Pensamiento Crítico

Argentina: Un debate histórico

Por Redacción | Tiempo Argentino. | 16 Noviembre 2015

El momento finalmente llegó. El debate presidencial a siete días del balotaje tuvo una   primera sorpresa: fue mucho más intenso y tirante de lo que se esperaba, tomando en cuenta que los dos candidatos suelen tener un estilo comunicacional más bien neutro. El opositor Mauricio Macri, por ejemplo, apeló a una chicana habitual del núcleo duro anti K cuando le dijo a Daniel Scioli que parecía “un panelista” del programa 6,7,8. El postulante del FpV, por su parte, devolvió la gentileza cuando le remarcó al jefe porteño no había podido resolver “el tema de los trapitos en la Ciudad” y que, entonces, menos aún podría encarar la “cuestión del narcotráfico”. 
La pregunta sobre quién ganó o perdió no es fácil de responder. Quien triunfa es quien logra interpretar con mayor intensidad el humor dominante y las expectativas de la sociedad y eso se verá con el paso de los días. Lo que sí puede analizarse es quien se desenvolvió con mayor soltura y firmeza durante la contienda. Desde esa mirada boxística, podría decirse que Macri estuvo mejor en el primer round y que luego Scioli lo fue superando en los restantes hasta el punto en que el jefe del PRO dijo “me rindo”. Fue porque el postulante del FpV le insistía al de Cambiemos con que explique las posiciones que había tenido frente políticas que cuentan con un alto nivel de aprobación, como la estatización de las AFJP y la recuperación del 51% de las acciones de YPF, a las que el PRO se opuso.  

El tema central.
El debate arrancó por el tema neurálgico, que siempre tiene un peso central en las elecciones ejecutivas en todas partes del mundo, la economía. No fue planteado con ese título, pero fue el punto con el que se inició. El primero en hablar fue Macri, que siguió con la fórmula que viene aplicando a lo largo de su campaña (le ha dado resultado). Le habló directo al votante. No hizo grandes definiciones políticas. Apostó de nuevo a inspirar confianza en quienes lo miraban del otro lado de la pantalla, confianza personal, y arrojó títulos como “pobreza cero” o “un millón de viviendas”. A la hora de los cruces, Scioli desplegó una carta que utilizaría varias veces: le pidió a su contendiente que explicara las posiciones de los economistas de su equipo, y de él mismo, que hablaron de una devaluación. “Tus economistas hablaron de una devaluación del dólar. Decime, Mauricio, quién va a pagar ese ajuste”. 
“No hagas de vocero mío”, contestó Macri, sacando una de las muletillas que usaría durante toda la contienda. “Yo nunca hablé de ajuste”, agregó, a pesar de que hace dos semanas había dicho que creía que el dólar oficial se ubicaría alrededor de los 15 pesos, algo que tendría un inevitable impacto en los precios.
Scioli, a su turno, puso el eje de nuevo en diferenciarse del “ajuste” y remarcó que “la competitividad” de la economía se “recuperara perfeccionando la infraestructura y no devaluando”.  
Llegó el turno de que Macri preguntara. El jefe porteño sacó de debajo de la manga una carta que lógicamente iba a utilizar.  Le preguntó sobre las estadísticas de pobreza que da el gobierno nacional. El ex motonauta esgrimió entonces una jugada un tanto sorpresiva: no se puso a rebatir y tomó cierta distancia del oficialismo: “Seguís discutiendo con funcionarios de un gobierno que ya se termina. Debatí conmigo, que soy el candidato a presidente”. Luego remarcó que la alianza Cambiemos tiene “gerentes de las multinacionales” para todas las áreas.    
Así como Macri se defendía de su oponente diciéndole que no sea su “vocero”, Scioli recorrería el complejo equilibrio de tomar distancia de ciertas cosas del ejectuvivo nacional para contrarrestar, algo complejo  para cualquier postulante oficialista.

