Pensamiento Crítico

El inquieto verano de Obama y de Romney

Por Ramón Sánchez-Parodi Montoto (*) | Diario Granma, Cuba. | 08 Junio 2012

Con el comienzo de la temporada de verano, que en Estados Unidos tradicionalmente se ubica a finales de mayo después del llamado Memorial Day, fin de semana feriado de recordación a los caídos en las guerras, la campaña electoral presidencial se coloca al pairo, pero con todos los vigías en estado de alerta.

En los meses de verano la población está más interesada en las vacaciones que en la "política electoral" y es aconsejable no gastar pólvora ni municiones cuando la atención está orientada en otra dirección.

El 29 de mayo Mitt Romney recibió una buena aunque esperada noticia. En las primarias de Texas, obtuvo los necesarios delegados para garantizar su elección como candidato presidencial en la Convención Nacional del Partido Republicano.

Y el pasado martes 6 de junio hubo otro hecho que Romney pudo disfrutar. En Wisconsin, el gobernador Scott Walker (republicano) venció a su rival demócrata, el actual alcalde de Milwaukee, Thomas Barrett, en una elección para revocar su mandato demandada por una alianza de los sindicatos de servidores públicos del estado y de la nación, grupos progresistas y estudiantiles que quisieron castigar al gobernador Walker por implantar medidas contra las facultades de negociación de los sindicatos. El apoyo a Walker fue liderado por el movimiento Tea Party y los conservadores fiscales y reformistas. Walker también contó con el apoyo activo del liderazgo republicano, incluyendo a Romney, así como el apoyo financiero del Superpac Americans for Prosperity, encabezado por los mil-millonarios hermanos Koch. Se estima que el gobernador republicano gastó 45,6 millones de dólares frente a 17,9 millones del contrincante demócrata Barrett.

Wisconsin es uno de la escasa docena de estados oscilantes que forman el principal campo de batalla en las elecciones de noviembre y este resultado refuerza en los republicanos la idea de que pueden ganar ahí los votos electorales. El equipo de campaña de Obama solo dio tibio apoyo al intento de revocar el mandato de Walker.

Barack Obama también recibió dos días después una esperada, pero no buena noticia para sus aspiraciones a la reelección. El gobierno federal informó que en mayo los nuevos empleos crecieron en una decepcionante cifra: 69 mil, y las cifras correspondientes a los nuevos empleos en marzo y abril fueron revisadas y reducidas en 10 mil y 49 mil, respectivamente. El desempleo se mantuvo en unos 12,7 millones de personas y la tasa de desempleo en 8,2 %. (Se calcula que se requieren mensualmente 125 mil nuevos empleos en Estados Unidos solo para satisfacer la demanda de los que entran en edad laboral).

Ante la repercusión en los medios de prensa resaltando lo obvio: que lo revelado favorece las aspiraciones de Romney y afecta negativamente las de su contrincante, Obama se defendió y durante varios eventos para recaudar fondos en Chicago y en Minneapolis argumentó que mucho es atribuible a Europa por la crisis de la llamada deuda soberana de los países y al Congreso que "no ha actuado lo suficiente en otras ideas del proyecto de ley (plan de creación de empleos presentado por Obama en septiembre pasado) que significarían una diferencia y ayudarían a crear empleos ya".

Romney no perdió oportunidad de atacar a Obama. En declaraciones a CNBC el mismo 1ro. de junio expresó que las cifras eran "muy malas noticias para las familias de clase media" y "una severa inculpación a las políticas del presidente (Obama) y su manejo de la economía".

La situación de la economía de Estados Unidos será el asunto más debatido en la campaña electoral en el otoño, aunque no necesariamente el tema decisivo, ya que al final el comportamiento de los estados claves (los que integran el llamado campo de batalla) donde son importantes los factores locales, es lo que inclinaría la balanza hacia uno u otro candidato, en la misma medida que el resultado del voto electoral sea por más estrecho margen.

