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Pensamiento Crítico

Los indocumentados, esos que sostienen la economía de EEUU

Por Laura Itzel Domart | Sputnik, Rusia | 22 Mayo 2020

Los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos son unos de los más afectados por la pandemia de Covid-19, a pesar de que la mayoría de ellos trabajan en las denominadas actividades esenciales.

Abigail Martínez y su familia viven en una casa a las afueras de Louisville, Kentucky, en Estados Unidos. En un espacio lo suficientemente amplio como para albergar a todos: cinco adultos y dos niños.

Desde hace dos meses, cuando el gobierno de Donald Trump anunció estado de emergencia en todo el país por la pandemia de Covid-19, la familia de Abigail decidió quedarse en casa por tiempo indefinido. Solo salen para realizar las actividades de primera necesidad: trabajo y compra de víveres.

Según describe Martínez, el confinamiento no ha sido tan complicado como podría parecer, pues en realidad ellos no salían con regularidad por las constantes redadas de migración en los alrededores de Louisville.

Sucede que cuatro de los siete que viven en aquella casa son mexicanos sin permiso para poder laborar en Estados Unidos. Forman parte de los casi 11 millones de inmigrantes indocumentados que sostienen parte de la economía estadounidense

Los inmigrantes en trabajos esenciales

De acuerdo con la organización de política pública, Brookings Institution, en Estados Unidos viven entre 10,5 y 12 millones de inmigrantes sin documentos, lo que representa cerca del 3,6% de la población del país.

"Los inmigrantes son centrales en la economía estadounidense, de hecho constituyen el 16% de toda la fuerza de trabajo de Estados Unidos.  Pero no solo es en el número, sino que además son una mayor parte de trabajadores esenciales, de aquellos que en cuestiones de contingencia no se detienen", explica para Sputnik Estefanía Cruz Lera, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN).

Pero además señala que la mayoría de los inmigrantes indocumentados trabaja en los llamados sectores esenciales: agricultura y ganadería, construcción y mantenimiento, producción y empacado de alimentos.

Un ejemplo de este caso es el de Abigail Martínez, quien labora en el sector de la construcción en el área de limpieza. Ella no se quedó sin empleo durante esta etapa de pandemia, pero tampoco tiene acceso a un servicio médico en caso de enfermarse.

"Gracias a Dios tengo trabajo, pero muchas otras personas se quedaron sin empleo y pues la situación para ellos es muy difícil", cuenta Martínez a Sputnik.

Otro caso es el de Irrael López, un joven mexicano de 25 años, que desde hace seis años radica en Estados Unidos. También trabaja en la construcción, en el área de ensamblado, por lo que continúa en sus labores a pesar de las restricciones por el Covid-19.

"En el trabajo tenemos reglas que debemos seguir para poder trabajar. Es necesario utilizar camisas de manga larga, pantalones de mezclilla, botas, casco, lentes, cubrebocas y guantes", cuenta Irrael a Sputnik sobre las medidas que utiliza para protegerse del contagio.

El empobrecimiento de los inmigrantes

El último estudio del Centro para el Estudio de la Inmigración (CIS, por sus siglas en inglés) detalla que el desempleo entre los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos ha crecido en un 320%.

Según expresa el informe del CIS, a finales de abril cerca de 4,3 millones de inmigrantes ya no tenía trabajo; es decir, lo perdieron antes o durante la etapa de pandemia por la suspensión de actividades que ordenó el gobierno estadounidense.

En California, el 19 de marzo, el gobernador Gavin Newsom, ordenó la suspensión de actividades no esenciales en todo el estado. Ese día, cuenta Nancy Severiano a Sputnik, se cerró todo.

"Dejé de trabajar cuando empezó el virus porque hubo un log down, o sea que se cerró el estado. El estado mandó a cerrar todos los restaurantes, cerraron todos los comedores de los restaurantes debido de la pandemia. Ya no podían tener gente adentro del comedor, entonces a nosotros nos descansaron desde marzo", agrega.

Nancy trabaja en el comedor de un restaurante de comida rápida a las afueras de Los Ángeles, California; por lo que, desde que se suspendieron las actividades no pudo reintegrarse a sus actividades laborales de forma regular.

En medio de todo, para Nancy la situación es llevadera, pues pudo acceder a una de las ayudas económicas que lanzó el gobernador del estado de California para todas aquellas personas que se quedaron sin empleo —incluidos inmigrantes indocumentados—.

Sin embargo, la situación no es la misma para el resto del país pues el presidente Donald Trump otorgó ayudas únicamente para los ciudadanos norteamericanos. En Kentucky, por ejemplo, Griselda López perdió su empleo en el McDonald's en el que trabajaba.

"El problema que considero más relevante ahorita es que sí hay un programa para ayudar a las personas en esta situación que estamos viviendo. Pero los inmigrantes a pesar de que pagan impuestos al consumo, no se pueden beneficiar de los programas sociales que hay para ayudar a las comunidades vulnerables", detalló Cruz Lera.

Griselda López dice en entrevista con Sputnik que la empresa en la que trabajaba ha tratado de compensar la situación con la reducción de horas de trabajo; "pero pues nada que ver con el trabajo que hacíamos antes de todo esto [la pandemia por el Covid-19]". Aún peor es la situación en que se encuentran las madres solteras, porque tienen una familia que mantener, agrega Nancy.

"Vamos a ver un empobrecimiento de los inmigrantes en Estados Unidos que, si de por sí ya son los nuevos pobres de Estados Unidos porque son los grupos que tienen más empleo que, por ejemplo, los afroamericanos pero ganan menos que los afroamericanos. Esta situación los posiciona como el grupo más pobre de Estados Unidos", alerta la investigadora del CISAN sobre el panorama pos-pandemia para los inmigrantes indocumentados.

Inmigrantes vulnerables ante Covid-19

Uno de los problemas que ha visibilizado la crisis sanitaria por el Covid-19 es la debilidad del sistema de salud de Estados Unidos. En Nueva York, el epicentro de la pandemia en el país, los hospitales colapsaron por falta de espacio para atender a la población.

No obstante, los sectores más vulnerables son las comunidades de inmigrantes indocumentados, que en su mayoría carecen de algún tipo de seguro médico que los proteja en caso de requerir atención hospitalaria.

Según un análisis de la organización Diálogo Interamericano (DIA), el 20% de los inmigrantes no cuenta con ningún tipo de seguro, cifra que aumenta dentro de la población sin permiso para laborar en Estados Unidos y los que aún no cuentan con ciudadanía.

Irrael López dice entre risas que, en caso de enfermarse, seguramente no iría al hospital. "Trataría de tomar medidas, pero no sabría qué medidas, no sabría si ir a un hospital o no. Curarme en casa, alejarme, aislarme, si yo tuviera el coronavirus obviamente", explica.

Sobre este punto, un estudio de DIA del 2013 expone que la mitad de los migrantes informó que en caso de enfermarse se automedicaría sin buscar ningún tipo de atención médica.

En la familia de Abigail Martínez, por ejemplo, han conversado que en caso de que alguno se llegara a enfermar no acudirían al médico de inmediato. Solo asistirían, si la situación llega a agravarse, pues temen que "la migra" los deporte.

De tal forma que, la pandemia, advierte Cruz Lera, "está ocasionando que tengan [los inmigrantes indocumentados] más problemas de desempleo, que no tengan acceso al seguro médico y que tampoco tengan acceso a este cheque que se les está dando en Estados Unidos como salario".

"El sueño americano se ve muy bonito, pero no es como lo pintan", concluyó Nancy Severiano.

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