Sandino venció a los dioses rubios

21 Febrero 2014

Por Edwin Sánchez

Un Estado Mayor que en su mayoría aprendió a leer y escribir "entre batallas y emboscadas" y el 90 % de los soldados que jamás había visto pintado en ninguna parte el abecedario, es el Ejército que derrotó a la potencia económica y militar más poderosa del mundo.

Augusto C. Sandino, visionario y general, dirigió estas tropas, harapientas, casi desnutridas, la tercera parte descalza en sus marchas contra la intervención de Estados Unidos. Por si esto fuera poco, en Ocotal enfrentó por primera vez, en la historia de la humanidad, el bombardeo desde los cielos por aviones artillados. A partir de Las Segovias, las guerras jamás fueron las mismas.

Con toda esa superioridad de técnicas y elementos bélicos, terrestres y aéreos, efectivos y sus altos mandos castrenses graduados de la Academia Militar de West Point, además de la Constabularia -- luego Guardia Nacional (1927)--, es decir, dos Ejércitos, no lograron doblegar a aquel pensador que le dio sentido al ser nicaragüense.

"Solamente aquella voluntad férrea de que me armé y el ánimo estoico y rebelde de aquellos indios pudieron hacer de aquella cruzada de guerrillas absurdas, una realidad". (Maldito País, José Román)

Ramón de Belausteguigoitia lo llegó a considerar "el más potente ejército ideal que haya tenido América entera desde los tiempos del Libertador…". El español remata con una consideración que 80 años después estremece, por subrayar la genialidad de aquel jefe que por causalidad nació en el Valle de Los Guerreros, o Niquinohomo en lengua mangue: "… y que quizá dentro de su pequeñez y modestia (el ejército de Sandino) le supera (a Bolívar) en profundidad ideológica".

Inteligencia aguda

El único entrenamiento militar de este "chaparrito enlodado", como se describió a sí mismo, fue cuando niño: Antes de tomar en serio los estudios primarios, "nos íbamos junto con Sócrates y otros muchachos a jugar la guerra". El arsenal: "piedras, limones y naranjas verdes". A veces, con militares de verdad: los policías de Zelaya que les perseguían para meterlos en la escuela.

"Casi todo el tiempo la pasaba fabricando soldados de cera con los que librábamos verdaderas batallas en miniatura, que llegaban a presenciar las amistades del vecindario". (MP, José Román). Tenía 11 años.

Sandino si bien no completó los estudios regulares, contaba con un empecinado amor a las letras y bien se percibe, por la calidad de sus escritos y la elocuencia, lo tan leído que era.

El periodista norteamericano Carleton Beals en 1928 confirma: "Su expresión es fluida, precisa, modulada; su voz es clara. Durante las cuatro horas y media que estuvimos conversando no le vi una sola vez titubear en busca de una palabra. Sus ideas están epigramáticamente ordenadas". (Epigrama: Composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico. Real Academia Española)

Belausteguigoitia, por su parte, lo refrenda: "La dicción clara y precisa del general, el sentido didáctico que da a sus explicaciones (…), nos muestran en el general, no el hombre de fantasía, sino de un pensamiento inquieto y profundo en quien bulle el eterno deseo de saber".

En otro momento, detalla impresionado: "Su voz es suave, convincente; no duda en sus conceptos, y las palabras van precisas, BIEN GUIADAS POR UN INTELECTO que ha pensado por cuenta propia en los temas que expresa". (…) "Rara vez acciona ni cambia la tonalidad serena de su voz. La impresión que da el general, lo mismo en su aspecto que en su conversación, es de una gran elevación espiritual".

El espiritualismo que enfatiza la intelectual sandinista Rosario Murillo va a tono con los planteamientos y enfoques del General. Y el desarrollo de la Revolución, en su primera etapa de 1979-1990 y la actual, con el ALBA (Alianza Bolivariana con los Pueblos de Nuestramérica), el énfasis en lo social y lo económico, la comunidad y la vida, se ajusta a la línea de acción de un proceso que cumple al pie de la letra el pensamiento del Héroe.

A los 37 años de edad, Sandino dijo: "El gran sueño de Bolívar aún está en perspectiva. Los grandes ideales, las ideas todas, tienen sus etapas de concepción y perfeccionamiento hasta su realización". (Con Sandino en Nicaragua. Ramón de Belausteguigoitia).

El General es insistente con las ideas que alumbran. Con sus descalzos, América ya no fue la misma: "Cuando haya algo que hacer o decir, nosotros no podemos dejar de hacerlo, si es nuestro deber". (Ídem)

Del cambio en el hombre

En el ejercicio del Gobierno Sandinista, se ve un extraordinario enlace entre la propuesta del niquinohomeño y los planes del protagonismo campesino y la extensión de la educación, con lo que se reconoce la capacidad de la juventud rural.

