La verdad en la política

22 Abril 2015

Por José Gabriel Moya.

(Nadie es capaz de negar completamente la verdad aunque piense que puede)

La verdad en la política es, a nuestro juicio, un tema crucial, determinante, para hacer diferencia entre la Política y la Infamia. No puede llamarse política en el estricto sentido de la palabra a las estratagemas mafiosas, perversas y maledicentes, orientada a pervertir la verdad para alcanzar pretensiones de dominación que ejerce el capitalismo mundial sobre los pueblos que adversan o desean someter en sus designios. La geopolítica –si alguna vez fue “una ciencia que pone los datos de la geografía al servicio del arte de gobernar”-, y las geoestrategias globales al servicio de los intereses geopolítico de los Centros Hegemónicos del Capitalismo, como estrategia de dominación y expansión, no es geopolíticas, las guerras de destrucción y despojo no son sino acciones de delincuentes internacionales, acciones delincuenciales y crímenes de lesa humanidad al estilo de Adolfo Hitler -ideología del espacio vital-. No nos engañemos y no permitamos ser engañados, la pura verdad es que dichas acciones son terrorismo de Estado, de manera que los terroristas  señalan con el dedo acusador y dicen quienes a su juicio son terroristas (elaboran listas), aunque no lo sean, cuando en realidad son ellos los terroristas. El terrorismo lo han provocado ellos ahí donde han estado presentes, es decir, son sus progenitores y ellos sus hijos.

Los Estados Unidos de América y sus vasallos de la Unión Europea, están demostrando, desde hace muchos años, que son muy Ingeniosos construyendo falsedades, falsificando la verdad, pero estas ingeniosidades sólo tienen de verdad que son lo contrario de la verdad o sea contraponiendo la verdad con la mentira. En todos los ámbitos de la vida social, material, económica, política, cultural, es lo mismo, el método es el mismo, fabricar mentiras, engaños, como fundamento de acciones destructivas para ejercer la supremacía o dominación mundial; desde luego, es una ilusión pensar que por ser falsos argumentos  son débiles, y no es así, no se puede subestimar el poder de la mentira y la falsedad, pues para el creyente todas sus creencias son verdaderas y las defiende y se aferran en su origen. Ellos también tienen sus defensores inobjetablemente, pero no pueden hacer que sea verdad lo que no lo es, aunque la repiten mil veces, como lo aconsejaba el fascista Paul Joseph Goebbels. No obstante, cuando se alcanza a revelar la verdad todo está consumado (“Consummātum est”).

Los métodos de las élites mafiosas son ideas impulsivas, compulsivas, dinámicas y destructivas, pero siempre quedan al descubierto, a modo de ejemplo podemos enumerar: en el 2003 la coalición encabezadas por Estados Unidos y el Reino Unido invadieron Irak aseverando que Saddam Hussein poseía grandes reservas de armas de destrucción masivas (ADM) lo que quedó demostrado nunca existieron; en los primeros días del mes de Abril de 2015, el general Christophe Gomart, director de la inteligencia militar francesa, en declaraciones ante la Comisión de Defensa y de las Fuerzas Armadas de la Asamblea Nacional ha declarado que la Inteligencia estadounidense proporcionó pruebas falsas sobre una supuesta "invasión rusa de Ucrania"; asimismo, en un Artículo del Comandante Fidel Castro Ruz del 3 de Junio de 2010 denominado El Imperio y la Mentira, dice textualmente que gracias al artículo de Wayne Madsen, periodista investigador que trabaja en Washington DC, que divulgó información de fuentes de inteligencia en el sitio web Wayne Madsen Report, se reveló que dichas fuentes —afirmó— "...sospechan que el ataque contra la corbeta de guerra antisubmarina de la Armada sudcoreana Cheonan, fue un ataque de bandera falsa hecho para que pareciera provenir de Corea del Norte";  de igual manera, han pretendido crear el mito de que la República Islámica de Irán, dispone de la capacidad para producir Arma Atómica. En fin “son incontables sus muertes y daños”.

