Pensamiento Crítico

Macri: Verdades de una micro visita

Por Alessio Maturo | PrensaMare | 29 Febrero 2016

Finalmente Mauricio Macri visitó de manera oficial y como presidente al Papa. Hubo llegada, recepción, entrega de regalos, conversación, encuentro ampliado a la comitiva, sonrisas, retirada y conferencia de prensa del visitante. Inmediatamente de ello c omenzaron los análisis, especulaciones, trascendidos, versiones, silencios y –para qué negarlo-, operaciones de prensa. La más vistosa, rápida y escandalosa correspondió al diario Clarín que en Argentina refirió a que Francisco reclamó por la unidad de los argentinos. Acaso están desunidos...? No. El tema es que instalar ese mensaje papal le otorga una gran ventaja a los nuevos poderes que ahora co-gobiernan y que necesitan que su principalísimo CEO, el presidente Macri, preserve su imagen. Clarín instaló dicho mensaje de ‘desunión’, para construir un Macri “unidor” o por sobre todas las diferencias partidarias. Un Macri que no considera a la desocupación, la criminalización de las protestas, los despidos o el avance del neoliberalismo como temas prioritarios. Sólo debe preocuparse “por unir”. El resto es secundario... o para tratar a futuro (cuándo? Nadie lo sabe). Lo concreto es que de sguro por las tierras argentinas no se van a conocer ciertos detalles de esta rápida visita presidencial. Porque los medios poderosos informan, pero también (y cómo!) des-informan.

Punto 1: El encuentro apenas se extendió por 22 minutos. Escaso y que constituye todo un gesto papal. Con un Francisco amable, pero muy serio y frío. Llamativo si se tiene en cuenta que recibía a un connacional.

Punto 2: El Papa le ratificó al mandatario que no visitará Argentina en el 2016, como le reclamaba la diplomacia dirigida por la radical Susana Malcorra. Otro mensaje importante, pues en el continente americano ya ha estado en Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Cuba y México. Continuamos, con el Punto 3: Los analistas de actitudes han dado cuenta que Francisco suele demostrar la atención, o importancia, o agrado o empeño de los encuentros, a través de su rostro, sonrisa y gestos; particularmente al momento en que se produce el intercambio de presentes; y fundamentalmente en la duración del encuentro. En este caso, todo ello ha sido más que elocuente. Se asistió a una recepción extremadamente fría y formal. La simple comparativa de los encuentros que mantuvo con Raúl Castro o Barack Obama constituyen la antítesis de lo ocurrido el sábado 27-2. Sin bromas, el Papa buscó dejar en claro que se trataba de un “encuentro oficial” y absolutamente, nada más.

Punto 4: Para el macrismo, que construyó un presidente en torno al marketing y a las imágenes. Que se ocuparon de dar forma a ‘un producto’ para poder venderlo (a los votantes), son conscientes que poco y nada van a poder extraer de esta visita. Lo cual debe dejarlos más que preocupados. Porque los hace aún más dependientes del poder comunicacional (o sea del grupo Clarín y La Nación). Desde el pensamiento del asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, se consideraban a ‘un paso’ de poder comenzar a construir un Macri independiente, más allá del bien y del mal; muy cercano al Vaticano. Pero nuevamente se han equivocado. Han menospreciado al Papa (y saben que no podrán menospreciar a los multimedios...).

Punto 5: Si bien Francisco recibió a su visitante con un: “Buenos días, señor presidente”, ello debe ser analizado no como un reconocimiento al mandatario, sino como una toma de distancia. El Papa podría haberle dicho “Mauricio”, pero prefirió darle un tratamiento distante apelando al cargo que ostenta. Nada casual para un Pontífice que ha acostumbrado a sus mensajes claros y contundentes.

Punto 6: Tras el encuentro, Macri habló a la prensa y sus principales citas estuvieron en que el papa le pidió “paciencia” (al frente del Gobierno) y que enfrentara “El narcotráfico y la corrupción”. Como se observa, nada que ver con lo instalado por Clarín, en cuanto a la ‘unión de los argentinos’. Un tema que –seguramente- con el paso de las horas se va a ver “obligado” a reacomodar, para que el clarinestismo no se enoje.

Punto 7: Los periodistas que cubrieron el encuentro se encargaron de detallar que los protagonistas analizaron temas como “la ayuda al desarrollo integral”, “respeto a los derechos humanos”, “narcotráfico”, “lucha a la pobreza”, “la paz y la reconciliación social” y “la justicia”. Todo ello en un encuentro total que duró... 22 minutos (¡!).

Si a ello se le quitan los silencios, las presentaciones, los movimientos, y los saludos, evidentemente quedó escaso tiempo para tratar semejante temario. O apenas existió una enumeración de temas, o constituye todo un invento (en la mismísma casa de Dios...).

Punto 8: Tras la visita, algunos integrantes de la comitiva macrista, dándose cuenta de la frialdad y distancia con que los trató Francisco, inmediatamente le endilgaron la responsabilidad a Cristina Fernández. Argumentaron que el Papa se dio cuenta (¿?) que Cristina Fernández lo usaba para mantener su imagen, y por ello lo visitaba constantemente. De allí que ahora el Pontífice ha decidido no dejarse usar y busca mantener relaciones “un poco más distantes”. Quiere establer cuna “relación más profesional” (¿?), y nada más. Una “explicación” que en su búsqueda por salvar a Macri coloca a Francisco en un pobrísimo papel (porque no sabía que lo estaban usando...).

Punto 9: El urgente análisis secretísimo, que por ‘torpezas’ argentinas, generalmente se filtra hacia otros servicios de inteligencia occidentales (y a algunos periodistas), presenta algunos ítems interesantes. Refriere a la “manifiesta frialdad”; la escasa “profundidad de temas analizados”; “una suerte de desconfianza de Francisco” para con la gestión macrista; “se puede entender como una crítica a la política económica del Sr Presidente”; “un cierto desconocimiento de la realidad argentina a causa de trascendidos que le hacen llegar desde sectores del kirchnerismo”. Si estos son los “análisis” de la Inteligencia argentina, habrá que estar atentos a cualquier cosa que ocurra a nivel interior o del exterior, porque evidencian falencias gravísimas. Punto

10: Si el objetivo del viaje del macrismo era el de instalar en su país una imagen de ‘coincidencias’ con el Papa, para transformarlo en una suerte de “apoyo” político a su gestión, evidentemente se han equivocado. Porque Francisco nunca va a respaldar la exclusión social, el hambre y el aumento de la pobreza. Todo lo cual indica que Macri deberá someterse aún más a los dictados del poder comunicacional. www.prensamare.com.ar

http://www.prensamare.com.ar/noticia-detalle/58844-macri-verdades-de-una-micro-visita.html