Pensamiento Crítico

El Salvador: Cambios para superar el neoliberalismo

Por Luis Bonilla (*) | ContraPunto | 13 Noviembre 2014

El gobierno de la profundización de los cambios ha presentado recientemente el borrador del plan quinquenal de desarrollo cuya versión final será el resultado de un proceso de consulta ciudadana. De manera general, sin entrar en detalles y basándose en el paradigma del Buen Vivir, se visualiza la necesidad de una forma diferente de concebir el desarrollo como proceso integral y colectivo con un enfoque de derecho.

A pesar que el título podría sugerir lo contrario, se concibe el crecimiento económico como un medio y no un fin. Esto es fundamentalmente incompatible con el paradigma neoliberal predominante desde inicios de la década de los noventa.

En este proceso de elaboración del plan quinquenal pueden presentarse algunas medidas como cambios y que en el fondo cambien poco o nada, o por el contrario una serie de cambios que puedan dar pasos a transformaciones estructurales que son urgentes para el presente y futuro de nuestro país.  Acá se presentan algunas ideas sobre desafíos interrelacionados entre sí para avanzar sobre tipo de cambios.

Reducción de la desigualdad social

Como en prácticamente todos los países de Latinoamérica, la desigualdad social es un problema estructural de El Salvador. En los últimos años se han experimentado leves reducciones, sin embargo actualmente el 10% de la población más rica del país acapara el 33.6% del ingreso nacional, en este grupo se encuentran los 145 ultramillonarios salvadoreños .El 10% más pobre recibe el 1.8% de los ingresos.

La exclusión social de la cual son víctimas nuestros compatriotas que viven en situación de pobreza es la consecuencia extrema de esta dinámica segregadora, que tiene altísimos costos para el presente de nuestra sociedad y establece límites severos a nuestro desarrollo democrático futuro.

Deconstruir la lógica que reproduce una desigualdad estructural requiere, además de los programas de asistencia y alivio, políticas que pongan énfasis en el acceso equitativo de las riquezas a través de la democratización del acceso a los medios de producción y la redistribución de los recursos.

Desmercantilización de los derechos sociales

Por todos es conocido que en nuestro país se han privatizado prácticamente todos los bienes y servicios vinculados a los derechos sociales. En las últimas décadas la educación, salud, previsión social, vivienda, servicios básicos han sido objeto de privatizaciones y ampliación de mercados en detrimento de la provisión de carácter público.

Esta concepción convierte los derechos en privilegios y por lo tanto, cada uno recibe de su derecho en dependencia de cuánto pueda pagar por ellos. Así mismo, se concibe el derecho social como el mínimo necesario para vivir y se reduce el papel del Estado a la provisión de este mínimo, dejando lo demás a la lógica del mercado. Finalmente, permite el enriquecimiento por parte de algunos a través de la provisión de los derechos.

Los cambios de fondo deben ir progresivamente sacando la lógica del mercado de la provisión de derechos sociales, dando paso a una provisión pública de carácter universal, que sin duda tendrá desafíos en términos de eficiencia y transparencia, pero estará basada en el reconocimiento de la igualdad de derechos de todos los ciudadanos sin importar de donde provengan y su estatus socioeconómico.

Ampliar la concepción ciudadana del bien común

El neoliberalismo está basado en una concepción individualista del ser humano. Este modelo concibe que en la sociedad no existe intereses comunes más allá del acuerdo de garantizar que no se agredirán entre ellos o por externos. Esto es contradictorio con el concepto de ciudadanía y concibe a las personas como agentes económicos autointeresados. 

Como absolutización de la lógica del mercado, se dice que en el neoliberalismo la política social limita a ser una ambulancia que se encarga de recoger a las víctimas de la política económica. 

El diseño del quinquenal servirá para determinar si los cambios que buscará promover este gobierno estarán únicamente destinados a mejorar la calidad de la ambulancia, es decir, una de esas batallas que se libran para que todo siga igual. O por el contrario, nos aportará para avanzar en la construcción integrada de una sociedad basada en el bien común.

(*) Colaborador de ContraPunto