Seguridad y derechos humanos.  
La seguridad fue otro eje central y también se prestó para varios cruces picantes. A su turno, Macri le enrostró a Scioli la situación de seguridad en la provincia de Buenos Aires, a lo que el gobernador bonaerense le contestó: “Vos no pudiste resolver el tema de los trapitos en la Ciudad y vas a arreglar el narcotráfico”. Macri volvió entonces a tomar una declaración que en algún momento hizo Aníbal Fernández, diciendo que Argentina era un país de "tránsito y no de producción de droga" y el postulante del FpV retomó su defensa: “Seguís insistiendo con discutir con funcionarios de un gobierno que se está terminando. Debatí conmigo”. 
Un punto a favor del líder del PRO en este tema, desde el punto de vista electoral, fue que abordó en varias ocasiones la problemática del consumo de Paco, que impacta muy fuerte en los sectores populares. 
Durante este segmento pudo verse otro aspecto de las estrategias que se desplegaron. Scioli le envió otra vez un guiño explícito a los votantes de Sergio Massa, cuando remarcó que tomaba la propuesta del Frente Renovador de utilizar el “dinero incautado” en el operativos contra el tráfico de drogas para  “montar centros de atención” para adictos. La táctica de Macri, en este punto, parece apuntar más a que los votantes de los candidatos que quedaron en la primera vuelta se “sumen” a la supuesta "ola de cambio", apuntando centralmente a ese deseo sin contenido específico.

Calidad institucional. 
El tercer eje del debate fue la cuestión institucional. Scioli, sin embargo, aprovechó el espacio para volver a pedirle al jefe del PRO que explique por qué se había opuesto “a la estatización de Aerolíneas, de las AFJP, de YPF”;  por qué había dicho “que había que pagarle a los fondos buitres lo que dijo el juez (Thomas) Griesa”. Se produjo entonces uno de los momentos que quedará en los anales por la palabra que utilizó el jefe porteño para rebatir a su oponente. Apelando de nuevo a señalarle que “no sea su vocero”, Macri dijo: “Me rindo”. Y luego aseguró que utilizaría el tiempo que le quedaba para hablar de otras cosas. Nunca contestó sobre las posiciones que su partido tuvo en el Parlamento frente a los temas que le enumeró su contrincante. 
Sobre el cierre, ambos tuvieron dos minutos y apostaron a reafirmar las posiciones que vienen desplegando en la campaña. 
Luego hicieron declaraciones periodísticas. El jefe del PRO destacó: "Scioli no contestó preguntas y su estrategia se basó en el miedo". El ex motonauta, por su parte, remarcó: "Después de esta noche mucha gente repensara su voto porque no quiere volver al ajuste".   «

 
 
La presidenta Cristina Fernández posteó ayer en su muro de Facebook diversas imágenes que circularon en las redes sociales sobre los actos militantes de anteayer en favor del candidato de su fuerza, Daniel Scioli.

NERVIOS

"¿En qué te han transformado, Daniel? Pareces un panelista de 6,7,8", espetó Macri a su rival. Lo acusó de no responder "ninguna" de sus preguntas.

El candidato opositor, que hizo del diálogo y la concordia uno de sus caballitos de batalla, llamó de "cínico" al oficialista.
"No pierdas tiempo con pelar con un gobierno que termina", apaciguó Scioli.
 
MODERADORES
 
Marcelo Bonelli (Grupo Clarín) se corrió, apenas empezó el debate, de la prescindencia que imponía su rol de moderador. Preguntó a ambos candidatos por los "23 millones de pobres" que"hay en el país". Esa cifra no está corroborada por ningún organismo nacional ni internacional.
Luis Novaresio (América) y Rodolfo Barili (Telefé) tuvieron una actuación ecuánime y correcta.
 
UNA AUDIENCIA HISTÓRICA
 
53 Fue el pico de rating que tuvo el debate, apenas dos puntos debajo de la final mundialista entre Argentina y Alemania.