Por ejemplo, con los indios miskitos, ramas, los mismos zambos, Sandino dice, después que el periodista español oyó hablar a dos soldados en francés, español e inglés, y dialogar en este último idioma con uno de los combatientes: "Ya ve usted si son inteligentes. Pero han estado completamente abandonados. Son unos cien mil sin comunicaciones, sin escuelas, sin nada del Gobierno. Es donde yo quiero llegar con la colonización para levantarlos y hacerlos verdaderos hombres".

"¿Cree usted en la transformación de las sociedades por el Estado o por la reforma del individuo?

"Por la reforma interior. La presión del Estado cambia lo exterior, lo aparente. Nosotros opinamos que cada uno dé lo que tenga, que cada hombre sea hermano y no lobo. Lo demás es una presión mecánica, exterior y superficial. Naturalmente que el Estado tiene que tener su intervención". (Con Sandino...)

El General fue un convencido de la Educación. Organizó, a pesar de las condiciones en la manigua, un Departamento Docente del EDSN. "Se asignó un ayudante para cada oficial, que aprendían entre batallas y embocadas y que reportara su progreso periódicamente. Se intentó con todos los soldados, pero resultó mucho más difícil, aunque se hacía el mayor esfuerzo posible".

Había establecido escuelas en comunidades indias en San Carlos, San San, Krasa, Asán, Bocay y Raití, pero el conflicto impidió su desarrollo. También promovió otras menores en las cañadas. Sandino quería darle contenido a la paz y continuar el proyecto asociado a lo que sería el eje del progreso en el campo y las montañas: las Cooperativas. (Entrevista con José Román)

La perfección del detalle

¿Es cierto que desea usted hacer algunos estudios?, le preguntó Belausteguigoitia.

"Sí, me interesa el estudio de la naturaleza y de las relaciones más profundas de las cosas. Por eso me gusta la filosofía. Naturalmente que no me voy a poner ahora en plan escolar. Pero saber, aprender, ¡eso siempre!".

Carlos Fonseca, el hombre que se atrevió a ondear la bandera Rojinegra con el FSLN, continuado hoy por el comandante Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo, enfatizó: "Una batalla victoriosa más, que debe anotarse en la hoja de este patriota, es la que obtuvo sobre la discriminación cultural que lo hizo víctima en la infancia. En la montaña leyó con tenacidad, aun a la lumbre de fogatas. Entre sus lecturas se contó ´El Quijote´, del cual memorizó párrafos enteros". (Carlos Fonseca, Obra Fundamental)

El Chipote fue la Academia de Guerrillas de Nicaragua. Ordenó, y elaboró él mismo con su oficialidad, una nueva narrativa para el cambio nacional, con el insumo de "todos los hechos, favorables o adversos" en la guerra contra la ocupación norteamericana. Del relato de los acontecimientos, cada oficial "iba comentando y todos analizando muy minuciosamente para sacar conclusiones y saber cómo actuar mejor en tales o cuales circunstancias".

Su ejército se transformó en una impecable máquina, "precisa y única", en su estrategia, táctica, "emboscadas, retiradas, contraataques, sorpresas, comunicaciones, dispersiones y acarreos de heridos y muertos. En fin, UNA ORGANIZACIÓN COMO ME GUSTAN A MÍ LAS COSAS, hechas minuciosamente y TRATANDO DE NO DEJAR AL AZAR EL MENOR DETALLE y que todos los oficiales estuvieran muy bien informados de cómo actuar y tomar el mando en caso de emergencia del superior y así poder llevar a cabo la operación, aún en las más imprevistas circunstancias que se pudieran presentar".

Sandino exalta a sus oficiales y soldados por ese "casi perfecto funcionamiento" del Ejército, "por jugarse sus vidas estoicas y heroicamente para que el plan se EJECUTARA y llevara a cabo con un PROGRESO PAULATINO PERO SOSTENIDO". (José Román) Tal hubiera sido su dinámica en la paz.

Uno se pregunta, ¿cómo llegó este hombre a tal nivel de magnitud intelectual y de sentido de la vida, que superó a los sabios y entendidos, y las academias?

Quien se ganó su nombre Augusto César como nadie al expulsar a los invasores, se dio el lujo de decir, sin ninguna jactancia: "Usted sabe muy bien que hasta entonces la palabra de los Estados Unidos era ley inapelable en Nicaragua. Se les obedecía como a dioses y nos dominaban con solo el gesto". "La invencibilidad de los marinos americanos es puro mito". (Entrevista con José Román)

No hay explicaciones, solo interpretaciones alrededor de este hombre "sublime y humilde", como lo definió Carlos Fonseca. Un creyente debe admitir que Dios prestó un personaje bíblico a Nicaragua para transformar su triste historia… un héroe entrenado hasta en la sensibilidad poética por el mismo David.

30 "herejes" nicaragüenses contra los dioses rubios. Así empezó, en 1927, la monumental lección que dio este Maestro de la Libertad a Nicaragua y todos los pueblos de la Tierra: reducir lo imposible en tarea diaria cumplida.

"Cada uno realiza lo que tiene que hacer en este mundo", dijo Sandino.

Comentar     Arriba