Pensamiento Crítico

Macri: Tropezar con la misma piedra

Por Rodolfo O. Gianfelici | PrensaMare | 17 Febrero 2016
SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici)  El Papa Francisco se reunió con Kirill en Cuba. Luego se marchó a México. Pero además, le había enviado un rosario bendecido a Milagro Sala. Cada uno podrá sacar sus propias conclusiones y considerar cuál de los tres hechos es más importante. Pero nadie le puede negar a ninguno de ellos, máxima importancia.
 
Se conoció que Enrique Palmeyro (colaborador directo de Francisco), entregó el rosario en el acampe que se realiza en la Plaza de Mayo. Un envío o mensaje que conlleva el pedido de libertad de la dirigente social, presa de la sociedad gobernante: macrista-patria judicial.
 
El envío fue oficilizado antes que el pontífice iniciara su viaje. Palmeyro es una persona de estrechísima relación, amistad y confianza papal. Es el segundo en la organización Scholas Ocurrentes (una red mundial de escuelas con estatus pontificio, surgida del seno del Arzobispado de Buenos Aires). Este envío no fue ‘reservado’, ni mucho menos ‘secreto’. Para algunos, constituye un específico mensaje papal, que  preanuncia el tenso diálogo que existirá cuando reciba a Mauricio Macri el próximo 27 de febrero.
 
Palmeyro fue seminarista, es profesor de teología, abordó la problemática de las escuelas y trabajó para dignificar a los cartoneros. Que haya visitado el acampe (con carpa incluida) en Plaza de Mayo, no es un dato menor. Entregó el rosario y explicó la preocupación de Francisco por el apresamiento de la dirigente, informando que él trabaja para obtener su libertad.
 
Pero la situación de Sala parece no inquietar al macrismo, que sostiene la supuesta ‘independencia’ entre el poder político gobernante, el radicalismo jujeño y la funcionalidad y servilismo de la justicia. Ya no son solo los integrantes de Tupac Amarú los que reclaman su libertad, sino que se han ido sumando las más variadas voces a nivel nacional y mundial.
 
Los reclamos incluyen a Aministía Internacional, Movimiento Evita, Peronismo con Memoria, Madres de Plaza de Mayo, CELS, parlamentarios del Parlasur, Asamblea Permanente por los DDHH, Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS, Eugenio Zaffaroni, Curas en Opción por los Pobres, Comisión Episcopal de la Pastoral Social...
 
Ignorar esta situación, por parte del macrismo y sus socios (UCR, CC, ARI...), como por parte de los ‘analistas’ y los medios formadores de opinión, significa ocultar la realidad y escribir su propia historia. Lo cual constituye un error mayúsculo. Para algunos es coherencia; para otros el comienzo de un suicidio político.
 
Mauricio Macri ignora la realidad y se refugia en un simplismo propio del inepto. Porque pretende sostener lo insostenible, en cuanto a que la prisión de Sala es un “asunto de la justicia”. Porque enviar el contundente respaldo para con el radical gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, constituye una muestra de soberbia política. Una muestra rayana con la burla, abonado a través de un ‘carnavalito’ privado, rodeado de gendarmes...
 
Macri lo que está diciendo de manera contundente es que respalda la ofensiva de lo más gorila del radicalismo. Desafía a la sociedad; y acepta la extorsión y la amenaza de represión. Provoca y descalifica; pero además ‘premia’. Porque usando los recursos del Estado, le provee de 500 millones de pesos extras a la gestión moralista (por Morales, se entiente... no por lo moral).
 
Es así que Macri construye un discurso, una historia y una coyuntura según sus propias necesidades (mercantilistas) y las que el poder oligárquico le indica, pues para ello lo instaló en su gestión presidencial. Al parecer ni él, ni sus asesores, ni sus socios parecen haber leído a monseñor Vicente Zaspe, que décadas atrás supo hablar de la existencia de dos realidades, de dos Argentina. Grave error el de tropezar con la piedra nuevamente...