La Ley y las propinas

09 Octubre 2013

Por Francisco Lacayo Parajón

El 11 de julio 2013, salió publicada en la Gaceta Nacional, la Ley No. 842. Ley de Protección  de  los  Derechos de las Personas  Consumidoras y Usuarias. Esa ley entrará en vigencia el 12 de octubre del 2013.

La ley contiene cuatro considerandos y 138 artículos. En dos de ellos se hace referencia a la propina.

Art.10 Prohibiciones para las personas proveedoras, acápite.3 donde se prohíbe:

Incluir propina en el precio y en el cálculo de la factura, o cualquier alusión a la misma, dejando a criterio de las personas consumidoras pagar o no la propina, siendo ésta última voluntaria;

Art.116 Infracciones leves, acápite 3, donde se prohíbe:

Incluir propina en el precio que se le cobra a la persona consumidora o en el cálculo de la factura, o hacer cualquier alusión a la misma;

En los otros 136 artículos se legisla por primera vez sobre temas de trascendental importancia para los derechos de consumidores y usuarios tales como: Transparencia en la información y divulgación, Publicidad abusiva o falsa, responder sobre vicios ocultos, asimetrías, distorsiones en la información, garantías adicionales sobre bienes vendidos, servicios de reparación no cubiertos por garantía, contratos por adhesión y cláusulas abusivas etc.

Algunos medios de comunicación, probablemente con buena intención pero, en forma errónea, han iniciado una campaña, que en los hechos promueve la "satanización" de la propina, casi como si ella fuera un delito.

En esa campaña, aún antes de que la ley entrara en vigencia, se ha señalado en público como violadores de la ley a algunos establecimientos comerciales. En esas acusaciones se han abordado temas que dependen de la legislación laboral y no de la nueva ley, como es el salario mínimo.

La ley tiene como objetivo procurar  "… la equidad, certeza y seguridad jurídica en las relaciones de consumo con las personas proveedoras de bienes y servicios  públicos, privados,  mixtos, individuales o colectivos" La palabra equidad es fundamental y cubre dos partes en la transacción.

Ese tipo de medios, que en justicia son pocos, han emprendido una campaña que parece aspirar a proteger los derechos de los clientes pero, que lo hacen resaltando el tema de la propina como si esa ley no fuera la Ley No. 842. Ley de Protección de los Derechos de las Personas  Consumidoras y Usuarias, sino una LEY SOBRE LAS PROPINAS.

La naturaleza y razón de ser social y económica de la propina

La propina es una tradición universal por medio de la cual el consumidor o usuario reconoce en forma especial la calidad del servicio de un determinado establecimiento.

La práctica universal de la propina tiene sentido y siendo voluntaria (como siempre lo ha sido desde el punto de vista legal) es un instrumento que ha demostrado ser positivo en este intercambio comercial y en la promoción de la calidad y excelencia. Esta práctica ha sido siempre un fuerte aliciente para elevar la calidad de los servicios, beneficiando a todos.

Tiene lógica y sustento ético y empresarial que un cliente quiera reconocer en forma especial un servicio, a partir de la calidad y la excelencia.

Es importante tener en cuenta que la propina es un reconocimiento a la "calidad integral del servicio que le han brindado". Por muy buena atención que brinde un mesero, si las recetas son de mala calidad, si el local está sucio, si los servicios higiénicos están asquerosos, si el aire acondicionado no funciona, si los platos, copas, vasos, manteles, servilletas están sucios o mal presentados, si el local usa insumos de mala calidad, si la iluminación es inapropiada, si el ambiente en conjunto es desagradable, el cliente no se ve motivado a aportar voluntariamente una propina.

La calidad que el cliente reconoce, a través de la propina, es el fruto de una acción concertada entre propietarios del local, cocineros, meseros, afanadores, personal de limpieza y de seguridad, etc.

