Una Nueva Ley Podría Cambiar el Sistema Migratorio en los Estados Unidos

08 Agosto 2013

Por Manuel Solís *

La reforma migratoria puede llegar pronto a los Estados Unidos. Un presupuesto que ya fue aprobado en una de las cámaras legislativas, puede pasar por la segunda el mes que viene y tiene el apoyo del presidente promete cambiar el país para alrededor de 11 millones de indocumentados.

Pero a la misma vez, la ley puede hacer que el futuro sea más difícil para los inmigrantes que estén por llegar. El acuerdo al que llegaron los políticos para pasar la ley por el Senado es que, por un lado, le de un camino a la ciudadanía a los que permanecen en el país sin papeles, mientras que, por el otro, fortalezca las fronteras para prevenir la entrada de más inmigrantes.

¿Que, exactamente, prometería la ley?

El presupuesto permitiría que los indocumentados obtengan su residencia permanente siempre y cuando paguen una multa y cualquier impuesto atrasado. Le daría estatus preferencial a esos que entraron al país con menos de 15 años y hayan logrado estudios de nivel superior o hayan terminado un bachillerato. Los trabajadores agrícolas que hayan realizado su labor por al menos dos años antes de la ley también tendrían condiciones preferenciales, ya que el gobierno está reconociendo el grande impacto económico que representan el grupo. La ley no discriminaría entre países de origen – bajo ella, todos los países serían iguales. Solo las circunstancias del individuo dictarían si le darían preferencia.

Pero la reforma también aumentaría el número de agentes fronterizos con México, supuestamente previniendo la misma cantidad de inmigrantes que han llegado a nuestro país en el pasado de ingresar nuevamente. El presupuesto también limitaría acceso a la ciudadanía para los indocumentados que llegaron al país antes del final del 2011, daría un plazo de mínimo de 10 años para obtener un pasaporte estadounidense y obligaría un historial limpio de antecedentes penales para obtener la ciudadanía. Un requisito de demonstrar conocimiento del inglés, ya establecido en las leyes presentes, se quedaría.

Como la ley afectaría a los hispanos ya en el país

La nueva ley mayormente afectaría a los hispanos, ya que la población representa un 17 por ciento de la población del país y se estima que de los 11 millones de indocumentados, alrededor de 5 o 6 millones sean mexicanos.

Los trabajadores agrícolas y los llamados “dreamers,” o soñadores, quienes llegaron a los Estados Unidos como niños, son los que más disfrutarían de los beneficios de la nueva ley. Podrían trabajar legalmente, viajar al extranjero y vivir sin preocupación de deportación.

Pero hay varias razones por las cuales algunos dicen que aunque la ley pase, puede ser que no todos se aprovechen de la oportunidad de hacerse ciudadanos.

“Si la reforma migratoria se aprueba, miles quedarían fuera porque no podrían demostrar que tienen identidad,” afirmo un reporte de Univisión.

El reporte explicó que hay quizás millones de inmigrantes hispanos sin certificado de nacimiento, pasaporte ni cédula de identidad. Y si no tienen documentos de su país de origen, no pueden identificarse al gobierno americano, anulando la reforma migratoria.

Por lo tanto, el Centro Hispano Pew dijo que en las encuestas conducidas por ellos, 92 por ciento de los hispanos indocumentados dijeron que quisieran ser ciudadanos, pero en un análisis de datos gubernamentales, solamente 46 por ciento de los hispanos elegibles a ser ciudadanos lo han hecho, comparado con 71 por ciento de todos los inmigrantes que no son hispanos pero son elegibles a ser ciudadanos. El centro dice que en una encuesta del 2012 encontró que las razones mas comunes por no hacerse ciudadano fueron no poder hablar inglés y no poder pagar los $680 que cuesta aplicar para la ciudadanía.

La reforma y los inmigrantes del futuro

Hasta ahora, la ley no tiene idioma específico dirigiéndose a los inmigrantes indocumentados del futuro. Es imprudente pensar que simplemente fortalecer la frontera con más agentes y más dinero prevendrá a ninguna persona entrar ilegalmente en el futuro. Aunque, a la misma vez, los últimos datos han enseñado que la tasa de migración de México a los Estados Unidos ha bajado drásticamente. Pero hasta ahora, parece que nuestros legisladores están pasándole el asunto de inmigración en el futuro a los políticos de esa era.

Sobre el autor:

Manuel Solis es abogado de inmigración en los Estados Unidos con una larga trayectoria manejando casos de inmigración de todo tipo, incluyendo visas de trabajo, deportación, reunificación familiar, y muchos más.

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