En realidad la mentira como estratagema política es de vieja data en todos los tiempos, pero resulta que en la actualidad, se han amplificado a la máxima expresión por medio del sistema mediático de la comunicación, y quizás lo más relevante, se ha convertido en una práctica común, sistemática, permanente y, es una Arma de Destrucción Masiva (ADM) de conciencias y muertes físicas. Seria fácil argumentar que se ha globalizado, pero afortunadamente no, pues podemos experimentar que la política de la Verdad también esta haciendo lo suyo y de manera muy fundamental, en muchos países del orbe, en los Países BRICS, La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y muchos otros,  se han alzado con el estandarte de un pensamiento recto, justo, realista y verdadero, constituyendo un muro de contención de la oscuridad.

No obstante, en vista de que las Acciones Política Expansionistas de Aseguramiento mediante el Despojo de los Recursos considerados estratégicos como el petróleo, entre otros, se realizan en forma acostumbrada, sistematizada y cotidiana,  hemos llegado a la conclusión que efectivamente, son Acciones Política por la supremacía del poder mundial, ocultando la verdad en el sentido de que esas acciones, no son acciones políticas, y no pueden considerarse políticas aun en el sentido mas amplio de la palabra, porque la naturaleza de dichas acciones tienen un sustrato basado en hechos punibles, delincuenciales, criminales, destructivas, terroristas y fascistas.

¿Por qué no hacemos un Pacto Mundial por la Vida, la Paz y la Convivencia Pacífica? Las élites que sustentan el sistema capitalista tendrían que negarse a sí mismas y el superdesarrollado ego no se lo permite, no los deja visionar más de lo que realmente existe y se comulga, precisamente por eso se afirma “que nadie es capaz de ir más allá de su Visión”. No pueden ni quieren renunciar a lo que consideran parte de sí mismo, de su gloria y de su arrogancia. La Riqueza concentrada y acumulada en términos de medios de producción, tecnología y financiera se han convertidos en verdaderos muros que no dejan pasar la luz a sus mentes, y más aún, se creen invulnerables,  invencibles, cuando en realidad, son como niños que lloran cuando le quieres retirar de sus manos un explosivo para que no se hagan daño. Así de tenebrosa es la realidad que ellos han fabricado pero que también, es nuestra realidad, en ella vivimos. No obstante, para decirlo con honestidad, tienen el potencial para cambiar las cosas a favor de la paz y la vida, no podemos pensar de otra manera, porque la luz tiene más poder que la oscuridad.    

El poder de la verdad es infinito, pero para llegar a ello, se necesita desarrollar nuestro Poder Consciente. Hemos dicho en muchas ocasiones que lo que está más allá del imperialismo como fase superior del capitalismo, es el Poder Consciente como ideología, es decir, están conscientes de la necesidad de revertir y cambiar el sistema por la única razón que es insostenible y diametralmente irreconciliable con la vida pero, al mismo tiempo, su codicia y arrogancia es mayor. La vida planetaria que llevamos –globalmente hablando y desde el centro del capitalismo/consumismo-, es de locos y se necesita estar loco para argumentar a favor y en defensa de la locura. En eso radica el peligro de las élites. Nuestro poder consciente nos dice que todo lo que hombre ha fabricado, inventado, innovado, absolutamente todo, se puede cambiar, modificar, transformar o transmutar a favor y en defensa de la humanidad y del planeta. Ese es nuestro desafío: simplemente compartir: Salud eficiente y gratuita en todo el planeta tierra para la humanidad; educación universal y gratuita en todo el orbe para la humanidad;  y que nadie mendigue un trozo de pan en cualquier parte del planeta en donde se encuentre.
 
A pesar de todo lo anterior, tenemos sobrada razón para ser optimistas, en virtud de que la brecha entre la irracionalidad y la razón es demasiado grande que acabaran por juntase, equilibrarse, siempre los extremos se juntan, pero desde luego, no por inercia. El arma mortal de la cual disponemos es la verdad. Utilicemos la Verdad como un arma de luz masiva para la humanidad, en el entendido que la “luz no ataca a la oscuridad la desvanece”, que es lo mismo decir, que “la verdad no ataca a la falsedad la desvanece”. No es nada fácil pues, la proyección de los exaltados ha saldado la vida de grandes personajes en distintas época de la historia y masacrados a pueblos enteros; personajes cuyo único delito fue ser incorruptible por y en la verdad. La Luz, la verdad, el poder y al amor es lo mismo. Usemos nuestro poder consciente para desvanecer los imperios de la codicia, avaricia y la arrogancia. Gracias Padre que ya me oíste.

José Gabriel Moya
Moyagabriel21@yahoo.es
22 de Abril de 2015

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