El 1º de mayo y las luchas de los trabajadores en Nicaragua

08 Mayo 2015

Por Rafael Casanova Fuertes*

Los mártires de Chicago.

Uno de los principales motivos, para que se haya proclamado el 1º de mayo, DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES, fueron las jornadas de lucha, protagonizadas en el año de1886 contra los círculos de poder capitalista en EEUU. Si bien se había dado en 1868, el decreto de aplicación de las 8 horas en algunos estados de la Unión Americana, este, no fue acatado y se violaba constantemente, por las empresas capitalistas, las que obligaban a trabajar -en algunos casos- hasta 16 horas diarias a los trabajadores. Entonces los obreros convocaron a una huelga general el 1º de mayo de 1886, la que fue respondida y centenas de miles de trabajadores, se fueron a la huelga en todo el país. En una marcha convocada para el día 6 de mayo, en Chicago, cuando los policías vapuleaban a los obreros de manera inmisericorde, un provocador lanzó una bomba contra los policías, matando e hiriendo a algunos de ellos. La policía disparó, de forma indiscriminada contra los manifestantes, matando a decenas  e hiriendo a centenares de personas.

Los círculos de poder y la patronal capitalista de los EE.UU. culparon de la masacre a los dirigentes obreros Parson, Ling, Spies, Fisher, Engels quienes eran dirigentes del socialismo libertario o anarcosindicalismo. En un  juicio amañado y lleno de irregularidades jurídicas fueron condenados a muerte los cinco antes mencionados a  presidio otros tres dirigentes. La naturaleza de este juicio fue tan absurda que años después a los condenados se les declaró inocentes. Desde entonces, como un digno homenaje, la clase obrera organizada en el mundo, escogió este día.

Los primeros de mayo en Nicaragua.

En Nicaragua se empezó a celebrar el 1ª de mayo, en el año de 1924, cuando el dirigente obrero de los artesanos organizados: Eleazar Ayestas proclamó la separación de los obreros de las fuerzas libero-conservadoras del país. Eran las clases populares dando sus primeros balbuceos organizativos y combativos en el País. Este gesto fue comprensible, en tanto las modalidades  organizativas mutuales de los trabajadores desde el año de 1908 estaban permeadas por la ideología e influencia del liberalismo y el conservatismo. Las formas organizativas mutuales, en las que no se confrontaba al sistema capitalista, eran formas de asociaciones gremiales recreativas y de ayuda mutua.

Pero desde los inicios de los años veinte, paralelo a los movimientos huelguísticos en los enclaves extranjeros, empezó a despertarse la necesidad de crear los organismos de lucha sindicales, para confrontar a los patronos y al sistema opresor capitalista.

En este afán, los obreros, artesanos y otros sectores progresistas de la sociedad, constituyeron  dos partidos de origen popular -antes del surgimiento del Frente Sandinista de Liberación Nacional, (FSLN)- en 1931 el Partido Trabajador Nicaragüense (PTN) y en 1944 el Partido Socialista Nicaragüense (PSN). El primero surgió en 1931 en un momento culminante de la confrontación entre las fuerzas interventoras norteamericanas y la lucha del Gral. Sandino y el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) y empezó ser reprimido violentamente tras el asesinato del Héroe en 1934, hasta su desaparición en 1938. El segundo surgió, en 1944, como resultado del empuje que dio la organización sindical en las emergentes industrias sustitutivas y la evolución de los talleres artesanales hacia nuevas industrias, que concentraban a su vez a centenares de obreros, en las principales ciudades del país. Cabe señalar, que los dirigentes obreros de esta etapa, aprovecharon los espacios políticos, que propició el mismo Dictador Somoza García. Espacios que fueron cerrados abrupta y brutalmente con la gran represión de 1948, en que fueron encarcelados 80 dirigentes y 300 militantes, en todo el país. Esta, estuvo orientada a liquidar de raíz, la organización sindical y el naciente movimiento socialista.

Los partidos obreros y el FSLN.   

 Este partido, creó, distintos organismos de lucha, que tales como los sindicatos federaciones y confederaciones de obreros,  como la Unión General de Trabajadores (UGT), la Federación de trabajadores de Managua y las centrales y federaciones departamentales obreras, esfuerzos, que culminaron finalmente, al constituirse la Confederación General de Trabajadores independientes CGT(i) en 1961. Estos instrumentos fueron útiles, para arrancarle al sistema somocista, demandas básicas, que ya eran una realidad en otros países, tales como el Código del Trabajo, la Ley de Inquilinato, la seguridad laboral, etc.

