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Pensamiento Crítico

La línea de fuego entre Rusia y Estados Unidos está en el Caribe

Por Edinson Sánchez Jiménez (*) | psuv.org.ve | 12 Febrero 2019

EEUU perdió a Venezuela. El Presidente de Ruisa, Vladimir Putin, corrió la línea de fuego a Suramérica y los llevó al propio territorio de sus aliados. Putin no se va, coronó ese avance que demoró casi 15 años consolidarlo.

El Presidente Hugo Chávez venía en ese proyecto. El comandante sabía que se iba a complicar la revolución y ahora Nicolás Maduro concretó esa tarea. EEUU está como cuando a usted en una calle concurrida de cualquier capital de Colombia le arrebatan de su mano la tabla, o en su defecto el celular: solo resta llamar a la policía y decir que el ladrón está en la olla.

Putin tiene todo desde Venezuela. Cuba, Nicaragua y las Antillas conforman el triángulo de dominio en el Caribe. Rusia es ahora la potencia militar más poderosa del mundo. Obligó a los gringos a retirarse de Siria, mientras que planeaba con anterioridad –como buen ajedrecista– el plan más mayúsculo de la historia de aproximación territorial de Rusia, convirtiéndose en socio de la revolución bolivariana.

Mientras en Colombia hablaban del "castro-chavismo" por mando del expresidente Álvaro Uribe y la extrema derecha para confrontar al poder, desde las órbitas secretas el Estado bolivariano las piezas se movían sin ser percatadas por la oligarquía neoliberal.

Putin metió toda la técnica rusa con la asesoría cubana para defender la Revolución Bolivariana, su nuevo aliado estratégico –el más importante­. Venezuela firmó un contrato de casi 300 mil millones de dólares con Rusia para el suministro de petróleo pagado por adelantado y del mismo modo 40 mil millones de dólares a los chinos.

Estados Unidos perdió la vía diplomática. Sólo le resta la guerra.

Lo más complicado es que en la ONU, Estados Unidos tiene a Rusia y China en contra y todos aquellos países que han sufrido el impacto de la OTAN.

Cuando los gringos intenten poner un soldado en Venezuela, dentro de la línea de fuego, detona la guerra, y lo más grave es que Colombia sufrirá el primer impacto de la resistencia rusa en una base militar colombiana ya sea en Tumaco o en cualquier punto del territorio nacional, que están no en la línea de fuego, sino en la retaguardia gringa. Quedaremos en el medio de fuego, eso no cabe la menor duda, porque responderán contra nosotros. Esto está caliente.

Lo cierto es que el objetivo para EEUU no es el pueblo venezolano "por liberar", según ellos, es el asalto del petróleo con más de 300 mil millones de barriles, la reserva prioritaria del mundo y eso es lo que cuenta.

Putin no abandonará esta posición. La historia ha demostrado que solos, los gringos no han podido ganar una intervención, lo han hecho con aliados y al momento de repartir el botín, es nefasto el fracaso. Por ejemplo, Irak o Libia. Ahora es complicado porque los intereses estratégicos los tiene Rusia. Los gringos tendrán que sentarse a negociar con Putin y en ese diálogo, Maduro estará en el medio.

La ONU volvió a reconocer a Maduro como el legítimo presidente del Estado bolivariano. Los gringos tuvieron que llamar al jefe de las fuerzas militares de la República Bolivariana a pedirles permiso para sacar el último funcionario de lo que era la embajada norteamericana y pidieron ser escoltados hacia el aeropuerto de Maiquetía, donde en un avión hércules con bandera norteamericana partían hacia el norte. Ese permiso llevaba la firma del Nicolás Maduro Morón como presidente legítimo.

Mientras, en Colombia las disidencias se organizan para operar en el momento que se prenda la confrontación. Uribe sabe que en esta confrontación Colombia será quien más pierda, porque enfrentar un choque militar de esta envergadura y atender el conflicto interno, es imposible. Será la pesadilla de Uribe. Jamás pensó que mientras alteraba a Colombia con su palabra inventada del "castro-chavismo" y que Colombia sería otra Venezuela sin indicar que en el fondo tendrá que verle la cara al imperio ruso.

Esto es geopolítica. La línea de fuego está en el Caribe. Rusia no se va de Suramérica, de eso no cabe la menor duda, esa es la realidad.

Cabe acotar que Rusia, sin colocar un soldado en tierra, tiene la tecnología para gestar una confrontación desde las bases bolivarianas con misiles súper poderosos, los mismos que sacaron a los yanquis de Siria. Para nosotros, lo más complicado es que las bombas no caerán en territorio gringo, sino que se incrustarán en territorio colombiano.

Putin hace rato que tiene el mapeo de las bases gringas en Colombia y de los batallones colombianos. El precio de salir del tercermundismo cuesta: Bolívar lo advirtió. La extrema envenena, destroza y presenta a Bolívar como un indigente.

Hoy esa misma oligarquía quiere apuntalar una guerra. Para asaltar no tienen otro camino, pero serán suicidas porque donde se prenda el mechón, el infierno tocará las puertas de todos. Que no vaya a ocurrir lo que la mayoría del pueblo colombiano desconoce.

Esperemos que el infierno se aleje. Solo queda esperar que los gringos no muerdan el anzuelo. Ellos saben que Rusia no es Panamá, Granada, Irak.

(*) Colombiano residente en Zarzal, departamento del Valle del Cauca, suroccidente de Colombia.

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