Pensamiento Crítico

Un juez determina es legal Estados Unidos torture en el extranjero

None | 26 Febrero 2006

Torturar en el extranjero es legal

Por William Fisher, agencia IPS

New York – Un juez de Estados Unidos justificó el arresto y envío a Siria del canadiense Maher Arar –quien sufrió maltratos y a la postre resultó inocente de las acusaciones de terrorismo que se le imputaban–, e insinuó que Ottawa fue cómplice de esa odisea.

Arar, arrestado en septiembre de 2002 en una escala en el aeropuerto de Nueva York cuando regresaba de sus vacaciones en Siria, su país de origen, fue mantenido incomunicado 13 días y entregado luego a autoridades del país árabe. Este ingeniero canadiense fue recluido durante casi un año en una celda a la que él mismo comparó con una "tumba". Ante una demanda judicial de Maher en Nueva York, el juez del distrito de Brooklyn David Trager necesitó 88 páginas para justificar la detención y la entrega del ciudadano canadiense a Siria sobre la base del principio de la seguridad nacional. Pero Trager también mencionó en su sentencia la posibilidad de que las autoridades de Canadá fueran cómplices en la decisión de entregar a Maher.

Como en otros juicios recientes, el gobierno de Estados Unidos reivindicó el privilegio del "secreto de Estado", según el cual la demanda debía desecharse porque su admisión determinaría la revelación pública de información delicada, en perjuicio de la seguridad nacional o las relaciones diplomáticas con países extranjeros.

"La necesidad de discreción no puede ser puesta en duda", aseveró Trager. "No se requiere mucha imaginación para contemplar el efecto negativo de este proceso público en nuestras relaciones con Canadá, y si resultara que ciertos altos funcionarios canadienses avalaron la entrega de Arar a Siria, a pesar de las negativas públicas".

El gobierno de Canadá siempre rechazó las acusaciones de complicidad en la decisión de enviar a Arar a Siria luego de su arresto en Nueva York. El juez canadiense Dennis O'Connor, a cargo de analizar el papel de las autoridades en Ottawa en el caso, debería tomar nota de la sentencia de su colega estadounidense, sostuvo Arar. Se prevé que O'Connor emitirá un informe el mes próximo.

Arar prometió no bajar los brazos. "Si los tribunales no detienen estos actos perversos, ¿quién frenará a este gobierno? ¿A dónde iremos? ¿A las Naciones Unidas. Nosotros –yo y otros que sufrieron lo mismo– somos ciudadanos normales que no cometimos ningún error", advirtió Arar. "Destrozaron mi vida. Destrozaron otras vidas. Pero el sistema judicial no nos escucha. El sistema judicial es lo que diferencia a Occidente del tercer mundo. Cuando un tribunal no actúa a causa de la 'seguridad nacional', no hay ya más diferencia entre Occidente y el Tercer Mundo", agregó. Los abogados de Arar también se comprometieron a continuar con la pelea judicial.

La demanda de Arar fue la primera prueba judicial de la política del gobierno estadounidense de "entrega extraordinaria" ("extraordinary rendition"), a la que activistas califican de tercerización de la tortura.

La práctica de las entregas es conocida porque ha sido aplicada por la CIA en épocas anteriores, pero su frecuencia aumentó exponencialmente luego de los ataques terroristas que el 11 de septiembre de 2001 segaron 3.000 vidas en Nueva York y Washington. Docenas de prisioneros previamente secuestrados en Italia, Suecia y otros países europeos, así como en Estados Unidos, fueron enviados en secreto desde entonces a países con antecedentes conocidos de aplicar a los detenidos torturas prohibidas por la ley estadounidense. Activistas de Estados Unidos advirtieron que la sentencia del juez Trager desestimando la demanda de Arar prende una luz verde a Washington para que mantenga su política de entregas. El de Arar es apenas un caso entre varios muy bien documentados.

En su decisión, el juez Trager manifestó que los temores de Arar sobre torturas en Siria tenían asidero, y mencionó en ese sentido los informes del Departamento de Estado (cancillería) estadounidense sobre los derechos humanos en el país árabe. Pero, concluyó, tales decisiones gubernamentales trascendían los fueros de su tribunal.

