Al Comandante Daniel en su cumpleaños

11 Noviembre 2013

Por Marcio Vargas Arana.

Un día como hoy (11 de noviembre) pero de 1945, nació en La libertad Chontales un niño que fue bautizado con el nombre de José Daniel Ortega Saavedra; de familia pobre. Seguro su padre que era un luchador antisomocista, de pensamiento de izquierda, cercano a la gesta legendaria del General Sandino, nunca imaginó que un día su hijo iba a estar desde muy joven en las filas del movimiento guerrillero que derrocó a la terrible dictadura Somocista, el FSLN.
 
Creo que a su madre Lidia no se le pasó por la mente que Daniel sería un día Presidente de Nicaragua. De igual forma, seguramente su hermano Camilo - apóstol de la unidad- tampoco imaginaba que su hermano trascendería en la historia y que se convirtiría en uno de los líderes de Izquierda más famosos del planeta.
 
Daniel Ortega recibió el 10 de enero 2012 la banda presidencial por tercera vez en su vida.
 
Hagamos un breve repaso por la historia del Comandante: desde los trece años se integró a la lucha por la liberación nacional a principios de los 60s. Posteriormente, fue parte importante de la guerrilla urbana de Managua como miembro del FSLN, donde hizo acciones heroicas. En ese tiempo ser del Frente era un delito. La dictadura Somocista era famosa en el mundo por su represión y este niño transitando hacia la juventud, asumió cargos relevantes dada la confianza que le tenía el Comandante Carlos Fonseca.
 
Ortega estuvo muchas veces encarcelado y torturado de forma brutal. Si ustedes observan bien su rostro, podrán apreciar una cicatriz producto de una patada de un famoso Guardia nacional de la época. Daniel pronto pasó a ser miembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista y cae preso en noviembre de 1967, donde estuvo siete años cautivo hasta que el Comando Juan José Quezada, dirigido por Germán Pomares, lo liberara en 1974 para llevarlo a Cuba, donde se capacitó y se formó como militar y político.
 
Alguna gente dice que el Comandante Daniel no tuvo acción en la guerra contra el último Somoza, pues es una gran falsedad. En 1977 el Comandante Ortega fundó el Frente Norte Carlos Fonseca. Poco después estuvo en el Frente Sur y posteriormente en el Frente Occidental. Es decir que arriesgó su vida en los principales focos de la guerra insurreccional, basta conocer un poco la historia del Frente para saberlo.
 
Ese hombre de carácter tímido pero con una trayectoria intachable fue nombrado miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, y su posterior Coordinador. Estuvo a cargo de los destinos de este pequeño país cuando se vence con sangre a la dictadura e inicia la Revolución Popular Sandinista.
 
En 1983 es elegido por el consenso de la Dirección Nacional para ser candidato a Presidente en las primeras elecciones libres de Nicaragua donde ganó con mayoría al siguiente año.
 
Con un poco más de 30 años, Ortega era Presidente de un país atacado por la potencia más poderosa de la tierra, con un embargo económico criminal y con una guerra civil financiada por el Imperialismo. Muchas veces estuvimos a punto de ser invadidos por la administración del Presidente Actor Ronald Reagan. Durante todo este tiempo Daniel estuvo al frente junto a ocho comandantes de la Revolución en uno de los momentos más complicados de nuestra historia reciente.
 
El líder del FSLN firmó los históricos acuerdos de paz de 1987 en Esquipulas, que fue el principio del fin del terrible conflicto armado de los 80s y adelantó las elecciones al año 90. Nicaragua era un país destrozado por el conflicto bélico, por la crisis económica originada por el bloqueo yanqui y los Nicas se inclinaron - en las elecciones más observadas de la historia de la humanidad- por Violeta Barrios de Chamorro. Era la primera vez en la historia que un gobierno que llegó al poder por las armas lo entregaba en las urnas. El discurso donde el Comandante acepta el mandato popular de esos comicios es de antología, una periodista gringa lo tituló "Nunca alguien se vio tan bien en su derrota". Daniel demostró su carácter de estadista teniendo el ejército más poderoso de Centroamérica, una estructura armada en el pueblo y un partido gigantesco al entregar el poder a la derecha.
 
El partido Frente Sandinista se convirtió en oposición y el Comandante Ortega como su Secretario General, continuó en la lucha con su pueblo. En el Congreso del 95, el Frente sufre una ruptura y se produce disidencia de una parte de sus cuadros, el cabecilla era el escritor Sergio Ramírez. En una suerte de golpe político, el Frente se quedó en la Asamblea Nacional sólo con tres diputados. Las diferencias que llevaron a esa ruptura eran luchas de poder, mucha gente en el mundo pensó que era el fin de ese partido.
 
Daniel se puso a cargo en una batalla de las más difíciles de su vida, estuvo al frente de las protestas populares contra el neoliberalismo, no descansó nunca recorriendo el país todos los fines de semana. De manera sorprendente el Sandinismo se mantuvo como la fuerza política más organizada de Nicaragua y siempre de Izquierda, no como los renovadores que intentaban hacer una fuerza social demócrata y mediatizadora. Recordemos que en ese período ya estaba definida la tesis del fin de la historia, ya se había producido la caída del bloque socialista en Europa, la crisis de las ideologías, a pesar de ello, Ortega no cambió en su postura Revolucionaria y anti imperialista.
 
El Comandante Ortega perdió dos elecciones más y muchos se cuestionaron si era correcto que siguiera como candidato del FSLN, pero el tiempo le dió la razón y gracias a su persistencia, terquedad y al apoyo incuestionable del pueblo logró que el Sandinismo regresara en el 2006, con promesas de gobernar en paz y de haber aprendido de errores del pasado. Daniel Ortega era nuevamente el Presidente del segundo país más pobre de la región, pero de una historia valiente y rebelde.
 
Durante los primeros cinco años de la segunda etapa de la Revolución el gobierno implementó programas sociales que son exitosos. El desarrollo en los ámbitos de la salud y educación son evidentes. A pesar de la crisis económica mundial, Nicaragua logró eliminar el analfabetismo, reducir la pobreza extrema a índices jamás alcanzados por los gobiernos de derecha que estuvieron 16 años, y establecer vínculos de cooperación importantes con países como Venezuela, Rusia, Taiwán, Cuba ,entre otros, y tener una relación de respeto, nunca de sumisión con Estados Unidos, aunque en algunos momentos se suscitaron tensiones diplomáticas y el retiro de la famosa Cuenta Reto del Milenio.

Además de ser miembros del Alba, el gobierno ha mantenido el tratado de libre comercio con Estados Unidos y ha tenido buenas relaciones con la empresa privada, sin alejarse de la izquierda para nada. Esto demostró la experiencia y agilidad política del mandatario.
 
Las elecciones de 2011 ratificaron lo que reflejaban todas las encuestadoras nacionales e internacionales y el Comandante Ortega alcanza la cifra histórica del 63%. Si regresáramos en el tiempo diez años atrás, esto se hubiera visto como ficción. El Presidente ha cumplido lo que le prometió y el pueblo lo premió.
 
Ortega es ahora un estadista respetado a nivel mundial, la personalidad más importante del Sandinismo después de Sandino y Carlos Fonseca. Líder indiscutible de la Revolución Sandinista y el Presidente más querido en la historia de Nicaragua.
 
Felíz cumpleaños Comandante

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