Escúchenos en línea

Los valores de mi abuelo

26 Septiembre 2013

Por Elías Cabrera*

Lo he titulado así en vista de que a veces nos limitamos a escribir sobre las acciones de las personas como una referencia histórica, pero no desde el punto de vista tan intrínseco o interior que apenas logramos distinguirlos en toda su dimensión, como son los valores que como humanos desarrollamos en el transcurso de nuestra existencia.

Al principio trataré de darle significado a esta palabra tan difícil de entender como es la palabra valor o valores o por lo decirlo de otra forma lo "que vale" o "lo que nos hace valer" no en el sentido material, sino en el sentido de lo moral, ético o espiritual.

El General Miguel Ángel Ortez y Guillén, proveniente de una familia acomodada en su época y habiendo tenido la oportunidad de cursar estudios en los mejores colegios de su época, Granada, León, la toma de conciencia por el momento histórico de nuestra patria que le tocó vivir, lo impulsó a integrarse de lleno a la lucha por la defensa de la soberanía de su patria, a lo que se conoce como patriotismo o amor por su patria, o en muchos casos nacionalismo.

Consecuentemente la decisión de tomar parte en esa lucha, por el carácter de clase de la misma y por el origen de ese gran ejercito, yo diría que nos lleva a otro de los valores que se conocidos como solidaridad de clase o fraternidad entre hermanos.

En esa Guerra de Liberación por la Defensa de la Soberanía o como en todas las guerras el compartir con sus compañeros todas las vicisitudes que esto implica independientemente de su grado militar sin privilegios de ninguna clase estamos frente a uno de sus valores de mayor relevancia diría yo como es el de la humildad.

La historia narra que en una de sus emboscadas, la emboscada de Achuapa, toda una columna invasora fue aniquilada por sus hombres y de parte de ellos hubo un sobreviviente nicaragüense, al cual le respeto la vida a eso le llamo humanismo.

Al ser requerido por sus padres que abandonara la lucha, ofreciéndole a cambio todos los recursos económicos de su familia y negándose a esta propuesta reconozco en el valor de la entrega total a sus ideales o dicho de otro modo amor total a sus semejantes.

El hecho de que su condición de General y del dominio pleno de un territorio en donde el operaba por sus responsabilidades disponía de recursos que servían para el sostenimiento de su columna y sus acciones de recuperaciones económicas y materiales teniendo la posibilidad de sacar provecho personal de esta situación privilegiada lo cual nunca hizo, a lo que se conoce como honradez.

Su espíritu de guerrero lo llevaba a enfrentar todos los riesgos que imponía los combates siempre en la primera línea de lucha a lo que se conoce como valentía.

Nos lego uno de sus hermosos poemas "La Patrona de Las Segovias", lo cual es un verdadero canto al ser supremo y a sus intercesores a lo cual yo llamo espiritualidad en tiempos de guerra.

Sin vacilar ante su muerte y dando sus últimas instrucciones, a sus compañeros sin temor a ser capturado por el enemigo luchando hasta el último minuto de su existencia a lo que resaltaría como perseverancia, gallardía, altruismo.

Y al final de la jornada cuando ya el alba despuntaba entre los cerros de Palacagüina sus compañeros cargaron su cuerpo, desencarnado su espíritu, a lo que se conoce como lealtad entre hermanos de lucha.

Y lo más importante la reencarnación es la de de su legado histórico en otros espíritus en tiempos presentes como una muestra de gratitud y compromiso a la inmortalidad de esos valores que el encarnó en su ser.

Trate de darle forma a este escrito no sin antes despojarme de todas las emociones humanas que implica ser un desciende directo del Gran General Miguel Ángel Ortez y Guillén y cualquier error cometido les solicito me sepan dispensarlo.

(*) Nieto del General Miguel Ángel Ortez y Guillén.

Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play