"Un juez que declara con su autoridad que la política de 'entrega extraordinaria' es inconstitucional bajo cualquier circunstancia debería estar al tanto de que una sentencia así puede tener la más seria de las consecuencias en nuestras relaciones exteriores, en nuestra seguridad nacional o en ambas", anotó Trager.

Estados Unidos y otros países que practican la entrega de prisioneros con frecuencia se ocultan detrás de lo que expertos en derechos humanos denominan "la hoja de parra de las garantías diplomáticas". Esto significa que el gobierno que realiza la entrega pide al del país que recibe al prisionero que prometa no torturar al prisionero ni abusar de él.

Pero "las garantías diplomáticas son anuladas por los programas militares, policiales y de inteligencia establecidos en la guerra fría y aún en vigencia en países donde las fuerzas de seguridad son entrenadas para torturar", dijo Beau Grosscup, profesor de relaciones internacionales en la Universidad del Estado de California. "La intención real detrás de las entregas es: 'Ya que les pagamos para entrenarlos como torturadores, aprovechemos bien nuestro dinero", agregó.

"Ésta es una práctica bárbara para el siglo XXI", dijo a IPS el director ejecutivo del Centro para los Derechos Constitucionales (CCR), Ron Daniels. Esta organización colaboró en Nueva York con la defensa de Arar.

Mientras, un funcionario del Departamento (ministerio) de Justicia informó que la decisión judicial satisfacía al gobierno.

Al menos otra demanda judicial similar a la de Arar se presentó en los tribunales estadounidenses. El alemán de origen libanés Khaled al-Masri demandó al ex director de la CIA George Tenet (1997-2004) porque esa agencia lo condujo clandestinamente en 2003, a bordo de un avión, de Macedonia, donde estaba de vacaciones, a Afganistán. En el avión, los agentes lo drogaron, le pusieron un pañal, lo encadenaron, lo vendaron y le taparon los oídos. Allí fue mantenido incomunicado en una cárcel durante cinco meses, sin acceso a sus familiares ni a defensa legal. Masri relató que fue confinado y sometido a tortura en interrogatorios. Antes de ser liberado, fue llevado en avión a un centro de detención clandestino en Albania. Masri fue liberado dos meses después de que la CIA concluyera que se trató de un caso de identidad equivocada

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles, la más tradicional de las organizaciones de derechos humanos de este país, está a cargo de la representación de Masri.

La secretaria de Estado (canciller) Condoleezza Rice afirmó que las entregas son una herramienta vital en la lucha contra el terrorismo, pero aseguró que Estados Unidos no "envía a nadie a un país para ser torturado".

Guantánamo: Barbarie internacional

Por Miguel Concha, diario La Jornada México

A cuatro años de que el gobierno estadunidense comenzara a utilizar la base de Guantánamo como prisión, la sociedad internacional no deja de manifestar su indignación y reclamo de que ese centro de violación de derechos fundamentales sea cerrado para siempre. El 14 de febrero pasado se filtró a los medios de comunicación el contenido de un informe de 50 páginas que un grupo de expertos presentará a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. De acuerdo con la información disponible, el grupo exige el desmantelamiento de ese centro de detención, y que todos los detenidos sean llevados ante tribunales independientes, o liberados inmediatamente por falta de acusaciones formales.

Ni tardo ni perezoso, el gobierno de George W. Bush reaccionó como ya es su costumbre en los temas que tienen que ver con "la guerra contra el terrorismo", negando la veracidad del informe por conducto del vocero presidencial Scott McClellan, quien trató de restar validez a las conclusiones de los expertos, al decir que "desacredita a Naciones Unidas que un equipo saque un informe sin observar los hechos. El equipo se basó sólo en presunciones". Esta acusación tiene su origen en que el grupo rechazó la invitación que el gobierno le hizo a visitar Guantánamo, porque era una especie de visita guiada, sin derecho a entrevistarse con las personas detenidas, ni a actuar con libertad dentro de la base, lo que vulnera los estándares internacionales existentes para las visitas a centros de reclusión. Debe tomarse en cuenta, sin embargo, que el grupo de expertos había solicitado acceso total e irrestricto a la base desde el año 2002, permiso que le fue negado de forma reiterada, y que fueron demoradas de forma inexplicable por el gobierno de Washington sus visitas programadas con antelación.

