Pensamiento Crítico

Asma al Assad, la princesa cautiva

Dizdira Zalakain | dizdira.blogspot.com | 13 Febrero 2012

Hace unos días el periódico The Times publicó, en el ámbito de la guerra psicológica contra Siria, un reportaje en el que se aseguraba que la esposa del presidente sirio Bashar al Assad estaba horrorizada con los crímenes de su marido, al que se presentaba como un serial killer. Excitando los más bajos instintos del populacho británico al que iba dirigida, la noticia recreaba por enésima vez el cuento exótico del sultán sediento de sangre que encierra a una princesa cristiana y rubia en un oscuro harén para saciar sus apetitos degenerados. Ello, según los redactores de la campaña, explicaría por qué la bella, joven y británica Asma no había manifestado públicamente su repudio: tal y como les ocurre a tantas mujeres maltratadas, sin duda Asma estaba amordazada -de ahí su silencio- y presa en el harén -de ahí que no haya podido escapar de Siria. Las revistas del corazón y los periódicos "serios", ambos pertenecientes a los mismos oligopolios editoriales, extendieron la noticia para que en cada peluquería de Occidente el ama de casa se identificase con la princesa cautiva y temblara de pavor con el Barba Azul sirio -un Barba Azul, por cierto, con un físico de grandulón comeyogures de lo más inapropiado para hacer de malvado. El Príncipe Azul que rescatará a la princesa aparecía en el reportaje, pero como de pasada, pues era él el encargado precisamente de organizar la campaña. Se llama Malik al Abdeh y tiene gafas de pasta -como todos los grandes héroes del siglo XXI.
Lo que (quizá) no se esperaba Malik al Abdeh fue que la propia princesa supuestamente secuestrada y amordazada enviase un escueto email a la redacción de The Times para desmentir su cuento de hadas. En el email afirmaba apoyar completamente a su marido y al gobierno legítimo sirio.
Esto provocó una pregunta clave: la señora al Assad ¿es cómplice o rehén?
La mayoría optó por la primera opción. El email enviado a The Times era realmente la expresión de sus propias ideas. Estaba claro entonces que Asma al Assad no era ninguna princesa secuestrada, sino una nueva Erzsébet Báthory, que se había unido al pérfido presidente sirio por sus afinidades electivas: el asesinato masivo de inocentes.
Profesores de prestigiosas universidades privadas británicas (prestigiosa, británica y privada no es más que una cadena de redundancias, desde luego) aseguraron que Asma era una primera dama cómplice de fechorías, quién sabe si una Lady Macbeth que susurra al oído de su marido su próxima infamia. Para ello nos recordaron los casos de las crueles mujeres de otros tantos monstruosos genocidas: las esposas de Gbagbo o Ceaucescu. La primera está en espera de juicio, al parecer por crímenes contra la humanidad y la segunda fue juzgada y ejecutada un día de Navidad.
Lamentablemente no puedo poner links a los reportajes de The Times, porque un periódico de tal calidad sólo puede ser leído online por suscriptores. Así que quien no conozca el culebrón puede leer por ejemplo este reportaje, que cuenta con el rigor, la objetividad y la seriedad que cabe esperar de la BBC. O también puede comprobar cómo nuestros periódicos en castellano tratan la noticia. Destaco el comienzo de un artículo de La Razón:
"Muchos se preguntan cómo es posible que la glamorosa, intelectual y cosmopolita Asma al Asad, de 36 años, pudiera haberse enamorado del sanguinario dictador Bashar al Asad."
¿No es sublime?

