El sentido común en la política

27 Marzo 2015

Por José Gabriel Moya.

Muchas cosas en esta vida son de sentido común, y ciertamente comparto la convicción de que el sentido común es la expresión de la sabiduría de Dios en el hombre o en la mujer. Expreso lo anterior, porque es de sentido común, que la multilateralidad política mundial es una necesidad en la búsqueda de un punto de equilibrio razonable en el manejo de relaciones equilibradas de poder entre países. Ejercer la hegemonía del poder es parte de la vida política en la sociedad, pero ejercer una hegemonía tiránica o ejercer la tiranía, es un problema distinto y, dominante en la actualidad, en el ámbito global.

El problema central en la vida política del planeta tierra, no es solamente, el problema del dominio y control de las riquezas en el mundo. Esa es una parte del problema, pero no es la totalidad. El liderazgo político de Estados Unidos sabe perfectamente que no es indispensable el control de las riquezas para ejercer una hegemonía mundial, pues se puede lograr más y al menor costo, mediante el natural intercambio comercial en contraposición a la filosofía del despojo. Entonces, ¿cuál es esa otra parte del problema central en la política que hace falta? Desde mi punto de vista, es algo más que se produce y reproduce solamente en un Estado Imperial, o más, concretamente, en un Sistema Imperialista y, nos referimos a la cultura del Intelecto, de la altivez, la soberbia y de la codicia. Esa arrogancia imperial es la otra parte del problema que explica el porqué de una política imperial agresiva e intervencionista.

El Imperialismo como fase superior del capitalismo, se ha modernizado, se renueva, se refunda, y se implanta, pero en todo ese proceso imperialista, hay quienes creen o tienen el sentimiento de que todo lo pueden en su nombre personal o de la élite sin responder a nadie. Es una ínfima minoría, en realidad, en cada uno de los países del planeta tierra, es una minoría que se cuentan a menos de la sumatoria de los dedos de la mano y los pies (20). Es una élite que piensa que esta más allá del bien y del mal. Una raza Superior. Es algo que está en la superestructura ideológica de esa minoría, que se ha generado a partir de las riquezas extraordinarias que amasan (si es que alcanzan a ver lo que tienen), a partir de las condiciones materiales de vida (a como es abajo es arriba). Se sienten amos y señores del mundo. En virtud de su riqueza y poder, logran  una masa mas amplia de servidores que laboren para ellos con dedicación, inteligencia y lealtad.  Un ejército de incondicionales al servicio de la muerte y la crueldad.

Desde luego, pueden jugar a cualquier cosa, menos a Dios. Es imposible por recta razón que actúen a semejanza de Dios, porque eso es un contrasentido pleno y total. Dios conoce solamente el Amor, solo sabe Amarnos, es la verdad primera y ultima, por lo tanto, no hay espacio para la apariencia, la falacia y la engañifa. La Pretensión de ser Dioses solamente está en la mente de aquellos en los cuales ha renacido la vocación esclavista, feudalita, que por razones de su contenido y efectos, es  igual a una mentalidad Fascista. Podrán tener poder, inteligencia, los recursos y las tecnologías, podrán producir, crear, pero las consideraciones que tienen para la humanidad, son las mismas consideraciones, que ellos tiene para sí mismo; es decir, el bien que hagan a la humanidad se lo hacen a sí mismo, y los daños que causen a la humanidad se lo hacen a sí mismo.

No es de sentido común el poder absoluto sobre la base del control absoluto de los bienes y recursos del planeta. No tiene nada de sentido común. Eso seria como convertir lo malo en bueno o lo bueno en malo. Lo malo es malo y lo bueno es bueno. El Padre de la historia política Nicolás Maquiavelo, lo expresaba así: En materia política no se puede compensar, lo bueno con lo malo, porque es perjudicial para la república. Un pensamiento dialectico como el de la unidad y lucha de los contrarios y, el de los cambios cuantitativos en cualitativos, nos enseñan que la búsqueda de la Unidad es indispensable para la paz y la armonía.  Que los extremos son malos y no deseados jamás. Esa es una de las verdades en la enseñanza de Jesús cuando decía Paz a los hombre de buena voluntad y, de eso, es lo que necesita la humanidad.