La situación infame de los prisioneros en Guantánamo no es un hecho desconocido en el mundo. Con el pretexto de la guerra contra el terrorismo el gobierno estadunidense ha ideado complicadas explicaciones para violar los derechos humanos de los prisioneros, y las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib son sólo los ejemplos más visibles de cómo medidas encaminadas supuestamente a terminar con violaciones de derechos humanos han sobrepasado los límites de la elemental dignidad de las personas.

De acuerdo con un informe llamado Guantánamo: vidas desgarradas, presentado por Amnistía Internacional el pasado 6 de febrero, existen actualmente alrededor de 500 presos de 35 nacionalidades distintas en Guantánamo, muchos de los cuales han sido víctimas de tortura y malos tratos. Ha habido además, a causa de ello, numerosos intentos de suicidio, y el temor por sus condiciones físicas y sicológicas aumenta día con día. Este documento es también interesante porque señala la responsabilidad de las autoridades estadunidenses en el sufrimiento cotidiano de las familias de estos detenidos, cuyas vidas se han visto afectadas de forma irreparable por la política terrorista de Estado aplicada en esa base.

Guantánamo no es solamente un limbo legal, inadmisible desde cualquier punto de vista jurídico, sino antes que nada, para los afectados un verdadero infierno, y para todo el mundo una vergüenza. Dice el dicho que en la guerra como en el amor todo se vale. Esto no es cierto cuando se trata de la guerra, pues existen ciertos mínimos en el derecho internacional humanitario, establecido en la Convención de Ginebra. Entre estos mínimos está el trato que deben recibir los "prisioneros de guerra". Las personas presas en Guantánamo han sido calificadas por el gobierno estadunidense como "combatientes enemigos", clasificación que no existe en las normas internacionales, y con ello mañosamente no los hace sujetos de las garantías consagradas en los tratados de derecho internacional humanitario y de derechos humanos, a los que está obligado.

La reacción internacional sobre el tema no se ha dejado esperar, no únicamente entre las organizaciones de derechos humanos que realizan este tipo de denuncias, sino también a escala de los estados. Tal es el caso de Alemania, que por medio de su jefa de gobierno, Angela Merkel, recomendó al presidente Bush que clausurara el centro de detención. De igual forma, el secretario general de las Naciones Unidas respaldó la semana pasada la conclusión central del informe del organismo, al declarar que los detenidos deben ser llevados ante la justicia y que el centro deberá ser cerrado tarde o temprano. El conocimiento de la sociedad estadunidense de estos hechos, así como de otros actos que atentan contra la dignidad de cualquier ser humano, como videos de torturas y desapariciones forzadas, ha tenido como resultado el incremento al repudio al gobierno de George W. Bush, y ha generado la impresión de que en el vecino país del norte hay un gobierno represor peor que el existente en los tiempos del macartismo.

A pocos pasos del nuevo organismo

Por Thalif Deen, agencia IPS

Naciones Unidas – Tras varios días de discusiones a puertas cerradas, los 191 países que conforman la Asamblea General de la ONU se preparan para votar la próxima semana una resolución llamando a la creación del nuevo Consejo de Derechos Humanos, que debería comenzar a funcionar en mayo.

Esa nueva entidad de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) sustituirá a la Comisión de Derechos Humanos, que durante seis semanas sesiona entre marzo y abril de cada año en Ginebra.

El presidente de la Asamblea General, el sueco Jan Eliasson, presentó sus propuestas de las funciones y composición del Consejo, y señaló que eran el resultado de intensas negociaciones realizadas desde fines de 2005. "Hoy presento mi mejor intento para formular el borrador de una resolución sobre el Consejo de Derechos Humanos", dijo el jueves a los delegados.

