Pensamiento Crítico

FMLN denuncia que la situación en El Salvador es tan grave como cuando empezó el conflicto armado en la década del 70

FMLN | FMLN | 26 Agosto 2006
El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) ha acudido a Naciones Unidas, como un esfuerzo urgente para intentar frenar el continuo deterioro de la situación económica, política y social de El Salvador, debido a la actitud autoritaria y antidemocrática del gobierno de ARENA. Entre otras cosas, el FMLN denuncia «el resurgimiento de "grupos de exterminio" o "escuadrones de la muerte"; y las frecuentes prácticas de tortura, amenazas y persecución política a opositores. Asesinatos precedidos de torturas contra militantes del FMLN, como los esposos Manzanares el 2 de julio pasado, representan un punto de inflexión extremadamente alarmante».

Estado de la Democracia, los Derechos Humanos y la Reconciliación en El Salvador: quince años después de la firma de los Acuerdos de Paz

Informe del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional
al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas
San Salvador, El Salvador, Centroamérica, Agosto del 2006

RESUMEN EJECUTIVO

PUEDE LEER EN ESTE ENLACE, EL INFORME COMPLETO DEL FMLN A LA ONU 1. Los Acuerdos de Paz entre el Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) firmados en 1992 representan un punto de inflexión en la historia del país. Los acuerdos representan, como lo señalara el mismo Secretario General en la ceremonia para marcar el fin del conflicto armado en El Salvador, también un intento de "...promover la democratización del país, garantizar el respeto irrestricto de los derechos humanos y reunificar a la sociedad salvadoreña". 2. La firma de los Acuerdos no significó que la democracia y la paz se materializaron espontáneamente. Nuevas y mayores dificultades surgieron más adelante y, de manera particular, después del año 2002 cuando se dan por concluida la función de verificación de las Naciones Unidas en El Salvador. Es allí cuando se pone a prueba la seriedad del compromiso de las partes firmantes y del país en su conjunto de sentar las bases para el desarrollo de un Estado de Derecho capaz de superar las causas del conflicto: el autoritarismo que cerraba a la ciudadanía los espacios políticos y, por otra parte, las desigualdades y la pobreza qua afectaban a grandes contingentes de población. 3. Visto en perspectiva, casi quince años después de la firma de los Acuerdos, el FMLN se siente satisfecho de sus esfuerzos y contribuciones para fortalecer los mecanismos, instituciones y formativas surgidas de los acuerdos. Durante todo este periodo nos hemos mantenido firmes en nuestro compromiso con la paz y la democracia, regocijándonos de pequeños avances y progresos, manteniendo nuestro optimismo aún en condiciones adversas. Durante los últimos quince años, el FMLN ha participado a nivel nacional y local tratando de fortalecer la democracia, promover la reconciliación y la justicia social y combatir la pobreza. El Frente continúa convencido de que la firma de los Acuerdos fue un triunfo para el pueblo salvadoreño y un testimonio de la creatividad y esfuerzos de Naciones Unidas y, en particular, del Secretario General. 4. Sin embargo, el FMLN considera que sus esfuerzos y los de otros sectores sociales y políticos del país, no han producido los resultados satisfactorios esperados. Por el contrario, los procesos positivos que se habían iniciado después de la firma de los Acuerdos de Paz, se están revirtiendo de manera acelerada, en particular los siguientes: a) Se observa el cierre de espacios políticos para la participación de la ciudadanía y los partidos de oposición; la definición de políticas y la toma de decisiones trascendentales para el país se hace de manera autoritaria. Esta situación es agravada por el hecho de que el Presidente de la República ejerce su cargo fundamentalmente como Presidente del Partido en el Gobierno. b) El Presidente de la República y en general el Órgano Ejecutivo, se comportan de manera abusiva e inconstitucional, irrespetando la división de poderes propio de una democracia. Es alarmante el progresivo deterioro de la institucionalidad democrática y el proceso de subordinación de los Órganos Legislativo y Judicial, y de otras instituciones del Estado que el Acuerdo de Paz definió como claves para la instauración de la democracia en el país, a la Presidencia de la República. c) La falta de participación y la captura de las instituciones han llevado a un debilitamiento del combate a la pobreza y a la acentuación de las desigualdades económicas y sociales. El Gobierno rechaza reformas económicas que permitan combatir aceleradamente la pobreza y crear empleos de calidad. Diversos organismos internacionales dan cuenta del dramatismo de las condiciones