Pensamiento Crítico

Malvinas: Soberanía y memoria

Por Rodolfo O. Gianfelici | PrensaMare | 03 Abril 2015

El 2 de abril de 1982, la dictadura cívicomilitar inicia operaciones militares en el Atlántico Sur. Recuperó militarmente las Islas Malvinas. La decisión no fue asentada en principios nacionalistas, sino como un oportunismo que respondía a la situación política adversa que soportaba en el orden interno.La dictadura consideró que con ello “daba un paso adelante” y tras un triunfalismo patrioterísta, podían continuar con su gestión, e ir negociando una retirada honorable a su accionar criminal, antinacional y antipopular.Si bien la recuperación de las Malvinas estaba en el corazón y miles de argentinos, a nadie con dos dedos de frente se le hubiera ocurrido un hecho militar contra el imperio anglosajón. Si en su etapa de mayor popularidad, Juan Domingo Perón no lo hizo, no lo podía realizar nadie. Sin embargo una banda de delincuentes tomó dicho sentimiento para usarlo en función de sus funestos intereses.La recuperación generó –como era de esperar- el respaldo popular. Lo cual no significaba un apoyo a los dictadores. Eran dos cosas bien diferentes. En este aspecto resulta interesante tener en cuenta que aquellos militantes de Montoneros, que estuvieron secuestrados en la ESMA, y debieron aportar trabajo esclavo para el proyecto del almirante Emilio Eduardo Massera, tuvieron un papel importante en su momento. Porque además de enseñarles a ‘leer’ el contenido político de los diarios –entre otras actividades-, lograron ir “bajándole línea” en forma muy sutil, en cuanto al papel nacionalista que debían cumplir los marinos argentinos. Pero además, existió un hecho que mostró claramente el pensamiento de los dictadores. Fue cuando desde Lima, el gobierno peruano informó que estaba disponible para partir de allí un avión con militantes montoneros, para sumarse en la lucha malvinense. Sin embargo Galtieri descartó ese apoyo. En su demencial ilusión, imaginó que él solo y la banda de uniformados que hasta esos años habían sido criminales del pueblo argentino, serían capaces de triunfar ante EEUU, Gran Bretaña, la Otan y la Unión Europea...Lo cierto que tras la recuperación, el imperio reaccionó. Allí nuevamente los militares mostraron su incapacidad y estupidez. Porque no supieron entender el momento en que debían negociar. Frente a ello, el imperio no dudó en aplicar toda su fuerza necesaria y recuperar el territorio que habían colonizado en el siglo 19.Fue así que el pueblo argentino, tras la indigna rendición, salió a la calle a cuestionar a los militares, los que allí -nuevamente- no dudaron en reprimir. Las cosas volvían a su lugar. Con la variante que ahora se aceleraba la huida de una banda uniformada y civil, que ya no podía garantizarle absolutamente nada a sus patrones.Después vendría todo lo que sabemos. Que Raúl Ricardo Alfonsín fue a la embajada de EEUU a proponer un “gobierno de unidad nacional”, con Illía de presidente y él de premier, excluyendo al peronismo. Y la acelerada huida, con negociaciones de urgencia.La recuperación de Malvinas reactualizó para muchos sectores sociales la ‘existencia’ de dicha reivindicación. Y hoy, gracias a una nueva generación en el continente, se ha transformado en una lucha latinoamericana.Este nuevo 2 de abril, recordemos a los soldados que fueron llevado s una desigual lucha; a los que se ofrecieron para luchar; a los que sufrieron las consecuencias de esa lucha; a todos los argentinos que consideran que las Malvinas son argentinas !.