, no nos respetan como indígenas que somos. Se acuerdan de nosotros sólo cuando quieren un voto, pero cuando necesitamos tierra, cuando necesitamos buen precio para nuestro producto, cuando necesitamos respeto a nuestra cultura, empleo, buena vivienda, agua, luz, drenaje, carreteras, escuelas, hospitales, nadie se acuerda de nosotros".

En un acto donde un representante triqui acababa de decir: "En México ya no hay pobres; hay miserables", el subcomandante Marcos, de pie sobre una mesa para hacerse ver en el espacio irregular de este paraje de Yucudá, cruzado por vientos encontrados bajo un sol lacerante, dijo: "Estamos en la orilla de este país, a punto de ser aventados al suelo. Y nosotros, como desde hace más de 500 años, resistiendo esta situación de injusticia. Y cada vez que nos organizamos tenemos que levantarnos sobre la sangre de nuestros muertos, porque nosotros sí recordamos el nacimiento del Movimiento de Unificación de Lucha Triqui, sabemos que costó sangre de los compañeros y sabemos que esa sangre es morena como la sangre que nos costó a nostros como zapatistas levantarnos. Y es esa sangre y esos muertos los que hoy nos vienen a hablar con nuestra voz".

Vino gente de Juxtlahuaca, Nochixtlán, San Juan Copala, Putla, Atatalpa. Muchos desde anoche, así que durmieron en este crucero de vientos y caminos, pasaron frío, y ahora escuchan con atención. Poco antes, Joel Arellano Ortiz, defensor indígena del maíz, fustigó a las "ratas de Monsanto". Y el delegado Zero expresó: "Sabemos que están matando a la tierra con unos productos que se llaman transgénicos, están envenenando a la tierra que es nuestra madre y con ello nos están envenenando la sangre y nos están haciendo dependientes de las grandes empresas hasta que la tierra ya no acepte nuestro maíz criollo, sino que sólo acepte el maíz que fabrican ellos y que tengamos que comprarles también la semilla para venderles el maíz que producimos y en lugar de consumir nosotros el maíz tengamos que consumir, comprar, los productos que ellos hacen.

"Nosotros sabemos que tuvieron que caminar de noche, pasar frío, luego soportar el calor. Sabemos que como pobres que somos siempre nos mojamos. Nos mojamos con las lágrimas por el dolor y la rabia de las injusticias que recibimos. Nos mojamos con el sudor del trabajo. Nos mojamos con la lluvia que cae porque no tenemos buena vivienda. Nosotros, como indígenas, sabemos bien lo que es el dolor de esta tierra. Lo conocemos desde hace mucho tiempo y también conocemos la rabia y la indignación que se hace rebeldía. Pero esa rebeldía, así sola, no alcanza para nada, tiene que organizarse, tiene que buscar su propio camino, tiene que buscar al igual, voltearlo a ver, hablar con él, escucharlo y empezar a hacer acuerdos para resistir y para conquistar lo que merecemos".

Ya no debemos estar solos

En su mensaje el subcomandante Marcos subrayó: "Se trata de que la lucha de todas las organizaciones que están aquí en la Mixteca ya no estén solas. Que no contemos nuestros muertos solos, ni miremos solos por nuestros presos. En este gran movimiento que vamos a hacer, cuando cambiemos este país tiene que estar bien claro el color que somos y tiene que haber para él respeto, admiración, dignidad que es lo que merecen los pueblos indios, y no la persecusión el desprecio y el racismo".

El profesor Teófilo Soriano, hombre mayor, se dirigió "a los hermanos indígenas presentes y ausentes" para saludar al delegado zapatista diciendo: "Nuestra presencia aquí es lo más intersante en la vida de todos nosotros, para recibir al hombre que nos ha hecho reconocernos como indígenas. Hermano Marcos, te mereces nuestro corazón".

En el camino, el delegado Zero había sido saludado sobre la carretera, cerca de Nochixtlán, por unos 400 mixtecos del Frante Amplio de Lucha Popular (FALP), quienes lo esperaban en la autopista. Marcos les dijo que en la otra campaña "van a tener un lugar y van a ser respetados como organización y tienen que seguir adelante en su lucha" y que en todo el país se está levantando "una gran rebelión nacional".

El FALP nació en 1993, meses antes del alzamiento zapatista. El delegado Zero los llamó a no rendirse ni venderse ni dejarse derrotar, a que se mantenga firmes "y con ese firmeza que han mantenido desde hace 13 años, ahora unan su lucha con otros, sin dejar de ser lo que son".

Jesús López Rodríguez, del FALP, expresó ante el delegado Zero: "La región de la mixteca es una de las más empobrecidas por ese sistema capitalista neoliberal. Hemos decidido dar una lucha frontal. En cada barrio, en cada región y en cada colonia, vamos a seguir luchando, compañeros".

