Pensamiento Crítico

El Salvador: El ADN de ARENA

Por Víctor Regalado | El Independiente | 28 Marzo 2014

La actitud de la derecha de no aceptar la derrota se debe a que tienen muchos privilegios que perder, muchas cuentas que rendir, muchos bienes y dinero que devolverle al pueblo, muchos juicios que enfrentar, y muchas posibles condenas de cárcel que cumplir. Eso por un lado, pero además, la doctrina militar con la que pretendieron perpetuarse en el poder en los años setenta es: "implantar el terror generalizado en la población para evitar que la izquierda llegue al poder."

Después de lo ocurrido en Libia y lo que ocurre en Ucrania y en Venezuela, se puede prever que están siguiendo un libreto que corresponde a esa doctrina:

1) Un discurso triunfalista antes de las elecciones para preparar el terreno que luego les permitiera no reconocer el triunfo del FMLN.

2) Repetir hasta la saciedad que hubo fraude y dejar esa percepción en la imaginaria colectiva. Primer paso para desestabilizar al actual gobierno, y desgastar políticamente al gobierno entrante.

3) Recursos legales para reforzar la imaginaria del fraude, aunque carezcan de fundamento, protestas callejeras, provocación a las autoridades y militantes del FMLN buscando una confrontación para gritar que hay un gobierno dictatorial que los reprime. Pero si el aparato coercitivo del Estado les permite seguirse manifestando pacíficamente y a la vez hacer desórdenes callejeros como el que protagonizó el alcalde de Ilopango, Salvador Ruano, les sirve para saber el grado de tolerancia del Estado, e ir haciendo cada vez más presión, como lo ha hecho la derecha en Venezuela. Dicho de otra manera, tomarle el pulso al Estado y a los militantes del FMLN, para saber hasta donde tendrán que llegar con la violencia callejera. La violencia callejera puede llegar hasta utilizar francotiradores y activar escuadrones de la muerte.

4) Seguirá una campaña mediática sucia, como la de Venezuela, y actos vandálicos provocados por elementos paramilitares. Naturalmente no se harán cargo, dirán que es la respuesta del pueblo exasperado por el mal gobierno y la represión. Cuando se le pida explicación a la prensa nacional de su proceder, usarán esto para decir que es un gobierno dictatorial que no respeta la libre expresión.

5) Aquí es donde entrará la campaña mediática internacional, a la que harán eco los Estados Unidos y demás gobiernos de derecha.

Sin duda esperan contar con el apoyo imperial de manera directa, pero lo más probable, a menos de que modernicen su manera de pensar, es que esta vez sólo los utilicen para gastar el proyecto de gobierno del FMLN por ser de izquierda. Aunque la actitud de Arena también puede ser una estrategia de la derecha o del imperio: llevar la tensión social al máximo para poder negociar a la baja el proyecto del FMLN, y buscar para el próximo período, que gobierne una derecha moderada con apariencia social demócrata, y cortarle el paso a la izquierda. Lo que Estados Unidos quiere son gobiernos dóciles que le permitan mantener su hegemonía continental, o que, si se ven obligados a cometer otra fechoría intervencionista en América del Sur, el fuego popular no se propague hasta su casa.

Para fundamentar estos razonamientos es necesario regresar a los orígenes de La Alianza Nacional Republicana (ARENA) que aunque del dominio público, por la tendencia que tenemos a olvidar, es necesario revisar. No debemos perder de vista que ARENA es la expresión legal de la violencia con la que la oligarquía pretendía aterrorizar a la población para evitar que la izquierda llegara al poder. Nació como una red de inteligencia, para alimentar con información a los grupos paramilitares que ejecutaban las tareas que oficiales corruptos de la Fuerza Armada no podían realizar abiertamente. Su nombre: Alianza entre civiles y militares, Republicana por admiración hacia el Partido Republicano -de ultraderecha- de Ronald Reagan, y Nacionalista como emulación del Partido Nacional Socialista de Hitler.