No obstante, hay quienes disfrutan de su privilegiada posición manipulando y distorsionado la realidad y, naturalmente, parten de la premisa de que o bien somos unos párvulos o perfectos idiotas que “compramos los que ellos nos venden”. Recientemente, en la Rueda de Prensa que anualmente realiza el Presidente Putin (diciembre de 2014), dio respuesta a una periodista occidental, en el sentido de que Rusia únicamente tiene dos bases militares… Mientras, agregó, Estados Unidos "tiene bases militares en todo el globo": "¿Y usted dice que nos comportamos de manera agresiva? ¿Dónde está el sentido común?”.

Hace unos días, Obama, ha decretado la Orden Ejecutiva del 9 de Marzo de 2015, declarando una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y a la política exterior de los Estados Unidos planteada por la situación en Venezuela. ¿Qué lectura puede hacerse de esta actitud? ¿Quién se comporta de manera agresiva? ¿Dónde está el sentido común? El sentido común nos dice, basado en los antecedentes de Estados Unidos de América, que éste decreto, no se ha hecho en vano. Dicho decreto es motivo suficiente para prepararse a la defensa de la soberanía nacional. Debe tomarse en serio.
Las relaciones comerciales entre la República Bolivariana de Venezuela y Estados Unidos de América es un verdadero ejemplo de la afirmación que hacemos al comienzo en el sentido de que se puede lograr más y al menor costo, mediante el natural intercambio comercial en contraposición a la filosofía del despojo. Entonces ¿por qué esa Orden Ejecutiva Imperial? A través de una carta dirigida al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmada por el Padre Miguel d’Escoto Brockmann, de Nicaragua; Leonardo Boff, de Brasil; Obispo Pedro Casáldiga, de Brasil; Obispo Thomas Gumbleton, de EEUU; y Ramsey Clark, de EEUU, ha expresado en cierto modo que el problemas de Estados Unidos es su “arrogancia y su diabólico objetivo nacional de dominación de espectro completo”.  
Esta es precisamente la Visión Global de Estados Unidos de América, pues ellos creen que están llamados a Dominar el Planeta y a establecer “Su Reino en este Mundo” a su Imagen y Semejanza y conforme a las condiciones y proporciones que ellos determinen (Maltusianismo). Este pensamiento Fascista está más allá del modo de producción capitalista e Imperialista, y de ahí su peligrosidad, y de ahí que exactamente como lo dijera  el Comandante, José Daniel Ortega Saavedra, Estados Unidos “son una amenaza para la Seguridad del Planeta”.
No hay manera de convertir lo insensato en Sensato, pero si hay manera de bloquear, frenar, y neutralizar estas pretensiones, para que ellos cambien de actitud. Nuestro Poder Consciente no guiará. Hay muchos historiadores que han contabilizado las intervenciones de Estados Unidos de América; desde su creación, EEUU ha invadido unos 70 países y desde 1945, alrededor de cincuenta.  Una portavoz del Departamento de Estado afirmaba que Estados Unidos no invade países. Así lo ven, porque creen no estar sujetos a la legislación internacional, ni a consultar a nadie. ¿Quién representa entonces un peligro para la humanidad? ¿Quién se ha comportado históricamente como probado agresor? ¿Dónde está el sentido común?
En vista a este comportamiento agresor y, del terrorismo de estado institucionalizado de los Estados Unidos de América, que subordina a aún a los socios Europeos, a los Estados Europeos, es que tenemos la percepción de que la multilateralidad es un fenómeno político que favorece a la humanidad, favorece aún a los mismos Estados Europeos de no ser tratados como Vasallos del Imperio Estadounidense. Los BRICS, Rusia, China, India, Sudáfrica y Brasil, están demostrando la capacidad humana, responsabilidad, y sentido común en su política de Estado. No obstante, es indispensable que el sentido común prevalezca en la humanidad, que entendamos, de una vez por todas, que el sentido común es la expresión de la sabiduría de Dios en el hombre o en la mujer. Es necesario que comprendamos y, hagamos lectura del acontecer político, usando nuestro sentido común y de esta manera llamar las cuestiones políticas por su nombre: Estados Unidos de América, es un Estado que en su afán de dominación total practica el terrorismo de Estado. El sentido común no nos engaña porque procede del corazón.

José Gabriel Moya
Moyagabriel21@yahoo.es
Managua, 27 de Marzo de 2015

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