No se puede desconocer que estos partidos y organizaciones, en circunstancias tan difíciles de atraso cultural y político, no solo organizaron a los sectores desposeídos, contra la clase terrateniente y empresarial capitalista, sino que al enarbolar y divulgar las ideas redentoras del socialismo, las tornaron atractivas para un amplio sector de la juventud. De esta manera puede ser comprensible, que, desde mediados de los años cincuenta se empezaron a destacar, entre sus filas, jóvenes dirigentes, que como Carlos Fonseca Amador, fueron parte esencial de la nueva generación de revolucionarios, que fundaría entre 1961 y 1963  el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Desde entonces paralelo al trabajo político organizativo de los trabajadores y el sindicalismo revolucionario, las células clandestinas y núcleos guerrilleros del FSLN, confrontaban al aparato armado del sistema explotador, por medio de la violencia armada revolucionaria. Algunos de los máximos dirigentes del FSLN, como José Benito Escobar, surgieron al calor de  movimientos sindicales combativos como el gremio de los constructores. El FSLN, aunque no surgió como un partido obrero, aglutinó a las clases populares en sus filas y reivindicó en su programa, las demandas históricas del pueblo trabajador y demás sectores desposeídos del país.

Los Primeros de mayo contra la Dictadura Somocista.

Los primeros de mayo, se siguieron celebrando en las principales ciudades del País, y se convirtieron en jornadas combativas contra la dictadura somocista por el sindicalismo revolucionario encabezado por la CGT (i) y sus aliados campesinos (de la Central de Trabajadores Agrícolas y Campesinos de Nicaragua, CTAN, fundada en 1967). Estas manifestaciones y mítines, fueron  objeto de brutales represiones y centenas de dirigentes y militantes fueron vapuleados o fueron a dar a las cárceles del somocismo, siendo a su vez, víctimas de tortura. La represión llegó al extremo de crímenes selectivos, tales como los brutales asesinatos de Bernardino Díaz Ochoa, Efraín González, Rommel López y Lidia Maradiaga, etc. Pero los obreros organizados, no se rindieron y presentaron jornadas victoriosas, como las huelgas hospitalarias y de la construcción entre los años de 1973 y 1975.

Un 1º de mayo de 1979 las fuerzas progresistas, revolucionarias (socialistas, sandinistas, cristianos y otros) y las uniones sindicales de izquierda, convergentes en el Movimiento Pueblo Unido (MPU), entre las que se encontraban las organizaciones intermedias del FSLN, protagonizaron una concentración pacífica en el Centro Juvenil Don Bosco. Las patrullas GN desataron sin previo aviso, un fuego cerrado contra los manifestantes, armados únicamente de pancartas, que demandaban el cese a la represión. Muchos cayeron allí mismos, otros fueron cazados en sus inmediaciones por patrulleros GN, paramilitares y  asesinos de la EBBI. La cacería criminal continuó días después, siendo asesinadas impunemente dirigentes sindicales y femeniles como Bertha Calderón, Rafaela padilla y Clara Luz Montenegro, días, en que también se produjo, la heroica inmolación de Silvia Ferrufino.

 Entre mayo y julio de 1979, los trabajadores campesinos y otros sectores populares, unidos a los estudiantes, amas de casa empleados y profesionales, nutrieron  las columnas sandinistas, en campos y ciudades, siendo los principales protagonistas de la insurrección popular, que tumbó al sistema somocista el victorioso19 de julio.

 En 1979, los organismos obreros de las distintas tendencias  del FSLN y la CGT (i) socialista revolucionaria, crearon la Central Sandinista de Trabajadores (CST), soporte de la RPS, en los años ochenta. Los trabajadores organizados, convirtieron los primeros de mayo en multitudinarias marchas combativas de apoyo a la RPS, asediada por la guerra de agresión de los Estados Unidos. Los Batallones de Infantería de Reserva (BIR), que combatieron a las fuerzas contrarrevolucionarias, fueron nutridos por obreros de las fábricas,  empleados estatales, pobladores urbanos, etc. Las clases populares defendían al único gobierno que por primera vez en la historia, reivindicaba las demandas de las mismas en un auténtico programa de liberación nacional y social.
 
En los  años que siguieron al año de 1990, ante las medidas antipopulares  de, los trabajadores cerraron filas en el Frente Nacional de los Trabajadores FNT, organizando violentas movilizaciones los gobiernos neoliberales que se sucedieron. La fuerza organizada de los trabajadores, aunque sufrió duros golpes, no sucumbió al acoso y persecución de la derecha neoliberal hasta el triunfo electoral del FSLN en 2006.  En los tiempos actuales, los trabajadores al igual que la mayoría de los sectores populares, apoyan la gestión actual del proyecto Cristiano, Solidario,  Socialista, que encabeza el gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Un sistema en donde no se persigue a los sindicatos, ni se tortura ni se asesina a los sindicalistas, como en los demás países dominados por oligarquías corruptas pro imperialistas.

¡Viva el primero de mayo, día internacional de los trabajadores!

* Profesional de la historia y militante del FSLN.

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