Eliasson espera que la resolución sea adoptada por unanimidad, pero los países de la Organización de la Conferencia Islámica (OIC) insisten en incluir una cláusula contra "blasfemias" en los estatutos del nuevo organismo, a raíz de la polémica causada por las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en varios diarios de Europa y que desataron la ira de miles de musulmanes en todo el mundo. La OIC pide que se introduzca un párrafo contra "casos de intolerancia, discriminación, incitación al odio y a la violencia, provocados por acciones contra las religiones y las creencias".

Pero la Unión Europea expresó reservas sobre la propuesta de las naciones islámicas, lo que derivó en un estancamiento de las negociaciones.

Consultado sobre las versiones de que el embajador de Estados Unidos en la ONU, John Bolton, pretende renegociar el borrador, el secretario general del foro mundial, Kofi Annan, dijo que Eliasson ya había consultado extensamente a los países miembros antes de presentar el documento. "Creo que los estados miembros tuvieron suficiente tiempo para discutirlo. Los temas son conocidos, y ahora es momento de tomar una decisión", afirmó.

El propuesto Consejo, con 47 miembros, reemplazará a la Comisión, integrada por 53 países, como organismo supremo de la ONU en asuntos de violaciones a los derechos humanos en el mundo.

"A pesar de que el borrador no refleja todo lo que pedí cuando propuse la creación de un nuevo Consejo hace casi un año, hay elementos importantes para asegurar que sea más que un cambio de cosmética", dijo Annan. El secretario general dijo que hubiera preferido que los miembros del Consejo fueran elegidos por una mayoría de dos tercios de la Asamblea General, en vez de una mayoría absoluta como señala el borrador. No obstante, destacó que el texto deja en claro que los miembros "deben estar comprometidos en la promoción y protección de los derechos humanos".

También subraya que los derechos y privilegios de los miembros pueden ser suspendidos si estos cometen graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos. Esto no se ha aplicado en la saliente Comisión, indicó Annan. "Su capacidad de reunirse cuando sea necesario durante todo el año, a diferencia de la Comisión, le permitirá al Consejo hacer sonar la alarma y poner las crisis de derechos humanos en el centro de atención de toda la comunidad internacional", destacó.

Estados Unidos y Europa occidental han criticado insistentemente a la Comisión por incluir a países con cuestionados desempeños en derechos humanos, como Libia, Sudán y Zimbabwe.

La conformación del nuevo Consejo se hará sobre la base de una distribución equitativa de asientos para los diferentes grupos regionales identificados por la ONU: 13 serán para el grupo de África, otros 13 para el de Asia, ocho para el de América Latina y el Caribe, seis para Europa oriental, y siete para Europa occidental y el grupo de "otros países".

La integración será temporal. Cada país integrará el Consejo por tres años, y no podrá ser reelegido para dos períodos consecutivos.

La Asamblea General, por una mayoría de dos tercios de los delegados presentes, puede suspender los derechos de participación en el Consejo a cualquier nación que se compruebe cometió graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos.

"Creo que el presidente (de la Asamblea General) produjo un equilibrado y buen borrador que intenta contemplar, si no todos, la mayoría de los intereses de los países en desarrollo y de los industrializados", dijo a IPS el embajador de Singapur en la ONU, Vanu Gopala Menon. Por supuesto, no dejará contentos a todos. "Si alguna delegación tuviera todo lo que quería, entonces no sería una negociación, sino una rendición de una parte ante la otra", afirmó.

La analista estadounidense Phyllis Bennis, del independiente Instituto de Estudios Políticos, con sede en Washington, sostuvo que los cambios en la ONU para vigilar el respeto de los derechos humanos confirmaron que el foro es un organismo intergubernamental, y no internacional.

"Esto significa que los intereses de las personas están en un ámbito secundario, relegados por los intereses de los gobiernos", dijo a IPS. No obstante, destacó que el Consejo de Derechos Humanos le asegurará un lugar a organizaciones de la sociedad civil y otros grupos no gubernamentales para colaborar en la tarea.

