Pensamiento Crítico

Cataluña busca nuevos horizontes

Por Josep Puig Bóo | Página/12 | 16 Mayo 2018

Luego de un tiempo demasiado largo, según mi opinión, se pudo lograr formar gobierno en Cataluña. Es verdad que se necesita tiempo para madurar y sopesar los procesos políticos-sociales de un grupo que está formado por varias corrientes ideológicas, pero no hemos de descartar la demasiada humanidad de los políticos con sus anhelos, ambiciones y narcisismo. 

Dicho lo anterior, habría que hacer referencia que las anteriores complejidades se topan con la pared de un gobierno que extralimita sus autoridades usando el artículo 155, es decir, que gobiernan Enric Millo y Soraya Sáenz de Santamaría, aplicando criterios a sus gustos y repartiendo citaciones judiciales como caramelos afuera de un colegio. 

Hay que recordar que dichos funcionarios pertenecen a un partido –el PP– que en Cataluña es minoritario y no tiene bloque propio en el Parlamento. 

A pesar de ello, podemos decir que se eligió presidente a Joaquim “Quim” Torra Pla, nacido en Blanes de la Gran Girona, 28 de diciembre de 1962 de profesión abogado, editor y escritor. De ideología independentista catalana, que se reconoce hereditario de Francesc Macià. Desde 2018 es diputado de la XII legislatura del Parlamento de Cataluña en el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. 

Es claro que el gobierno que quede formado por el nuevo presidente no podrá otra cosa que recuperar las instituciones y volver a plantear las leyes sociales que también fueron derogadas debido al grupo de partidos que apoyan el 155. No pudieron tocar la educación, pero sí pudieron reconocer como defensores de la patria a las Guardias Civiles que golpeaban a la gente, vanagloriarse de la gestión del pasado 1 de octubre (durante el referéndum soberanista) donde hubo cargas policiales, donde el foco está puesto en la amenaza, la violencia y mal uso de la justicia. Lo grave es que se tergiversó toda la legislación y se manipula el código penal 610-611. Todas las personas que puedan ejercer violencia lo podrán hacer siempre que al Estado le interese. Los partidos del 155 usaron los grupos de extrema derecha y el neonazismo para crear disturbios en la calle y no son castigados. Esto sucede porque se validó y condecoró las agresiones del 155. 

Donde se pudo poner en prisión por tres años y medio a un joven rapero por hacer una canción en contra de la corona, ¡sí!, tres años de prisión porque es considerado terrorista. El gobierno central de Madrid sigue implementando el criterio de la judicialización y de la fuerza policial, pero nada frena que la sociedad siga saliendo a la calle y pacíficamente repudie a un rey que no lo considera propio, una corona que se cuida de los intereses sectarios del partido gobernante y no crea lazos. 

Será verdad que la república catalana no está tan cerca como pensamos, pero el desafecto y las ganas de crear algo nuevo son de una base social que no se desinfla, que busca nuevos horizontes políticos-sociales como gente de paz. 

* President mutual catalana Montepio Montserrat.