Ahora que estamos en antecedentes, trasladémonos a los barrios más exclusivos del oeste del Londres de los 90.
El doctor Fawaz Akhras, un eminente cardiólogo sirio sunni procedente de Homs vivía desde 1973 en Londres y ejercía además de embajador informal de su país en Gran Bretaña. En 1975 nació en Inglaterra su única hija, a la que sus compañeras de clase conocían por Emma, aunque se llamaba realmente Asma (nombre que en árabe significa algo así como "la noble".) Asma pasó su infancia y adolescencia en Acton y, como perteneciente a la alta sociedad, acudió a los colegios más caros. Estudió Informática y Literatura Francesa en el King´s College. Como suele ocurrir con los niños de papá, a Asma pronto le encontraron trabajo en una oficina de la mafia mundial: estuvo colocada en el Deustsche Bank y en la J.P. Morgan. Mientras, el hijo del presidente sirio, el por entonces joven estudiante de oftalmología Basher al Assad, se puso en contacto con el doctor Akhraz para que le asesorara en la cuestión de completar en Inglaterra sus estudios. Parece ser que allí se conocieron el futuro psicokiller y su cómplice -o rehen. Mantuvieron un noviazgo de varios años: él aprovechaba su estancia como estudiante en Londres y ella le acompañaba a Siria durante las vacaciones.
En el año 2000 los acontecimientos se precipitan: muere Hafez al Assad y su hijo es elegido en referéndum para sucederle. En diciembre, Bashar y Asma contraen matrimonio. EEUU, Turquía, Israel y los jeques del Golfo pronto vieron en la debilidad del joven y aparentemente alelado sucesor de Hafez una oportunidad para montar una revolución de colores. En una vieja "primavera árabe" ya olvidada y fallida, en 2001, los servicios secretos prepararon una insurrección popular en la ciudad de Hama. Los guionistas de estos golpes de estado no son muy creativos: se limitan a copiar una y otra vez el esquema de Gene Sharp. Así que también en aquella ocasión se especuló con que la recién casada princesa se pondría de parte de los revoltosos (al fin y al cabo ella era de familia sunni y de educación británica.) Pero no fue así: Asma al Assad apareció junto a su marido en la multitudinaria manifestación de apoyo a al Assad y de rechazo a las acciones desestabilizadoras, celebrada en Damasco el 30 de Junio de 2001. La intentona golpista falló entonces, porque seguramente los diseñadores del plan no contaban con semejante apoyo popular. Diez años después lo han vuelto a intentar, esta vez con golpes simultáneos en toda la zona y un apoyo militar y mediático masivo. Y de nuevo se vuelve a utiizar a Asma para su guerra psicológica. ¿A qué viene esa fijación por Asma, una mujer que ya dejó claro desde un principio su apoyo a Siria, al partido Baaz y a su marido? Ciertamente es difícil saberlo. Pero quizá pueda ser interesante pasar a hablar ahora del Príncipe Azul de esta historia.