ARENA, según Roberto D'Aubuisson hijo, nació en Guatemala en la finca La Sonrisa, propiedad de la familia Pivaral, bajo el apoyo del Movimiento de Liberación Nacional (MNL), fundado por Mario Sandoval Alarcón. El MLN hasta su desaparición estuvo afiliado a la Liga Anticomunista Mundial (LAM) formada por movimientos nazifascistas. A partir de 1994 se llamó Liga Mundial por la Libertad y la Democracia. Sandoval formó parte del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo, durante el gobierno contrarrevolucionario de Carlos Castillo Armas, quien desde Honduras, con mercenarios contratados por la CIA y aviones proporcionados por EE.UU., en 1954 invadió Guatemala y dio el golpe de Estado al gobierno progresista de Jacobo Arbenz Guzmán. Fue Mario Sandoval quien en 1979 comenzó a dar apoyo para la fundación de ARENA. El Mayor Roberto D'Aubuisson conoció a Sandoval por medio de Ernesto Panamá, salvadoreño y sobrino de Sandoval. D'Aubuisson le habló a Sandoval de su trabajo anticomunista en El Salvador, del accionar de los grupos clandestinos que eliminaban a quienes consideraban comunistas o colaboraban con estos, y que andaba buscando armas para esa lucha anticomunista. D'Aubuisson había viajado en 1978 a Taiwán, donde fue formado en contrainsurgencia, y allá copió la estructura clandestina que a su regreso le dio a los escuadrones de la muerte (E. M.).

En los escuadrones estaban involucrados civiles y militares. Los civiles eran, médicos, abogados, ingenieros, hombres de negocios, jóvenes provenientes de familias adineradas y militares que daban asesoría. El director de la Guardia Nacional era el General Carlos Eugenio Vides Casanova y el oficial de inteligencia el Mayor D'Aubuisson. En esos días, el 24 de marzo de 1980, un guardia nacional asesinó a Monseñor Óscar Arnulfo Romero. El Coronel Nicolás Carranza fungía como director de la Policía de Hacienda, famosa por sus E. M. Estaban asesorados por argentinos y franceses. Los franceses ya habían dado entrenamiento de ese tipo en Argentina para el accionar de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), durante el gobierno de Jorge Rafael Videla. Los argentinos enseñaron en El Salvador los métodos de la guerra contrarrevolucionaria aprendidos de los franceses, y aplicado en Argelia durante su lucha para independizarse de Francia. Estos métodos se encuentran en el libro "La Guerra Moderna", del Coronel Roger Trinquier. Se trata de cortar el frente de la retaguardia. Es en Argelia que surgieron los E. M. para torturar civiles, hasta obtener información que pudiera acercarlos a la dirección del Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN); luego los asesinaban de manera brutal para que la población, considerada retaguardia del movimiento independentista, tuviera miedo de participar. Los argentinos tenían en San Salvador casas de seguridad donde se interrogaba, torturaba, y asesinaba a la gente. En estas sesiones se entrenaba a guardias nacionales.

Sandoval aconsejo a D´Aubuisson, que además crearan una organización política para alimentar con trabajo de inteligencia al ejército clandestino. Al surgir ARENA, el Coronel José Mario Rosales y Rosales, pasó a controlar el aspecto militar, y llevó gente de la Organización Democrática Nacionalista (ORDEN) -aparato paramilitar- a las filas clandestinas a las que se debía ARENA. Rosales contaba con la experiencia de haber participado en el nacimiento de ORDEN. La primera actividad de ARENA fue el 2 de mayo de 1981 frente a unas treinta personas en la ciudad de Guatemala, y se entonó por primera vez su himno anticomunista. Ese mismo año se dio una reunión en el hotel Sheraton de San Salvador.

Cuando la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y ARENA afirman que no reconocerán a Sánchez Cerén como presidente de El Salvador, estamos frente a la razón de ser de ARENA: defender los intereses de los oligarcas que en los años 78 crearon los escuadrones de la muerte y luego a ARENA para que dirigiera la violencia con fines políticos. Recordemos que en los años 70, esa misma derecha le arrebataba el triunfo electoral al pueblo y lo masacraban si protestaba. Lo que ahora vemos es una muestra de la ingobernabilidad a la que piensan llevar al futuro gobierno. No olvidemos la doctrina militar, ADN de ARENA: "implantar el terror generalizado en la población para evitar que la izquierda llegue al poder". Por eso el FMLN necesita el respaldo popular, de manera pacífica pero firme, en las calles y espacios virtuales; y que las leyes sean aplicadas con rigor a los infractores. De lo contrario, tarde o temprano tendremos que lamentarnos.