"¿Por qué arriba hay tanto ruido y abajo tanto silencio?"

San Francisco Altepexi, Puebla 11 de febrero. La primera escala de la otra campaña en Puebla es en este pueblo del Valle de Tehuacán, donde lo recibieron esta tarde unos mil quinientos mixtecos, procedentes de la Sierra Negra, la Mixteca y el Valle. Muchos trabajan en maquiladoras o son víctimas de la existencia de estas fábricas de esclavitud a destajo. Saludaron al subcomandante Marcos el defensor de derechos humanos Martín Amaru Barrios, y el popular Padre Tacho.

El delegado Zero manifestó: "Si volteamos para arriba escuchamos mucho ruido, se hablan entre ellos, se gritan, para abajo nos avientan promesas, mentiras que ya conocemos. Aparecen diferentes rostros, diferentes nombres y sabemos cada quien en su corazón que es lo mismo. Y si seguimos mirando para arriba, seguimos sintiendo que estamos solos o solas. Y cuando volteamos para abajo, vemos nuestra mesa vacía, vemos nuestra casa sin servicios, vemos cómo un raquítico sueldo se va en pagar el drenaje que no funciona, el agua que llega sucia y la luz que sale muy cara.

"Salimos a la calle y salimos a la desesperanza, en el campo, arañando la tierra para arrancarle apenas unos cuantos frutos y descubrir que se gastó más en sembrar y cosechar que lo que se consigue al venderlo. Y vamos a la fábrica, a la maquila y otra vez una jornada laboral aguantando horas de desprecio convirtiendo la tela en pantalones, en camisas; el cuero en zapatos. Y vemos que todo el trabajo de esa jornada se va a un comercio y a cambio unas cuantas monedas que al llegar a la casa no alcanzan.

"Vemos también como pueblos indios, que además de eso tenemos que aguantar la palabra de insulto y la mirada de desprecio si es que nos miran y si es que nos hablan. Somos como los animales que deambulan por la ciudad o por el campo y que nadie toma en cuenta mas que para darle una patada para apartarlo del camino. Y vemos también que es un delito ser joven y hay que arañar la pared y gritar ahí en un grafiti 'esto somos, esto no quiero, esto queremos'. Y como mujeres agregar el acoso sexual, que nos consideren como adorno o como estorbo, como una máquina más.

"Y sentir además como niños que nos están convirtiendo en una mercancía que hay que comprar y vender en el sexo, en el trabajo, en la dignidad como seres humanos. Como ancianos, sentir que pasó toda la vida y al final a uno lo están arrojando al cesto de la basura. ¿Por qué arriba hay tanto ruido y abajo hay tanta soledad y tanto silencio?"

Mañana se realizará una reunión del delegado Zero con adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en la desolada casa de cultura de este pueblo gobernado por el PRI, y antes por el PAN.

Los zapatistas nos enseñaron a revalorar nuestro sentido del futuro

El siguiente es el texto íntegro del mensaje leído por representantes de los pueblos indígenas de la sierra de Oaxaca en su reunión con la delegación zapatista, en el contexto de la otra campaña.

Guelatao de Juárez, Oaxaca
8 de febrero de 2006

Subcomandante Insurgente Marcos
Autoridades municipales y comunales
Representantes de organizaciones comunitarias y regionales
Hermanos y hermanas:

Desde aquel doloroso amanecer de 1994, los pueblos indígenas de la Sierra de Oaxaca, nos unimos a la voz zapatista del ¡Ya basta! Nos unimos porque más allá de las realidades que compartimos, nos une una historia común y sobre todo sueños y aspiraciones de una vida justa y digna. En aquellos tiempos, conmovidos, en nuestros corazones y pensamientos, por el alzamiento zapatista, emprendimos un proceso de reflexión que nos llevó a San Cristóbal Lachirioag, Villa Hidalgo Yalálag, Santiago Atitlán Mixe y aquí, en San Pablo Guelatao, para debatir nuestras realidades y compartir nuestras aspiraciones.

Por mandato de las comunidades, una delegación de la Serranía Oaxaqueña acudió a la Convención Nacional Democrática (CND) con el objeto de buscar "el caminar conjunto" con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a fin de lograr lo que tanta falta hace a este país: libertad, justicia y democracia. Poco después, con nuestra venia y conocimiento, varios de nuestros hermanos y hermanas acudieron al llamado zapatista para participar en los Diálogos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas, a fin de aportar la experiencia y los conocimientos que nos han heredado nuestros antepasados.

Conscientes de la importancia de estar organizados como pueblos indígenas, dimos nuestra humilde contribución para la creación del Congreso Nacional Indígena (CNI), como un espacio de encuentro de los pueblos indígenas de México. Desde la diversidad que somos y desde nuestras capacidades y limitaciones, contribuimos con las iniciativas zapatistas en todos estos años, siempre animados por el profundo deseo de democracia, libertad y justicia que nos une a ustedes.