De Malik al Abdeh, por desgracia, pero no por casualidad, sabemos muy poco. Si tratamos de averiguar a través de internet, de la prensa o de los libros de dónde ha salido este individuo, quién es su familia, etc. nos topamos con un muro impenetrable. ¿Cómo es posible que sepamos tan poco de la vida del fundador del principal partido opositor sirio en el exilio y del redactor jefe del principal canal de TV de los rebeldes sirios, Barada TV? ¿No es raro que no haya una entrada dedicada a este gran luchador por la libertad en Wikipedia?
Pero utilicemos los pocos datos que hemos encontrado sobre él. Aparte de haber llevado la voz cantante en el famoso reportaje del Times sobre Asma al Assad, en internet podemos verlo sobre todo dando discursos o siendo entrevistado en los grandes medios para hablar sobre los horrores de la dictadura siria. También podemos incluso hablar con él en su Twitter y preguntarle quién le paga y cosas por el estilo.
Pero, en serio, no os molestéis en preguntárselo: ya lo ha hecho un periodista del Washington Post ¡y ni siquiera a él le ha hecho caso! Resulta que uno de esos famosos Wikileaks que dicen que se han filtrado desvelaba que el Departamento de Estado USA había desvíado seis millones de dólares en 2006 para financiar un canal de TV que preparase una futura revolución en Siria, así como a otras entidades para promover un "cambio democrático". Curiosamente, tanto el Canal Barada TV como el Partido "Movimiento para la Justicia y el Desarrollo" fueron creados por Malik el Abdeh en ese mismo 2006. Preguntado en entrevista telefónica por el periodista del WP, sobre si Barada TV había recibido financiación del gobierno de Bush, Malik respondió: "No me consta nada de eso." El periodista le preguntó entonces que de dónde sacan la financiación. Él afirmó que "de hombres de negocios sirios independientes." pero se negó a dar nombres. Parece mentira, para algo tan altruísta como un canal de TV que lucha por la democracia ¿por qué es necesario tanto secretismo? Después le preguntó sobre la independencia ideológica del canal de TV, dado el hecho de que él era el director tanto del canal como del partido político de la oposición en el exilio. Malik le aseguró que tal cosa era falsa: él ya no era el líder del "Movimiento para la Justicia y el Desarrollo". Lo hemos comprobado y tiene razón: lo dice la Wikipedia: el líder actual del partido no es Malik el Abdeh, sino Anas el Abdeh... ¡su hermano!
El líder intelectual de los rebeldes sirios y Príncipe Azul de este cuento tiene un gran talante democrático, pero su paciencia también es límitada: "Mire, si lo que está usted intentando es desprestigiar a Barada TV, yo no voy a continuar con esta conversación. Eso es lo que hay." Se acabó la entrevista.
Pero busquemos algunos datos más. Malik al Abdeh parece estar interesado en llevar la democracia, a todo el mundo (árabe) no solo a su país: ¡eso sería egoísta! Así que el 21 de Agosto del año pasado se hizo famoso porque en su Twitter lanzó con gran alegría la noticia "confirmada por fuentes sobre el terreno" de que Gaddafi, el otro psicokiller, había por fin sido asesinado. Puso así su granito de arena para desmoralizar a los que se defendían del ataque de la OTAN y ayudar a la democratización de Libia.
Pero podemos aprovechar también dos datos más que él mismo aporta sobre su misterioso pasado y que vamos a dar por verdaderos. En la página web de su partido (perdón, del de su hermano) nos dice que estudió en el mismo lugar que Asma, el King´s College. En el reportaje del Times afirma, además, que se crió en el mismo barrio de Acton y que conoció a la familia del doctor Akhras, cosa normal pues probablemente eran ambos hijos de dos familias sirias pudientes. Como no puedo poner links a tan elitista diario, os pongo una versión en castellano más bien chapucera pero que toca este punto crucial: Malik al Abdeh y Asma (Emma) Akhras se conocían desde adolescentes.
Malik al Abdeh es hoy de los pocos románticos que siguen afirmando que Asma no es una cómplice del "asesino" Bashar, sino una rehén, Lo mantiene, incluso después del escueto y tajante correo que ella envió al periódico.
No queremos elucubrar sobre qué asunto privado se esconde detrás de tan demencial campaña, porque este humilde blog no quiere entrar en asuntos de la prensa rosa. Nos limitaremos a terminar en este punto, colocando en un marco de oro una frase de Malik al Abdeh, un sirio gafapasta del siglo XXI que, contra todo pronóstico, como los buenos salvajes colonizados del XIX, sigue creyendo en la superioridad moral del Imperio Británico, de sus valores, su cultura y su educación. Ella, (Emma), siempre ha vivido aquí (en Londres), su ética, su moralidad se han formado aquí. Así que pienso que debe estar sinceramente horrorizada (con lo que está haciendo su marido en Siria.)
Es cierto, hay que ser muy británico (el país que más genocidios ha perpetrado en la historia de la Humanidad) para que tu corazón sufra con estas cosas.

Ideología colonialista del siglo XXI:

She lived most of her life here. Her ethics and morality were formed here. I think she must be genuinely shocked.”