Bennis subrayó también la importancia de que los derechos humanos fueran elevados al mismo nivel de importancia que la paz, la seguridad y el desarrollo, pues sólo así la ONU podrá proteger los derechos de las personas. "Quizás, hasta las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por Estados Unidos, incluyendo su defensa de la pena de muerte, sean finalmente sometidas a la vigilancia de la ONU", afirmó.

Sin embargo, lamentó que la demanda de crear un nuevo Consejo, liderada por Washington, haya tenido motivos puramente políticos. "Todas las mejoras se pudieron haber logrado sin eliminar la Comisión y sin crear una nueva versión, que puede terminar siendo más o menos lo mismo", afirmó.

Fin al doble rasero de EU, demanda Bolaños

Por Ángeles Cruz Martínez, diario La Jornada, México

Todavía sin una postura oficial del gobierno cubano respecto al desalojo de un grupo de isleños del hotel Sheraton María Isabel, el embajador de Cuba en México, Jorge Bolaños, aseguró que su país dará toda la información que se requiera para determinar si Estados Unidos violó la soberanía mexicana.

Incómodo por las preguntas sobre el tema, el diplomático explicó que "mi posición como embajador no me permite exponer lo que yo quisiera en un tema bilateral entre México y Cuba". No obstante, en su intervención durante la inauguración del 11 Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba se refirió a los hechos ocurridos el pasado 4 de febrero como el "bochornoso episodio" del Sheraton en el que Estados Unidos exhibió sus "perversos tentáculos extraterritoriales".

Forma parte, señaló, del bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba, por medio del cual está empeñado en aislar a la isla "del resto del mundo y, por supuesto, de países tan cercanos y entrañables como México".

Recordó que al triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro, México fue el primero en reconocer al Estado, como cuando Benito Juárez en 1868 reconoció a la República de Cuba en armas.

Ante decenas de integrantes del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba (MMSC) participantes del encuentro que desde hace 11 años se realiza para organizar las actividades de apoyo a la isla, Bolaños señaló que pese a los grandes desafíos y amenazas, Cuba se mantiene erguida con el respaldo de su pueblo y la solidaridad de sus amigos de todo el mundo.

"La historia de lucha demuestra que cuando se combate por una causa justa, la verdad se impone, la mentira se desvanece y la victoria es cierta, aunque la lucha continúe... hoy luchamos por un mundo más humano, más solidario, más equitativo, más justo socialmente, en fin, por un mundo mejor", indicó.

Durante la ceremonia inaugural del encuentro se dio lectura a saludos de diversas organizaciones, en los cuales expresaron su solidaridad con Cuba. El Partido de la Revolución Democrática resaltó que permanece atento a la resolución que deberá emitir Relaciones Exteriores. La cancillería dijo que la daría a conocer en 15 días, "sin que ahora sepamos qué ha pasado".

El gobierno de Michoacán también envió un mensaje y agradeció al gobierno de la isla su apoyo en la alfabetización de la entidad, con el programa Alfa-Tv, que ha permitido librar a cuatro municipios de ese problema. De igual modo refirió el convenio de colaboración que posibilita que los michoacanos reciban atención médica en Cuba para la solución de diferentes enfermedades de la vista.

Las misivas incluyeron expresiones de apoyo para los cinco cubanos que permanecen presos en Estados Unidos, acusados de espionaje.

En su intervención, el embajador Bolaños se refirió al tema de los derechos humanos y la propuesta que se discutirá en Naciones Unidas para enviar a un comisionado del organismo internacional a Cuba para verificar la situación de los derechos ciudadanos y políticos de sus habitantes.

Cuba, dijo, "no será cómplice ni permanecerá como manso espectador ante esta nueva maniobra". Por el contrario, luchará por la creación de un Consejo de Derechos Humanos que termine con el "doble rasero de la selectividad y la hipocresía".

Señaló entonces que Estados Unidos ha manejado el tema de los derechos humanos "a su antojo, ocultando sus propias faltas", como el bloqueo económico contra Cuba, el bombardeo genocida de ciudades en Irak, las invasiones e intervenciones perpetradas en ese mismo país y Afganistán, entre otros.