Este proceso de organización regional ha estado fundado en nuestra historia común y compartida. Los pueblos indígenas de la serranía oaxaqueña, en los largos y difíciles tiempos de la colonización, hemos aprendido a resistir. Resistimos la larga noche colonial que dictó nuestro exterminio y la aniquilación de la voz y el pensamiento indígenas. Resistimos los tiempos de la llamada "independencia nacional" que desde sus orígenes significó la "emancipación del criollo", pero nunca la emancipación de los pueblos indígenas. Resistimos al advenimiento de una supuesta "revolución mexicana" que pretendió el "asimilacionismo" y el "integracionismo" como destino ineludible de los pueblos indígenas. Pese a todo, gracias a la resistencia, hoy los pueblos indígenas de la Serranía Oaxaqueña y de todo México, estamos de pie y con la cabeza de frente.

Pero no sólo hemos logrado resistir, también hemos emprendido una amplia y profunda labor de reconstitución. La reconstitución no es una vuelta al pasado. Se trata de trabajar para volver a ser pueblos plenos y florecientes, tomando en cuenta nuestras profundas raíces milenarias y la situación actual en que vivimos cotidianamente. En el camino de la reconstitución, aprendimos a mirar y comprender la lógica y la filosofía de la comunalidad, que se expresa de manera cotidiana en nuestra asamblea comunal, en nuestro territorio comunal, en el trabajo comunal y en la fiesta comunal. En la comunalidad está reflejada nuestra esencia y ser colectivos.

Fundados en nuestras raíces, los pueblos indígenas de la Serranía Oaxaqueña, hemos aprendido a construir nuestros sueños y aspiraciones. Conscientes de nuestra historia, en la década de los años 70 emprendimos los procesos de autonomía que hoy nos mantienen de pie. Aquí, en esta tierra, se reivindicó y exigió con fuerza el reconocimiento de nuestras normas propias para nombrar y elegir a nuestro gobierno indígena, independientemente de los partidos políticos. Hoy, gracias a este esfuerzo, 418 municipios indígenas de Oaxaca eligen a sus autoridades en asambleas comunitarias. Aquí, en la Serranía Oaxaqueña, se han combatido los cacicazgos partidistas que han pretendido adueñarse de la vida comunitaria. Aquí se han afrontado los graves y complejos problemas de despojo de nuestras tierras, territorios y recursos naturales, los problemas agrarios y el proceso de individualización y mercantilización de los mismos. Aquí iniciamos una labor de reversión de la política cultural y educativa etnocida del Estado.

Como algunos califican hoy día la iniciativa de la otra campaña, nuestra historia y nuestros sueños fueron y han sido calificados de absurdos y alejados de la realidad. Pocos son los que han creído en esta alternativa propia. Nosotros no nos hemos desanimado. Por el contrario, hemos adquirido mayor fuerza, aun en medio de las adversidades y dificultades que nos rodean. Y hoy con fuerza decimos: nuestras alternativas propias y la alternativa zapatista de la otra campaña son justas y necesarias para este país.

Esta historia y este sueño es lo que nos une con el zapatismo. Ustedes, hombres y mujeres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional nos enseñaron a revalorar nuestras raíces y fortalecer nuestro sentido del futuro. Pese a nuestra voluntad y nuestro empeño de buscar el reconocimiento legítimo que merecemos en este país, quienes han detentado el poder y el dinero nunca nos vieron, nunca nos escucharon, nunca nos dieron un lugar en esta patria. Ustedes, sin embargo, nos dieron sentido de futuro y dieron amplitud y visualidad a las demandas indias. Sin ustedes, nuestra voz y palabra nunca hubieran logrado un lugar en este país. Con ustedes lo logramos. Por eso, ahora, en el marco de la otra campaña no hemos dudado en poner en manos de ustedes y de los "otros" que representan ustedes, nuestras demandas y preocupaciones.

La otra campaña es la oportunidad para nosotros de refrescar nuestra memoria e historia colectiva, y de renovar nuestros sueños y esperanzas. Es la oportunidad de abrazar nuestras luchas con otros pueblos y sectores de la sociedad mexicana. Es la oportunidad de construir un nuevo pacto social que transforme de manera radical la actual estructura jurídica, política, económica, social y cultural de este país. Es la oportunidad que tenemos de construir un nuevo ordenamiento jurídico, político y económico, basado en una nueva Constitución. Esta la oportunidad de que la sociedad, fuente y depositaria de la soberanía, ejerza a plenitud su derecho fundamental de decidir su futuro, tal como lo hemos venido planteando los pueblos indígenas. Es nuestra hora, y con la voz y el pensamiento de todos vamos a reconstituir este país.