En todo el mundo la propina promueve la calidad, la creatividad, el profesionalismo, y la eficiencia que son factores reconocidos para el desarrollo de cualquier sociedad.

En países como Costa Rica, en donde la industria del turismo ha crecido mucho, se ha llegado incluso a crear, a finales del 2012, una ley especial sobre la propina, declarándola obligatoria y especificando que no debe formar parte del salario.

Más aún, la propina es una práctica que se aplica no sólo en los locales de restauración sino también en muchos otros campos como por ejemplo: servicios del personal que hace limpieza, transporta las maletas y otros en los hoteles y similares. También se da propina por los servicios en aeropuertos y estacionamientos. En todos los casos es una decisión voluntaria.

Lo nuevo sobre la propina en la Ley

Legalmente la propina siempre ha sido voluntaria. No se conoce ningún caso en el que se haya forzado a un cliente a aportarla.

La nueva ley reafirma el carácter voluntario de la propina.

Objetiva y concretamente este dictamen legal sobre la voluntariedad, sólo puede ser violado, de parte de los locales de restauración y similares, en los casos (nunca conocidos hasta hoy) en los que el personal o propietarios del local ejercieran cualquier tipo de coerción, amenazas, agresiones para "obligar" al cliente a aportar la propina.  Esto nunca se ha dado.

Ante esta situación legal poco común, la ley optó por crear indicadores de violación a la voluntariedad incorporando dos indicadores que no son nada pertinentes para el caso.

En búsqueda de un delito contra la voluntariedad la ley decide lamentablemente calificar como delito contra la voluntariedad : a) poner  en la factura–como se ha hecho hasta ahora en todo el mundo- la propina sugerida al cliente y  b) prohibir "cualquier alusión a la misma".

Esta frase última, a causa de su gran vaguedad puede interpretarse de mil formas aberrantes. Si es delito hacer cualquier alusión a la propina sólo puede ser porque la propina en sí es un delito.

Literalmente la prohibición de "cualquier alusión" a la propina, está en la frontera del derecho a la libertad de expresión. ¿Qué significa tipificar como delito cualquier alusión (???) a la propina?. Las coerciones, las amenazas injustificadas son delitos tipificados, aún antes de la nueva ley pero, no es aceptable que lo sea también "cualquier alusión a la propina"

¿En qué forma y medida esto atenta contra la voluntariedad de la propina? Con estos textos la ley está de hecho promoviendo que no se aporte propina. Seríamos el primer país en satanizar esta práctica universal que tanto ha aportado al crecimiento de la calidad y excelencia en los servicios.

En nuestro país, aún antes de la nueva ley, ha habido muchos casos en los que un cliente se ha negado a pagar la propina y el que rinde el servicio no puede legalmente hacer nada para impedirlo. Si emplea cualquier tipo de fuerza cae en un delito, ya tipificado aún antes de la nueva ley.

He escuchado en ciertos medios expresiones tales como "al cliente le da vergüenza no pagar la propina". Este argumento para justificar un proceso de "satanización" de la imagen de la propina no tiene consistencia. Lo que hay que promover es que la ciudadanía "no tenga vergüenza" en reclamar los derechos que le dan las leyes, en esto y cualquier otro campo de los 138 artículos de la nueva ley.

Tal y como están redactadas las pocas líneas que en la nueva ley se refieren a la propina, bajo el argumento de velar por los derechos de la población consumidora y usuaria, afecta derechos de amplios sectores de la población trabajadora.

Aplaudimos la decisión del Gobierno de suspender provisionalmente la entrada en vigencia de los artículos de la ley que se refieren a la propina, hasta que se elabore el reglamento de aquella.

Por otra parte, toda Nueva Ley pide un proceso de información masiva y un proceso de educación de la población

Aunque esta nueva ley para defensa de los derechos de consumidores y usuarios es tremendamente pertinente e innovadora, son pocas las personas que conocen los 138 artículos y que han analizado lo que ellos conllevan de novedoso.

Comentar     Arriba