de vida de amplios sectores de la población salvadoreña. d) El Salvador es un país que sigue atrapado en una posguerra que no avanza hacia la paz social. La desigualdad, el empobrecimiento, el autoritarismo y el debilitamiento de la institucionalidad democrática, han generado un clima de descontento generalizado y de protesta social, que el gobierno intenta detener con represión, intimidación, persecución, proscripción y terror. Gravísimos hechos de violencia, como los sucedidos el 5 de julio en la capital salvadoreña, demandan ser investigados a profundidad y con total imparcialidad. e) La administración de justicia, la convivencia y seguridad ciudadana se encuentran en un franco proceso de deterioro. El sistema judicial y las entidades a cargo de la investigación del delito, desde su más alto nivel, han venido perdiendo independencia y credibilidad. f) La vida de los habitantes de El Salvador está marcada por el temor a la amenaza cotidiana de los delitos violentos y la impunidad en la que queda la mayoría de esos delitos. Centenares de miles de armas de fuego están en la sociedad sin ningún control. El país no cuenta con una política consensuada de Convivencia y Seguridad Ciudadana, respetuosa de los derechos humanos y asentada en la prevención, investigación y persecución del delito. g) El Gobierno incumple obligaciones y recomendaciones internacionales en materia de Derechos Humanos y mantiene una actitud agresiva hacia la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos. Es de especial gravedad el resurgimiento de "grupos de exterminio" o "escuadrones de la muerte"; y las frecuentes prácticas de tortura, amenazas y persecución política a opositores. Asesinatos precedidos de torturas contra militantes del FMLN, como los esposos Manzanares el 2 de julio pasado, representan un punto de inflexión extremadamente alarmante. h) La posibilidad de democratizar la sociedad salvadoreña y establecer un sistema político pluralista, democrático, respetuoso de la diversidad ideológica y política está seriamente amenazada. El sistema electoral se ha pervertido, impidiendo la alternancia y posibilitando el fraude, gracias al control casi absoluto que ejerce el Órgano Ejecutivo sobre instituciones clave como el Tribunal Supremo Electoral TSE y el Registro Nacional de Personas Naturales RNPN. El país no cuenta con un Padrón Electoral confiable. Cada vez más, los procesos electorales del país han estado marcados por inseguridad jurídica, violencia política, propaganda sucia y una crisis de credibilidad del TSE. 5. En conclusión, el FMLN está hondamente preocupado sobre la evolución del país y las amenazas al proceso de paz. Percibimos una creciente desesperanza por parte de nuestro pueblo. Las nuevas generaciones comienzan a dudar de los resultados del Acuerdo de Paz. El creciente autoritarismo pone en entredicho el proceso de democratización del país, al tiempo que las políticas económicas fomentan la concentración de la riqueza en pocas manos, dejando a grandes sectores de la población en la pobreza, y haciendo inviables los intentos de unificar a la sociedad salvadoreña. Estos precisamente fueron los rasgos fundamentales de la situación que condujo al conflicto político-militar. Por todo lo anterior solicitamos formalmente: • Que el Secretario General de la ONU, señor Kofi Annan, instruya a las agencias del Sistema de Naciones Unidas para que evalúen la situación de El Salvador quince años después de la firma de los Acuerdos de Paz y, de manera particular, evalúen la evolución de los mecanismos, instituciones y normativas surgidas de los Acuerdos de Paz, formulando recomendaciones de cómo fortalecer las mismas. • Que el caso de los Acuerdos de Paz en El Salvador sea incluido como parte de la agenda de trabajo de la recién establecida Comisión de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, a fin que ésta proponga estrategias para la consolidación definitiva y la sostenibilidad de la paz y la democracia en el país. • Que la presencia en El Salvador de las Naciones Unidas y, en particular, la del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos se fortalezca. • Que las Naciones Unidas apoyen los esfuerzos de la sociedad salvadoreña por contar con un sistema electoral absolutamente confiable, contribuyendo con asistencia técnica y movilización de recursos de la comunidad internacional. • La ampliación y fortalecimiento del apoyo que la Organización de las Naciones Unidas ha venido prestando para lograr el desarme general de la sociedad salvadoreña y la aprobación de una política democrática de justicia y seguridad ciudadana. • La designación de un Perito Internacional que realice las investigaciones científicas a fin de esclarecer los sucesos violentos del 5 de julio y el asesinato de los esposos Manzanares.