Aunque Obama no sea el responsable directo de la situación de la economía, en la decisión de los votantes pesará mucho el criterio que se formen sobre la aptitud y habilidad del actual presidente para jugar el papel de liderazgo que le corresponde. Romney tratará de llevar a las aspas de su molino el agua de los efectos negativos de la situación económica para reforzar la imagen de tener la calificación necesaria para la tarea, presentando como credenciales la experiencia y resultados de su labor al frente del gobierno de Massachussetts y los largos años como empresario.

El terreno de la política internacional es el punto más fuerte de Obama para su aspiración a la reelección, porque es donde menos puede ser atacado por su contrincante debido al tradicional carácter "bipartidista" de la política exterior del gobierno de Estados Unidos.

Las acciones en curso del gobierno de Obama en las situaciones candentes, tales como la guerra en Afganistán, los intentos de derrocar al presidente Bashar al Assad de Siria, las amenazas de acciones militares contra Irán, o las encubiertas acciones subversivas contra la Revolución Bolivariana (por no hablar de la política hacia Cuba), no se diferencian en lo sustancial de las llevadas a cabo por George W. Bush en su proclamada "guerra contra el terror".

Cada una de estas situaciones candentes puede producir desarrollos críticos que afecten en corto plazo el clima internacional, con ramificaciones en diversas áreas geográficas o consecuencias económicas que cambien sustancialmente el actual panorama electoral de Estados Unidos, agregando presión a las ya tensas fuerzas del país y afectando el prestigio de Obama como líder.

Según las propias declaraciones del Presidente, lo más peligroso para sus intenciones de reelección es la situación en Europa y sus consecuencias para la economía. Dos eventos en este mes serán trascendentes: las elecciones en Grecia el 17 de junio y la reunión del G-20 en México.

También hay aspectos que sufren fluctuaciones en plazos relativamente breves. Por lo general, en verano se produce un crecimiento temporal del empleo que afecta las cifras mensuales del Buró de Estadísticas Laborales. El precio del petróleo ha estado bajando en las últimas semanas y ello pudiera llevar aparejado la disminución, tan importante en época de vacaciones, del precio de la gasolina, a lo cual el equipo de Obama achaca parte de la culpa por el poco crecimiento de los empleos en los últimos tres meses. Se espera que en unas semanas el Tribunal Supremo emita su dictamen sobre la constitucionalidad de la ley de reforma del sistema de salud pública promulgado durante la Administración de Obama. Una decisión de inconstitucionalidad podría tener efectos muy desfavorables para las aspiraciones electorales de Obama.

Nadie entre los colaboradores de Obama y de Romney se irá de vacaciones. Cada equipo de campaña dedicará los próximos 80 días a prepararse para la etapa culminante, la de las llamadas elecciones generales, que comienzan el 4 de septiembre próximo y se extienden hasta el 6 de noviembre. Hay dos tareas prioritarias: el programa de las Convenciones Nacionales y la estrategia a seguir en las elecciones generales en el ámbito nacional y en cada uno de los 51 estados.

Ya concluida la etapa de las elecciones primarias, el tiempo se dedicará a organizar la batalla final: determinar las fallas de la estrategia y la táctica electorales; consolidar las coaliciones con los distintos grupos de cada partido; reforzar las acciones de recaudación de dinero; determinar las líneas generales de ataque contra el candidato contrario durante los últimos dos meses de campaña; y puntualizar las acciones a desarrollar en los estados, especialmente en aquella escasa docena que son considerados claves para alcanzar los 270 votos electorales. En el caso de Romney está el importante punto de la selección de la persona que lo acompañará como vicepresidente en la boleta electoral. Después de su victoria en Wisconsin, ¿estará el gobernador Scott Walker en la lista corta de posibles compañeros de fórmula de Romney?

(*) Fue Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington 1977-1989 y Viceministro de Relaciones Exteriores.