Pensamiento Crítico

Otra prueba del estado policial de Obama

Radio La Primerísima | Radio La Primerísima | 06 Junio 2013

Otra prueba de que los Estados Unidos se han convertido permanentemente en un estado policial ha sido descubierta: La Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) ha obligado a uno de los más grandes proveedores de telefonía celular de ese país a pasarle un informe diario de todas las llamadas.

El diario británico The Guardian ha tenido acceso a una orden secreta emitida en abril de este año según la cual se le exige a la empresa Verizone que "continuamente y a diario" informe a la NSA de las llamadas dentro de los EE.UU., así como hacia y desde otros países.

Es la primera vez que se descubre que bajo la administración Obama, los datos de la comunicación de millones de estadounidenses son recolectados de manera indiscriminada, sin mediar sospechas de haber cometido actos criminales.

La orden fue emitida por la Corte de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) el 25 de abril, a la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) y le da al gobierno autoridad ilimitada para obtener datos por un período de tres meses, terminando el 19 de julio.

Los datos exigidos son los números de ambas partes de una llamada telefónica, los datos de la ubicación, la duración de la llamada, identificadores únicos de la misma, y la hora de la llamada.

Los contenidos de la conversación no son cubiertos por la orden. Sin embargo, los datos requeridos constituyen información que permite reconstruir con toda exactitud patrones de relación entre diferentes personas.

Casos similares de espionaje masivo habían sido revelados anteriormente por oficiales de las agencias de seguridad estadounidenses en el pasado, pero esta es la primera vez que revelaciones de documentos secretos de este tipo ocurren sobre el período presidencial de Obama.

The Guardian contactó a la NSA, a la Casa Blanca y al Departamento de Justicia para obtener un comentario antes de hacer pública la información, pero todas las agencias se negaron a ofrecer declaraciones, así como a exponer sus preocupaciones en materia de seguridad en caso de publicarse el contenido de la orden de la corte.

La orden prohíbe expresamente a Verizon hacer pública, tanto la petición de información de parte del FBI como la propia existencia de esa orden, firmada por el juez Roger Vinson, de la FISA. Por esa razón, el vocero de Verizon, Ed McFadden, declinó hacer comentarios a The Guardian.

Dado que la información solicitada está clasificada como "metadatos", o información transaccional, no requiere de una orden individual para acceder a ella.

Los datos comprendidos en la orden de la FISA no incluyen ni el contenido de la llamada ni los datos personales del suscriptor de un número de teléfono celular. Sin embargo, le permitirían al NSA construir fácilmente una imagen retrospectiva detallada de las comunicaciones entre dos individuos: cómo, cuándo y, posiblemente, desde dónde se comunicaron.

No se sabe si otros proveedores de telefonía celular aparte de Verizon han sido contactados por la FISA con demandas similares.

El pedido de información de la FISA a Verizon indica que esa agencia continúa aplicando alguna versión del programa de minería de datos comenzado por la administración Bush luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Entonces, la NSA, como parte de un programa autorizado en secreto por Bush el 4 de octubre de ese año, implementó un programa de recolección en masa de datos de telefonía doméstica, internet y correo electrónco.

En 2006, USA Today causó gran revuelo tras reportar que la NSA había estado recabando en secreto los datos de todas las llamadas de decenas de millones de estadounidenses clientes de las empresas AT&T, Verizon y BellSouth.