Escúchenos en línea

El cordero politico que quita el pecado de la Oligarquia

13 Octubre 2014

Por Carlos Escorcia Polanco.

Amigos personales mios con buenas conecciones con la oposición anti-Sandinista de Nicaragua me han informado del “grave dilema electoral” que enfrentan tanto la Oligarquía Churruco-Chamorrista como la burguesía Arnoldo-somociana.

Ni Eduardo Montealegre Rivas, ni Arnoldo Alemán Lacayo, están interesados en ser los candidatos de sus respectivos partidos políticos o coaliciones para las próximas elecciones presidenciales de Noviembre de 2016, ante la certeza absoluta de una derrota electoral segura frente al candidato del FSLN, comandante Daniel Ortega Saavedra.

El Partido Liberal Independiente, PLI le ha ofrecido la candidatura a Carlos Fernando Chamorro Barrios, mientras la denominada “sociedad civil” pide que la candidata sea Cristiana Chamorro Barrios, hermana de Carlos Fernando.  Ninguno de los hermanos Chamorro Barrios ha confirmado públicamente su respuesta a los ofrecimientos de la Oligarquía.

Por el lado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, de Arnoldo Aleman, ninguno de los políticos de ese partido, ni siquiera la esposa María Fernanda Flores de Alemán quieren ser los candidatos de su partido, exactmente por las mismas razones que tienen Montealegre y CIA.

Lanzar una candidatura electoral teniendo como contrincante al actual presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega Saavedra, constituye actualmente un verdadero suicidio político.  Todas las encuestas de opinión de la estadounidense CID-GALLUP, la costarricense Borge y Asociados y la nicaragüense M & R dan un respaldo abrumador hacia el candidato del FSLN.

Asi las cosas, nadie quiere ser el próximo Fabio Gadea Mantilla.  A pesar de los lamentos de “fraude” electoral, el informe de la OEA sobre las últimas elecciones de Noviembre de 2011, cayó como un balde de agua fría sobre la oposición.  Según los contéos del organismo interamericano, estos   “resultan semejantes con los emitidos por el Consejo Supremo Electoral. También tuvimos conocimiento de procedimientos similares hechos por otras organizaciones que llegaban a las mismas conclusiones”. (OEA avaló todo, El Nuevo Diario, 16 de Noviembre de 2011).

Este grave dilema electoral de la dirigencia de la oligarquía opositora nicaragüense,  en donde nadie quiere cargar con el estigma de la derrota, es la razón principal que ha motivado tanto al PLI como al PLC ofrecerle la candidatura presidencial al reverendo Saturnino Cerrato, superintendente de las Asambleas de Dios de Nicaragua, la congregación evangélica mas numerosa del país.

Adelantándose a todos los demás partidos, Cerrato anunció s candidatura electoral, sin esperar que el CSE le notifique de su aprobación o no de su partido político naciente, el Partido “Nueva Alianza Cristiana.”  Las ofertas de las paralelas históricas a Cerrato, constituyen su famoso plan “B” en caso el CSE no le aprueba su nuevo partido.

Ningún dirigente opositor que se respete a si mismo, está dispuesto a quemarse o cometer suicidio político y enfrentar la poderosa maquinaria electoral del FSLN, el partido mejor organizado y mas grande de Nicaragua.  Ningún político libero-conservador quiere cargar con el estigma de la derrota y por eso recurren al pastor Cerrato Hodgson para ofrecerlo en sacrificio como el cordero que quita el pecado de la oligarquía.

El pastor Cerrato Hodgson tiene todo el derecho de aceptar o rechazar el tomarse el trago envenenado que le ofrece la oposición.  Si reúne todos los requisitos de ley establecidos por el CSE, nada le impediría ser candidato.  Ni la constitución política, ni las Sagradas Escrituras le prohíben ser candidato, todo lo contrario, bajo otras circunstancias lo ideal sería que un siervo de Dios, accediera a la primera magistratura de la nación.

Pero en las actuales circunstancias, con toda una nube de testigos, nacionales e internacionales, llámese Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, FMI, Comisión Económica para América Latina, CEPAL y hasta el Consejo Superior de la Empresa Privada, COSEP proclamando que la gestión gubernamental del gobierno Sandinista es excelente; con todas las encuestas mostrando los niveles de popularidad de Ortega arriba del 70%, sería un suicidio político desafiar electoralmente a Ortega.

Esas mismas firmas encuestadoras también indican una seria e indetenible hemorragia pastoral de los católicos, paralela a un crecimiento impresionante de los evangélicos. Nada alegraría mas a la Conferencia Episcopal Católica de Nicaragua que ver al reverendo Saturnino Cerrato Hodgon morder el polvo de la derrota para las próximas elecciones presidenciales de Noviembre de 2016.

Hermano Saturnino Cerrato Hodgson, usted tiene derecho a auto-inmolarse políticamente como el cordero político que quita el pecado de la Oligarquía.  Usted tiene derecho constitucional y escritural de pegarse fuego “a lo bonzo” como hacían los monjes budistas durante la guerra de Vietnam, pero no tiene derecho de arrastrar a las Asambleas de Dios en su aventura política, por ser producto de una manipulación de la oposición antisandinista.

Usted tiene derecho de ir como oveja al matadero de la política nicaragüense, para posteriormente volver en si “hasta que la saeta traspasó su hígado”.  Usted tiene derecho de protagonizar una crónica de una muerte anunciada y sufrir la amargura de la derrota cierta que le espera.

Pero no tiene derecho a voluntariamente ser expulsado de la posición privilegiada de los hijos de Dios y arrastrar en su caída a toda una denominación, que también nos cuesta a muchos.  Se lo dice alguien que ha vivido en carne propia la persecución del populacho católico-romano, al igual que la sufrieron 4 generaciones de mi familia.

No venda usted su primogenitura por un inexistente plato de lentejas.  Por el derecho y autoridad moral que me confieren ser bisnieto del primer convertido de las Asambleas de Dios en 1912 en Matagalpa, por las persecusiones y cárceles que sufrió mi propio padre hace mas de 60 años por predicar el Evangelio y por el escarnio que yo mismo sufrí en mi niñez de turbas de idólatras romanos, le pido desista de sus ambiciones politiqueras.

No se siga auto desprestigiando hermano Cerrato, citando al científico Albert Einstein o al reformador Juan Calvino, mientras escandalosamente omite citar las Sagradas Escrituras.  No arrastre en su aventura a toda la obra del Señor.  No sea ni el próximo Fabio Gadea, mucho menos otro Guillermo Osorno.  Suficiente escarnio ha caído ya sobre la obra del Señor.

Hubo una vez en las mansiones celestiales un poderoso querubín que fue expulsado del trono de Dios.  No quiso irse solo, arrastró en su caída a una parte de los ángeles, arcángeles y querubines y lleva 6 mil años intentando arrastrar consigo a la raza humana.  No arrastre en su caída política a la obra del Señor, la joya de Dios en la tierra.

No haga a las Asambleas de Dios parte de una “crónica de una muerte anunciada”.  No traicione la sangre de los mártires evangélicos nicaragüense caídos por la evangelización de nuestra patria.  Aun esta fresca la sangre de esos héroes de la fe, derramada por turbas de idólatras fanatizados por la intolerancia de la religión colonial del imperio romano.

Unase usted al clamor mayoritario de sus propios compañeros pastores, quienes lo respetan pero no comparten su decisión y diga junto al apóstol San Pablo: “olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13-14).
(Carlos Escorcia Polanco es ex-secretario nacional de las Asambleas de Dios y analista politico nicaraguense, afincado en Los Angeles, California)

Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play