Pensamiento Crítico

Bilderberg, el peor enemigo de la Humanidad

Daniel Estulin | RT. | 06 Junio 2013

Imagine un club privado en el que presidentes, primeros ministros, banqueros y generales se codean entre sí, donde los chaperones reales garanticen que todos se llevan bien, y donde la gente que llevan los riendas del poder, los mercados y Europa dicen lo que no se atreven a decir en público. Bienvenidos al Club Bilderberg.

En el mundo de las finanzas internacionales se mueven aquellos que dirigen los acontecimientos y aquellos otros que reaccionan ante los mismos. Mientras que a estos últimos los conocemos más, son más numerosos y aparentemente son también los más influyentes, el verdadero poder yace en manos de los primeros. Ocupando el centro del sistema financiero global está la oligarquía representada hoy día por el Club Bilderberg.

Ahora, Bilderberg no es una conspiración. No se trata de una sociedad secreta. Tampoco es un mundo de fantasía cartesiano en el que, en el transcurso de sucesivas generaciones, se impongan intenciones aisladas de individuos concretos en lugar de procesos sociales dinámicos que actúen como factores que marcan el curso de la historia y la evolución de las ideas.

No hay conspiración por mucho que la gente pueda pensarlo así en sus fantasías infantiles. No existe ningún grupo de gente, por muy poderosa que sea, que se sienta alrededor de una mesa en una habitación oscura, cogiéndose de las manos, mirando fijamente una bola de cristal y planeando nuestro futuro.

Una conspiración global a puerta cerrada

Bilderberg es una realidad conspirativa. Un medio para reunir a las instituciones financieras más poderosas y depredadoras de todo el panorama económico mundial. Y, hoy por hoy, esta combinación de intereses es la peor enemiga de la Humanidad. La parte que mayor escándalo produjo fue que estaba muy poblada por personas del viejo aparato nazi que huyeron después de Segunda Guerra Mundial y se les empleó para convertirse en un núcleo duro de la Guerra Fría contra la Unión Soviética y las estructuras en el oeste.

La organización fue un elemento muy importante de las estructuras oligárquicas durante la época de la Guerra Fría. Y eso en sí mismo es un factor muy importante, porque lo que quería decir era que se trataba de un vehículo mediante el cual los intereses privados financieros oligárquicos fueron capaces de imponer sus políticas a lo que son, nominalmente, los Gobiernos soberanos.

La idea tras cada encuentro Bilderberg es la creación de lo que ellos llaman 'la aristocracia de propósito', entre élites europeas y norteamericanas con vistas a gestionar el planeta de la mejor forma posible. En otras palabras: la creación de una red global de cárteles gigantes (Empresa Mundial S.A.), más poderosos que cualquier nación de la Tierra, destinados a controlar las necesidades vitales del resto de la humanidad.

En otras palabras, la creación de Empresa Mundial S.A. tal y como preguntó George Ball, que por aquel entonces era Secretario de Asuntos Económicos con John F. Kennedy y Johnson en la reunión del Club Bilderberg en 1968: "¿Dónde se encuentra la legitimidad para que directivos de corporaciones puedan tomar decisiones que afecten tan profundamente a la vida económica de naciones ante cuyos Gobiernos su responsabilidad es limitada?"