Pensamiento Crítico

Ecuador: enigma ronda pesquisa de EE.UU. sobre citas Assange-Manafort

Por Sinay Céspedes Moreno | Prensa Latina | 19 Enero 2019

Las entrevistas sobre posibles encuentros entre Julian Assange y Paul Manafort, realizadas por investigadores de Estados Unidos a extrabajadores y personal de la embajada de Ecuador en Londres, se mantienen hoy como un enigma.

La petición de Washington de intercambiar con los exdiplomáticos fue anunciada por el portal WikiLeaks, fundado por Assange, y responsable de la divulgación de miles de documentos clasificados sobre prácticas irregulares autorizadas por la Casa Blanca.

Según el sitio digital, las entrevistas girarían en torno a presuntas reuniones sostenidas entre el ciberactivista australiano, asilado en la sede diplomática de Ecuador en Londres desde 2012, y Manafort, exjefe de campaña del actual residente de Estados Unidos, Donald Trump.

'El 7 de enero, el Departamento de Justicia emitió cartas rogatorias para interrogar a seis exdiplomáticos y personal de la embajada ecuatoriana de Londres, después de la historia fabricada por The Guardian de las reuniones de Assange-Manafort', afirmó WikiLeaks en la red social Twitter y añadió que el gobierno nacional accedió a la solicitud.

Las citas secretas habrían tenido lugar en la capital del Reino Unido, en 2013, 2015 y 2016, de acuerdo con un artículo difundido, en noviembre último, por el diario británico The Guardian, aclaró WikiLeaks.

Aunque las autoridades no han ofrecido declaraciones oficiales al respecto, varios medios de comunicación hicieron referencia al tema de las entrevistas, que despertaron, no solo interés, sino también preocupación, ante el silencio gubernamental, en especial del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, cuestionado al respecto.

'La Cancillería ecuatoriana, respetuosa de la independencia de las funciones del Estado, prefiere no pronunciarse ante el tema, pues compete a la Función Judicial y específicamente a la Fiscalía, quien pudiera manifestarse ante este asunto', fue la respuesta de esa cartera de estado.

Por su parte, el Ministerio Público tampoco ha emitido ninguna declaración.

Hasta el momento, solo el abogado de Julian Assange, Carlos Poveda, emitió criterios en declaraciones exclusivas para la página digital Ecuador Inmediato, en las cuales considera que el hecho constituye una vulneración de los derechos de su defendido.

Poveda precisó que Assange ni su equipo legal recibieron notificación sobre esa diligencia.

'El día de hoy hemos interpuesto un escrito, indicando que nos notifiquen también a nosotros y que nos permitan revisar el expediente, que es de cooperación judicial', comentó el letrado.

Asimismo, aprovechó la ocasión para recordar que el artículo del The Guardian, sobre las supuestas reuniones Assange-Manafort, nunca fue verificado y se plantearon dudas sobre la veracidad de los hechos.

Los acontecimientos actuales se suman a la situación que enfrenta el australiano en la sede diplomática ecuatoriana en Londres, donde hace unos meses se le impuso un régimen especial, según el cual sus visitas son controladas y debe pagar por los servicios básicos.

Recientemente, también se difundió en redes sociales que se privó del uso de la calefacción y su cama fue retirada, lo cual desmintió el ejecutivo mediante Comunicado Oficial.

Para muchos, la administración nacional busca presionar al ciberactivista a fin de lograr que abandone la misión diplomática, en la cual lleva más de seis años, teoría respaldada, hasta cierto punto, por aseveraciones de funcionarios oficiales, en las cuales han hecho hincapié en que se entregue a las autoridades de Londres.

Suecia abrió un proceso legal contra el informático australiano por supuestos delitos sexuales que terminó archivado. Sin embargo, su defensa teme que si abandona la embajada será arrestado por la policía británica y podría terminar extraditado a Estados Unidos, donde lo procesarían por las filtraciones.

Desde Quito múltiples son las acciones desplegadas para intentar solucionar el problema, sin obtener resultados positivos, entre ellas, el otorgamiento de la ciudadanía ecuatoriana al ciberactivista, la cual representantes de la derecha piden revocar.

El panorama para el australiano, quien ya cuenta con limitaciones en su condición de asilado, se torna cada vez más complicado.