Pensamiento Crítico

Asesinato de Margarita Murillo: ¿Un aldabonazo para Libre?

Por Galel Cárdenas | ALAI-AMLATINA | 30 Agosto 2014
Compungidos todos los sectores campesinos, agrarios, rurales, las fuerzas sociales, los gremios populares, por el cruel asesinato de la compañera Margarita Murillo, antigua militante de la lucha popular hondureña, fundadora  del Frente Nacional de Resistencia Popular y del partido Libertad y Refundación, hoy después de participar en su sepelio, se llaman a la reflexión sobre el decurso del movimiento popular hondureño y de su brazo político el partido Libre.
 
Margarita Murillo constituyó una figura señera en la lucha campesina y popular en todo el país, sus discurso poseían la claridad exacta del significado de un proceso político que conduce hacia la toma del poder público.
 
Sabía quiénes eran sus enemigos de clase, quienes podrían ser sus aliados y quienes serían los líderes que encabezarían con éxito la lucha por la refundación del país.
 
Su muerte constituye, en verdad, un signo específico de hasta donde la dictadura fáctica del país está dispuesta a proseguir con su baño de sangre para arrebatar la vanguardia de un nuevo poder y un nuevo estado político nacional.
 
Siempre estuvo convencida de cuál era su rol y así mismo, cuando llegaría el final de su vida de dirigente nacional y popular, en la historia del proceso de liberación que con toda firmeza encabezaba.
 
Los acontecimientos que sucedieron en el sepelio en donde fueron rechazados los representantes del Partido LIBRE, implican un grave problema de empatía entre  la base militante de LIBRE y el FNRP con la dirigencia actual.
 
Pero, en esta lectura analítica, lo primero que resalta a la vista es que este gobierno dictatorial está dispuesto a descabezar la dirección intermedia del FNRP y de LIBRE, por lo cual, no será extraño que más adelante se asesine a otro miembro dirigente regional de estas organizaciones sociales y políticas ya nombradas.
 
A lo mejor la militancia necesita la atención primaria a su existencia como tal, a sus esperanzas y a ser tomados en cuenta para la dirección del movimiento popular y político de la cúpula rectora.
 
Pero volvamos a la figura de Margarita Murillo
 
Margarita era un símbolo de lucha, trabajo tenaz, organización, convicción, formación política.  Era un símbolo de la mujer luchadora que militaba en la resistencia nacional para lograr la edificación de una nueva sociedad donde la equidad, la justicia y la democracia constituyeran el futuro de la nación, a través de la aprobación de una nueva constitución política.
 
Era también, esta extraordinaria mujer, una voz de los que convertidos en base popular del partido y de la Resistencia Nacional,  desean  que estas fuerzas sociales y políticas vuelvan  al carril del sueño colectivo: la Asamblea Nacional Constituyente.
 
Su muerte ocasionada por encabezar la recuperación de tierras cultivables para los campesinos pobres, forma parte del criterio que los terratenientes nacionales y transnacionales manejan en su visión de mundo capitalista opresor, que consiste en la política de la desaparición física y violenta de todos aquellos que pretendan darle  vuelta a la coyuntura de la propiedad en Honduras.
 
Tanto el partido LIBRE como el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) deben poseer una claridad sobre las razones que motivaron este asesinato político directamente ligado a la dirección intermedia de ambas organizaciones.
 
Pero además, tanto LIBRE como el FNRP deben,  entonces, comprender en qué momento de la lucha popular y social nos encontramos, el valor de la gran masa que apoya la vanguardia de la lucha liberadora del pueblo hondureño.  Y debe además obtener conclusiones de por qué existe tanta distancia entre la cúpula, la base y la dirección intermedia.
 
Ante este atroz asesinato,  LIBRE  y el FNRP no deberían quedar callados  ni silenciados como si el asesinato de Margarita Murillo fuese un número más de la vasta y expandida violencia que azota a la nación.
 
Ante mujeres y dirigentes símbolos irrestrictos de la lucha popular asesinados por el régimen de turno no puede haber ni indiferencia ni  distanciamiento.
 
Margarita Murillo es y fue una dirigente popular de un alto valor moral, revolucionario y político. Loor a su trayectoria y a  su pensamiento social.