Pensamiento Crítico

Islandia se va de la Unión Europea

Por Linet Perera Negrin | Diario Granma, Cuba. | 17 Marzo 2014

En estos últimos meses, Europa ha sido testigo de sucesos a los cuales no está acostumbrada. El golpe de Suiza al aprobar el referéndum sobre la limitación de la entrada de trabajadores fue uno de ellos. Ahora es el turno de Islandia, al retirar formalmente y ante el Parlamento su candidatura para ingresar a la Unión Europea (UE).

Islandia es un país localizado en el extremo noroeste de Europa, cuyo territorio abarca la isla homónima y algunas pequeñas islas e islotes adyacentes en el océano Atlántico, entre el resto de Europa y Groenlandia.

En el año 2008, Islandia se vio afectada por la crisis económica tras el colapso de los bancos. A partir de esta situación, los sindicatos exigieron a Islandia la adhesión a la UE. Así, el país, como candidato potencial, emprendió el acercamiento al bloque con un apoyo ciudadano del 60 %.

En este contexto, el gobierno realiza la petición de adhesión del país a la UE en mayo del año 2009. Anteriormente, en el año 2007, cuando todavía no existía la crisis, apenas el 40 % de los islandeses aprobaron pertenecer a la UE.

De esta manera, el Consejo Europeo en junio del año 2010, acordó la apertura de las negociaciones con Islandia para su adhesión a la UE.

Sin embargo, en diciembre del año 2012, la Comisión parlamentaria de Islandia sobre asuntos exteriores presentó una propuesta para suspender las negociaciones de adhesión. La moción también exigió un “referéndum de aplicación”, que se celebrará para determinar la voluntad del pueblo de Islandia antes de cualquier reanudación de las negociaciones.

Finalmente, en agosto del año 2013, el nuevo gobierno de centro-derecha, surgido de las elecciones de abril, ese mismo año, decidió retirar la candidatura de adhesión a la UE y suspender las conversaciones.

La propuesta realizada por el canciller del país, Gunnar Bragi Sveinsson, contó con el apoyo de los partidos que integran el gobierno. Además, tuvo el apoyo popular, casi el 60 % de los 320 mil habitantes se opusieron a integrar el bloque comunitario, según una encuesta nacional.

Según la opinión de expertos, la integración actualmente no es ventajosa para Islandia y puede provocar un fuerte impacto en la industria pesquera y las empresas agrícolas.

De igual forma, analistas políticos plantearon que el gobierno está actuando de manera correcta porque la integración a la UE traerá lo mismo que a España, Italia, Grecia: graves problemas económicos y desempleo. Sin embargo, los partidarios islandeses de la integración europea creen que la adopción del euro como divisa va a estabilizar la economía nacional.

A pesar de que Islandia detuvo las negociaciones para ingresar a la UE, la nación mantiene relaciones con la eurozona. El país es miembro de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) y esto le permitió firmar el acuerdo del Espacio Económico Europeo (EEE), donde los países de la Asociación participan en el mercado único europeo sin tener que entrar a la comunidad. También a través del Espacio Schengen que posibilita la libre circulación de los europeos.

Mientras, ¿cuáles serían los beneficios para la UE con la entrada de este candidato? La comunidad lograría completar su integridad geográfica y le permitiría hacerse de un espacio en el Ártico; así como participar en el Consejo Ártico.

Igualmente, este país podría contribuir al desarrollo de diversas políticas de la UE, por ejemplo, en materia de pesca sostenible, energías renovables y una economía europea más ecológica.

Sin embargo, Islandia tiene sus razones para detener las negociaciones. Entre ellas, los evidentes problemas políticos, financieros y sociales que enfrenta la eurozona.

Países como España, Grecia, Italia son los ejemplos claros de que algunos mecanismos europeos no funcionan y que los planes de rescate, la “ayuda” de la UE, solo traen problemas.

A la par, otro motivo tras el alejamiento de la comunidad es que los islandeses temen que la adhesión a la UE perjudique seriamente su industria pesquera.

Para unirse a la UE, Islandia tendría que aceptar inversión extranjera en sus sectores pesqueros y podría tener que abandonar su tradición de caza de ballenas. La pesca y la transformación del pescado son las industrias que suponen más del 79 % de los ingresos por exportación y engloba un 12 % de la mano de obra en el país escandinavo.

Asimismo, Islandia tendría también que renunciar al derecho a celebrar sus propios acuerdos con terceros países en materia de pesca, que representa un 30 % de las capturas del país.

En cuanto a la agricultura, la Política Agrícola Común europea no goza de aceptación entre los islandeses, que temen una pérdida de puestos de trabajo a gran escala en la agricultura y la competencia de los productos más baratos procedentes del continente.

El exministro islandés, Geir R. Haarde, ya anunciaba desde el año 2006 que los intereses islandeses no exigían la adhesión a la UE y que el costo de esta acción superaba los beneficios para el país.

Finalmente, el propio FMI señaló que Islandia tiene una tasa de paro del 5,1 % (mayo del año 2013) en comparación con el 9,2 % (septiembre del año 2010) y un crecimiento del PIB de 1,6 % en el año 2012.

Además, indicó que a esta pequeña isla situada en el noroeste de Europa le queda poco para recuperar el nivel de riqueza que tenía antes de la crisis, y lo hará antes del año 2015.

Las cifras alentadoras que confirman la salida de Islandia de la crisis, sin la ayuda de la UE, y algunos de los argumentos anteriores, podrían explicar la decisión del país escandinavo. El futuro de Islandia no está en la UE.